Tag Archives: electroestimulación

Cómo y cuándo usar un chaleco electroestimulador

Una de las grandes novedades este año en el mundo del fitness ha sido la popularización del uso de los chalecos electroestimuladores para realizar entrenamientos de todo el cuerpo en un corto espacio de tiempo. Si bien la electroestimulación lleva tiempo siendo utilizada en el mundo del deporte, sobre todo en lo referente a la fisioterapia, anteriormente solo se había usado en una zona concreta del cuerpo a la vez. Ahora estos chalecos de electroestimulación nos permiten poner a trabajar muchos más músculos de manera global, combinándolo siempre con un entrenamiento activo. Os contamos en qué consiste el entrenamiento con electroestimulación, cuándo y cómo podemos usarlo y los efectos que tendrá en nuestro cuerpo.

Si te interesa el deporte, el fitness y cómo sentirte un poco mejor un tu día a día, no te pierdas ninguna de nuestras publicaciones. Suscríbete a nuestra newsletter para recibir todas las noticias directamente en tu bandeja de entrada.

¿Cómo funciona la electroestimulación?

Chaleco de electroestimulación

La electroestimulación se basa en impulsos eléctricos que llegan a nuestro cuerpo a través de los electrodos del chaleco. Estos electrodos están estratégicamente situados en los grupos musculares más importantes que vamos a trabajar, esto es: pectorales y abdomen en la zona delantera del tronco, trapecios, dorsales, zona lumbar y glúteos en la zona trasera, y cuádriceps y bíceps en las extremidades.

Cuando queremos mover un músculo, nuestro cerebro envía una señal eléctrica que viaja a través de nuestro sistema nervioso hasta el músculo para darle la orden de movimiento. Lo que conseguimos con la electroestimulación es saltarnos la fase de que la orden salga del cerebro: el estímulo eléctrico sale desde la máquina y va directamente al músculo. Si a esto le sumamos nuestro propio movimiento voluntario (porque tendrás que moverte, no consiste en estar tumbado descansando), unimos dos estímulos distintos formando uno mayor, y más músculos son activados.

Cuando entrenamos de manera convencional activamos de media el 20% de los músculos de nuestro cuerpo. ¿No parece mucho, verdad? A través del entrenamiento con chaleco de electroestimulación conseguimos aumentar ese porcentaje, ya que los impulsos eléctricos generados por la máquinas llegan a las fibras que se encuentran en la musculatura más interna y que no somos capaces de activar de manera voluntaria.

¿Cómo se entrena con electroestimulación?

¿Estás pensando en probarlo y no sabes lo que te vas a encontrar? Te contamos cómo es una sesión. antes de comenzar tendrás que ponerte una camiseta y pantalón de algodón, y sobre estos el chaleco electroestimulador que se rocía levemente con agua. El agua es un buen conductor de los impulsos eléctricos, lo que hará que lleguen más fácilmente al músculo. Una vez que estás vestido con el chaleco, ya estás listo para comenzar a entrenar.

Las sesiones son cortas, de 20 minutos de duración, en los que trabajarás todo tu cuerpo a través de ejercicios de autocarga (con tu propio peso corporal): harás sentadillas, flexiones, ejercicios abdominales y otros movimientos que implican todas las partes de tu cuerpo. Los estímulos eléctricos que proceden de la máquina llegan a tu cuerpo en fases de unos cuatro segundos de duración, que será cuando tú debas contraer los músculos de manera voluntaria. A estos cuatro segundos de trabajo le siguen cuatro segundos de descanso en los que el músculo se relaja. Así durante los 20 minutos de la sesión.

Al terminar el entrenamiento, se suele aplicar un programa de relajación durante unos minutos: impulsos eléctricos mucho más suaves llegarán de forma continua a tu cuerpo para relajar los músculos y mejorar la circulación.

Chaleco de electroestimulación

¿Me conviene la electroestimulación?

El chaleco electroestimulador no es más que una herramienta más de la que disponemos para entrenar y, como todas las demás herramientas a nuestro alcance, su buen uso depende en buena medida del profesional con el que estés entrenando. Asegúrate de que es una persona correctamente preparada, que conoce cuál es tu nivel de fitness y tu capacidad de esfuerzo, que sabe tu historial de lesiones y patologías. Esto se debe llevar a cabo en una entrevista previa a comenzar el entrenamiento.

El chaleco electroestimulador por sí solo no es un entrenamiento completo: es una muy buena herramienta si lo combinamos con nuestra actividad física habitual y en pequeñas dosis, pero no sustituye al ejercicio físico regular. La idea es la de que nos ayude a conseguir nuestros objetivos, no la de que actúe como un sustitutivo del entrenamiento. Una buena idea es combinar un día a la semana de entrenamiento con el chaleco con dos o tres de tu entrenamiento habitual: salir a correr, entrenar en el parque, clases del gimnasio… Siempre teniendo en cuenta que el entrenamiento con electroestimulación es muy intenso y que necesitarás 48 horas de recuperación.

Para algunas personas sí está contraindicado el uso del chaleco: personas que sufren epilepsia o algún trastorno de la circulación, hernia abdominal o inguinal, tuberculosis, tumores, hemorragias o hemofilia. También está contraindicado su uso en embarazadas y en personas que portan un marcapasos.

En Ciudadano 0,0 | ¿Cómo y dónde hacer deporte en una ciudad con contaminación?