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Descubre qué es el coliving y cómo puede ayudarte a ser más feliz

El coliving es una forma moderna de alojamiento en la que los huéspedes comparten el espacio. Los residentes, además del espacio físico, comparten intereses. Por lo tanto, esta nueva tendencia que cada vez va estando más asentada se convierte en una forma de explorar. Gracias a compartir casa con personas afines, en el coliving se descubren nuevas formas de relacionarse y de convivir y puede servir para abrir la mente a nuevas nociones, de manera que a muchas personas les hace sentirse bien con su entorno y consigo mismos.

En los colivings se valoran ideas como la apertura, la colaboración, el networking social, la economía compartida y colaborativa. De ahí que lo consideramos algo más espiritual que práctico. Aunque estemos hablando de una solución de alojamiento, lo estamos tratando como una forma de vida alternativa.

El coliving puede ayudarnos a crecer como personas, a descubrir dentro de nosotros muchas características interesantes, a volvernos más abiertos y sociables… Se define como una forma de vivir y como un estilo de vida mucho más pleno y satisfactorio. Es posible que en el coliving es donde se encuentre la felicidad que estamos buscando.

Viaja y conoce mundo gracias al coliving

Group Of Friends Eating Meal On Rooftop Terrace

Los residentes de las casas de coliving en muchos casos se encuentran trabajando fuera de su hogar, ya sea por un traslado temporal o para hacer un proyecto que necesariamente requiere el desplazamiento. Por lo tanto, la convivencia es temporal. Sin embargo, la interacción entre los huéspedes es mucho mayor que la que se produce en un viaje y se sacan las mismas ventajas que en este, pero con mucha mayor intensidad.

De una forma pragmática, facilita encontrar alquileres de meses, días o semanas a estos empleados o freelancers que se ven obligados a desplazarse y que no necesitan un alquiler a largo plazo. Les ofrece conexión a Internet de calidad, lo cual es fundamental para trabajar en remoto y puntos de encuentro.

Meeting Talking Discussion Brainstorming Communication Concept

Pero mucho más importante que todo eso es que los viajeros no se sienten solos, a pesar de haber dejado toda su vida atrás. Se termina el concepto del emigrante como persona triste y desarraigada y aparece una nueva visión sobre el desplazamiento laboral.

Los intercambios culturales llegan a ser muy ricos, debido a que se comparte todo. Por ejemplo, la cocina. Si los residentes hacen turnos para cocinar, cada día descubrirás los sabores de un lugar diferente del mundo o de un estilo gastronómico y unas elecciones alimentarias distintas e irás aprendiendo de todos los compañeros.

Group of friends sitting hanging out with drinks on rooftop in urban city

Diferentes formas de coliving

Lo que marca el coliving no son detalles de índole práctica, sino una diferencia cultural y va mucho más allá que una forma de reducir gastos. El coliving puede organizarse de formas muy diversas, pues puede partir de alojamientos en propiedad o de alquileres, puede darse en entornos urbanos o rurales. La tendencia más extendida de esta convivencia suele ser urbana y en un mismo edificio o vivienda, pero no es la única.

Creative group of designers discussing project at office.

Los lugares que ofrecen coliving le dan a cada usuario una habitación individual con su zona de trabajo. Y hasta aquí podríamos estar hablando de un colegio mayor o una residencia. Sin embargo, los espacios comunes son tan importantes como los personales y ahí reside la diferencia que los convierte en lugares de felicidad y bienestar.

El coliving como tendencia novedosa

La primera vez que se escucha o lee la palabra “coliving” es muy posible que se piense en comunas o en comunidades de escasa organización, sin embargo, se trata de una tendencia totalmente novedosa que no tiene equivalente en lo que conocíamos hasta ahora.

Group of Friends with Digital Tablet

Lo que la separa con más claridad de la vida en comunidades es que las 20 o 30 personas que suelen cohabitar en general son personas en edad activa y con una similitud en lo que se refiere a sus áreas de trabajo, en lugar de estar formadas por familias, niños, jóvenes y jubilados.

Las eco-aldeas podrían compartir ciertos elementos con el coliving, pero su enfoque principal está en la creación de un sistema de autoabastecimiento sostenible y ecológico. Por último, la distinción entre coliving y cohousing radicaría en que este último se refiere únicamente a distribuir un pequeño edificio en el que se comparten la cocina y otros espacios comunes, pero no se busca la integración ni hay una idea de generar experiencias.

Happy friends having dinner together in kitchen

Se diferencian del concepto que en los años sesenta se asoció a los hippies en que aquellas comunas se generaban con el principal objetivo de alejarse física y organizativamente de la sociedad. Eran una respuesta a los tiempos y contenían cierta intención protesta contra el establishment. Se querían formar nuevos gérmenes de sociedades contraculturales. El coliving no promulga el aislamiento, sino todo lo contrario.

Coliving y coworking

Algunos lugares de coworking no ofrecen puestos a personas que no estén viviendo en el espacio, dado que quieren generar una experiencia mucho más integradora, que va más allá de compartir unas horas de tareas diarias. De esa forma, sirve de laboratorio o incubadora, como las que tienen algunas de las start-ups de Silicon Valley.

Two businessmen interacting at meeting in office

Por lo tanto, el coliving es además de todo una forma de fomentarel conocimiento de personas que se dedican a profesiones cercanas y que, por lo tanto, probablemente en un futuro podrían servir como socios en negocios. Pero más allá de todo ello, está el valor personal de esos encuentros: los creadores, al pasar mucho más tiempo juntos, aumentan la creatividad y les sirve para romper el bloque de la creación y de permitir que se creen sinergias y surjan ideas de la interacción, de las conversaciones, del eclecticismo que se forma.

Fotos: iStock

“Solo con darle a un objeto el doble de vida, utilizamos la mitad de recursos”, así es la filosofía maker

Ya conocemos cómo es la filosofía Makers y sabemos de primera mano las posibilidades que ofrece un taller donde los miembros de este movimiento se reúnen día a día. Lo que podría parecer algo más complicado es unir ambos conceptos, debido a que en apariencia no están tan relacionados. Por ese motivo, vamos a ver qué nos lleva de la idea de los Makers a los talleres, qué nos lleva de la teoría a la práctica del día a día.

Si eres Maker o te gustaría serlo, apúntate a nuestra Newsletter para conocer más sobre el movimiento. Si todavía no estás familiarizado, pero te interesan este tipo de filosofías compartidas y de trabajo en común, te interesará igualmente recibir más posts sobre el tema.

Makers: de la teoría a la práctica, de la filosofía al taller

“Solo con darle a un objeto el doble de vida, utilizamos la mitad de recursos”, nos explica uno de los miembros de Makespace en Madrid. Esta frase es la unión perfecta entre lo abstracto y lo tangible, es lo que une el fundamento con la práctica. En los Labs, se pone en práctica la idea de darle un doble uso a los objetos, ya que muchos de ellos se reutilizan. Los talleres constantemente obedecen a la idea de la reutilización y de dar vida a cosas que se iban a desechar.

Los talleres que no están subvencionados públicamente aprovechan maquinaria y materiales de aportaciones benéficas y de donaciones y muchas veces lo que consiguen son instrumentos que han tenido una vida anterior o que se han descatalogado y ya no tienen valor comercial. A partir de material de segunda mano, gracias a las reparaciones necesarias, consiguen trabajar con resultados impecables. Los participantes en los talleres no pueden ser gente que desee que se lo den todo hecho, tienen que estar dispuestos a reparar o construir sus propias máquinas, a conseguir sus materias primas e instrumentos.

creative coworkers putting their imagination to the test in designing clothes

Gracias a esta ida, no solo están consiguiendo maquinaria que no se podrían permitir de otra manera y logran mantener una cuota de socios muy razonable. Con ello además se consigue limitar la cantidad de desechos informáticos y mecánicos que se produce y al mismo tiempo reducir la necesidad de nuevas producciones de piezas y con ello reducir las emisiones y gasto de energía.

Estas personas que se pasan las horas en los talleres reparando unas máquinas y que podrían parecer al ojo ajeno un poco románticas o nostálgicas por dedicarle tanto tiempo a un aparato que otros desecharían, no solo cumplen con su sueño y se entretienen con su fetichismo tecnológico, sino que ponen su granito de arena con el medio ambiente, tal vez sin darse ni cuenta.

El código abierto aplicado en los talleres Makers

talleres de makers comparten conocimiento

El otro pilar fundamental de la filosofía Makers es el código abierto y este se pone en práctica en los talleres Maker y en los FabLabs gracias a las impresoras 3D. Estas máquinas son fabricadas por los propios socios participantes a partir de un código que se ha compartido previamente en un wiki de Internet. Ellos mismos, cuando consiguen una mejoría o avance significativo, comparten su nuevo código y así la cadena va aumentando y las impresoras van mejorando.

Pero esta teoría no sería nada sin la práctica. Si no existiesen talleres y laboratorios donde se prueban los resultados de esos códigos, sería imposible saber si la programación realmente ha sido superada, sería impensable dar con la mejoría que le hacía falta a alguna de las máquinas para ser mejor, sería imposible detectar las debilidades… la práctica es fundamental para la teoría y la van aportando todos aquellos socios que acuden a los talleres de cada localidad.

Bicycle and businessman arriving at busy office for work

Por ese motivo, estas personas que pueden estar involucradas en un gran proyecto empresarial o que simplemente disfrutan pasando sus horas libres junto a otros Makers son realmente importantes para el Movimiento, dado que ellas son quienes lo hacen posible. Estas personas, con su trabajo o el tiempo dedicado a su hobby, son la maquinaria fundamental que impulsa el movimiento Maker y lo hacen desde su pequeño taller con repercusión en todo el mundo, gracias a sus descubrimientos y aportaciones.

Talleres y Makers: toda una filosofía sobre el aprendizaje

La filosofía de compartir conocimientos y colaborar supone otra de las patas del pensamiento del Movimiento Makers y se pone en práctica en los talleres. Las personas que se apuntan a los Labs de Makers son gente muy abiertas y aportaciones de otros y tienen siempre ganas de aprender.

En nuestra visita a Makespace descubríamos que lo que más aprecian todas las personas que están allí es que, además de optar al uso del material, obtienen de su participación y de su trabajo en un lugar común una aportación mucho más valiosa que es la opinión de los demás. Los que ya han pasado por lo que ellos están haciendo les pueden indicar el camino, evitarles errores, ayudarles a mejorar y a avanzar con mucha más rapidez. Con todo ello, además, el trabajo que podría ser solitario se hace mucho más entretenido.

Maker_filosofia_normal

Todos los que están en un taller o Lab Makers son al mismo tiempo profesores y alumnos y de la misma manera que están dispuestos a escuchar cualquier cosa que pueda ayudarles a mejorar su proyecto, lo están a transmitir lo que ya saben a cualquiera que lo necesite. Al igual que se comparte el código, en lo que se refiere a aprendizaje, nadie se guarda lo que sabe. Este intercambio desinteresado que forma parte de la filosofía Makers se hace muy tangible en los talleres.

Dicho y hecho, los Makers lo hacen

No todos los movimientos ni todas las iniciativas de pensamiento están sustentadas por la práctica, por muy positivas y buenas que suenen sobre el papel. Algunos no se han llevado todavía a la realidad porque falta dar ese paso, en otros casos simplemente ha fallado esa traslación a lo práctico.

Los Makers, tal vez obedeciendo al nombre de “hacedores” que les identifica, no podían quedarse solo en lo teórico y así la filosofía Maker es uno de los pocos movimientos que están sustentados con la praxis. Por si fuese poco, esta realidad práctica es diaria, constante y cada vez está más extendida. Ha demostrado dar buenos resultados y ofrece un gran potencial futuro.

Imágenes: iStock Photos

Manual de supervivencia Maker: todo lo que necesitas saber para empezar con buen pie en este movimiento

Afrontar de buenas a primeras el Movimiento Maker puede ser difícil, debido a que engloba muchísimos aspectos y a muchos tipos de personas con diferentes intereses y diferentes “backgrounds”. Gente con estudios de ingeniería, arquitectura, electrónica, informática, diseño gráfico, creación artística o simplemente con un interés personal por cualquiera de estos campos y muchos otros puede tener cabida en el Movimiento.

Es normal que al llegar a cualquier taller Makers una persona exclame: “¡Wow!, me interesa todo, pero no sé por dónde empezar”, por ese motivo el Manual trata de dar respuesta, así como hacemos nosotros con en nuestro blog, donde seguiremos igualmente dando cabida todas las iniciativas relacionadas con este tipo de filosofía, por lo que te interesa apuntarte a nuestra Newsletter para seguir recibiendo información al respecto.

¿Cómo surgió el Manual de supervivencia?

Makespace de Madrid lanzó una campaña de Crowdfunding, dado que necesitaban fondos para remodelar y ampliar su espacio, tanto por cuestiones de incorporación de nuevos socios, como por exigencias del Ayuntamiento para cumplir con las normativas. Una de las opciones que se entregaban como recompensa por la aportación era un manual que aparecerá a la venta en papel durante este mes de octubre o muy posiblemente en noviembre.

Image of young man drawing with ballpoint

De esto hace poco más de un año y ahora ya está disponible el resultado, que se puede descargar de forma gratuita, y donde encontrarás “más de 78.000 palabras escritas, decenas de revisiones, cientos de imágenes y muchas ganas de que el Manual os resulte útil”, como ellos mismos lo describen. El Manual de Supervivencia Maker es el primer proyecto de la asociación, más allá de la creación y mantenimiento del propio taller compartido y funcional en el centro de Madrid.

¿Qué nos aporta el Manual de Supervivencia Maker?

En este manual podemos encontrar las actividades y proyectos que se realizan bajo esta etiqueta Makers y podemos leer, en sus propias palabras, que el propio manual sigue la filosofía Makers: “En un mundo donde se producen tantos avances diariamente, no pensamos que tuviera sentido crear un manual cerrado. Por este motivo hemos optado por una licencia abierta que permita su ampliación y evolución a lo largo del tiempo.”

Young businessman networking at workplace

¿Por qué era necesario un Manual Makers en castellano?

La documentación sobre impresión 3D, Arduino, electrónica, robótica y temas afines es extensísima en inglés, pero no en castellano. La iniciativa nace en 2014 con una triple motivación: ofrecer documentación en castellano sobre temas Maker, ayudar a difundir proyectos y procesos más allá del propio Makespace Madrid y por último, servir como guía de introducción para los nuevos miembros del espacio.

Manual de supervivencia Makers

¿Qué necesito saber si quiero unirme al Movimiento Maker?

No es necesario ningún conocimiento ni preparación previa para convertirte en un Maker. De hecho, a los talleres acuden desde licenciados o estudiantes de BB. AA. a ingenieros industriales, en telecomunicaciones, informáticos, arquitectos, diseñadores… gente que quiere materializar ideas, experimentar y hacer cosas.

Se podría hablar de dos perfiles de usuarios Makers: personas familiarizadas con el mundo de la electrónica y de la fabricación y gente relacionada con el DIY, cosas hechas a mano, que quieren dar ese paso para dar valor a sus trabajos. Y personas que vienen a complementar porque tiene habilidades, pero no lo sabe todo. Lo común de los Makers está en esa inquietud por aprender y hacer cosas.

Young man in the office

¿En qué se basa la filosofía Makers?

Makers es un movimiento ciudadano que se extiende a nivel mundial y que se basa en que todos podamos fabricar nuestros propios productos, con la ayuda de la tecnología y de los conocimientos que otros han compartido a través de redes sociales. Podríamos considerar el Movimiento Maker como una extensión tecnológica de la cultura DIY que impulsa a personas no necesariamente cualificadas al respecto, a penetrar en procesos de fabricación que tradicionalmente se restringían a la industria.

Group of Multiethnic Busy People Working in an Office

Uno de los pilares principales es el código abierto u opensource, que permite avanzar rápido al facilitar el acceso a ingente información valiosa que se puede compartir. Por otro lado, las ganas de trabajar y de aprender son imprescindibles para ser Maker.

Fotografías: iStock

Cómo es el día a día en un taller de Makers

Si tienes curiosidad por conocer la filosofía del Movimiento Maker o incluso has pensado en alguna ocasión apuntarte a un taller de Makers, quizá te hayas preguntado cómo es el día a día en uno de estos locales. Para darte respuesta, hemos hecho una visita de la mano de uno de los socios más veteranos de Makespace, el único taller en Madrid que es ciento por ciento independiente, a diferencia de otras iniciativas, como Medialab Prado, que cuentan con apoyo estatal, o como el FabLab del CEU, que depende de la Universidad.

Lo que más llama la atención de los talleres de Makers es la diversidad de proyectos y actividades que se pueden hacer, que al mismo tiempo responde a una diversidad muy marcada de personas que hacen uso de ellos. Al taller de Makers acuden personas con muy distintos perfiles y distintos objetivos y siempre encuentran su hueco, por ese motivo es muy posible que tú también encajes y tengas interés. Seguiremos hablando de Makers y podrás recibir lo más interesante gracias a nuestra Newsletter.

El día a día en un taller de Makers

El día a día en un taller de Makers no resulta en absoluto rutinario, ni siquiera previsible. Lo más habitual, según nos cuenta uno de los usuarios, es llegar con la idea de trabajar en tu propio proyecto durante, por ejemplo, tres horas y encontrarte con que has de dedicar dos de esas horas a poner en funcionamiento la máquina que quieres utilizar y finalmente el tiempo restante en tu labor.

Esa puesta a punto del equipo forma parte de la experiencia Makers y no la entenderían disociando esta primera etapa. Dado que toda la maquinaria de la que disponen es casera porque la han construido ellos mismos o ha sido donada y reparada por ellos, se considera que un auténtico Maker está dispuesto e incluso contento de afrontar estos pequeños arreglos. No se trata de un sitio en el que te lo den todo hecho, nos dice Arturo, pero seguramente eso es lo que a él y a sus compañeros les gusta del taller.

Muchas veces te distraes de tu objetivo por una causa más amena. Otro de los usuarios habituales nos asegura que llega al laboratorio con toda la intención de continuar lo que dejó el día anterior, “vienes con un proyecto muy definido y preciso”, pero entonces se encuentra con que sus compañeros están realizando propósito más interesantes o que tienen algo muy rico que aportar a lo que están haciendo ouna manera más eficaz u original de realizarlo y les modifica la idea.

¿Con qué frecuencia suelen acudir los socios a un taller de Makers?

Lo más habitual es acudir al taller de Makers unas dos o tres veces a la semana, pero hay quien llega a ir cinco, si es que su tiempo se lo permite. Un tercer socio de Makespace nos habla de su día a día, confesando que él pasa allí todas las horas que puede y que más de una vez se ha quedado hasta la madrugada y ha tenido que cerrar: es uno de los socios que cuentan con llave y pueden entrar incluso cuando el taller no está abierto al público.

Creative team working on new project with many sticky notes on window.

Por lento que sea el funcionamiento de una impresora en 3D, Samuel nos demuestra que en un taller de Makers no hay esperas pues, mientras la máquina trabaja, puedes revisar el diseño o recoger, echar una mano a los demás o limpiar el espacio. “Quien no encuentre algo que hacer es que no está aprovechando esto”, nos asegura.

La gestión del espacio es otro de los principales componentes del día a día en un taller de Makers, debido a que no cuentan con nadie que se encargue de la limpieza o el orden y tienen que ser ellos mismos quienes se encarguen. Algunas veces, entre todos surge la iniciativa de hacer una gran limpieza, en otras ocasiones, cada uno de ellos va encontrando huecos libres de tiempo para colaborar con este aspecto.

¿Qué proyectos se llevan a cabo en un taller Makers?

El taller de Makers puede ser útil tanto para quienes se toman estas actividades como un hobby como para quienes desean poner en marcha una empresa. A Makespace acuden algunas personas que fabrican lámparas y mobiliario de construcción facetada con papel o resina gracias a las impresoras 3D y que, tras varias pruebas y prototipos, los están comercializando con éxito.

Hay un grupo llamado “Bluetooth” que hace proyectos de domótica y los controla gracias a los pequeños arduinos, tarjetas microprocesadoras similares a las y raspberry pi, pero con un lenguaje mucho más sencillo y software libre, que sirven para introducir la programación y que pueden llegar a hacer el lugar de ordenadores.

Andrés es músico y no tiene el perfil que esperaríamos en un usuario de Makers, debido a que no ha estudiado ingeniería ni electrónica, pero está construyendo su propia impresora 3D con algunas ideas muy originales. El proyecto más habitual entre las personas que visitan Makespace es construirse su propia impresora 3D para llevársela a casa o incluso para dejarla allí. La diferencia entre construirla así y comprarla es aproximadamente entre 300 euros y 2000.

Young man in electronics workshop

Cuando la impresora 3D ya está construida con buenos resultados, se sube el modelo a reprap, un wiki donde se comparte software y código. Las impresoras son autorreplicantes porque las piezas de la siguiente las imprime una de las anteriores y se emplean códigos compartidos en abierto. La idea es ir mejorando siempre la versión anterior.

Un grupo de personas acude al taller de Makespace para construir y mejorar sus drones. Los fines de semana quedan para utilizarlos al aire libre y algún día de diario se reúnen en el taller y arreglan los desperfectos, no solo los producidos por los posibles choques o caídas, sino también la programación para mejorar su rendimiento.

Uno de los usuarios del taller de Makers que hemos visitado nos enseña el reloj de luces LED que está construyendo. Lleva años con él, pero no le importa ya que disfruta con su construcción, lo hace porque es lo que le gusta, es su hobby y no aspira a comercializarlo.

Algunos de los participantes se construyen sus propios coches de Scalextric, pieza por pieza, para finalmente pintarlos o colocarles pegatinas. Otros se limitan a programar con el portátil y no llegan a hacer trabajo “manual”. Los socios que han aportado material a los talleres muchas veces tienen la intención de repararlo. Nuestro cicerone casi siempre que acude a Makespace lo hace para tratar de reparar la fresadora DIY que aportó.

¿Qué tipo de personas encontrarás en un taller de Makers?

En la actualidad, Makespace Madrid tiene entre cincuenta y setenta socios, por lo que el tipo de personas que se puede encontrar es sumamente diverso, aunque solo sea en lo que se refiere a las nacionalidades. Nos informan de que ha venido gente de Beirut, Shanghai, Seattle, Polonia, Kenia, Irán, Reino Unido…

Entre las formaciones, encontramos arquitectos, ingenieros, emprendedores… que forman equipos multidisciplinares y que, como hemos visto más arriba, tienen proyectos muy diferentes entre sí. Solo el 10% aproximadamente de los usuarios son mujeres, pero nos cuentan que las pocas chicas que vienen se lo toman muy en serio y son las que más frecuentemente acaban sus proyectos.

Young people in the robotics classroom

Lo normal es que cualquier proyecto que se plantea en un taller de Makers lleve varios meses y, como hemos visto, hay algunos que están años con sus construcciones. Por ese motivo, las personas que acuden a estos lugares son muy pacientes, son gente a la que le gusta probar cosas nuevas, ver lo que funciona y lo que no…

Pero por encima de todo, son personas a las que les encanta aprender pues mucha de la colaboración les aporta este aspecto. Por ejemplo, el socio que nos ha ofrecido la visita nos cuenta que entre todos, de manera colaborativa, han construido la rampa y la puerta y que ha aprendido muchísimo colaborando en esta tarea.

¿Por qué merece la pena acudir un taller de Makers?

La interacción con los demás socios es uno de los pilares fundamentales de Makers y justifica de por sí –sin contar el resto de las ventajas— el acudir al taller en lugar de trabajar en casa. El usuario que nos comentó que siempre que llega al taller se encuentra con sorprendentes proyectos de sus compañeros, aprecia tanto este aspecto que regresó a Madrid para poder seguir formando parte de Makespace, dado que es más horizontal y se crea más sentimiento de comunidad.

Además de modificarte tu idea anterior con buenos consejos, los otros socios pueden haber pasado antes que tú por las mismas situaciones y, al decirte con qué problemas se han encontrado, te evitan sufrirlos tú. Es casi como si se acudiese a una clase con un aprendizaje práctico al ciento por ciento.

Group of students busy in glass art workshop

Para acudir a un taller Maker solo tienes que buscar cuál es el que está operando en tu ciudad y apuntarte. En Makespace de Madrid se paga una cuota de 30€ al mes y se dispone de todo lo que haya por allí, con un laboratorio de electrónica –con soldadores, componentes, etc…—, una sala de máquinas –con fresadoras, cortadoras láser, etc.— y la zona de mesas de trabajo, además de con el gran valor de las aportaciones de los compañeros.

Pues ya lo sabes: no te quedes en tu casa. Existen muchas personas que comparten contigo la pasión por crear y si lo que te falta son los medios, en uno de los talleres lo tendrás todo a tu disposición, además de las posibilidades de aprender a utilizarlo.

Fotografías: iStock Photos

6 proyectos que ayudan a entender qué es el movimiento maker

A pesar de que el trabajo y potencial de los Makers ha sido comparado con la importancia de la Revolución Industrial, todavía no se sabe mucho sobre ellos. Muchas veces, la mejor forma de entender algo es mediante ejemplos, por ello vamos a traerte los proyectos Makers más llamativos y que mejor ayudan a comprender en qué consiste este movimiento.

Al mismo tiempo, lo que trataremos de hacer ver es que colaborando con otros nos sentimos bien nosotros mismos e incluso conseguimos cosas que nos hacían falta. Compartiendo las cosas no es necesaria una gran inversión para poder utilizar algo. Si te interesa, suscríbete a nuestra Newsletter porque seguiremos hablando de este tema largo y tendido.

Las impresoras 3D de software libre

impresora 3D

La impresora 3De está asociada al Movimiento Makers de forma indisoluble, debido a que estas máquinas han resurgido gracias a la liberalización de los derechos copia de uno de los primeros modelos. La construcción de la propia impresora en sí se suele basar en modelos colgados en Inernet, de los que no es necesario pagar derechos para imitar. Muchos Makers las hacen ellos mismos y van mejorando los diseños y compartiendo a la vez sus descubrimientos e innovaciones.

Pero es que los diseños de los objetos que se suelen fabricar con las impresoras también son compartidos por los Makers de forma solidaria y generosa. Esta es la explicación de que un elemento tan tecnológico y específico como la impresora 3D sea, de alguna manera, la representación de un movimiento de Economía Colaborativa.

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Los Makers dan forma a la ciudad

Relacionamos el movimiento Maker con un tema que tratamos asiduamente en nuestro blog: los paisajes urbanos y el disfrute de las ciudades para realizar deportes y sentirse bien. Los proyectos DIY de los Makers han dado como resultado rampas y tubos de skateboarding que son disfrutados por jóvenes de las principales metrópolis.

El Makerspace de Tenerife

Habíamos hablado en su día del Makerspace de Madrid, con una exhaustiva entrevista y un reportaje fotográfico, gracias a los que os explicábamos cuáles eran las iniciativas que llevan a cabo en la capital. Recientemente se ha inaugurado el Makerspace de Tenerife, cuyo principal objetivo es convertirse en la punta de la reindustrialización local. Al formar parte de su entusiasta grupo de personas, podrás acceder a corte láser, soldadura, corte de madera, impresión digital, etc, mientras apoyas proyectos locales con fines sociales.

Multi-Ethnic Group of People and Computer Network Concepts

Rehabilitación de espacios públicos

Uno de los aspectos más interesantes del Movimiento Maker es que los ciudadanos se unan para rehabilitar un espacio público que hasta ahora permanecía abandonado o infrautilizado. Uno de los muchos ejemplos que se pueden encontrar en nuestro país es el Campo de la Cebada en Madrid, aunque apreciamos rehabilitaciones de este tipo por todas las capitales europeas y de otros continentes.

The Makery en Bilbao

Como decíamos, cada vez son más los espacios Makers que se pueden encontrar en nuestras ciudades. En Bilbao se acaba de inaugurar The Makery, del Bilbao Berrikuntza Faktoria, un espacio en el que crear y experimentar, con un hincapié especial en el aprendizaje y en el intercambio de conocimientos y de experiencias.

makers en movimiento

El FabCafe de Barcelona

Aunque lleva algo más de un año abierto, el FabCafe de Barcelona vuelve a estar de actualidad por conjugar la posibilidad de utilizar las impresoras 3D que cualquiera de los socios puede utilizar, debido a que una de las ideas que sustentan la filosofía Maker es que muchas más personas podrán arrancar sus proyectos y cumplir sus sueños si no tienen que comenzar por realizar un desembolso para adquirir maquinaria: al compartirla con otros, sus primeros pasos son posibles.

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