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Diez frutas y diez verduras para plantar en tu huerto en invierno

Con la vuelta a la rutina y los hábitos saludables después de las fiestas de Navidad puede que entre los propósitos de año nuevo que hemos hecho esté tener nuestro propio huerto urbano. En invierno es una época donde se van sembrando ya muchas frutas y verduras, que dependiendo del rigor de las temperaturas que tengamos en nuestra zona podemos proteger para que no sufran las heladas. Por eso vamos a ver diez frutas y diez verduras para plantar en tu huerto en invierno.

Como vimos en nuestra infografía de frutas y verduras de temporada, la maduración de las frutas y verduras suele abarcar varios meses, lo mismo que su plantación ya que dependiendo del rigor del clima o del uso de elementos de protección como los invernaderos, que también podemos fabricar de forma casera. Por todo ello, podemos plantar en función de nuestra zona unos productos u otros. No tenemos que esperar a primavera para hacerlo.

¿Qué plantar en invierno? 10 verduras

Asociando cultivos

1. La col nos ofrece variedades de invierno que resisten bien las heladas. Aquí es importante escoger bien la variedad ya que hay otra par plantar en primavera y otoño. En este caso serían adecuadas para lo climas de invierno más suaves, sin heladas o si las vamos a plantar protegidas.

2. Coliflor tiene los mismos inconvenientes que la col, pero es necesario saber que es una planta que se adapta muy bien al frío. Por ejemplo, para que florezca es necesario mucho frío, por lo que para los inviernos templados no será la más recomendable

3. Los ajos se suelen sembrar en semilleros protegidos en febrero o marzo. Se pueden combinar con pepinos, puerros, espinacas o tomates y son un repelente natural para muchos insectos.

Qué sembrar en invierno

4. Las escarolas también se pueden empezar a sembrar en semillero protegido, con un espacio entre 20 y 25 centímetros entre cada una de ellas para poder luego transplantarlas bien. Se asocian muy bien con ajos y con cebollas, por lo que en la misma maceta podemos plantar dos o tres plantas distintas.

5. Las berenjenas son unas de mis verduras favoritas. Son muy sensibles al frío, por lo que necesitaremos tener un semillero bien protegido para que tengan una temperatura entre 27 y 32º. Mejor dejar la plantación para finales de invierno si estamos en zonas de mucho frío.

6. Los apios se plantan en semillero a partir de febrero, dependiendo un poco de cada variedad, lo que influye en la separación que debemos dejar entre cada una de las semillas.

Mesa de cultivo

7. Los pepinos se plantan entre febrero y abril, también en semilleros. Es un planta trepadora, por lo que es ideal si tenemos un balcón y queremos plantar en vertical. Se asocia bien con zanahorias, apios o lechugas.

8. Las zanahorias tenemos que plantarlas a un centímetro de profundidad y con una separación de dos centrímetros entre cada semilla.

9. El perejil es un elemento imprescindible para muchos de nuestros aderezos que se puede plantar a finales de invierno ya que no soporta el frío intenso. En un clima más templado se puede adelantar un poco.

10. La rúcula es similar al perejil, necesita temperaturas suaves, por lo que es conveniente plantar a finales del invierno.

¿Cuáles son las mejores verduras de invierno?

En general aquí deberíamos distinguir según el tipo de clima en el que vamos a plantar. Si en nuestra zona tenemos fuertes heladas nocturnas quizás lo mejor para plantar en nuestro huerto urbano sean los tubérculos, que están bajo tierra y a los que afectan en menor medida estas frías temperaturas. Siempre hay que tener en cuenta que la hoja no debe tampoco helarse, ya que de otra manera podría morir la planta.

Por otro lado si tenemos un clima un poco más benigno o también tenemos la opción de cubrir un poco o crearnos nuestro invernadero casero, podemos cultivar las verduras de hoja, que son muy típicas del invierno. Nos ayudarán a tener los ingredientes perfectos para tener todas la vitaminas y energía durante los días de invierno, donde una sopa de verdura o diferentes tipos de elaboración con quiches, pistos o empanadas de verdura son muy agradecidas.

¿Qué sembrar en invierno? 10 frutas

En el caso de las frutas las cuestión es algo diferente ya que en muchos casos los árboles frutales los compramos en macetas, por lo que en ocasiones más que plantar lo que hacemos es trasplantar, o pasar de la maceta a la tierra. En invierno podemos plantar manzanos, perales, melocotoneros, ciruelos, limoneros o granados por citar varios ejemplos.

Maceta para plantar fresas

De cada árbol debemos considerar la variedad que mejor se adapte a nuestro clima o si vamos a cultivar en maceta o en suelo. Lo mejor es elegir especies que sean arbustivas si vamos a cultivar en maceta, ya que no se harán muy grandes y tendremos una buena cosecha sin que nos quite mucho espacio.

De todas formas si no tenemos tanto espacio siempre podemos recurrir al cultivo de frutas rojas, como las fresas y las moras. Son cultivos que podemos tener todo el año, también en invierno, aunque si vivimos en una zona de heladas mejor tenerlas tapadas con un invernadero casero. La ventaja es que suelen dar mucho fruto desde principios de primavera a finales de otoño.

La otra opción es utilizar los semilleros para que vayan germinando nuestras propias plantas de melón o sandía. A finales de febrero suele ser una buena época, aunque si se nos pasa siempre podemos recurrir a comprar los planteles de melones y sandías ya en primavera, para tener una buena cosecha en verano, que es cuando más apetecen este tipo de frutas que tienen gran cantidad de agua.

¿Cuáles son las mejores frutas de invierno?

Las mejores frutas de invierno suelen ser los cítricos, tanto por el aporte vitamínico que nos proporcionan como por la época del año donde maduran y podemos consumirlas en su momento óptimo. Naranjas, mandarinas o limones son los más habituales. A estos también se les pueden sumar los kiwis, manzanas y algunas variedades de peras. El principal inconveniente de los frutales en el huerto urbano es el espacio. Aunque los árboles son pequeños, si los tenemos en un maceto-huerto, necesitaremos macetas de grandes dimensiones y aún así, tenemos que ir añadiendo abono de forma periódica para tener una buena cosecha.

Como habéis visto tenemos una gran variedad donde elegir para luego acompañar a nuestras recetas más divertidas. Personalmente me decanto por el cultivo de fresas en el caso de las verduras, que son muy agradecidas y luego el sabor que tienen realmente es buenísimo. En el caso de las verduras, este año creo que van a tocar ajos y berenjenas, además de alguna aromática. Lo importante es disfrutar con el cuidado del huerto y luego aprovechar la cosecha para que nuestros platos tengan un sabor diferente.

En Ciudadano 0,0 | Diez cosas para plantar en tu huerto urbano en otoño
Imágenes | mannewaar | El autor

Receta de aprovechamiento: patatitas rellenas de queso de cabra

patatitas-queso-cabra-nolotiro

Hoy os quiero enseñar otra receta de aprovechamiento, en la que vamos a utilizar dos ingredientes habituales en nuestra casa. Con unas patatas que eran demasiado pequeñas para hacer patatas fritas y unos restos de un rulo de queso, vamos a preparar estas deliciosas patatitas rellenas de queso de cabra para el aperitivo.

Cuando compramos una bolsa de patatas, además de las de tamaño grande que utilizamos para hacer patatas fritas o para cortarlas en cachelos para cocerlas, suelen venir algunas patatitas de tamaño muy pequeño más difíciles de aprovechar porque si las pelamos se quedan prácticamente en nada. Hoy les vamos a dar una salida que además les hará protagonistas.  Continue reading Receta de aprovechamiento: patatitas rellenas de queso de cabra

5 claves para mantener frutas y verduras frescas más tiempo

Dentro de nuestra filosofía Nolotiro tenemos varias opciones; podemos aprovechar la comida que nos sobra (si es en un restaurante con nuestra caja Nolotiro) para crear nuevas recetas, pero también ayuda planificar bien las compras y saber cómo conservar los alimentos. Por eso hoy os voy a contar 5 pautas que a mí me funcionan muy bien para guardar en casa frutas y verduras por más tiempo.

Lavar la fruta y verdura justo antes de consumir

Sí lavamos la fruta y la verdura antes de guardarla en la nevera se deteriora y se descompone antes, por eso únicamente le quito las hojas o tallos que puedan estar dañados y espero a limpiarlas justo antes de consumirlas o cocinarlas.

Hay que tener mucho cuidado también en que no se nos cuele alguna pieza estropeada que perjudique al resto, tanto después de la compra, como pasados unos días, por lo que no está de más ir echando un vistazo de vez en cuando.

Juntas, pero no revueltas

Yo antes pensaba que con utilizar el cajón de las verduras era suficiente, pero no es buena idea mezclarlo todo, ya que cada alimento suele tener su propio proceso de maduración (nos pueden durar en la nevera entre 2 y 8 días aproximadamente) y se pueden contaminar sabores o directamente echarse gran parte a perder.

Para separar la opción que me funciona mejor son los tuppers, forrados por dentro con papel de cocina, así si veo que se moja lo puedo cambiar, aunque hay bolsas especiales (siempre deben tener o debemos hacerle agujeros) o tapas extensibles de silicona que se adaptan a cualquier bote e incluso nos pueden servir para cubrir directamente piezas grandes cortadas, como melones, piña o sandía.

 

Un lugar fresco, seco y mejor sin luz

Las patatas, los ajos, las cebollas, los cítricos o incluso los tomates, es mejor guardarlos fuera de la nevera, para ello hay que procurar que estén en un lugar fresco, seco y para los tres primeros sobre todo con poca luz.

Hoy en día no es fácil tener una despensa oscura donde guardar estos alimentos, así que nos pueden servir cajas de cartón (no todo en la misma), las propias bolsas de cartón de las patatas y mallas oscuras de ajos y cebollas, o bien una alternativa más decorativa como las cestas de mimbre con tapa, que dejan pasar poca luz, o fuentes de colores que también podamos cerrar si lo necesitamos.

En un vaso con agua, de toda la vida

Siempre que he visto perejil en alguna casa, ha sido fuera de la nevera en un vaso con un poco de agua, la mayoría de hierbas aromáticas no toleran bien el frío, así que esta es una buena opción de conservación, solo hay que procurar cambiar el agua cada dos días (yo prefiero hacerlo cada uno) y que esta toque solo el tallo, nunca las hojas.

Este mismo truco sirve también para los espárragos o el apio y se puede perfeccionar con recipientes como los Herb Keeper, prácticos y cómodos.

 Fruta congelada

Siempre nos quedará congelar

A veces tenemos la suerte de que un amigo nos regala una caja abundante de fruta, o simplemente se nos ha ido un poco la mano con la compra o vamos a pasar unos días fuera, en esos casos congelar también es una buena opción.

Esta vez sí que es recomendable lavar las piezas antes, incluso si son de fruta las podemos pelar y cortar. Hay quien las conserva con azúcar para que se mantengan mejor, pero yo prefiero hacerlo en zumo de naranja, quedan igual de buenas, menos dulces y mucho más sanas.

La verdura es mejor escaldarla un poco en agua hirviendo, lo justo para que no pierda propiedades, después se enfría bajo el chorro de agua, se seca bien y ya está lista para guardar en el congelador.

Cómo veis son trucos útiles y muy sencillos de seguir, pero seguro que vosotros conocéis alguno más ¿Nos lo contáis?

Fotos | Victor1558 | Orin Zebest | Jamonation | Anna Tesar

¡Todo tiene solución! Primeros errores en mi huerto urbano

No sé si os pasa a vosotros, pero desde luego, yo no fui hortelana urbanita con éxito a la primera. Es un trabajo laborioso el llegar a dominar un huerto, aunque sea pequeño.

Tengo que reconocer, que al principio no me daba mucha maña y en un par de ocasiones casi lo dejo por imposible, pero la tenacidad y la paciencia son virtudes de Ciudadano 0,0, que necesitan el tiempo, como los buenos vinos.

Errores comunes y premisas falsas

Durante la primera intentona de mi huerto urbano, cavé como para encontrar el centro de la Tierra, bueno pues es innecesario. Pronto comprendí que era suficiente que las raíces estuvieran cubiertas y unos pocos centímetros más, y doy fe que hacer una montaña de tierra para que la raíz esté bien tapadita, tampoco vale para nada.

Que el drenaje es fundamental, me lo contaron hasta la saciedad en el vivero donde compré mis primeros útiles. De nada sirve sembrar en zonas que tienen un drenaje pobre, a mí me llevó por el camino de la amargura, hasta que hice los agujeritos pertinentes en algunas macetas. Las mesas de cultivo compradas ya vienen preparadas.

 

Da igual el cariño con que plantes tus plantitas, si están muertas no van a dar cosechas, aunque les eches encima la tierra más nutritiva del mundo, y yo me empeñaba en seguir dándoles aliento y debería haber dicho un requiem.

No sé porqué me obcequé en que los muros eran estupendos para mantener mis plantas “a salvo” de frío y de viento. Al final descubrí que los muros sólo son buenos para que crezca la hiedra,  pegaba demasiado el huerto a un muro y protegido estaba muy protegido, pero no crecía nada. La visita de un amigo que de esto sabe un rato, me salvo la locura.

Un exceso de  fertilizante es como un exceso de perfume, atonta pero no hace efecto, al contrario, te puedes caer con todo el equipo, a mí me pasó, yo venga a “nutrir” mi huertecillo, y la plantas cayeron fulminadas…¡la peor plaga, mi exceso de celo!

¡Ah! Otra cosa fundamental, el cuidado del huerto es rutinario, no vale regar un día mucho y no volver a mirar el huerto en un mes pensando que la Madre Naturaleza siempre se abre paso, la Madre Naturaleza también se muere, si riegas mucho un día y luego te olvidas de hacerlo.

Repetiré hasta  la extenuación, que los profesionales de los viveros son grandes y sus consejos valen su peso en oro. A mí me enseñaron a leer esas etiquetas explicativas que te dicen las horas de sol, el riego, etc que antes jamás miraba. No sólo hay que elegir las plantas típicas de la zona, sino que el lugar elegido debe adecuarse a las necesidades de la planta. No se puede  sembrar una planta que necesita seis horas diarias de exposición solar en un lugar en el que apenas recibe dos.

Hortelanos en la Blogosfera que me echaron una mano

En la Blogosfera hay un montón de hortelanos, plenamente dedicados a su trabajo en el huerto que son siempre un ejemplo, como El Balcón verde, que llevan años enseñándonos su huerto urbano y además organizan actividades.

 

Si hay un huerto urbano que yo envidio, con envidia sana, es el de Picarona. Un espectacular “macetohuerto” el que nos muestra en su blog, con las tablas sobre los contenedores adecuados antes de empezar a sembrar y sobre “El síndrome del tiesto vacío”, o sea, la planificación del huerto urbano. Cuando empiezas con el huerto urbano quieres resultados a corto plazo y empiezas a plantar sin lógica y cuando llega el momento…¡no tienes sitio!

Una gran ayuda son los sabios consejos de Antonio, de El huerto de López, que aunque su huerto no es un pequeño huerto urbano sus indicaciones sobre el purín de ortigas fue una solución estupenda contra muchos de los problemas de las hortalizas.

El Aprendiz de horticultor ecológico, me ilustraba con sus pequeños fracasos y ¡lo que es la vida! me daba fuerzas para seguir con la búsqueda del tomate perfecto.

 

Depende de la zona en la que vivas, hay excelentes profesionales para consultar, por ejemplo, si vives en la zona de Castilla y León, no puedes dejar de leer el Blog El Huerto 2.0, te dará una idea precisa de qué plantar en la zona.

Aquí hay huertos de amateurs y también huertos de profesionales que, además, no son urbanos, pero a mi me ayudó comprobar que a todos nos sucedían imprevistos y muchas veces los sembrados no salen como te propones. ¡Pero no por eso vamos a tirar la toalla!

Diez cosas para plantar en tu huerto urbano en otoño

Con la vuelta al cole, la rentrée laboral y la rutina como bandera, merece la pena comenzar con nuestro huerto urbano.

Una vez tenemos clara la ubicación de nuestro huerto casero, es fundamental saber qué hortalizas y verduras pueden estar juntas y cuales no son “buenas vecinas”. Cuales necesitan sol directo y a cuales les molesta o toleran mejor la sombra.

A los cultivos de hoja como las acelgas o las coles, no hay que echarles más que un vistazo por aquello de las plagas, hasta la cosecha. Las plantas de frutos como cebollas, berenjenas o calabacines, requieren un poquito más de atención. Aunque al ser un pequeño huerto tampoco debería ser un problema.

Además es muy importante plantar flores y plantas que añadan valor a nuestro huerto, nos ayuden a espantar plagas, etc. Vamos a organizar el huerto alternando aromáticas y hortalizas y comenzaremos de cara a la estación que viene, el otoño.

Qué plantar en otoño

Las plantas del huerto se pueden obtener por semillas sembradas directamente o en semilleros, o  plantones, para conseguir resultados rápidos. El urbanita Ciudadano 0,0 no es impaciente, así que lo ideal —y lo más económico— es sembrar primero y obtener los plantones que se trasplantarán a los recipientes del huerto, en si. Es muy importante no olvidar que las semillas deben ser ecológicas.

Nos vamos a centrar en plantas que resistan el clima frío y la humedad, así que las mejores hortalizas para sembrar en estas fechas son:

Cebolla 

 

Es un cultivo fácil, la única labor, pero fundamental, es la eliminación de la espiga floral en cuanto aparezca. Los plantones se entierran con unos 15 centímetros de separación y se pueden recolectar los bulbos tiernos a los 2 meses y los gordos a los 3 o 4 meses.

La cebolla es la vecina ideal de la zanahoria ya que alejará las moscas de la zanahoria.

Zanahoria

La zanahoria tiene dos años de  vida. Durante el primer año se forma y va cogiendo fuerzas y desarrollándose para poder dar flor y semillas en el segundo año. Es en el primer año cuando se debe consumir en cualquier momento, en formato pequeño o esperar a que crezcan, ya que en todas sus etapas está muy rica.

Crece bien en temperaturas suaves y aguanta heladas ligeras. Siempre deben ser sembradas, no toleran el trasplante. Tras la siembra, a  8 centímetros de separación, hay que eliminar las plántulas que veamos más débiles. Aproximadamente noventa días después de la siembra se pueden recolectar.

Coliflor

 

La coliflor es un vegetal de estaciones frías pero es más delicada que otras de la misma familia, como las coles o las berzas. La luz del sol directa a la flor hace que se decoloren las hojas e incluso amarga su sabor, así que es recomendable taparla con sus propias hojas. Aguanta bien una temperatura ambiente de entre 5 a 25 grados. Hay que nutrir la tierra con una dosis de abono líquido una vez a la semana y regarlas bien (atención, no encharcarlas), entre  8 y 14 riegos semanales en su etapa de crecimiento.

Un truco casero para espantar a las babosas y caracoles es esparcir cenizas de leña alrededor. Los caracoles y babosas son plagas que acaban con un huerto rápidamente, así que hay que prestar atención a su aparición.

Acelgas

A la acelga le gustan los lugares soleados en jardines o terrazas, pero también puede tolerar, sin verse afectada, algo de sombra. Lo ideal es darle buena cantidad de agua en cada riego un par de veces por semana (ya sé que suena un poco repetitivo, pero regar, no encharcar).

La acelga es una planta que no necesita de muchos cuidados. Es muy resistente contra plagas y enfermedades. Eso si, es bastante invasiva, necesita su espacio y sus raíces rápidamente lo ocuparán todo, así que al cultivarla en maceta o jardinera debe estar sola, no dejará lugar para tener otro cultivo en el mismo macetero.

Puerro

Los puerros se siembran a principios de la primavera en semilleros. Cuando miden 10 cm de alto se trasplantan al huerto. Necesitamos un plantador largo para hacer hoyos de 20cm de profundidad y se plantarán con una separación de 15 cm entre ellos y en filas bastante separadas para poder maniobrar entre ellas. Se echa un poco de agua en cada hoyo y se va sembrando cada puerro en el barro con las raíces hacia abajo.

Son muy fanáticos del astro rey. Pero necesitan crecer en lugares que tengan sombra en algún momento del día. De vez en cuando, deberemos remover la tierra bajo el tallo mientras crecen para blanquearlos. Algunos huertanos tienen la costumbre de  recortar unos centímetros de los vértices de las plantas reduciendo también las raíces a la mitad de cuando los plantan.

Berenjena

 

El sol es necesario para su crecimiento. De 10 a 12 horas diarias para que estén contentas y no exponerse nunca a las heladas, la temperatura mínima es de 10º. Soporta temperaturas elevadas pero la tierra debe estar siempre húmeda.

La berenjena es de las que requiere un poquito de trabajo. Al alcanzar los 60 cm de altura hay que usar guías para que se separen del suelo y no tengan problemas de humedad, esto ayuda también a que la planta se airee mejor. También es importante quitar las hojas interiores y las bajas para que tengan mejor iluminación y ventilación.

Espinacas 

Septiembre es el mes de la siembra de la espinaca por excelencia, para la cosecha de invierno. Se siembran grupitos de 3 o 4 semillas a unos veinte centímetros de distancia. A la planta de espinaca no le gusta el calor. Demasiado calor la hace florecer prematuramente y la vuelve amarga.

Se suelen sembrar varias partidas de espinacas con desfases de un par de semanas, así tendremos espinacas constantemente. Existen diferentes variedades, dependiendo de cuando queramos plantarla elegiremos una variedad u otra.

Cuarenta días después de la siembra, se puede recoger la cosecha de forma progresiva, cortando primero las hojas más grandes.

Patatas

 

La patata es una planta preciosa con flores similares a las del jazmín. No es fácil cultivar patatas en una maceta, pero es posible. Se puede sembrar cuando la temperatura del suelo haya alcanzado por lo menos 7-8°C. La planta de la patata recién sembrada no tolera heladas.

Es importante plantarlas a bastante profundidad, seguro que habéis visto alguna vez patatas plantadas en una pila de neumáticos o cajas de frutería apilables y muchas veces hemos oído que la gente las siembra en el mismo saco donde viene la tierra cuando la compras, esto se hace para poder ajustar la altura de la maceta según necesidad.

Plantas aromáticas que ayudan a nuestro huerto

 

En principio, una planta bien cuidada y sana está fuerte para resistir agresiones externas, como todos los seres vivos. Así que con el riego adecuado, el abono y la luz suficiente se podrán defender solas del ataque de las plagas y enfermedades, pero nunca está demás echarles una mano, así que es recomendable plantar algunas aromáticas que las protejan.

Tomillo, albahaca o perejil, son plantas que utilizamos habitualmente en la cocina y podemos alternar con otros cultivos en nuestro huerto urbano. Además hay flores como las capuchinas que alejan numerosos insectos (mosquitas blancas, pulgones) de las hortalizas y de las verduras que se encuentran plantadas cerca. También el romero, además de tener fama de dar suerte y de sus propiedades antisépticas, aleja la mosca de la zanahoria y la crisomela de las judías.

¿Os animáis con el huerto de otoño?

Imágenes | Infojardín, El Balcón Verde

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