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Tomates cherry en maceta, el cultivo más fácil para tus ensaladas

Plantar tomates que sepan a tomates es uno de los retos que tienen muchos de los hortelanos de ciudad que comienzan. Sin embargo, no es el cultivo más sencillo para empezar, por eso proponemos hacerlo con los tomates cherry en maceta, que es un cultivo que requiere menos atención.

Este mes de marzo es perfecto para plantar los semilleros y si has decidido comprar plántulas en el vivero, es el momento de trasplantarlas a las macetas grandes. Vamos a ver los pasos que debemos dar para disfrutar de tomates cherry en nuestras ensaladas.

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Semilleros y plántulas de tomates cherry en maceta

tomates-cherry-semilleros

Conviene utilizar un buen sustrato para comenzar, plantamos una semilla por recipiente a una profundidad de 0,5 cm. Al ser todavía marzo, tendremos más protegidas nuestras semillas si extendemos por encima una capa fina de un aislante térmico natural .

Durante el proceso de germinación hay que estar atentos a la humedad y la temperatura (lo  ideal es 24ºC.) Al cabo de un mes o mes y medio veremos que nuestras plantitas están preparadas para pasar los tomates cherry a la maceta. Cavamos un hueco en la tierra del tamaño del cepellón para que se sienta a gusto, plantamos  y regamos alrededor con suavidad. La separación entre las plántulas debe ser de unos 20cm apróximadamente. El riego en la primara semana debe ser constante,  la superficie de la maceta debe estar húmeda siempre.

Temperatura y riego en el cultivo de tomates cherry en maceta

Mantener la planta en un lugar soleado, protegiéndola del frío nocturno, tapándola con plásticos. Pasado un mes desde el transplante, conviene añadir un fertilizante natural (lombriz, algas, fibra de coco, ya os hablamos sobre los fertilizantes el otro día)

Cuando comiencen los meses más calurosos, hay que regar con más intensidad, por ejemplo por la mañana y la noche,  ya que en esta etapa la planta consume mucha agua. No suele hacer falta, pero si veis que empieza a crecer con mucha alegría, siempre vienen bien entutorar la planta para que crezca bien recta. Cuando comencéis a recolectar, recordad que no son frutos del bosque, conviene utilizar tijeras de podar y así no dañaréis la planta.

Cuidados y recolección de tomates cherry en maceta

tomate-cherry-cultivo

A partir del mes de mayo (si comenzáis el cultivo de los tomates cherry ahora) podréis recoger vuestra cosecha. Cuando comencéis a recolectar, recordad que no son frutos del bosque, conviene utilizar tijeras de podar y así no dañaréis la planta.

Las plagas que puede atacar a nuestros cherrys son  pulgón, hongos mildiu-oidios y gusano del tomate. Las precauciones tanto para prevenir estas plagas, como para atajarlas si ya nos han invadido las vimos en Ciudadano 0,0.

Sólo queda que os decidáis, los tomates cherry en maceta,son  el cultivo más fácil para completar tus ensaladas.

Imágenes | María SJB

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Diez frutas y diez verduras para plantar en tu huerto en invierno

Con la vuelta a la rutina y los hábitos saludables después de las fiestas de Navidad puede que entre los propósitos de año nuevo que hemos hecho esté tener nuestro propio huerto urbano. En invierno es una época donde se van sembrando ya muchas frutas y verduras, que dependiendo del rigor de las temperaturas que tengamos en nuestra zona podemos proteger para que no sufran las heladas. Por eso vamos a ver diez frutas y diez verduras para plantar en tu huerto en invierno.

Como vimos en nuestra infografía de frutas y verduras de temporada, la maduración de las frutas y verduras suele abarcar varios meses, lo mismo que su plantación ya que dependiendo del rigor del clima o del uso de elementos de protección como los invernaderos, que también podemos fabricar de forma casera. Por todo ello, podemos plantar en función de nuestra zona unos productos u otros. No tenemos que esperar a primavera para hacerlo.

¿Qué plantar en invierno? 10 verduras

Asociando cultivos

1. La col nos ofrece variedades de invierno que resisten bien las heladas. Aquí es importante escoger bien la variedad ya que hay otra par plantar en primavera y otoño. En este caso serían adecuadas para lo climas de invierno más suaves, sin heladas o si las vamos a plantar protegidas.

2. Coliflor tiene los mismos inconvenientes que la col, pero es necesario saber que es una planta que se adapta muy bien al frío. Por ejemplo, para que florezca es necesario mucho frío, por lo que para los inviernos templados no será la más recomendable

3. Los ajos se suelen sembrar en semilleros protegidos en febrero o marzo. Se pueden combinar con pepinos, puerros, espinacas o tomates y son un repelente natural para muchos insectos.

Qué sembrar en invierno

4. Las escarolas también se pueden empezar a sembrar en semillero protegido, con un espacio entre 20 y 25 centímetros entre cada una de ellas para poder luego transplantarlas bien. Se asocian muy bien con ajos y con cebollas, por lo que en la misma maceta podemos plantar dos o tres plantas distintas.

5. Las berenjenas son unas de mis verduras favoritas. Son muy sensibles al frío, por lo que necesitaremos tener un semillero bien protegido para que tengan una temperatura entre 27 y 32º. Mejor dejar la plantación para finales de invierno si estamos en zonas de mucho frío.

6. Los apios se plantan en semillero a partir de febrero, dependiendo un poco de cada variedad, lo que influye en la separación que debemos dejar entre cada una de las semillas.

Mesa de cultivo

7. Los pepinos se plantan entre febrero y abril, también en semilleros. Es un planta trepadora, por lo que es ideal si tenemos un balcón y queremos plantar en vertical. Se asocia bien con zanahorias, apios o lechugas.

8. Las zanahorias tenemos que plantarlas a un centímetro de profundidad y con una separación de dos centrímetros entre cada semilla.

9. El perejil es un elemento imprescindible para muchos de nuestros aderezos que se puede plantar a finales de invierno ya que no soporta el frío intenso. En un clima más templado se puede adelantar un poco.

10. La rúcula es similar al perejil, necesita temperaturas suaves, por lo que es conveniente plantar a finales del invierno.

¿Cuáles son las mejores verduras de invierno?

En general aquí deberíamos distinguir según el tipo de clima en el que vamos a plantar. Si en nuestra zona tenemos fuertes heladas nocturnas quizás lo mejor para plantar en nuestro huerto urbano sean los tubérculos, que están bajo tierra y a los que afectan en menor medida estas frías temperaturas. Siempre hay que tener en cuenta que la hoja no debe tampoco helarse, ya que de otra manera podría morir la planta.

Por otro lado si tenemos un clima un poco más benigno o también tenemos la opción de cubrir un poco o crearnos nuestro invernadero casero, podemos cultivar las verduras de hoja, que son muy típicas del invierno. Nos ayudarán a tener los ingredientes perfectos para tener todas la vitaminas y energía durante los días de invierno, donde una sopa de verdura o diferentes tipos de elaboración con quiches, pistos o empanadas de verdura son muy agradecidas.

¿Qué sembrar en invierno? 10 frutas

En el caso de las frutas las cuestión es algo diferente ya que en muchos casos los árboles frutales los compramos en macetas, por lo que en ocasiones más que plantar lo que hacemos es trasplantar, o pasar de la maceta a la tierra. En invierno podemos plantar manzanos, perales, melocotoneros, ciruelos, limoneros o granados por citar varios ejemplos.

Maceta para plantar fresas

De cada árbol debemos considerar la variedad que mejor se adapte a nuestro clima o si vamos a cultivar en maceta o en suelo. Lo mejor es elegir especies que sean arbustivas si vamos a cultivar en maceta, ya que no se harán muy grandes y tendremos una buena cosecha sin que nos quite mucho espacio.

De todas formas si no tenemos tanto espacio siempre podemos recurrir al cultivo de frutas rojas, como las fresas y las moras. Son cultivos que podemos tener todo el año, también en invierno, aunque si vivimos en una zona de heladas mejor tenerlas tapadas con un invernadero casero. La ventaja es que suelen dar mucho fruto desde principios de primavera a finales de otoño.

La otra opción es utilizar los semilleros para que vayan germinando nuestras propias plantas de melón o sandía. A finales de febrero suele ser una buena época, aunque si se nos pasa siempre podemos recurrir a comprar los planteles de melones y sandías ya en primavera, para tener una buena cosecha en verano, que es cuando más apetecen este tipo de frutas que tienen gran cantidad de agua.

¿Cuáles son las mejores frutas de invierno?

Las mejores frutas de invierno suelen ser los cítricos, tanto por el aporte vitamínico que nos proporcionan como por la época del año donde maduran y podemos consumirlas en su momento óptimo. Naranjas, mandarinas o limones son los más habituales. A estos también se les pueden sumar los kiwis, manzanas y algunas variedades de peras. El principal inconveniente de los frutales en el huerto urbano es el espacio. Aunque los árboles son pequeños, si los tenemos en un maceto-huerto, necesitaremos macetas de grandes dimensiones y aún así, tenemos que ir añadiendo abono de forma periódica para tener una buena cosecha.

Como habéis visto tenemos una gran variedad donde elegir para luego acompañar a nuestras recetas más divertidas. Personalmente me decanto por el cultivo de fresas en el caso de las verduras, que son muy agradecidas y luego el sabor que tienen realmente es buenísimo. En el caso de las verduras, este año creo que van a tocar ajos y berenjenas, además de alguna aromática. Lo importante es disfrutar con el cuidado del huerto y luego aprovechar la cosecha para que nuestros platos tengan un sabor diferente.

En Ciudadano 0,0 | Diez cosas para plantar en tu huerto urbano en otoño
Imágenes | mannewaar | El autor

Los mejores tomates, los de tu huerto urbano

Aunque el huerto urbano me da muchas alegrías, tengo que reconocer que, principalmente lo empecé porque los tomates ya no sabían a tomate y yo soy una enamorada de los tomates. Pero el cultivo de tomates no es sólo plantar y regar, hay unos pequeños trucos o rutinas que son fundamentales para que tus tomates sean los mejores. Así que vamos a ver paso a paso cuales son.

Como conseguir las mejores semillas

Las mejores semillas son las de nuestros propios tomates. Son semillas ecológicas ya que no se les da ningún tratamiento para comercializarlas. Pero ¿cómo conseguimos nuestras propias semillas?

Las semillas de los tomates tienen una capa protectora que evita que germinen dentro del mismo tomate. Pues bien, nosotros debemos retirar esa capa, lavándola con agua fría. Posteriormente dejaremos que se seque en alguna superficie donde no pueda quedarse pegada la semilla. Cuando se vaya la humedad tendremos nuestra semilla lista para plantar en semillero.

La semana pasada hemos visto cómo hacer los semilleros caseros y en el Blog de Picarona hay una entrada en la que un buen número de hortelanos urbanitas explican cada truco y sistema para crear semilleros. Os recomiendo que echéis un vistazo antes de hacer vuestros propios semilleros ya que es muy instructivo.

Hay que poner unas dos o tres semillas en cada semillero para asegurarse de que por lo menos una va a echar raíces fuertes y sanas y preparar la tierra para plantar nuestra tomatera en el huerto urbano.

 

Mis macetas para cultivar tomates son grandes

Hay otras variedades del huerto urbano que no necesitan tanto la profundidad y la riqueza de la tierra. Los tomates sí. Las macetas deben ser grandes para asegurarnos de que nuestros tomates serán excepcionales. Un sustrato bien preparado, rico en materia orgánica, será fundamental.

Los tomates hay que plantarlos profundamente, ya que la planta puede desarrollar raíces a lo largo de sus tallos. Tan pronto como salgan las dos primeras hojitas de nuestra plántula hay que transplantarlos  y darles mucho espacio para expandirse, porque los tomates son un cultivo  que necesita sentirse libre.

En Urbanicultor encontrarás el manual del cultivo de tomate de ensalada, con cada paso perfectamente explicado.

 Regar es una ciencia.

El tomate necesita ser regado profunda y regularmente, mientras se desarrolla, ahora, que la manera de regar es importante. Las raíces deben “buscar” el agua. Sí, sí, así se expanden. Como no queremos que se pudran, nunca regaremos directamente sobre el tallo. Debemos procurar que sea la tierra donde está sembrado nuestro cultivo la que esté húmeda (no encharcada) y rica.

Si olvidáis regar durante una semana, no se puede  compensar regando más a la semana siguiente ya que la planta se echaría a perder. El riego debe ser regular y constante. Y es fundamental el drenaje para evitar males mayores. En resumen, la tierra de los tomates debe ser fértil y no demasiado húmeda para que nuestros tomates sean espectaculares.

El huerto urbano en general necesita constancia para poder mantenerlo en buenas condiciones. Cuando la fruta comience a madurar, deberemos regar menos, esto ayudará a concentrar el azúcar y esto significa más sabor. Pero no hay que pasarse no vaya a ser que  la planta se marchite.

El destallado semanal

Con el destallado o poda de las tomateras se podría escribir, no un libro, sino varios. Cada horticultor tiene una opinión sobre este tema. Tenemos el caso de Sergi Caballero que opina que cada poda desequilibra la planta, dejándola desprotegida ante las inclemencias, porque lo que él recomienda  eliminar los 2 o 3 primeros chupones cuando la planta se desarrolla, para concentrar su fuerza inicial en el crecimiento del tallo central.

Sin embargo, desde Huerto doméstico nos recomiendan eliminar los tallos secundarios que brotan entre las ramas para que la planta crezca con uno o dos tallos principales, salvo en el caso de tomates cherry. Así se consigue una producción escalonada.

Personalmente creo que cada 10 días más o menos, se debe destallar. Si no los quitas, darán lugar a nuevos tallos, se formará una maraña de planta, y los tomates serán mucho más pequeños. Prefiero centrarme en unos tomates grandes y bien nutridos y una sola planta más fuerte.

El astro rey le da a nuestros tomates fuerza y sabor

Para que nuestros tomates sean excepcionales necesitan desarrollarse en un sitio aireado y con unas ocho horas de sol diarias como mínimo. El sol, fuente de luz y calor es el mejor amigo de los tomates.

Las tomateras necesitan la luz solar intensa, directa, tanto que hay que quitar algunas hojas cuando los tomates están ya grandecitos, para empezar a madurar, empezando por abajo, para que no quiten sol a los frutos.

 

 Plagas

No hay nada que de más rabia que una plaga en un huerto. Hay varias maneras de solucionarlo. En concreto los tomates pueden ser atacados por la mosca blanca, la araña roja y el pulgón.

Mi compañero Carlos Roberto nos explicaba a diferencia entre plagas y plantas enfermas y nos daba algunas soluciones sobre como combatir las plagas en “cuatro trucos para combatir las plagas”. Vamos a ver como deshacernos de estos visitantes indeseados concretamente.

La mosca blanca es capaz de terminar con tu planta  ya que es portadora de un virus que mata  la planta en quince días. ¿qué podemos hacer para evitarla? Antes de plantar se deben eliminar las malas hierbas portadoras y los restos de cosechas anteriores en el interior y alrededores del invernadero y deberemos procurar el empleo de plantas sanas que no vengan contaminadas del semillero.

Un remedio casero es pulverizar la planta con lavavajillas liquido, se quedan inmóviles y mueren, posteriormente hay que eliminar los huevos con cuidado, aunque lo óptimo es ser previsores y  tener preparado un purín de ortigas y regar las tomateras con él. Se trata de una solución que auna prevención, con nutrientes y además es  fungicida. También es recomendable el aceite de neem, que podéis encontrar en establecimientos especializados.

El pulgón puede ser atraído por trampas cromáticas, es decir , que atraen a insectos por medio del color. Una vez el insecto se posa en ella, no puede abandonarla y muere al cabo de un tiempo. Son bandejas de color amarillo que se llenan de agua hasta casi el borde y situadas estratégicamente por el huerto. Cuantas más pongas, más limpieza harás. Cuando los insectos se lanzan contra ellas, la tensión superficial del agua les impide salir y mueren agotados y/o ahogados.

Si, además, se le añade al agua dos o tres gotas de detergente líquido para vajillas ya que la tensión superficial del agua disminuye y el bichejo queda atrapado sin remedio. Podéis ver resultados asombrosos en el Blog de Terrazocultor.

¿Preparados para degustar los tomates más sabrosos del mundo de vuestra propia cosecha?

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Foto | Zanastardust

Cultivo de setas en casa: el huerto más fácil

Ya habíamos comentado que no hace falta tener un balcón para poder disfrutar de un huerto urbano. Los jardines verticales permiten cultivar directamente en las ventanas, pero quizá vivimos en una ciudad que por su clima lo hace imposible, como Zaragoza con sus fuertes rachas de Cierzo, o también nos puede ocurrir algo muy común en nuestros días que dispongamos de espacio, pero nos falte tiempo.

Sean cuales sean los motivos, con el cultivo de setas, no hay porqué renunciar a tener nuestra pequeña cosecha propia.

¿Cómo se cultivan las setas en casa?

Setas cultivadas

Pocas cosas hay tan sencillas como cultivar setas, solo necesitamos un saco, alpaca o bolsa productora con nuestra variedad elegida, un higrómetro (disponible en tiendas online y grandes superficies desde unos 5 euros) para medir la humedad de la tierra que debe estar entre un 80-85% y un lugar ventilado de la casa, con algo de luz diaria pero que tampoco reciba el sol directamente o sufra grandes cambios de temperatura.

En el siguiente vídeo de Back to the roots, una empresa californiana que vende sacos de cultivo preparados a partir de los posos de café, podéis ver el fascinante proceso de crecimiento de las setas, que suele durar entre 3 y 15 días aproximadamente.

Impresionante ¿Verdad? Pues todavía lo es más ir viéndolo poco a poco en directo, aunque lo normal es que las setas se asomen tímidamente, y una mañana al levantarte te encuentres con todo un cultivo crecido y amontonado, que parece querer escapar de la bolsa.

Cada fabricante tiene sus propias indicaciones, pero por lo general bastará con regar el saco cuando lo recibimos (puede que lo tengamos que abrir o ya tenga hechas sus propias aperturas) e ir pulverizando agua cuando salgan las primeras protuberancias, para mantener la humedad.

Cuando las setas ya tienen el tamaño adecuado, las recogemos con cuidado para no dañar el sustrato y repetimos el proceso, ya que cada bolsa suele dar unas dos o tres cosechas. La tierra que nos queda se puede depositar en el contenedor de materia orgánica o la podemos reutilizar para otras plantas.

En la red tenemos varias tiendas online donde podemos elegir la opción que más nos guste (por tamaño, variedad, tiempo etc.) y que nos la manden directamente a domicilio, como Bolets de soca, Setas meli, Agroterra o Hifas da Terra.

Deliciosas y sanas

 Setas de cultivo

Antes el cultivo de setas en casa se limitaba prácticamente a la setas de cardo, pero ahora se encuentran muchas más variedades para elegir, como boletus, champiñones de París o incluso setas Shiitake.

Auténticas delicias que podemos tener siempre a mano y convierten cualquier plato sencillo, incluso una receta Nolotiro de aprovechamiento, en una auténtica delicatessen.

Pero no solo son buenas para el paladar, están formadas casi en un 80% de agua, así que son muy ligeras, pero a la vez también muy nutritivas y nos aportan una buena dosis de vitaminas, minerales y fibra.

A mí me encantan con arroz, con pasta, adornando una ensalada, salteadas con verduras, en croquetas o simplemente a la plancha con un poquito de sal gorda por encima. Y si les añado el placer de haberlas cultivado en casa, parece que todavía me saben mejor.

Si la producción es demasiado grande para consumirla durante la semana, siempre se pueden congelar, algunas variedades permiten hacerlo directamente, pero por si acaso yo prefiero siempre cocinarlas primero, después las guardo separadas en tuppers con la fecha y las tengo siempre a mano para cuando las necesito.

Alpacas de setas, qué son y cómo conseguirlas

alpacas-setas

Las alpacas de setas son unas bolsas rellenas de sustrato en las que viene el micelio mezclado y ya distribuido (en micología se habla de de micelio en grano, micelio multiplicado sobre granos de cereales ecológicos para facilitar el cultivo de setas con el sustrato adecuado a cada especie, ya sea para hacer sacos productores o huertos micológicos) Es tan simple como ubicar la alpaca en un sitio húmedo. fresco y bien ventilado y vigilar que la humedad sea muy alta, para que nunca se seque.

El micelio se va desarrollando y de repente comienza a eclosionar y cuando las setas están con buen tamaño empezáis a recolectar. No produce ningún tipo de olores ni suciedad y el resultado es magnífico.

Hay webs especializadas onde puedes conseguir tus setas para cultivar en casa y también en ferias de cultivo ecológico o grandes como BioCultura puedes comprar e informarte de la mano de los expertos.

Tipos de setas para cultivar en casa

Para los amanteds del aire libre y la micología, nada mejor que salir “a setas” cada otoño y encontrar los mejores ejemplares. Si sois novatos en estas lides, no dejéis de haceros acompañar por un experto, o en su defecto, llevar la cesta con las setas recogidas al Jardín Botánico, donde os las expertizarán gratuitamente. Si queréis ver lo que os podéis encontarar por el campo, no dejéis de pasaros por la infografía sobre los tipos de setas que podemos recolestar y cocinar en otoño.

Pero hay muchos tipos de setas que podemos cultivar en casa y de todas ellas nos hablan en cultivodesetas.es, los clásicos champiñones, setas de cardo, setas de chopo, pie azul, setas de ostra o la propia seta shiitake, la seta de la vida de los orientales. Ya sea en semillas o como veíamos en sacos de alpacas.

¿Habéis probado a cultivar setas en casa? ¿Cual es vuestra variedad favorita?

Fotos | Frankenstoen

Diez cosas para plantar en tu huerto urbano en otoño

Con la vuelta al cole, la rentrée laboral y la rutina como bandera, merece la pena comenzar con nuestro huerto urbano.

Una vez tenemos clara la ubicación de nuestro huerto casero, es fundamental saber qué hortalizas y verduras pueden estar juntas y cuales no son “buenas vecinas”. Cuales necesitan sol directo y a cuales les molesta o toleran mejor la sombra.

A los cultivos de hoja como las acelgas o las coles, no hay que echarles más que un vistazo por aquello de las plagas, hasta la cosecha. Las plantas de frutos como cebollas, berenjenas o calabacines, requieren un poquito más de atención. Aunque al ser un pequeño huerto tampoco debería ser un problema.

Además es muy importante plantar flores y plantas que añadan valor a nuestro huerto, nos ayuden a espantar plagas, etc. Vamos a organizar el huerto alternando aromáticas y hortalizas y comenzaremos de cara a la estación que viene, el otoño.

Qué plantar en otoño

Las plantas del huerto se pueden obtener por semillas sembradas directamente o en semilleros, o  plantones, para conseguir resultados rápidos. El urbanita Ciudadano 0,0 no es impaciente, así que lo ideal —y lo más económico— es sembrar primero y obtener los plantones que se trasplantarán a los recipientes del huerto, en si. Es muy importante no olvidar que las semillas deben ser ecológicas.

Nos vamos a centrar en plantas que resistan el clima frío y la humedad, así que las mejores hortalizas para sembrar en estas fechas son:

Cebolla 

 

Es un cultivo fácil, la única labor, pero fundamental, es la eliminación de la espiga floral en cuanto aparezca. Los plantones se entierran con unos 15 centímetros de separación y se pueden recolectar los bulbos tiernos a los 2 meses y los gordos a los 3 o 4 meses.

La cebolla es la vecina ideal de la zanahoria ya que alejará las moscas de la zanahoria.

Zanahoria

La zanahoria tiene dos años de  vida. Durante el primer año se forma y va cogiendo fuerzas y desarrollándose para poder dar flor y semillas en el segundo año. Es en el primer año cuando se debe consumir en cualquier momento, en formato pequeño o esperar a que crezcan, ya que en todas sus etapas está muy rica.

Crece bien en temperaturas suaves y aguanta heladas ligeras. Siempre deben ser sembradas, no toleran el trasplante. Tras la siembra, a  8 centímetros de separación, hay que eliminar las plántulas que veamos más débiles. Aproximadamente noventa días después de la siembra se pueden recolectar.

Coliflor

 

La coliflor es un vegetal de estaciones frías pero es más delicada que otras de la misma familia, como las coles o las berzas. La luz del sol directa a la flor hace que se decoloren las hojas e incluso amarga su sabor, así que es recomendable taparla con sus propias hojas. Aguanta bien una temperatura ambiente de entre 5 a 25 grados. Hay que nutrir la tierra con una dosis de abono líquido una vez a la semana y regarlas bien (atención, no encharcarlas), entre  8 y 14 riegos semanales en su etapa de crecimiento.

Un truco casero para espantar a las babosas y caracoles es esparcir cenizas de leña alrededor. Los caracoles y babosas son plagas que acaban con un huerto rápidamente, así que hay que prestar atención a su aparición.

Acelgas

A la acelga le gustan los lugares soleados en jardines o terrazas, pero también puede tolerar, sin verse afectada, algo de sombra. Lo ideal es darle buena cantidad de agua en cada riego un par de veces por semana (ya sé que suena un poco repetitivo, pero regar, no encharcar).

La acelga es una planta que no necesita de muchos cuidados. Es muy resistente contra plagas y enfermedades. Eso si, es bastante invasiva, necesita su espacio y sus raíces rápidamente lo ocuparán todo, así que al cultivarla en maceta o jardinera debe estar sola, no dejará lugar para tener otro cultivo en el mismo macetero.

Puerro

Los puerros se siembran a principios de la primavera en semilleros. Cuando miden 10 cm de alto se trasplantan al huerto. Necesitamos un plantador largo para hacer hoyos de 20cm de profundidad y se plantarán con una separación de 15 cm entre ellos y en filas bastante separadas para poder maniobrar entre ellas. Se echa un poco de agua en cada hoyo y se va sembrando cada puerro en el barro con las raíces hacia abajo.

Son muy fanáticos del astro rey. Pero necesitan crecer en lugares que tengan sombra en algún momento del día. De vez en cuando, deberemos remover la tierra bajo el tallo mientras crecen para blanquearlos. Algunos huertanos tienen la costumbre de  recortar unos centímetros de los vértices de las plantas reduciendo también las raíces a la mitad de cuando los plantan.

Berenjena

 

El sol es necesario para su crecimiento. De 10 a 12 horas diarias para que estén contentas y no exponerse nunca a las heladas, la temperatura mínima es de 10º. Soporta temperaturas elevadas pero la tierra debe estar siempre húmeda.

La berenjena es de las que requiere un poquito de trabajo. Al alcanzar los 60 cm de altura hay que usar guías para que se separen del suelo y no tengan problemas de humedad, esto ayuda también a que la planta se airee mejor. También es importante quitar las hojas interiores y las bajas para que tengan mejor iluminación y ventilación.

Espinacas 

Septiembre es el mes de la siembra de la espinaca por excelencia, para la cosecha de invierno. Se siembran grupitos de 3 o 4 semillas a unos veinte centímetros de distancia. A la planta de espinaca no le gusta el calor. Demasiado calor la hace florecer prematuramente y la vuelve amarga.

Se suelen sembrar varias partidas de espinacas con desfases de un par de semanas, así tendremos espinacas constantemente. Existen diferentes variedades, dependiendo de cuando queramos plantarla elegiremos una variedad u otra.

Cuarenta días después de la siembra, se puede recoger la cosecha de forma progresiva, cortando primero las hojas más grandes.

Patatas

 

La patata es una planta preciosa con flores similares a las del jazmín. No es fácil cultivar patatas en una maceta, pero es posible. Se puede sembrar cuando la temperatura del suelo haya alcanzado por lo menos 7-8°C. La planta de la patata recién sembrada no tolera heladas.

Es importante plantarlas a bastante profundidad, seguro que habéis visto alguna vez patatas plantadas en una pila de neumáticos o cajas de frutería apilables y muchas veces hemos oído que la gente las siembra en el mismo saco donde viene la tierra cuando la compras, esto se hace para poder ajustar la altura de la maceta según necesidad.

Plantas aromáticas que ayudan a nuestro huerto

 

En principio, una planta bien cuidada y sana está fuerte para resistir agresiones externas, como todos los seres vivos. Así que con el riego adecuado, el abono y la luz suficiente se podrán defender solas del ataque de las plagas y enfermedades, pero nunca está demás echarles una mano, así que es recomendable plantar algunas aromáticas que las protejan.

Tomillo, albahaca o perejil, son plantas que utilizamos habitualmente en la cocina y podemos alternar con otros cultivos en nuestro huerto urbano. Además hay flores como las capuchinas que alejan numerosos insectos (mosquitas blancas, pulgones) de las hortalizas y de las verduras que se encuentran plantadas cerca. También el romero, además de tener fama de dar suerte y de sus propiedades antisépticas, aleja la mosca de la zanahoria y la crisomela de las judías.

¿Os animáis con el huerto de otoño?

Imágenes | Infojardín, El Balcón Verde

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