Tag Archives: cuerpo

La piel que habitas

Tu piel es un marcador de tu estado de salud y tu alimentación. Cuida tu alimentación y haz ejercicio, lucirás una piel suave que hablará de tu forma de vida sana.

Tu piel refleja como nada tu estado de salud, cuídala.

Te contamos cómo.

La piel es nuestro órgano más grande y visible, que además actúa como primera línea defensiva del organismo. De la misma manera, una piel que luce limpia y fresca es signo de un cuerpo sano, fruto de una buena alimentación y una hidratación correcta.

La piel cubre todo nuestro cuerpo, y a simple vista está que no es igual por todas partes, cada parte del cuerpo está cubierto por una piel más o menos sensible, más o menos gruesa, según las necesidades y según la localización. Como cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, su salud depende de nuestros hábitos.

Al ser una barrera que nos envuelve, es lo primero que vemos, y sí, la piel dice mucho de nuestros hábitos alimenticios y de salud.

Las cremas ayudan, sí, pero todos sabemos que los milagros no existen. No hay nada como cuidarse por dentro y por fuera para que tu piel no se resienta. Tu piel lucirá más tersa y más joven si llevas una vida saludable, haces ejercicio, llevas una alimentación sana y variada, la proteges del sol y la hidratas correctamente.

Cuida tu piel haciendo ejercicio

¿Sabes por qué nos salen esos característicos coloretes después de una buena sesión de entrenamiento?

Es el resultado del incremento de la actividad circulatoria en todo el cuerpo, que se evidencia sobre todo en la cara. Cuando practicamos algún deporte nuestra circulación se ve estimulada, lo que facilita la llegada de nutrientes y oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo, incluidas las de las piel.

El resultado es una piel con una mejor tonalidad y aspecto de limpieza y juventud.

Si practicamos deporte con regularidad nuestra piel estará mejor oxigenada siempre, además de retrasar la aparición de las arrugas.

La acción de la transpiración también es importante en este punto, ya que el sudor ayuda a eliminar toxinas y a limpiar los poros, previniendo no solo el acné, sino también otras enfermedades dermatológicas como la psoriasis.

La piel que habitas

Después de entrenar es importante ducharse para eliminar las impurezas que quedan sobre la piel.

Impurezas que pueden proceder de las partículas de nuestro propio sudor, así como de las partículas que se encuentran el ambiente como el polvo y que pueden obstruir algún poro, por lo que una piel limpia respira mejor y conserva mejor aspecto.

Si hacemos ejercicio al aire libre tenemos que tener cuidado con la exposición al sol, ya que los rayos solares son un factor importante de envejecimiento de la piel. Es importante proteger la piel del sol si vamos a permanecer al exterior haciendo deporte, incluso en invierno, que, aunque notamos menos los efectos del sol mientras hacemos deporte, los riesgos siguen estando ahí.

No obstante, una exposición al sol controlada ayuda a producir vitamina D y a regular la secreción sebácea.

Por lo que no te olvides de tu protección solar cuando salgas a entrenar y disfruta del sol y sus magníficas propiedades con precaución.

El calorcito tan agradable que sentimos en los días de invierno y coger un poco de color nunca han sido malos para nada, pero tengamos cuidado con los excesos.

Como hemos visto antes, la contaminación de la ciudad y el polvo también pueden tener efectos negativos en la piel, sobre todo si no los eliminamos bien después de practicar deporte. Es importante usar jabones que no sean muy agresivos, y utilizarlos con mesura, ya que muchos de los jabones que usamos son responsables de la desprotección de la piel, ya que alteran sus defensas naturales.

Alimentación sana, piel sana

Una alimentación sana y equilibrada también redunda en una piel sana y con buen aspecto. No olvidemos que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, por lo que necesita estar bien alimentada e hidratada.

Nuestra piel, como el resto de órganos, necesita de vitaminas, que encontraremos en frutas y verduras frescas, y proteínas. Los aceites esenciales y el omega 3, procedentes del aceite de oliva y frutos como el aguacate también son importantes para una piel sana. Intentemos evitar los azúcares y en general los hidratos de carbono de absorción rápida, que producen una mayor segregación de insulina, e impide la correcta llegada de oxígeno y nutrientes a nuestra piel.

Esto se traduce en una falta de brillo y la aparición precoz o el aumento de arrugas.

No debemos olvidar en este punto la importancia de una buena hidratación. Beber agua y reponer líquidos después de hacer ejercicio es importante. Empecemos a hidratar la piel desde dentro. No solo de cremas vive nuestra piel, y aunque también debemos cuidarla desde fuera, es igual o más importante llevar una alimentación sana y una hidratación correcta que haga que la piel que habitamos se nutra correctamente.

La piel que habitas

En cuanto a las cremas y otros productos cosméticos, solamente te vamos a recomendar que huyas de los milagros. Huye también de los aceites minerales (mineral oil, paraffinum o petrolatum) que absorben la humedad de la piel dando una falsa sensación de hidratación y a la larga resecan más, además de cubrir los poros y dificultar la respiración de la piel. Úsalas con mesura sobre todo después de la exposición al sol.

La arruga es bella

Este eslogan, todo un clásico publicitario en España, no anda muy descaminado. Es cierto que es importante el cuidado y la hidratación de nuestra piel, mantener hábitos de vida saludables para que esta luzca tersa y brillante y retrasar la aparición de arrugas.

Es cierto que el tiempo no perdona, y eso se va notando en nuestro cuerpo, pero los hábitos saludables y las buenas costumbres deben ir acompañados de felicidad y bienestar, que también nos hacen envejecer, pero de manera pausada y feliz. Las arrugas a veces también cuentan bonitas historias.

La piel que habitas

No tengas miedo a reírte mucho aunque te salgan arrugas, esas son las que mejor sientan.