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Moving Bike, una ayuda a la financiación de las bicicletas municipales #sacatubici

Cada vez son más las ciudades de España que tienen sistemas de bicicleta pública, un complemento al transporte público que nos permite ir de puerta a puerta moviéndonos de la mejor manera: a pedales. Estos sistemas, que llegaron a nuestro país con la puesta en marcha del Bicing barcelonés, son un auténtico impulso para la movilidad ciclista y una manera muy efectiva de llenar las calles de bicis para que todos se atrevan a moverse así.

Sin embargo, en esta época de dificultades económicas es complicado poner en marcha un proyecto así. A la larga el uso de la bici siempre es rentable, tanto para nosotros como para las administraciones (por eso en Francia pagan a quienes van en bici al trabajo). Pero el problema es encontrar el dinero para ponerlo en marcha. Y aquí es donde entra la idea de la que te hablamos hoy.

Movingbike es una iniciativa para utilizar las propias bicicletas y las estaciones de préstamo como soporte publicitario. Y es que, si lo piensas, las bicis de un sistema público son una manera ideal de dar a conocer un negocio, porque son miles de puntos que recorren toda la ciudad en permanente movimiento. Y además, las empresas que se publicitan en ellas están haciendo posible una ciudad mejor con más bicicletas.

Las ventajas para el anunciante son muchas. Si se publicitan en los puntos de recogida pueden elegir los que más les convengan, ya sea porque estén cercanos a su negocio o porque sean lugares de paso de sus posibles clientes (zonas de moda, institutos, hospitales…). Además, ofrecen plazos cortos y diferentes formatos para que también las empresas de pequeño tamaño tengan la oportunidad de colaborar con el sistema y darse a conocer.

También pueden elegir publicitarse en las propias bicicletas, de modo que su marca se puede ver por toda la ciudad, circulando por las calles y aparcada en las bases de recogida. Incluso el anunciante puede cambiar la creatividad, así que las bicicletas podrían ir anunciando las diferentes campañas que se quieran realizar durante el tiempo contratado.

Para los usuarios y las administraciones este tipo de publicidad también es una buena noticia, ya que les permitirá poder instalar un sistema de bici pública en localidades que quizás no podrían pagarlo directamente, sin tener que obligar al usuario a hacerse cargo de tarifas demasiado caras. Por el momento, Moving Bike se aplica en el sistema de bicis públicas de Castellón bici-Cas. Además del sistema de publicidad en bicis, los establecimientos que lo deseen pueden unirse a la red Moving, de modo que consigan descuentos y ventajas especiales.

En resumen, Moving Bike es una gran idea para que las empresas colaboren en crear y mantener un sistema de bici pública, y ayuden a que cada vez más gente descubra las ventajas de moverse de manera limpia, sostenible y ecológica. ¿Te anunciarías?

En Ciudadano 0,0 | Bicicletas municipales, una opción práctica y cómoda

Una tarde sorprendente en La Bicicleta Cycling Café

“La gente ha encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio”, Quique Arias.

El nº 9 de la plaza de san Ildefonso de Madrid da cabida a La Bicicleta Cycling Café, un proyecto innovador y único en nuestro país, que lleva un año cosechando éxitos y ofreciendo lo que el barrio y sus habitantes necesitaban desde hacía tiempo. Se trata de una cafetería en la que poder desayunar, merendar, charlar con amistades o incluso tomarse un almuerzo ligero.

En apariencia, se podría decir que es un local como tantos otros de la zona: su ambientación es muy atractiva y la concurrencia comparte, seguro, muchas aficiones y características con nosotros. Pero hay mucho más: no es un café cualquiera, sino un Cycling Café. La bicicleta es el punto principal de su ideario.

Orientado a un perfil ciclista urbano, el Café escoge la bicicleta como leit motiv de su decoración. Pero las bicis no se ven solo en sus paredes, pues los usuarios que acuden sobre sus dos ruedas, pueden aparcarlas dentro y tenerlas siempre cerca. Sin intención de rivalizar con los talleres profesionales de reparación de bicicletas, cuentan con herramientas, por si pinchas cerca de allí o si te surge una necesidad en domingo.

Lo que más los acerca a este mundillo es que prestan libros sobre el tema, organizan charlas y encuentros sobre el mundo del pedal y se unen a numerosas iniciativas al respecto. La bicicleta urbana no está solo en la decoración y en el nombre, sino que es una de sus principales reivindicaciones.

 

Si no te mueves en bici, no significa que este no sea tu lugar: los amantes de una buena charla y de los ambientes agradables también apuestan por él como su espacio favorito. Además, cuenta con una sala de exposiciones.

Tal vez necesitas trabajar o estudiar y en casa no puedes concentrarte. Pues bien, La Bicicleta te ofrece puestos donde trabajar. Dispones de wi-fi gratuita, enchufes, cajoneras para guardar tu ordenador… Otros profesionales liberales y autónomos ya han hecho del café su lugar de trabajo principal.

El local, que antaño fue una discoteca, como se puede apreciar en su galería en Tumblr, llevaba tiempo cerrado. Tras la renovación, supone un hervidero de personas de todo tipo y de múltiples nacionalidades. Gracias a su amplitud, ofrece zonas distintas para cada necesidad y acomodación para todo tipo de planes. Seguro que el tuyo también lo cubre.

Estuvimos visitando el local y charlando con uno de sus socios fundadores, Quique Arias, que nos habló de su filosofía y de lo que le había movido a lanzarse con el proyecto. Nos interesó mucho todo lo que tenía que contarnos, no solo sobre su local, La Bicicleta, sino también sobre la bicicleta, con minúsculas, ese medio de transporte que tanto reivindicamos los Ciudadanos 0,0.

 

Entrevista a Quique Arias, socio fundador

¿De dónde nace la idea de montar un local así?

La idea sale de una conversación con una amiga a la que le gustan mucho las bicis, igual que a mí… hace unos tres años, en Mallorca. Es una chica que es letona, de Riga. Me dijo que en su ciudad había un par de hermanos y un primo que decidieron montar un negocio alrededor de las bicis, pero en una cafetería y me pareció brutal. Uno de los hermanos era diseñador gráfico, el otro era rider de BMX y el otro mecánico. Decidieron montarlo así y me pareció un plan de vida que aunaba la pasión de los tres.

Luego ya empecé a investigar un poco y descubrí lo que es el concepto de Cycling Café. El local pionero de este tipo de locales está en Londres, se llama “Look mum, no hands!” [“Mira, mamá, sin manos”]. A partir de ahí, empecé a viajar para conocerlos, para ver cómo funcionaban y, nada, en este último año he lanzado este proyecto. Empezamos a buscar local y un año es lo que hemos tardado.

Desde que habéis abierto, está teniendo éxito.

Sí, la verdad es que sí. Hay varios factores. Primero, la localización es muy buena. Está en Malasaña, donde hay un montón de vecinos que tienen las necesidades que aquí se cubren. La parte de Cycling Café es el germen de la idea, pero al mismo tiempo, había otro elemento que para mí era fundamental que cumpliera el sitio y era que funcionara como Workplace, es decir, como un espacio donde puedas venirte a trabajar. Esas eran las dos patas sobre las que se tenía que construir el proyecto, las que nos decían cómo se tenía que acondicionar el local… todo eso.

En Madrid el mundo de la bici está creciendo y Malasaña yo diría que es la zona donde más está creciendo. Pero no me parece tan crítico eso, como que la mayoría de la gente que vive por aquí ha vivido fuera, está acostumbrada a sitios como este y han encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio.

 

¿Cómo surge lo del Workplace?

Yo llevo nueve años de freelance, no me gustaba trabajar en casa y me pasaba el tiempo de peregrinación de bar en bar para encontrar un sitio donde currar. Y, claro, conocía perfectamente cuáles son las necesidades de alguien que va con un ordenador a un sitio a trabajar. Mucha gente que viene el primer día, repite. Incluso gente que vive muy lejos, viene aquí cuatro días a la semana y está más horas casi que mi socia y yo… Es su primera casa, pasan más horas aquí que en su propia casa (risas).

Tenemos un montón de clientes superfieles, tendríamos que hacer un ránking de clientes superfieles. Tenemos tres o cuatro estudiantes de arquitectura, de diseño gráfico, viene gente de periodismo, vienen guionistas a escribir… Viene mucha gente con ordenador que no sabemos en qué trabajan o qué estudian, pero en general ese sería el perfil.

En ese sentido, puede parecerse mucho al Coworking.

Tenemos una diferencia muy grande con el Coworking que es que no nos ganamos la vida alquilando el local. Somos un negocio de hostelería, es una estrategia diferente completamente, que tiene sus pros y sus contras y para nosotros, de momento, parece que nos está funcionando.

El factor más importante para considerar si merece la pena que alguien esté muchas horas consumiendo relativamente poco es la necesidad de rotación de mesas. Para nosotros, una de las características fundamentales a la hora de abrir el local era que pudiese tener muchos puestos. Pretendes que haya un porcentaje de gente que esté tres horas consumiendo lo que se puede consumir en 20 minutos, tiene que haber también gente que esté rotando. Además de ser un sitio grande, el espacio está muy optimizado, con las encimeras, las mesas comunes…

 

 

¿La clave de vuestra wi-fi es PericoDelgado?

Sí, queríamos cambiarlo a MarinoLejarreta, pero a la gente le gusta mucho esta clave. Además, para los guiris, ya es difícil… la gente se queda mirando: “periquo…” (risas).

¿Viene mucha gente de fuera de España?

Vienen franceses, alemanes… lo que más vienen son italianos. El turismo italiano en Madrid, al igual que en toda España, está creciendo muchísimo.

¿La clientela viene de verdad en bici hasta aquí?

Por supuesto que hay gente que viene en bici. Tengo un grupo grande de amigos que viernes y sábados se pasan aquí sus horas tomando algo y claro que vienen con sus bicis. Y nuestra idea es ser un local más activo que pasivo y con los eventos y talleres que organizamos sobre el tema de la bici atraemos a ese tipo de público, aunque sea desde un punto de vista didáctico.

Si no eres aficionado a la bici, ¿no hay cabida para ti?

Este es un local que tiene diferentes targets a los que nos hemos orientado de forma consciente. No tiene que cumplir todos los requisitos una persona: ser freelance, que te guste el arte urbano, que te guste trabajar en una cafetería y que montes en bici. Alguno hay que los cumple todos, como yo, por ejemplo. Viene gente que cumple algunas de esas características, no necesariamente todas.

 

¿Tú, personalmente, te mueves en bici por la ciudad?

Sí, ahora vivo cerca de aquí, afortunadamente. Pero mientras desarrollábamos el proyecto, he ido y he vuelto todos los días desde aquí a Barajas, que es donde vive mi familia y es donde me he estado quedando.

¿Qué le recomendarías alguien que todavía no se atreva a ir al trabajo en bici?

El uso de la bici en Madrid tiene problemas que podemos resolver nosotros. El problema principal es el miedo de la gente. Madrid es completamente ciclable, perfectamente ciclable, pero entiendo que dé miedo. Hay otras ciudades de España en las que la penetración de la bici ha sido más sencilla, como Barcelona hace 6 u 8 años. En Madrid tiene que surgir de cada uno, de que cojamos la bici y perdamos ese miedo. Cuando lo de ir en bici sea una cuestión muy masiva, empezará a haber mucho apoyo. Al final, cuando te acostumbras, no es tan peligroso. Sí que hay que tener una serie de precauciones y en ese sentido queremos programar un cursito sobre seguridad vial básica y consejos para circular.

En Madrid, para el año que viene, para 2014 habrá un sistema de bici pública. Todas estas iniciativas están bien. En Barcelona fue lo que le dio el espaldarazo definitivo al uso de la bici. Esperemos a ver qué cambio supone esto en Madrid. Ojalá cambie. Lo que tiene que haber es una convivencia de todo tipo de transporte. Los problemas de movilidad no pasan solo por la bici, sino también por mejorar el transporte público.

Bicicletas municipales, una opción práctica y cómoda

En concepto de alquiler o de préstamo gratuito, las bicis municipales toman ahora los centros históricos, aspirando a mejorar la vida de sus habitantes, a los que como buena Ciudadana 0,0 no he dudado en añadirme para aprovechar sus ventajas.

Vamos a hacer un pequeño recorrido para saber qué sistema utilizan en algunas ciudades ya que al ser servicios municipales las costumbres varían de un municipio a otro y también el coste del servicio. ¡No tener bici ya no es excusa!

Sistema de bicis para Ciudadanos 0,0

Santander, Sevilla, Zaragoza, Barcelona, Gijón, Valencia,Madrid o Bilbao y San Sebastián, Valladolid y  La Coruña o Pamplona… y hasta 100 municipios españoles cuentan ya con un sistema de alquiler de bicis municipales para utilizar a diario por las ciudades.

El funcionamiento es prácticamente igual en todos los municipios. Hay que darse de alta como usuario del servicio y se utilizan Abonos de transportes, cuyo precio varía dependiendo del tiempo. Hay Abono Anual, Semanal o Diario, con un precio que oscila entre los 24 euros anuales y los 10 semanales, en los que el usuario tiene derecho a usar la bici para sus desplazamientos, dejándola después en alguna de las estaciones preparadas para tal efecto en puntos céntricos de la ciudad.

 

BicoruñaSeviciBicing, TUSBIC en Santander, Agenda 21 en Pamplona, Gijón bici o Valenbisi, son algunas de las webs que forman parte de la vida habitual de muchos Ciudadanos 0,0 registrados, que saben que se comprometen a utilizar las bicis con diligencia y en el área urbana establecida.

Puede ser usuario cualquier ciudadano, sea o no residente, mayor de 18 años. Entre 14 y 16 debe ir acompañado de una persona mayor responsable y en ningún caso las bicis podrán ser utilizadas por niños menores de 14.

Aunque no se descarta que los turistas quieran usar el servicio de bicis municipales, realmente lo que los ayuntamientos quieren fomentar es el uso por los ciudadanos como alternativa al resto de los transportes públicos. Además de para ir a pasear, los urbanitas solemos coger sobre todo la bici para ir a trabajar o a la universidad. Con esto también aseguramos que siempre habrá bicis disponibles en todas las estaciones.

¿A qué hora puedo usar la bici municipal?

Los horarios varían dependiendo del municipio, pero la media es que el servicio está en marcha desde las 7:30 de la mañana hasta las 20.30 de la noche. Estos horarios nos dan a entender, que efectivamente son servicios pensados para la jornada laboral.

El tiempo máximo de utilización también varía pero suele ser de entre dos y cuatro horas, dependiendo del tamaño del área en la que están disponibles las bicis. Suficiente para los que planeamos trayectos de una estación a otra.

Las estaciones de las bicis están situadas estratégicamente en puntos de la ciudad cercanos a centros universitarios, metro, puertos, estaciones de tren, ferrocariles o autobuses. Y cuando se termina el trabajo o gestión se vuelve a coger otra bici, para regresar a casa o al punto de partida, que puede ser una estación o un parking fuera del centro urbano.

 

Ventajas del “nuevo” transporte urbano

Las bicicletas municipales fomentan un nuevo sistema de transporte público para facilitar que los ciudadanos podamos hacer nuestros desplazamientos de forma cómoda y eficiente. Tras varios estudios se comprobó que se llegaba antes en bici que en coche.

Este servicio de movilidad sostenible debe estar integrado en el sistema de transporte de los municipios españoles así que se ha buscado la intermodalidad con los otros transportes públicos. También está ayudando a modificar el trazado de las ciudades dando a los carriles bicis el espacio necesario y que tanto nos facilita la circulación por la ciudad.

Además usando la bicicleta como vehículo habitual tengo la tranquilidad añadida de contribuir a reducir humos y ruidos. Descongestionar el tráfico es un respiro (nunca mejor dicho) para el medio ambiente, pero también para nuestros pulmones y para el ánimo.

¿Te apuntas a la bici municipal?