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¿Qué pasa con el papel que mandamos a reciclar desde el momento en que lo dejamos en el bidón?

papel reciclado

Por muy buenas que sean nuestras intenciones, muchas veces nos desanimamos a la hora de colaborar con algo que es bueno para los demás y el medio ambiente cuando no estamos seguros de que nuestro gesto vaya a tener resultados reales. Uno de los asuntos con los que más puede producirse este desánimo es el reciclaje de papel y cartón, ya que es difícil estar seguros de que llegará a un buen destino. Vamos a ver cuál es el recorrido que hacen nuestros desechos para comprobar si realmente vale la pena separar el papel y llevarlo a reciclar.

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El proceso de reciclaje de papel

Desde que depositamos el papel y el cartón en los contenedores de reciclaje hasta que se recicla y transforma, tiene que pasar por una serie de procesos. Dependiendo de la ciudad, la recogida tendrá una frecuencia concreta, así como el tipo de contenedor y su color o ubicación en las manzanas. Pero una vez nosotros lo hemos depositado, el proceso que sigue va a ser muy parecido en todas partes.

contenedor azul

El papel llega a las plantas procesadoras y se introduce en agua para conseguir que se deshaga y posteriormente obtener una pasta. Esta transformación es tan básica que hasta lo puede hacer cualquiera en su casa. El proceso de reciclado de un mismo papel puede hacerse aproximadamente unas siete veces, dependiendo de la longitud de las fibras que lo componen. A continuación, se centrifuga la pasta obtenida para que quede separada según su densidad. El siguiente paso, que se denomina flotación, consiste en eliminar la tinta con burbujas de aire. Por último, pasa por un proceso de lavado y de blanqueado, a base de peróxido de hidrógeno o hidrosulfito de sodio.

Algunas voces que cuestionan el reciclado de cartón y papel utilizan argumentos como el coste excesivo, tanto de vertederos como de procesos, con respecto a la obtención real o la mala amortización de las instalaciones. Esto, de ser verdad en algunos casos, debería pasar antes por un replanteamiento que por la anulación absoluta de las buenas intenciones de reciclar. Si se hace bien, los resultados son positivos y los beneficios muy considerables.

Beneficios para el medio ambiente de reciclar papel

proceso de reciclaje de papel

Decíamos que conseguimos concienciarnos para hacer algo si sabemos que nuestro pequeño esfuerzo tiene resultados positivos y significativos. ¿Cómo contribuimos con nuestro gesto llevando el cartón al contenedor azul? El hecho de que nos molestemos en separar el papel de otras basuras supone para el medio ambiente una gran diferencia. Por un lado, se disminuyen las emisiones de CO2 del procesado de residuos comunes al haber aligerado la cantidad.

Por otro, el papel se reutiliza, creando nuevos compuestos que no tienen que partir de materias primas originales y así se evita parte de la tala de árboles. La diferencia es considerable, veámoslo con estos datos: para conseguir una tonelada de papel de los árboles, se necesitan aproximadamente 2.400 kg de madera (unos 17 árboles), 100.000 litros de agua y unos 7.000 kw/h de energía. Sin embargo, para conseguir la misma cantidad de papel reciclado, se consumen 27.000 litros de agua menos y se ahorra un 40-60% de energía, además de no talar ningún árbol, claro.

Aunque la fabricación de papel no sería nunca la causa de la destrucción de una bella selva, pues para este material se suele utilizar eucalipto y pino, lo que sí está bien tener en cuenta es que la tala de árboles conlleva una contaminación del aire y al agua, proveniente de los combustibles utilizados por las máquinas taladoras. Además, los suelos utilizados por las proveedoras de madera quedan muy erosionados con la replantación constante de los árboles cortados.

árboles talados

No todo el papel se tiene que echar al contenedor de reciclaje. Los acabados en brillo, los sobres con una ventanita de plástico, las servilletas o papel higiénico, el papel adhesivo… ninguno de estos se podrá reciclar, así que tendremos que tirarlos junto con el resto de los desechos.

La seguridad de nuestros datos

Otra de las preocupaciones lógicas a la hora de tirar el papel a un contenedor específico es la de si nuestros datos sensibles estarán circulando por ahí a la vista de cualquiera. El correo que recibimos con nuestros apellidos y dirección, los extractos del banco, con nuestros números de cuenta, documentos de trabajo que a otras empresas les podrían interesar… Mi primera recomendación es la de comprar una trituradora de papel de las que hay en las oficinas, aunque sea para casa. Las más pequeñas no son nada caras y nos sirven para arrojar todo el desecho al recipiente adecuado sin arriesgarnos a una suplantación.

Una segunda idea pasaría por generar menos impresos “peligrosos”, con lo que estaríamos matando dos pájaros de un tiro: menos gasto y destrucción y menos riesgo de que nuestros datos estén por ahí. Para ello, lo que habría que hacer es comunicarse con nuestras entidades gestoras y pedirles que no nos envíen más extractos por correo ordinario. Si nos acostumbramos a consultarlo todo en Internet, no nos harán falta las comunicaciones físicas.

papel para reciclar

Generar menos desechos de papel

Nos preocupa cómo y dónde reciclar el papel y es cierto que tomando esta medida contribuimos con el entorno, pero lo que sería ideal por completo sería no tener que reciclar apenas papel. Cambiando un poco la mentalidad, podemos llegar a imprimir mucho menos. Si hay que enviar un informe a los compañeros, mandarlo por mail o pasar un pendrive, si hay que leerse algo que hemos recibido, leerlo de la pantalla, si hay que hacer un papeleo, averiguar si se puede hacer online… así con casi todo, además de lo dicho en el apartado anterior sobre los extractos bancarios.

Además de lo que generamos nosotros mismos, tenemos que reciclar los envases de las cosas que compramos. Casi cualquier alimento o producto para el hogar, si no viene en botes de plástico o vidrio, vendrá protegido por cartulinas y papeles. Lo mejor es salir de la tienda habiéndonos desecho de todo el cartón sobrante de antemano. Muchos de los supermercados ya incorporan contenedores al efecto. De esta manera, volveremos a casa con menos volumen en el carrito de la compra y para otro día nos habremos ahorrado el viaje hasta el lugar de reciclaje.

papel

Cuando compres papel, elige el reciclado porque para algunos propósitos te va a servir igual de bien que el otro. Es más oscuro y tiene una textura diferente, pero no solo sabrás que no se ha talado ningún árbol para conseguirlo. Además, te irás con la tranquilidad de que no se han utilizado lejías y cloros para blanquearlo y que por lo tanto no ha contaminado ríos ni lagos.

Reciclar y reutilizar: dale la vuelta a tu papel

No solo cuentas con la opción de tirar el papel al bidón correspondiente, también lo puedes reutilizar en tu propia casa u oficina. Las cosas que necesitamos imprimir rara vez requieren una hoja en blanco por los dos lados. Entradas de cine o de conciertos, tarjetas de embarque de medios de transporte, invitaciones a fiestas… si no podemos llevarlas en el teléfono gracias a alguna aplicación, lo mejor es imprimirlas siempre en papel reutilizado.

Es normal que casi todo esté impreso solo por una cara, así que la mayor parte del papel usado que has pensado en tirar aún tiene un lado útil. Dale la vuelta y reutilízalo. En casa, tengo una pila de papel para reutilizar más alta que la de los DinA4 en blanco. Además de para imprimir aquello que no admite versión electrónica, también nos vendrá genial para dejar una nota escrita a mano, escribir una lista de tareas que queremos resolver… es decir, todas aquellas cosas para las que todavía usamos boli y papel.

papel reutilizado

Con algo más de creatividad, el cartón sobrante puede reutilizarse no solo para escribir en él una vez más, sino también para crear algunas cosas muy chulas y no solo de manera temporal, como los próximos disfraces o la decoración de Halloween, sino también con carácter permanente, como todas estas magníficas ideas. Y hablando de festividades, con la navidad ya bastante cerca, no puede quedarme en el tintero otro consejo: reutilizar siempre el papel de regalo y las bolsitas de cartulina con las que se entregan obsequios.

Seguro que hasta ahora ya reciclabas el papel y el cartón, pero con esto tienes una tranquilidad mucho mayor de saber que lo que estás haciendo tiene un sentido y una gran utilidad. El medio ambiente te lo agradece.

Imágenes | Wikipedia,Succo, Wikimedia, Free Photos and art, Wikimedia, Weinstock, Wikipedia, Hans y Wikipedia.

En Ciudadano 0,0 | Cómo hacer disfraces reciclados

Me sumo: ¡Reciclando 760 latas se puede crear una bici!

Seguro que ya no queda nadie que no sepa que reciclar es importante. Cada día consumimos muchos materiales en un ritmo difícil de mantener tanto económica como ecológicamente, de modo que tenemos que procurar no solo reducir el número de residuos que generamos sino también hacer que los que produzcamos sean reciclados correctamente.

Y es que casi todos los materiales se pueden reciclar. Por eso el grupo Mahou-San Miguel ha lanzado la campaña Me Sumo, con la que se han propuesto reciclar el 100% de los residuos que generen en sus sedes y oficinas. Y aprovechando el original nombre de la campaña, ¿por qué no nos sumamos nosotros también y reciclamos todos los residuos que generemos?

Empecemos por la basura general. ¿Sabías que cada uno generamos un kilo diario de desperdicios? Afortunadamente, gran parte de ellos son orgánicos (restos de comida, peladuras de frutas y verduras…) que se degradan rápidamente y pueden ser aprovechados como compost, para abonar plantas. Pero la basura también puede servir para generar energía, gracias a las plantas de biogás: de esta forma, lo que antiguamente solo se enterraba hoy sirve para crear energía eléctrica limpia.

Reciclando a todo color

Empecemos a repasar los materiales que se reciclan por separado. En el contenedor amarillo tenemos los envases de plástico, tetrabricks y latas. Este contenedor nos acompaña desde hace unos años, y gracias a él se pueden crear nuevos envases de plástico o incluso pavimentos o textiles sintéticos. En cuanto a las latas de aluminio, son un material que puede reciclarse indefinidamente, por lo que simplemente con depositarlo en el contenedor adecuado, estaremos evitando que se tenga que extraer nuevo aluminio de la tierra. ¿Sabías que reciclando 760 latas se puede crear una bicicleta? Imagina la cantidad de bicicletas que conseguiríamos fabricar sin afectar a la naturaleza si todos los hogares de España reciclasen.

El vidrio también tiene la ventaja de poder reciclarse indefinidamente, así que no hay ninguna excusa para no depositarlo en el contenedor verde. Una botella tarda más de 4.000 años en degradarse por sí sola, pero con ese pequeño gesto podemos conseguir que en pocas semanas haya una botella completamente nueva disponible para ser llenada sin apenas consumir recursos naturales. Eso sí, recuerda que las tapas de plástico que acompañan a las botellas se deben apartar y reciclar con los demás plásticos.

En el contenedor azul encontramos el lugar donde depositar el papel. Y es que un papel o cartón que se eche a la basura estará más de cuatro años en un vertedero hasta que se degrade completamente, perdiendo además la oportunidad de convertirse en un nuevo embalaje, un periódico, papel reciclado… y teniendo que cortarse más árboles para ello.

 

Súmate en casa

Llevar a cabo la idea que nos proponíamos al principio no es tan complicado. Busca un pequeño espacio en casa para guardar las botellas de vidrio y el papel. Seguro que debajo del fregadero o donde tengas ahora tu cubo de basura puedes añadir uno para envases, y si en tu localidad se recoge aparte la basura orgánica, un espacio para ella. Reciclar es cuestión de coger el hábito: después ni te darás cuenta de que estás poniendo cada cosa en su lugar correspondiente. Y para que las cosas sean más fáciles, en la web de la campaña te puedes descargar una práctica guía en PDF para consultarla cuando lo necesites.

Por supuesto, hay un paso previo: antes de tirar nada, asegúrate de que no hay alguna forma de reutilizarlo. En Ciudadano 0,0 hemos visto ideas para convertir lo que ya no necesitamos en adornos de casa o incluso en disfraces para fiestas, y seguro que se te ocurren muchas más. Un bote de cristal que sirve para llevarte un puré al trabajo, una botella de plástico cortada en la que puedes guardar cables del ordenador… solo es cuestión de agudizar el ingenio: ahorrar dinero, tener objetos de diseño propio y que el 100% de los residuos que generemos se reciclen correctamente es mucho más fácil de lo que imaginas.

Fotos | epsos

En Ciudadano 0,0 | Cómo hacer disfraces reciclados