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Los 25 monumentos más visitados del mundo (infografía)

No somos turistas. En el siglo XXI, la mayoría somos viajeros que queremos conocer culturas milenarias, gastronomías exóticas, parajes de ensueño y monumentos que nos hablen de gloriosos pasados.

Símbolos de pueblos extinguidos, adelantos increíbles sin apenas medios en épocas tempranas, ingeniosos arquitectos y prodigiosos ingenieros sin título universitario, obras de artistas visionarios que han desafiado guerras, desastres naturales y el implacable paso del tiempo.

Hitos construidos por el hombre, desde la Antigüedad hasta nuestros días, que se siguen erigiendo orgullosos, que sus naciones cuidan con mimo, llegando incluso a restringir las visitas para asegurarse de que continúan imperturbables generación tras generación.

Pero ¿cuáles son los monumentos más visitados del mundo? ¿Qué tienen de especial para que millones de personas quieran visitarlos año tras año? ¿Qué países los albergan? ¿Hay alguno en España?

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¿Qué monumentos alrededor del planeta serían los que te gustaría conocer?

Imagen de portada | Pixabay

En Vive 0,0 |7 destinos asiáticos y 7 viajeros que nos cuentan por qué volvieron fascinados

17 museos de obligada visita para celebrar su día internacional

Hoy es 18 de mayo y en todo el mundo se celebra el Día Internacional del Museo. Los museos son esos lugares donde podemos encontrar retazos de nuestra historia, nuestro arte y cultura, de todo aquello que somos, al fin y al cabo. Por eso, a nosotros, que nos encanta plantearnos mil millones de formas para tener una existencia más plena, que nos gusta recomendaros planes, viajes, excursiones y las maneras más enriquecedoras de pasar vuestro tiempo, no se nos podía pasar celebrar una fiesta tan especial, que queremos compartir con vosotros, con este viaje por todo el mundo.

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Staycation o cuando quedarse en casa en vacaciones es una alternativa (si te lo sabes montar)

Si este verano no has podido viajar porque las fechas no coincidían con las de tu pareja, por falta de presupuesto, por algún problema familiar, por no haber podido planificarte o por cualquier otro motivo, no te deprimas. Quedarte en tu localidad no significa que no tengas vacaciones. De hecho, puede tener muchas más ventajas que viajar. Veámoslas.

No dejes de tomarte los días libres porque no vayas a poder salir. Detén tu actividad laboral como cualquiera de tus compañeros y aprovecha ese tiempo para desconectar tanto como lo harías si te desplazases. Como seguro que te interesan los planes alternativos como los que planteamos aquí y que estás deseando encontrar a otras personas con las que compartir tus gustos, apúntate a nuestra Newsletter y te mantendremos al tanto de lo más selecto en ese sentido.

Qué es staycation

“Stay” significa “quedarse” en inglés y “-cation” es una abreviatura de “vacation”, es decir, “vacaciones”. Con este término se quiere encontrar un punto medio entre las dos opciones que hasta ahora parecían las únicas posibles: o te marchas fuera o no tienes vacaciones. La idea es considerarlo vacaciones de pleno derecho, aunque nos quedemos sin viajar.

Con el palabro inventado se está definiendo una tendencia cada vez más extendida, que se considera una opción tan válida o más incluso para personas pudientes que no tienen conflicto de fechas para viajar, pero que prefieren quedarse en su lugar de residencia, pues esto presenta muchos pros, comenzando por el disfrute de una ciudad menos saturada.

Las ventajas de la staycation son muchas, como evitar las molestias de los viajes –maletas, malos humores, atascos de tránsito, retrasos de vuelos, piernas hinchadas, cansancio…— y mantener las comodidades de estar en nuestra propia casa, especialmente para personas que extrañan las camas de los hoteles y apartamentos ajenos y pierden sueño durante estos periodos.

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Planes para hacer en casa en vacaciones

Por supuesto, hablamos de quedarse “en casa” en el sentido anglosajón de la expresión “staying at home”, lo que significa quedarte en tu localidad, quedarte en el lugar donde vives. Ni muchísimo menos estamos recomendando planes para permanecer en el interior de nuestra vivienda, pues eso lo dejamos para cuando el frío y las inclemencias sean insufribles.

Cuando estés en casa, trata de verla de otra manera, por ejemplo, aprovecha ese balcón o miniterraza que solo considerabas un trastero. Aunque no tengas más que medio metro de ancho, que las plantas te hagan hueco: saca unas pequeñas banquetas y una mínima mesa y respira el aire libre, mientras te tomas una cervecita y algo de picar. El terraceo es una de las más jugosas exclusivas del verano, pero habrá tardes en las que prefiramos no salir. Solo tenemos que desempolvar esos espacios desaprovechados para sentirnos igual de a gusto en nuestra casa.

Planes refrescantes

Muchas veces, el problema de quedarnos en nuestra ciudad durante el verano son las sofocantes temperaturas que alcanzan muchas localidades de nuestra geografía, por eso sería importante buscar la forma de refrescarnos. Para los que vivís cerca de la playa, está clarísimo.

Para los de interior, propongo excursiones de ir y venir en el mismo día a ríos y pantanos, además de subir a las zonas de sierra o alta montaña donde las temperaturas serán sensiblemente más bajas incluso durante el día.

Barcelona beach, Catalonia, Spain

Disfruta del aire libre con deportes de verano

Aprovechemos el buen tiempo para abandonar las agobiantes cuatro paredes del gimnasio y para practicar algún deporte que durante el año no tenemos tiempo de disfrutar, correr, pedalear, patinar o tirar unas canastas contratando una de las canchas que ofrecen los ayuntamientos… Elige la horas más tardías o el amanecer o bien opta por los deportes de agua, hay montones de opciones.

Visita tu propia ciudad como si fuera otra

Aprovecha que tienes mucho tiempo libre para hacer todas aquellas cosas que siempre dices que no haces por falta de tiempo. Aunque creas que conoces de sobra tu localidad, seguro que hay muchísimos sitios que no has visto en tu día a día.

Plantéate estas jornadas libres de época estival como si fueses turista, consulta webs o guías hechas para foráneos y ponte al día con los museos, exposiciones, teatros, jardines, actividades, paseos, etc… que en condiciones normales te resultaría ridículo hacer. Si cuando vas a otras ciudades disfrutas de todo ello, ¿por qué no ibas a hacerlo en la tuya?

Sentirnos como turistas en nuestra propia ciudad puede ser como un juego: súbete a uno de esos autobuses turísticos: el segundo piso cambiará tu perspectiva para que lo mires todo de forma diferente. Finge que hablas otro idioma, que no entiendes, déjate guiar por un libro que te lleve a los enclaves más tópicos y únete a quienes los reconocen como lo más pintoresco. Encontrarás un encanto a tu propia ciudad que hasta ahora no habías visto o no te habían permitido ver.

Dibujando una paralela al Prado

Planes culturales

Los museos ofrecen siempre la posibilidad de pasar un rato agradable y aprender un poco más sobre nuestra historia. Visitar sus exposiciones en verano constituye otra manera, como el cine, de refrescarse con el aire acondicionado del que quizá no dispongamos en casa.

El teatro sale también a la calle y algunos recintos ofrecen espectáculos al aire libre donde, además de disfrutar de la obra, se podrá tomar algo, para hacer la noche más llevadera.

El cine es otro lugar fresquito en el que se pueden pasar un par de horas cómodas cuando el calor más aprieta –paradójicamente, a algunos hay que acudir con rebeca en verano— . Hay alternativas pensadas exclusivamente para estos meses, como los ciclos que proponen los diferentes cineclubs o filmotecas de cada ciudad, que en ocasiones, sacan sus butacas al exterior. El cine de verano sirve para dar un repaso a los estrenos que nos hemos perdido en lo que va de año disfrutando de una suave brisa.

El verano también es buena época para disfrutar de tu música favorita, pues es la época de los grandes festivales y muchos son los artistas que nos visitan solo en estas fechas. Ya sea en un local refrigerado o al aire libre, la experiencia será inolvidable.

Si tienes algún sueño frustrado como escribir relatos, pintar paisajes, decorar jarrones… y nunca te has dedicado a él porque no tenías tiempo, aprovecha estos momentos de vacaciones en casa para dar rienda suelta a tu imaginación, ya sea apuntándote a algún taller intensivo de tu ciudad como por tu cuenta.

beautiful Plaza de Espana on sunset, Sevilla, Spain

Desconecta de verdad

El único riesgo de quedarse en casa en vacaciones es no desconectarse realmente del trabajo y acabar adelantando cosas o accediendo a peticiones de los jefes, como si siguiésemos al pie del cañón. La clave par que las staycation sean auténticas vacaciones es que desaparezcamos al 100% para compañeros y superiores. Una forma muy buena de no estar disponible es no estar nunca en casa ni acercarse al ordenador.

Como aclarábamos más arriba, al decir que nos quedamos “en casa” estamos utilizando un término genérico. Nos alojamos en nuestra propia casa, pero ni mucho menos hablamos de no salir. La recomendación es la contraria: pasar estos días de vacaciones sin apenas pisar nuestra vivienda, haciendo actividades como las descritas más arriba o aprovechando para quedar con gente a la que no vemos mucho, pasear al aire libre, etc…

La sugerencia de dejar el ordenador y no utilizarlo ni siquiera para cuestiones de ocio también será de utilidad para que disfrutemos mucho más de nuestro tiempo libre. La planificación de las cosas que vamos a hacer esos días, mejor tenerla hecha de antemano, como cuando organizamos un viaje. Y durante el periodo vivir a tope, sin parar un segundo.

Se desprende de todos los apartados que la posibilidad de que las vacaciones sean igual de plenas y disfrutables desde nuestra vivienda que viajando depende de nosotros mismos, de que nos mentalicemos nos lo propongamos. Si lo planificamos y sabemos sacarle partido a nuestro tiempo, disfrutaremos de esos días libres como de cualquier viaje, pero sin las incomodidades de los desplazamientos.

Imágenes | iStock Photos

Cinco planes para hacer en una ciudad vacía por el verano

Llega el buen tiempo y el sol, la jornada continua (para quien la tenga) y la ciudad vacía nos invitan a hacer planes fuera y a relajarnos. Y es que las vacaciones pueden extenderse mucho más allá de los días que te vayas de viaje, especialmente si eres de los que te las tomas fuera de los meses punta. Yo, por ejemplo, me las voy a tomar en septiembre, así que pienso aprovechar julio y agosto en mi ciudad. ¿Te cuento algunas ideas?

Cines de verano

Los cines de verano son una experiencia que hay que vivir. Por la noche, cuando el sol ha caído y la temperatura es agradable pero ya no sofocante, sentarte a ver una película con amigos en un parque es un plan perfecto, especialmente si lo combinas con salir a tomar algo por ahí. Una tarde-noche de tapas, San Miguel 0,0% y cine al aire libre es un plan perfecto que no tiene nada que envidiar a irse lejos de la ciudad.

Fotografiar tu propia ciudad

En verano muchas ciudades se llenan de turistas deseosos de llevarse un recuerdo en forma de foto. Si te gusta la fotografía, aprovecha para sacar la cámara y camuflarte entre ellos. Podrás redescubrir tu propia ciudad (¿cuántas veces nos ha pasado que los amigos de fuera conocen mejor nuestras atracciones turísticas que nosotros?), fotografiar calles vacías y gracias a las largas jornadas de luz, aprovechar al máximo y sin prisas para hacer esas fotos que normalmente no haces. Aprenderás y te llevarás un buen resultado para todo el año.

Ir en bici al trabajo

Si lo estás deseando pero aún no te has animado a dar el paso, los meses de verano son la mejor época del año para empezar a ir en bici al trabajo. Irás más ligero y podrás coger confianza con un tráfico más templado que el del invierno, para llegar hecho un profesional de las dos ruedas. Además, aunque te quedes hasta tarde en el trabajo no se te hará oscuro para volver, lo cual también es un apoyo en las primeras semanas de ciclista urbano.

Ver exposiciones

No es una actividad exclusiva del verano, pero es uno de los mejores momentos del año para hacerlo. ¿Te has quedado con ganas de ver esa exposición de la que habla todo el mundo? Muchos museos mantienen sus mejores exhibiciones todo el verano, como la de Dalí en el Reina Sofía de Madrid, así que puedes ir una tarde o un fin de semana con menos prisas.

Exposiciones temporales al margen, también puedes aprovechar para descubrir los museos que no habías visitado Por ejemplo, el CosmoCaixa de Barcelona siempre es una sorpresa para aprender algo sobre ciencia.

Picnic en el parque

Nuestras ciudades están llenas de parques con estupendas praderas y árboles bajo cuya sombra hacer un buen picnic. Solo necesitas unos bocadillos o platos que aguanten el transporte (¿alguien ha dicho Nolotiro? Yo no pienso dejar de probar la receta de sanjacobos de jamón y queso), unas San Miguel 0,0% y algo para relajarte o divertirte, como unas palas de bádminton o unas revistas. Es un plan estupendo para un sábado, y para combinar con cualquiera de las opciones anteriores.

En resumen, la ciudad en verano se llena de posibilidades. No tener que estar bajo cubierto todo el día nos permite relajarnos en la calle, disfrutar de nuestras terrazas o simplemente pasear aprovechando el buen tiempo. No dejes pasar la oportunidad de disfrutar el verano completo, más allá de los días que te tomes libres. ¿Cuál es tu plan urbanita para este año?

Fotos | camknows | xvi

Cinco planes urbanos para días fríos

Tengo que reconocer que soy de tacita de té y un buen libro y que no hay nada que me guste más que ver nevar tras los cristales con mi mantita, un bol de palomitas y una buena peli, pero después me arrepiento de haberme perdido las múltiples exposiciones y espectáculos que nos ofrecen las grandes ciudades, porque ¿qué hay más bonito que un buen paseo por las grandes avenidas llenas de luces y gente con un delicioso olor a castañas asadas en cada esquina?.

Ver escaparates, el famoso “window shopping” de los norteamericanos, lo llevamos practicando nosotros toda la vida. España se vuelca con las decoraciones y los mejores escaparatistas hacen realidad lo que nuestras mentes solo pueden imaginar. ¿A quién no le encanta ver esas montañas de regalos, que guardan un equilibrio imposible, como si de bloques de madera de construcción infantil se trataran?

 

Los Museos se mueven

El invierno es tiempo de museos propios, eso no hay quien lo rebata. En verano solemos visitar más los museos ajenos y entiendo como museos ajenos aquellos museos y galerías de las ciudades que visitamos durante la época estival.

Pero el invierno es tiempo de nuestros museos locales. No tienen que ser necesariamente pinacotecas, la oferta de museos y galerías en España es amplísima y lo mismo el Museo del Juguete que el del Ferrocarril o el de los dinosaurios son excelentes opciones para pasar una maravillosa tarde. Ahora que el sol nos abandona pronto y empieza a hacer frío después de comer, son los lugares más adecuados para entretenerse y disfrutar.

Además, no sé si solo lo habré notado yo, pero tenemos unas programaciones espectaculares este invierno. Los Museos se mueven y lo mismo podemos visitar una espectacular exposición de joyas, que ver un singular Dalí o pintores flamencos. Para todas las edades y para todos los gustos.

Los espectáculos más divertidos

Es impresionante la variedad de espectáculos que nos ofrecen las carteleras españolas. Obras de teatro clásico, diálogos tipo Comedy, musicales, circenses, de variedades, magia, teatro contemporáneo o magníficas proyecciones cinematográficas tradicionales o con tecnología 3 D y muchas veces sin necesidad de salir de nuestro barrio.

Los centros culturales municipales ya no son los que eran, hoy en día desarrollan una labor importantísima en las comunidades. Conciertos de cámara o de rock&roll, concursos literarios o de pintura con entrega de premios, con un boato digno de cualquier alfombra roja o recitales de poesía. Entrando en la página web del ayuntamiento o del propio centro cultural, es asombroso todo los que tienen ¡No hay lugar para el aburrimiento!

 

 

¿Nos vamos de plazas y plazuelas?

Y ya puestos el abrigo, el gorro y los guantes para pasear por la ciudad, lo que más nos gusta es callejear buscando rincones secretos dónde descubrir lugares mágicos. Seguro que en tu ciudad conoces esos sitios especiales donde ver, callejones con historia, como el Callejón del Gato en Madrid o el de Juan Bravo de Segovia con su impresionante Casa de los Picos, o lugares de leyenda, como el Callejón del Infierno de Toledo, los del Borne de Barcelona y los patios cordobeses, un tesoro entre muros encalados.

Descubrir el encanto de nuestras ciudades más allá de las grandes avenidas abarrotadas de transeúntes y disfrutar del silencio de callejuelas, placitas y lugares con encanto que existen (y muchos) en estas urbes que tanta historia guardan en sus recoletos centros.

Las mejores tapas

Y en esas calles adornadas y más o menos transitadas nos esperan magníficos templos donde reponer fuerzas. No se me ocurre nada mejor que merendar chocolate con churros en locales emblemáticos o degustar unas tapas bien dispuestas y sabrosas en compañía de amigos.

La oferta gastronómica es enorme, tapas clásicas, pinchos de diseño, bocatas tradicionales como el de calamares o el de huevos fritos y cazuelitas riquísimas, que nos darán fuerzas y nos harán entrar en calor, eso por no hablar de las compras que podemos hacer en los grandes mercados rehabilitados mientras degustamos unas tortillas de camarones o unas albóndigas caseras.

 

Ponte en forma con bailes de salón

Reconozco que soy amiga del deporte al aire libre, los deportes sobre ruedas y el senderismo son el top one en mi lista, pero me encanta bailar. Cuando oyes la expresión “bailes de salón” te imaginas una residencia geriátrica, pues no. Para empezar, hay tanta variedad de bailes que daría para un post completo. Sones latinos como el tango, la salsa, el merengue, la bachata o el chachachá.

Otros más tradicionales como los boleros, el pasodoble o el vals y divertidos como el foxtrot, con saltitos incluidos, el rock&roll o el twist o si prefieres ir por libre y sin pareja, la danza del vientre o el flamenco, harán que nos mantengamos en forma y disfrutemos de una tarde divertida al son de la música.

¿Se te ocurren más planes para los días de invierno? Cuéntanos cómo entráis en calor durante las largas tardes de frío.

Imágenes | Miguel de Guzmán, Zigor Alkorta