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¿Te han regalado una bicicleta? 10 consejos para disfrutar de tu bici cada día

disfrutar de tu bici cada día
En Navidad es una de las épocas del año donde más bicicletas se regalan. Sin embargo en muchas ocasiones el tiempo no acompaña y está mucho más tiempo parada de lo que nos gustaría. Por eso sí has sido de los afortunados a los que les han regalado una bicicleta, vamos a ver diez consejos para disfrutarla cada día y evitar que se quede parada en el trastero.

Porque una de las sensaciones más frustran te que podemos tener es una bici nueva, o reparada de segunda mano, o algún componente o regalo que nos han dado para nuestra bici que estamos deseando probar y no encontramos el momento. Es como tener un regalo y que no te dejan abrirlo.

1. Cualquier momento es bueno para coger la bici

bici fixie
A veces nos planteamos la bici como un modo de hacer ejercicio y esto implica que tenemos que tener más tiempo libre que no siempre encontramos. Cualquier momento es bueno para coger la bici en los desplazamientos cortos, usándola más como un medio de transporte que un modo de hacer deporte.

Ir a hacer pequeñas compras en bici en lugar de hacerlo en coche es una buena solución y una forma de coger la bici cada día aunque solo sea un ratito. Ni siquiera necesitamos ropa específica para ello, sólo coger la bici y que nos lleve a nuestro destino.

2. Que no te frene el frío

En alguna ocasión hemos comentado ya consejos para montar en bici cuando la temperatura exterior es fría. El algo muy habitual en invierno, sobre todo a determinadas horas tempranas y en zonas de interior. Si tienes la suerte de disfrutar de un invierno suave es mucho más llevadero salir con la bici ya que los días de sol invernal son más habituales.

Por otro lado sólo tenemos que protegernos bien y elegir recorridos donde mantengamos una velocidad constante para no perder calor, como por ejemplo nos puede ocurrir en una bajada prolongada. El propio ejercicio y la ropa adecuada, sobre todo que favorezca la transpiración nos harán entrar en calor de forma rápida, iniciando el pedaleo de forma suave para ir aumentando hasta llegar a nuestro ritmo habitual.

3. El carril bici es tu aliado

En las ciudades cada vez es más habitual ver tramos de carril bici. En este caso el carril bici se convierte en nuestro aliado para realizar distintos recorridos de forma tranquila, sin mezclarnos con el resto del tráfico y sólo disfrutamos de pedalear en el tramo que nos hemos planificado. Podemos hacerlo solos o en compañía, un tramo corto o largo, de noche o de día…

El carril bici hace que, sobre todo para los que se están iniciando o hayan vuelto a pedalear después de los años, esos primeros momentos de inseguridad en el pedaleo sea mucho más fáciles de coger la soltura necesaria para circular después por cualquier calzada, ya sea esta reservada para ciclistas o compartida con el resto de vehículos.

4. De noche también podemos salir en bici

luces led
Otro de los inconvenientes del invierno es que los días son más cortos. Aunque ahora poco a poco se van alargando, todavía se hace de noche mucho antes de lo que nos gustaría a aquellos que practicamos deporte al aire libre. De todas formas salir en bici de noche no es inconveniente si lo hacemos por ciudad o lugares iluminados.

Igualmente debemos ser visibles, tanto por lo que respecta a nuestra indumentaria, con prendas reflectantes que nos ayuden a no pasar desapercibidos para otros vehículos como con las luces que tenemos que llevar en nuestra bicicleta. En este sentido pedalear de noche no supondrá ningún inconveniente, sobre todo por determinadas zonas de la ciudad que tengan menos tráfico.

5. El aperitivo del fin de semana, en bici

Los fines de semana es el territorio de la bici. Sin embargo, muchas veces por una cosa o por otra no tenemos el tiempo necesario o hemos podido planificar una ruta más larga. No importa, que no nos sirva de excusa. Nada nos impide utilizar la bici para ir a tomar el aperitivo con los amigos y disfrutar con ellos de una San Miguel 0,0%.

Tanto en los momentos de antes de comer, donde quedamos para charlar y sentarnos en una terraza a disfrutar de ese sol de invierno, como si quedamos después de la comida, en lugar de utilizar el coche para llegar, la bici nos va a dar esa independencia y despreocuparnos a la hora de buscar aparcamiento.

6. Disfruta de la bici en tus momentos de ocio

bici aparcada ventana
Y es que podemos disfrutar con nuestra bici cada día si la asociamos a nuestros momentos de ocio. Por ejemplo, para ir al gimnasio no necesitamos coger el coche. Ya que vamos a hacer ejercicio, vamos en bici y ya llevamos el calentamiento hecho. Lo mismo a la hora de regresar, utilizamos la bici como una forma de dejar de hacer ejercicio de forma progresiva.

Lo mismo podemos hacer si lo que queremos es ir al cine, a una exposición o a un museo. Podemos acercarnos en bici y despreocuparnos de dónde tenemos que aparcar con el coche o a qué hora pasa el próximo autobús. La única precaución que debemos tomar es elegir un buen candado para dejarla bien segura.

7. Disfrutar de tu bici para ir al trabajo

Otra alternativa que tenemos es poder ir al trabajo en bici. Podemos compaginar bici y otro tipo de transporte, ya sea privado o público, para realizar distintos tramos hasta nuestro trabajo en bici, ya sea desde donde nos deja el tren hasta nuestra empresa o desde donde podemos aparcar el coche, hasta nuestra empresa, que muchas veces no está precisamente cerca.

De esta manera, además de disfrutar de la bici eliminamos uno de los principales factores de estrés que podemos sufrir en nuestro día a día en el caso de que tengamos una mala combinación de transporte para ir a nuestro trabajo. Aquí la bici se puede convertir en nuestra mejor aliada.

8. No pedalees solo, busca compañía

Otras veces lo que ocurre es que nos puede la pereza. Estamos preparados y mentalizados para salir en bici, pero vemos una pequeña nube o cualquier inconveniente que nos sirve de excusa para salir. Si hemos quedado con alguien más para pedalear, uno a otro nos apoyamos para salir igualmente y vencer esta pequeña pereza de la que en muchas ocasiones luego nos arrepentimos.

9. Busca recorridos adecuados a tu forma física

bici para hacer tus compras
También tenemos que tener claro a qué nivel físico nos encontramos. No podemos pretender hacernos la clásica de los puertos de Guadarrama si no hemos cogido la bici en dos años. Tenemos que comenzar con recorridos adecuados a nuestra forma física, que nos ayuden a disfrutar del recorrido y poco a poco ir cogiendo ese tono físico en las piernas que necesitamos para afrontar retos mayores.

10. Recuerda: el objetivo es disfrutar de tu bici

Porque es importante recordar que el objetivo es disfrutar de tu bici, de forma que no cojamos manía porque nos hemos pasado con un recorrido demasiado exigente, nos hemos constipado por no abrigarnos de forma adecuada o hemos llegado tarde al trabajo porque no hemos medido bien el tiempo que tardaríamos en ir en bici.

Recordemos por qué nos pedimos la bici como regalo de Navidad, que nos hacía ilusión, cómo pensamos que nos gustaría disfrutar de ella y ahora tratemos de utilizarla todo los posible, en recorridos cortos que realizamos habitualmente, muchas veces en coche, y practicar el #sacatubici. De esta forma, seguro que no se queda en el trastero cogiendo polvo.

En Ciudadano 0,0 | ¡Que ganas de volver a coger la bici! #sacatubici
Imágenes | El autor | Richard Masoner / Cyclelicious

Literatura de bicis: cómo saberlo todo sobre ciclismo urbano

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Podría parecer algo temprano para pensar en los regalos de Navidad, pero no lo será tanto si los que escogemos para nuestros seres queridos tenemos que encargarlos por Internet y esperar que nos los traigan a casa. Por ello, vamos a hacer un repaso a quince de los libros sobre ciclismo urbano que circulan en la actualidad, por si nos sirven de inspiración para resolver lo que vamos a regalar a finales de este año a los familiares y amigos aficionados a las bicicletas.

O quizá alguno de los volúmenes nos llama tanto la atención que preferimos adquirirlo para nosotros mismos. Confeccionamos una lista que incluye libros basados en fotografías y tomos más centrados en el texto, ya sea con consejos y reflexiones sobre la bici, como con obras literarias, de corta o larga duración, que incluyen las bicicletas como protagonistas o personajes importantes.

Manuales sobre ciclismo urbano

1. El libro con el que comenzamos es el que más enfocado está a la práctica o el que más aspiración tiene de resultar útil. Se trata de El manual del ciclista urbano, de Charles Haine, que ya habíamos recomendado aquí. Esta guía pretende ser la más completa para montar, ajustar y personalizar tu bici y moverte por la ciudad de forma cómoda, barata, saludable y respetuosa con el medio ambiente. Tenemos claro que se corresponde por completo con nuestra filosofía, así que lo señalamos como imprescindible.

bibliotecabcb.blogspot.com

Literatura sobre bicicletas y ciclistas

2. El precoz dramaturgo del absurdo Alfred Jarry escribió Ubú rey con nada más que quince años. El mismo personaje sirvió para muchas otras de sus obras, como Ubú cornudo y la compilación de reflexiones Ubú en bicicleta, que se ha publicado recientemente en una preciosa edición de Gallo Nero.

3. En este caso se trata de relatos o historias cortas. Treinta grandes autores de la escena literaria nacional nos presentan treinta historias inéditas, subidas sobre diez bicicletas holandesas, africanas, urbanas, rurales, filósofas, enamoradas, con y sin ruedines, que representan temas tan diversos como el desamor, el sexo, el paso del tiempo, el azar, la madurez, el coraje o la incertidumbre, de la mano de autores como Antonio muñoz Molina, Luis Landero, Andrés Neuman, José Ovejero, Marta Sanz, Luis Eduardo Aute, Ricardo Menéndez Salmón y un largo etcétera. Su título es Diez bicicletas para treinta sonámbulos y se encarga de su compilación la editorial DemiPage.

4. El volumen recién aparecido Mi querida bicicleta recopila relatos sobre ciclismo escritos en Holanda, cuna de un tipo de bici urbana que toma el nombre del país, y España. Tim Krabbé, Thijs Zonneveld, Peter Winnen son algunos de los autores neerlandeses cuyos cuentos se incluyen en la compilación.

5. Uno de los autores holandeses que incluye un relato en el libro anterior es Tim Krabbé, responsable también de El ciclista, según muchos, el mejor libro jamás escrito sobre el deporte de las dos ruedas. Publicado por primera vez en 1978, es la historia de una carrera, el Tour del Mont Aigoual, narrada por uno de sus participantes, el novelista y guionista cinematográfico Krabbé.

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Crónicas sobre ciclismo y ciudades. Ensayos y artículos

6. El artista David Byrne, líder de los Talking Heads y conocido también por su carrera en solitario, descubrió la bicicleta plegable hace aproximadamente dos décadas y comenzó a utilizarla en sus viajes alrededor del mundo. En Diarios de bicicleta realiza una vista panorámica de la vida urbana, una manera mágica de abrirle los ojos a los ritmos y secretos de las ciudades. En el libro nos acerca descripciones de lugares como Buenos Aires, Estambul, San Francisco y Londres, centrándose principalmente en el gremio de músicos y artistas.

7. En El lechero en bicicleta, de Fran Carreras y Jenny Jobring, editado por Conecta Editorial, la bicicleta del título es una metáfora de lo nuevo y sorprendente, de una manera diferente de hacer las cosas. Se trata de un libro de marketing digital y redes sociales que puede ser la delicia de profesionales de este sector que acudan en bici a su trabajo.

8. Acaba de aparecer una nueva edición de Cómo leer en bicicleta, de Gabriel Zaid, obra que ya se publicara en 1975. De nuevo, la bicicleta del título sirve para extrapolar un concepto, más que para hablar directamente sobre ciclismo. El libro es una recopilación de ensayos y artículos de su autor, que tuvieron gran acogida en su momento y siguen estando de actualidad.

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Fotografías de diseño de bicis y urbanitas a pedales

9. Cycle Style, del fotógrafo Horst A. Friedrichs, se centra más que en las bicis, en los atuendos y estilos de aquellos que las montan. La editorial Prestel recopila esta serie de fotografías que podríamos llamar cycle chic, vintage o retro y que conforman un álbum perfecto de tipologías de ciclistas urbanos con los que podamos o no identificarnos.

10. Sobre usuarios urbanitas de bicis, encontramos también el volumen de fotografías Cycle Chic, que merece ser ojeado por las pintorescas formas de vestir de los ciclistas urbanos en todos los continentes del globo.

11. El tumblr de ridesabike también ha querido hacer una recopilación de fotografías bajo el mismo título: Rides a bike. En este libro, podemos encontrar algunas de las fotos que apreciamos en su red social: personajes famosos del mundo del cine y del espectáculo sobre bicicletas urbanas. Algunas de las fotografías son absolutamente geniales.

12. En este apartado vamos a incluir dos libros, ya que forman parte de una misma colección. Hablamos de The Bike Book, que retrata sobre bicis normales, y The eBike Book, que nos acerca bicicletas eléctricas. La misma editorial, Tenues, también publica Bike Design 2014.

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13. Se presentó a mediados del pasado mes de septiembre Piñón fijo, de Mario Cranks, publicado por la editorial independiente Blackmountain Books. Con un total de 44 fotografías, este libro pretende documentar la cultura del ciclismo urbano mediante bicicletas de piñón fijo en Madrid. Por lo pronto, solo ha salido una edición limitada de 100 copias numeradas, así que no será fácil hacerse con un ejemplar. ¿Tienes ya el tuyo?

14. ‘The Golden Age of Handbuilt Bicycles: Craftsmanship, Elegance, and Function’, de Jan Heine y Jean-Pierre Praderes, es otro de los volúmenes que aúnan fotografías. En él pueden verse diseños clásicos y preciosos de bicicletas de la era dorada, acompañados de una detallada descripción. El libro está en inglés, pero solo las fotografías ya pueden merecer la pena.

15. También centrado en las fotografías de bellas bicicletas está este Cyclepedia, Tour of Iconic Bicycle Designs, es decir, un recorrido por los diseños de bicicletas más icónicos, ilustrado con el arte de Bernhard Angerer. Un libro de gran formato, en sentido horizontal que más que para guardar en una estantería, parece destinado a situarse sobre una repisa y ser consultado constantemente por propios e invitados.

¿Tienes ya uno o varios de estos libros? ¿Cuál les recomendarías a los lectores? Estoy segura de que, además de los volúmenes mencionados, existen muchos otros libros interesantes sobre ciclismo urbano y sobre el mundo de la bici en general. Aquí hemos juntado quince títulos, pero si se nos ha escapado alguno, estaremos encantados de que lo añadas a continuación.

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Fotografías | Headset Press, Bicis, El Corte Inglés, Biblioteca BCB, Farm 6 Statick Flickr, Otro marketing, Qué libro leo, Demi Page y Surement.

Ciclismo urbano. El secreto de su éxito


El ciclismo urbano es algo más que una moda, un pasatiempo o una tendencia. Es una forma de vida. El porqué de su éxito es fácil de comprender, fácil, al menos, una vez que se prueba. Ventajas para la salud, un culo estupendo, un cierto aire cosmopolita y sobre todo una gran sensación de libertad.

No es raro teniendo en cuenta que muchos de nosotros hemos aprendido a montar en nuestra primera infancia, cuando tener una moto o un coche era algo directamente insospechable, y que nuestras primeras aventuras han sido a lomos de este invento, que nos permitía cuando menos acercarnos al pueblo de al lado, a la playa más cercana o a corretear por el bosque más próximo. Era entonces casi inevitable sentirlo, una especie de cosquilleo o de euforia que te recorría por dentro y, sin duda, debía ser algo parecido a la libertad.

Si a ello le sumamos que el ciclismo urbano tiene algo de rebeldía, de alternativa a los coches, taxis y autobuses que siempre han gobernado y gobiernan la ciudad, el cocktail resulta poco menos que irresistible. Y además hay otra cosa que resulta definitiva: ir en bici mola mazo.

Aun así, me consta, porque lo que he leído en foros, me lo han asegurado fuentes de confianza y porque en el mundo tiene que haber gente para todo, que todavía hay personas que no lo han probado. Gente que aún no sabe lo que significa #sacatubici. No me parece de recibo. Y no me refiero al hecho de que no lo hayan experimentado, sino al hecho de no hacer nada para ayudar a este colectivo.

Desde El Tío del Mazo, blog especializado en ciclismo, llevamos ya unos cuantos años muy comprometidos con una intensa labor social: hacer crecer el amor por las bicicletas. En esa línea nos movemos, en esa línea actuamos y en esa línea vamos a seguir, ayudando a la gente a montar en bici. Así somos. Hacer el bien nos motiva.

Primeros pasos con la bici

¿Y cuáles son los primeros pasos para alguien que quiera probar esto del ciclismo urbano? La respuesta es bastante sencilla: hacerse con una bici. Ahí tenemos varias opciones, unas más acertadas que otras. Por ejemplo pedirla prestada, un error de principiante. Sabido es que la bici y la novia son las únicas cosas que no se prestan. Hay muchas posibilidades de que no te las devuelvan exactamente igual, y ese es un riesgo que casi nadie está dispuesto a correr.

Otra opción, mucho mejor, es optar por el alquiler. Si es la primera vez que te lanzas al ciclismo urbano y se da también la extrañísima coincidencia de que no eres multimillonario, tampoco es cuestión de gastarte una pasta sólo por probar. En todas las ciudades avanzadas españolas hay sistemas de alquiler público de bicis y en las que no, como Madrid, puedes encontrar buenas ofertas en lugares como Bicicum o Eco Moving Sports.

Y luego está la tercera opción, la mejor de todas: comprarte una bici. Es ganar tiempo al tiempo. Montar en bici es adictivo y, al contrario de lo que suele suceder con muchas de las cosas que molan, resulta que es bueno para la salud, el bolsillo y el medio ambiente.

¿Qué bici necesito?


¿Y qué bici nos compramos? Ahí ya surgen los gustos y los colores, pero principalmente las podemos dividir en varias categorías, a elegir no ya tanto por el diseño sino por el uso que vayamos a hacer de ella.

Si por ejemplo la queremos para fardar podemos comprarnos una como la de la foto, que es voladora y mágica y te quedas con la peña. Con eso dejas en ridículo al típico amigo listillo que tiene un descapotable, y seguro que ligas mazo. El único problema es que aún es un prototipo y todavía no ha salido a la venta, y probablemente no salga nunca. Pero desde luego es una opción, estad al quite para cuando salga.

Otra opción, más realista, es hacerte con una bici plegable. Están completamente de moda y especialmente pensadas para grandes ciudades, donde a veces hay que hacer parte del trayecto en metro, cercanías o autobús. Hay modelos verdaderamente chulos como las Tilt, que se pueden plegar en cuestión de segundos, y su precio puede oscilar entre los 400 y los 1.000 euros, algo menos si se busca en el mercado de segundo pie.

Entre sus ventajas destaca la comodidad y lo atractivo de algunos diseños, mientras que entre sus desventajas puede estar su precio quizá algo elevado y lo incómodas que resultan para tipos muy altos, ya que suelen tener las ruedas más pequeñas que una bici tradicional.

Y es que para tipos altos o más amantes del ciclismo tradicional la opción muchas veces es una mountain bike de las de toda la vida, que también se pueden usar y se usan en ciudad, con el añadido de que funcionan especialmente bien en parques y caminos. La gama de precios y modelos es aquí inmensa, pero en grandes cadenas como Decathlon o tiendas especializadas como Trimad podemos encontrar asesoramiento gratuito y una gran relación calidad precio.

Por último, no debemos olvidar dos subespecies más del ciclismo urbano. La nunca olvidada bicicleta de corredor y la pujante bicicleta eléctrica, que tiene un menor efecto a la hora de reducir los “michelines” pero que se comporta como una gran amiga en las cuestas arriba y en aquellos trayectos más largos de lo necesario.

Elegir una bici no es fácil, pero es muchísimo mejor que no elegirla. No recuerdo exactamente cuál de los mandamientos es, o si está escrito en alguna Constitución, pero sí tengo claro que es labor de todos los hombres de bien ayudar a aquellos que no tengan bicicleta. En la vida hay una serie de cosas que son ineludibles y una de ellas es, desde luego, mirar a tu ciudad desde lo alto del sillín de una bicicleta.

Uno de los mejores escritores de todos los tiempos, H.G. Wells, acuñó la siguiente frase:

Siempre que veo a un adulto encima de una bicicleta recupero la esperanza en el futuro de la raza humana.

El autor de “La máquina del tiempo” era un hombre muy culto y muy viajado. No veo ninguna necesidad de quitarle la razón.

En Ciudadano 0,0 | El Tío del Mazo se suma a bicis solidarias
Imagen | dantada

La bicicleta en el mundo: un día para celebrar

 

El 19 de abril se celebrará el Día Mundial de la Bicicleta y en Ciudadano 0,0, como no podría ser de otra manera, queremos sumarnos a este festejo con un especial sobre el ciclismo urbano.

El objetivo de convocar este día mundial es promocionar este medio de transporte y llamar la atención sobre los derechos de los ciclistas. Con la idea de que la bici es un ecológico medio de locomoción, tan amable con el ser humano como con la naturaleza, se celebra su cada vez mayor implantación en las grandes urbes.

No solo durante el día 19, sino durante toda la semana del 15 al 21 de abril, en muchas localidades se convocan actividades que fomenten el uso de la bici para el traslado por la ciudad. Por ejemplo, en la capital, se organiza un recorrido por Madrid Río. En Melilla habrá una pedalada, un cine-forum, un bici-tapeo

Nuestro granito de arena consistirá en traerte varias entradas relacionadas con el tema de la bici, pero de una forma muy especial. Trataremos de probar la utilidad de estos vehículos como herramienta de trabajo, de despejar dudas sobre sus ventajas como motor para la ciudad y te traeremos historias emotivas y muy inspiradoras que han sucedido sobre dos ruedas. Y es que la bici no solo es un vehículo, sino también una forma de superación y nuestra mejor opción.

¿Y tú: cómo vas a celebrar el Día Mundial de la Bici?

Foto | Mariela Preescolar.

La bici en la red: la bicicleta como modo de vida

Volvemos con el repaso semanal a la actualidad mundial y nacional sobre la bicicleta en general y, más concretamente, sobre el ciclismo urbano. Os dejamos cinco enlaces a través de los cuales podréis informaros en mayor profundidad sobre cinco de las últimas novedades que han acaecido a este mundillo que tantas páginas ocupa últimamente en la prensa y, cómo no, en Ciudadano 0,0.

  • Una pareja de arquitectos de Granada nos explica cómo la bicicleta forma parte de su modo de vida. No sé si tú tendrás tu bici igual de asentada en tu día a día, pero seguro que estás muy cerca de, como ellos, convertirla en un modo de vida, especialmente si te desplazas con ella en una gran ciudad.
  • Buenas noticias sobre el asentamiento de la bici como transporte en las grandes ciudades: el concejal de Barcelona de Movilidad, Eduard Freixedes, ha presentado a la prensa la primera fase del Plan de Fomento de la Bicicleta, que este año implicará mejoras en la infraestructura ciclista de la ciudad por un total de 563.000 euros.
  • Este año ha empezado a convocarse en Madrid una iniciativa que ya llevaba tiempo celebrándose en otras ciudades. Se trata de la Bicicívica, que sale todos los primeros martes de mes, a las 20.00 de la Plaza de Callao. Mañana mismo, tiene lugar una, ¿te apuntas?
  • Termino con la sugerencia de un libro sobre ciclismo urbano. Existen muchos otros de los que iré hablando. En este caso, os acerco El manual del ciclista urbano, de Charles Haine, que se describe como la guía más completa para montar, ajustar y personalizar tu bici y moverte por la ciudad de forma cómoda, barata, saludable y respetuosa con el medio ambiente.

Espero que los enlaces hayan resultado de vuestro interés. Si consideráis que me he dejado uno o más en el tintero, estaré encantada de leer vuestras sugerencias a continuación. Por lo pronto, os emplazo hasta el lunes que viene.

Fotografía | Maria DUB.

¿Dónde puedo aparcar mi bicicleta? Manual para la ciudad

Hace bien poquito hablábamos de las formas de trincar tu bici para evitar robos en la ciudad. Te recomendamos tipos de candados y maneras de sujetarlos, así como la posibilidad de registrarla o asegurarla. Nos faltaban las recomendaciones sobre los lugares donde aparcarla, tanto a grandes rasgos, es decir, en cuanto a zonas, como en términos más pequeños: a dónde la sujeto.

También mencionábamos como uno de los sueños de quienes acuden al trabajo en bicicleta el de poder aparcarla dentro de las instalaciones de la empresa, cosa que tal vez se facilite en un futuro no demasiado lejano. Pero quienes aún no tienen esa suerte han de buscar el lugar idóneo para dejarla en la calle.

 

¿Dónde está permitido aparcar bicis?

Que se pueda o no aparcar la bici en la acera depende de la ciudad en la que estés, pues este reglamento suele competer al municipio antes que a la DGT. Obedecerá, asimismo, a la acera en sí, principalmente respondiendo a su anchura, aunque también a las características. En general, se aplica lo mismo que para las motos: podrán aparcar si la acera tienen de 3 a 6 metros de ancho. A mí me gusta respetar a todos y dejar el paso a los peatones, así que escogeré no solo una acera lo suficientemente amplia como para que no estorbe, sino también un lugar donde no impida el paso.

¿A qué pieza de mobiliario urbano la sujeto?

En las señales de tráfico, farolas, semáforos, postes, vallas, etcétera está prohibido dejar la bici en la mayoría de los municipios. Por otra parte, estos ejemplares de mobiliario urbano no son por completo seguros pues, por ejemplo, las señales pueden desmontarse con llaves y sacar la bicicleta por arriba. Aquí nos cuentan un suceso que da fe de ello.

En los árboles tampoco está permitido, además de que no es precisamente ecológico, ya que podemos dañar la planta. Y no es lo que más nos interesa porque, por sorprendente que nos parezca, se han encontrado árboles cortados para robar una bici.

Está claro que un bolardo u otro dispositivo de escasa altura no será lo más indicado, pues la bici se podría levantar en peso y llevar entera. Que se produzcan estos despistes suena a imposible y suscita la risa, pero se han dado casos, el de la foto de más abajo no es el único.

 

Barandillas o parkings de bicis son el lugar perfecto, ya que están cerradas en sí mismas, no dejando hueco por el que deslizar la cadena y son lo bastante sólidas como para que no resulte sencillo cortarlas. Los aparcamientos, cuanto más anchos, más opción te darán de atar las dos ruedas, como indicábamos en el post previo sobre seguridad. El colmo de la protección parece que lo ofrecen los BiciBox, ya que la bici queda oculta.

No siempre hay parkings para bicicletas donde queremos dejar la nuestra, pero irán aumentando en número y disponibilidad. Con este plano, puedes saber dónde se encuentran estos aparcabicis, así como mucha más información útil para moverte en bicicleta por tu ciudad.

A veces podría parecer que ocultarla a la vista de la mayoría en un callejón o un rincón, sería más seguro, pues no estás creando la tentación. Sin embargo, esto tiene la contrapartida de ponérselo más fácil a quien quiera afanarse en la maniobra de corte de cadena o candado. Dejándola a la vista de paseantes, podemos confiar en que alguien llame la atención sobre el robo o en que la propia persona que trata de sustraerla se sienta demasiado expuesta.

 

Mi bicicleta en buen estado

Aparte de tratar de evitar los robos, no estará de más asegurarnos del buen estado de nuestra montura, especialmente si se trata de una bici de categoría. Para ello, a la hora de dejarla en la calle, tendremos en cuenta que no esté en un sitio donde los coches la puedan golpear, que no quede en medio de una acera, pues estorbará y habrá quien la mueva…

Si la vamos a dejar varios días, busquemos un soportal u otro lugar bajo techado para protegerla de la lluvia, el viento… Ya que una de las ventajas de la bici es que nos lleva de puerta a puerta y, como nos decía mi compañero Fernando, que no hay que buscar aparcamiento, solemos tratar de amarrarla justo delante de nuestro destino. Por mi parte, prefiero caminar unos cuantos pasos más y dejar la bici a buen recaudo, en vez de dejarla ante la puerta, a riesgo de encontrarla deteriorada a mi regreso.

Y vosotros, ¿en qué caso estáis? ¿Disponéis de un garaje o zona de patio/portal donde dejar las bicis? ¿Os la subís habitualmente a casa? ¿Os dejan aparcarla en el trabajo? Seguro que hay un mundo de diferentes combinaciones y posibilidades. Dependiendo de cuáles sean las condiciones, probablemente habréis desarrollado costumbres sobre dónde dejar la bici que nos interesan un montón. Contadnos.

Fotos | Archie Expo, Ayuntamiento de Madrid, Pixti México y MTB Aventura y diversión.

Una tarde sorprendente en La Bicicleta Cycling Café

“La gente ha encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio”, Quique Arias.

El nº 9 de la plaza de san Ildefonso de Madrid da cabida a La Bicicleta Cycling Café, un proyecto innovador y único en nuestro país, que lleva un año cosechando éxitos y ofreciendo lo que el barrio y sus habitantes necesitaban desde hacía tiempo. Se trata de una cafetería en la que poder desayunar, merendar, charlar con amistades o incluso tomarse un almuerzo ligero.

En apariencia, se podría decir que es un local como tantos otros de la zona: su ambientación es muy atractiva y la concurrencia comparte, seguro, muchas aficiones y características con nosotros. Pero hay mucho más: no es un café cualquiera, sino un Cycling Café. La bicicleta es el punto principal de su ideario.

Orientado a un perfil ciclista urbano, el Café escoge la bicicleta como leit motiv de su decoración. Pero las bicis no se ven solo en sus paredes, pues los usuarios que acuden sobre sus dos ruedas, pueden aparcarlas dentro y tenerlas siempre cerca. Sin intención de rivalizar con los talleres profesionales de reparación de bicicletas, cuentan con herramientas, por si pinchas cerca de allí o si te surge una necesidad en domingo.

Lo que más los acerca a este mundillo es que prestan libros sobre el tema, organizan charlas y encuentros sobre el mundo del pedal y se unen a numerosas iniciativas al respecto. La bicicleta urbana no está solo en la decoración y en el nombre, sino que es una de sus principales reivindicaciones.

 

Si no te mueves en bici, no significa que este no sea tu lugar: los amantes de una buena charla y de los ambientes agradables también apuestan por él como su espacio favorito. Además, cuenta con una sala de exposiciones.

Tal vez necesitas trabajar o estudiar y en casa no puedes concentrarte. Pues bien, La Bicicleta te ofrece puestos donde trabajar. Dispones de wi-fi gratuita, enchufes, cajoneras para guardar tu ordenador… Otros profesionales liberales y autónomos ya han hecho del café su lugar de trabajo principal.

El local, que antaño fue una discoteca, como se puede apreciar en su galería en Tumblr, llevaba tiempo cerrado. Tras la renovación, supone un hervidero de personas de todo tipo y de múltiples nacionalidades. Gracias a su amplitud, ofrece zonas distintas para cada necesidad y acomodación para todo tipo de planes. Seguro que el tuyo también lo cubre.

Estuvimos visitando el local y charlando con uno de sus socios fundadores, Quique Arias, que nos habló de su filosofía y de lo que le había movido a lanzarse con el proyecto. Nos interesó mucho todo lo que tenía que contarnos, no solo sobre su local, La Bicicleta, sino también sobre la bicicleta, con minúsculas, ese medio de transporte que tanto reivindicamos los Ciudadanos 0,0.

 

Entrevista a Quique Arias, socio fundador

¿De dónde nace la idea de montar un local así?

La idea sale de una conversación con una amiga a la que le gustan mucho las bicis, igual que a mí… hace unos tres años, en Mallorca. Es una chica que es letona, de Riga. Me dijo que en su ciudad había un par de hermanos y un primo que decidieron montar un negocio alrededor de las bicis, pero en una cafetería y me pareció brutal. Uno de los hermanos era diseñador gráfico, el otro era rider de BMX y el otro mecánico. Decidieron montarlo así y me pareció un plan de vida que aunaba la pasión de los tres.

Luego ya empecé a investigar un poco y descubrí lo que es el concepto de Cycling Café. El local pionero de este tipo de locales está en Londres, se llama “Look mum, no hands!” [“Mira, mamá, sin manos”]. A partir de ahí, empecé a viajar para conocerlos, para ver cómo funcionaban y, nada, en este último año he lanzado este proyecto. Empezamos a buscar local y un año es lo que hemos tardado.

Desde que habéis abierto, está teniendo éxito.

Sí, la verdad es que sí. Hay varios factores. Primero, la localización es muy buena. Está en Malasaña, donde hay un montón de vecinos que tienen las necesidades que aquí se cubren. La parte de Cycling Café es el germen de la idea, pero al mismo tiempo, había otro elemento que para mí era fundamental que cumpliera el sitio y era que funcionara como Workplace, es decir, como un espacio donde puedas venirte a trabajar. Esas eran las dos patas sobre las que se tenía que construir el proyecto, las que nos decían cómo se tenía que acondicionar el local… todo eso.

En Madrid el mundo de la bici está creciendo y Malasaña yo diría que es la zona donde más está creciendo. Pero no me parece tan crítico eso, como que la mayoría de la gente que vive por aquí ha vivido fuera, está acostumbrada a sitios como este y han encontrado un sitio que sencillamente faltaba en el barrio.

 

¿Cómo surge lo del Workplace?

Yo llevo nueve años de freelance, no me gustaba trabajar en casa y me pasaba el tiempo de peregrinación de bar en bar para encontrar un sitio donde currar. Y, claro, conocía perfectamente cuáles son las necesidades de alguien que va con un ordenador a un sitio a trabajar. Mucha gente que viene el primer día, repite. Incluso gente que vive muy lejos, viene aquí cuatro días a la semana y está más horas casi que mi socia y yo… Es su primera casa, pasan más horas aquí que en su propia casa (risas).

Tenemos un montón de clientes superfieles, tendríamos que hacer un ránking de clientes superfieles. Tenemos tres o cuatro estudiantes de arquitectura, de diseño gráfico, viene gente de periodismo, vienen guionistas a escribir… Viene mucha gente con ordenador que no sabemos en qué trabajan o qué estudian, pero en general ese sería el perfil.

En ese sentido, puede parecerse mucho al Coworking.

Tenemos una diferencia muy grande con el Coworking que es que no nos ganamos la vida alquilando el local. Somos un negocio de hostelería, es una estrategia diferente completamente, que tiene sus pros y sus contras y para nosotros, de momento, parece que nos está funcionando.

El factor más importante para considerar si merece la pena que alguien esté muchas horas consumiendo relativamente poco es la necesidad de rotación de mesas. Para nosotros, una de las características fundamentales a la hora de abrir el local era que pudiese tener muchos puestos. Pretendes que haya un porcentaje de gente que esté tres horas consumiendo lo que se puede consumir en 20 minutos, tiene que haber también gente que esté rotando. Además de ser un sitio grande, el espacio está muy optimizado, con las encimeras, las mesas comunes…

 

 

¿La clave de vuestra wi-fi es PericoDelgado?

Sí, queríamos cambiarlo a MarinoLejarreta, pero a la gente le gusta mucho esta clave. Además, para los guiris, ya es difícil… la gente se queda mirando: “periquo…” (risas).

¿Viene mucha gente de fuera de España?

Vienen franceses, alemanes… lo que más vienen son italianos. El turismo italiano en Madrid, al igual que en toda España, está creciendo muchísimo.

¿La clientela viene de verdad en bici hasta aquí?

Por supuesto que hay gente que viene en bici. Tengo un grupo grande de amigos que viernes y sábados se pasan aquí sus horas tomando algo y claro que vienen con sus bicis. Y nuestra idea es ser un local más activo que pasivo y con los eventos y talleres que organizamos sobre el tema de la bici atraemos a ese tipo de público, aunque sea desde un punto de vista didáctico.

Si no eres aficionado a la bici, ¿no hay cabida para ti?

Este es un local que tiene diferentes targets a los que nos hemos orientado de forma consciente. No tiene que cumplir todos los requisitos una persona: ser freelance, que te guste el arte urbano, que te guste trabajar en una cafetería y que montes en bici. Alguno hay que los cumple todos, como yo, por ejemplo. Viene gente que cumple algunas de esas características, no necesariamente todas.

 

¿Tú, personalmente, te mueves en bici por la ciudad?

Sí, ahora vivo cerca de aquí, afortunadamente. Pero mientras desarrollábamos el proyecto, he ido y he vuelto todos los días desde aquí a Barajas, que es donde vive mi familia y es donde me he estado quedando.

¿Qué le recomendarías alguien que todavía no se atreva a ir al trabajo en bici?

El uso de la bici en Madrid tiene problemas que podemos resolver nosotros. El problema principal es el miedo de la gente. Madrid es completamente ciclable, perfectamente ciclable, pero entiendo que dé miedo. Hay otras ciudades de España en las que la penetración de la bici ha sido más sencilla, como Barcelona hace 6 u 8 años. En Madrid tiene que surgir de cada uno, de que cojamos la bici y perdamos ese miedo. Cuando lo de ir en bici sea una cuestión muy masiva, empezará a haber mucho apoyo. Al final, cuando te acostumbras, no es tan peligroso. Sí que hay que tener una serie de precauciones y en ese sentido queremos programar un cursito sobre seguridad vial básica y consejos para circular.

En Madrid, para el año que viene, para 2014 habrá un sistema de bici pública. Todas estas iniciativas están bien. En Barcelona fue lo que le dio el espaldarazo definitivo al uso de la bici. Esperemos a ver qué cambio supone esto en Madrid. Ojalá cambie. Lo que tiene que haber es una convivencia de todo tipo de transporte. Los problemas de movilidad no pasan solo por la bici, sino también por mejorar el transporte público.

Movilidad ciclista: tomando ejemplo de Europa

Cada vez somos más los Ciudadanos 0,0 que sabemos que la bici no es solo un entretenimiento para el fin de semana o las vacaciones, sino un medio de transporte con derecho propio. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer en este sentido, e iniciativas como la Mesa Nacional de la Bicicleta van sin duda en el buen camino.

Lo mejor de todo es que la introducción de la bicicleta en la ciudad no es un camino nuevo. Se trata de un fenómeno que ya se ha probado en otros países con estupendos resultados. En América, el bajo precio de la gasolina, una cultura diferente y un urbanismo atomizado, el coche es el rey y resulta mucho más complicado hacerle frente, pero nuestro espejo debe ser Europa, con una planificación urbana y unas ciudades mucho más parecidas a las nuestras.

El viejo continente reivindica la bici

No sé si os ha pasado alguna vez, pero cuando voy con un amigo por una zona con grandes áreas peatonales, o vemos pasar muchos ciclistas urbanos, decimos “qué europeo es todo esto”. Y es que las grandes capitales de nuestros países vecinos nos pueden enseñar mucho.

Y no se trata de que los europeos estén hechos de otra pasta. A veces aducimos todo tipo de excusas para no sacar la bici del armario, pero salvo excepciones, la mayoría de ciudades de España son bastante planas, contamos con muchos más días de sol y menos de lluvia que nuestros vecinos de continente y unas temperaturas mucho más agradables a lo largo del año. Solo tenemos que fijarnos en lo que ellos han hecho bien y aquí no puede salir mal.

Medidas que funcionan en Europa

 

Las zonas 30, es decir, tramos en que los coches no pueden circular a más de 30 km/h, son una estupenda idea que comienza a ensayarse tímidamente en nuestro país. No solo eso hace las ciudades más seguras (las probabilidades de sobrevivir a un atropello a esa velocidad son casi totales), sino también menos contaminadas, con menos ruidos y más seguras para los ciclistas. En muchas ciudades de Holanda y Dinamarca comenzaron a ensayarse en los 80 y su gran éxito ha extendido la idea por todo el continente. Una medida que además se complementa perfectamente con los cascos históricos peatonales o de prioridad peatonal y ciclista, para disfrutar al máximo la ciudad.

También son importantes los carriles bici. No hablo solo de los de ciudad (recuerda que una bicicleta tiene derecho a circular por cualquier calle, exista o no carril bici), sino también de los interurbanos que permiten a mucha gente vivir y trabajar en localidades próximas entre sí y hacer el recorrido en bici, como los que se están diseñando en Copenhague. Esto debe complementarse con una mayor presencia de la bici en el transporte público, permitiendo llevarla a bordo e incluso con espacios reservados. De esta manera, podemos combinar los medios que mejor nos vengan.

Una cosa que me llamó mucho la atención la primera vez que viajé a Bruselas fue ver un supermercado con un espacio para bicicletas. Y no era algo meramente propagandístico: personas de todas las edades llegaban, aparcaban su bici casi junto a las cajas y se llevaban la compra en las alforjas. En España aún nos cuesta imaginar que se reserve espacio en un comercio a otro medio de transporte que no sea el coche, pero hacer la compra en bici es posible, rápido y muy cómodo, además de que por supuesto, en el espacio de dos coches caben hasta 10 bicis. Y no solo comercios: edificios públicos, museos, centros de trabajo, estaciones de tren… poder ir en bici a cualquier parte también supone poder aparcarla con seguridad y comodidad en el lugar de destino.

Administraciones y ciudadanos

 

Y ya que hablamos de administraciones, es importante que se tomen en serio la bicicleta. La creación de figuras como “el señor de la bici” (ya existente en gobiernos como el de Francia) para coordinar toda la acción ciclista, o la puesta en marcha de Oficinas de la Bicicleta y de registros centrales de bicis, ayudan a informar a los nuevos usuarios, a difundir las normas de convivencia y circulación y a poner en marcha medios de evitar los robos y la venta de bicicletas de dudosa procedencia. Así mismo, la puesta en marcha de sistemas de bicicleta pública ayuda a democratizar este transporte, y permitir combinarlo fácilmente con otros o con necesidades muy concretas.

Los resultados obtenidos en Europa hablan por sí solos. Algunos datos: En Estocolmo los ciclistas urbanos han aumentado hasta los 100.000, cantidad que sigue creciendo; en Italia se venden más bicicletas que coches; el 75% de los habitantes de Amsterdam tiene bicicleta y el 50% la utiliza a diario; en París usan la bicicleta unos 40.000 ciudadanos cada día…

Estas medidas son solo algunas de las más llamativas que podemos ver por Europa, y que comienzan a llegar a nuestro país. Aunque aún tenemos muchas utopías que convertir en realidad, lo más importante es que la bici en la ciudad es un efecto de bola de nieve. Cuanta más gente la usa, más seguras y calmadas son las ciudades, más conscientes son los conductores de que hay un nuevo medio en la calle, más infraestructuras se crean para ellos y más gente se anima a sacar su bici a la calle. Y es que al margen de decisiones políticas, todos podemos hacer algo por sentirnos un poco más europeos en ese sentido: perder el miedo a la bici, da igual nuestra edad o trabajo.

Imágenes | Bikes & Roses | Diario del viajero | madripolis

La bici en invierno II: Protegerse del frío

Con la llegada del invierno y la bajada de las temperaturas a muchos se les puede hacer un poco más cuesta arriba seguir utilizando la bicicleta para sus desplazamientos en la ciudad, pero lo cierto es que con equipamiento adecuado no tenemos que tener ningún problema. Hoy vamos a explicar cómo protegerse del frío en la bicicleta durante el inverno. La ropa adecuada es fundamental para poder disfrutar incluso con meteorología adversa.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no sólo se trata de protegernos del frío, sino que muchas veces también va acompañado por la lluvia y el viento. Cómo ya os comentamos cuando hablamos de las precauciones que debíamos tomar con la lluvia, para el ciclista de ciudad existen trajes completos. Se componen de un chubasquero amplio que también hace las funciones de cortavientos para protegernos la zona del pecho, que es la parte del cuerpo más expuesta. Los chubasqueros suelen llevar una especie de faldón largo, que nos protege la zona de los muslos de las piernas sin entorpecer el pedaleo. La otra opción es añadir un pantalón que nos complemente.

¿Recorrido corto o largo? ¿Y qué hacemos después?

Tanto los chubasqueros largos, como los cortos, suelen ocupar muy poco espacio plegados, por lo que son fáciles de llevar, tanto en la mochila como si llevamos cesta o alforjas en la bicicleta. Estos trajes son muy útiles en los desplazamientos diarios al trabajo, puesto que en muchos casos salimos por la mañana con buen tiempo, y cuando volvemos las condiciones han cambiado. Son perfectos para los desplazamientos cortos y para complementar ropa de calle que llevemos.

 Chaquetas para protegernos del frío y la lluvia

Cuando los desplazamientos van a ser más largos tal vez lo adecuado sea buscar ropa especializada con el material adecuado. Existen muchos tejidos distintos, quizás el más conocido es el Gore-Tex, que repele la lluvia y nos protege del viento. Las chaquetas para ciclistas suelen ser bastante ajustadas para que nos nos entorpezcan la marcha. Podemos sustituirlas por un chaleco, si no hace mucho frío, o por el contrario, complementarlas con unas mallas térmicas largas que protegen las piernas. El aspecto más incómodo es que si nos desplazamos al trabajo, o vamos a realizar alguna actividad después del paseo, tenemos que llevar ropa para cambiarnos.

Tanto en el caso de las chaquetas como en el de las mallas las prendas están recomendadas para soportar temperaturas más o menos bajas y existen distintas graduaciones. Este tipo de ropa es conveniente adquirirla si vamos a realizar desplazamientos largos de forma habitual. En todo caso, tanto chubasqueros como chaquetas deben ser transpirables. Pero si no es así no es necesario comprar ropa sólo para montar en bici, sino que podemos aprovechar las prendas que tenemos en casa.

Lo cierto es que cuando usamos la bici de forma habitual algunas compras las haces ya de forma inconsciente, pensando en si esa chaqueta va bien para parar el viento, si ese abrigo es demasiado largo y te va a entorpecer el pedaleo, etc. No tenemos que renunciar a nuestro propio estilo de vestir por ir en bici. Como todo Ciudadano 0,0 tenemos que reutilizar la ropa que tenemos por casa para esta función. En mi caso utilizo chaquetas cortas o abrigos tres cuartos sin mayores problemas para mis desplazamientos al trabajo, complementados con un chubasquero amplio que más de una vez me ha salvado de llegar hecho una sopa.

Otros complementos imprescindibles

 

Por último, no podemos olvidar otro equipamiento menor, pero no por ello menos importante.

  • Las gafas. Su uso evita que cuando el viento frío nos da en la cara, a medida que vamos tomando velocidad, nos lloren los ojos. Si hace sol podemos utilizar unas gafas de sol, pero si está nublado mejor coger unas de cristal trasparente. Podemos encontrarlas a precios bastante económicos y con cristales, sol o trasparentes intercambiables.
  • Los guantes. Debería ser un básico como elemento de protección ante caídas, pero también en condiciones de frío evita que las manos se entumezcan, lo que nos puede hacer perder sensibilidad que puede hacer que nuestra reacción al frenar se vuelva más lenta. Depende de las temperaturas que vamos a soportar deberán ser completos o con los más típicos de ciclistas con los dedos al aire. Igualmente podemos aprovechar cualquiera que tengamos por casa para desplazamientos cortos.
  • El cuello también debemos protegerlo. Si no llevamos una prenda de cuello alto lo mejor es optar por una braga, que podemos encontrar en distintos materiales, que nos mantenga abrigado el cuello y podamos subir incluso para tapar la boca.
  • Por último no ,podemos olvidar la cabeza y en invierno mejor buscar un gorro o gorra que nos tape un poco. Mis favoritos son los que además de proteger la cabeza nos cubre las orejas, si hace mucho frío o una gorra en caso de que éste no sea extremo. En todo caso siempre recomendable que sean transpirables.

Con el equipamiento adecuado no tenemos que dejar de disfrutar la bicicleta por la llegada del frío. ¿Y vosotros, cómo os protegéis en invierno? ¿Se quedan las bicicletas en los trasteros hasta la primavera o también salen a rodar también con meteorología adversa?

En Ciudadano 0,0 | La bici en invierno I: Protegerse de la lluvia

Utopía urbanita: la ciudad desde los ojos de una bicicleta

Soy la bicicleta de Beatriz. Han pasado unos años desde que se celebró, en enero de 2013, la Mesa Nacional de la Bicicleta. Ahora, son muchas más las facilidades que las bicis tenemos para movernos por la ciudad, la urbe es un espacio mucho más acogedor para nosotras y, por lo tanto, mi dueña va en bici a todas partes, en lugar de sacarme solo por diversión.

Sale conmigo todas las mañana, vestida con la ropa con la que mejor se siente, y se desplaza sobre mis dos ruedas hasta su trabajo. En la oficina, hay un lugar donde aparcarme y todas mis compañeras bicicletas también pasan allí la jornada. Por lo que me ha parecido oír, a los dueños de la empresa les dan facilidades por tenernos ahí.

Nos encanta charlar entre nosotras. Comentamos lo contentas que estamos de los cambios que ha habido en los últimos años: hay carril bici por toda la ciudad. Además, los coches tienen una limitación de 30 km/h. en casi todas las calles, lo que hace que sea mucho menos peligroso para nosotras y nuestros usuarios movernos por la urbe.

  

Las calles son un lugar más sano. Hay muchas menos emisiones de CO2, se respira mejor, hay más parques, más zonas verdes… Las distancias se reducen porque lo que a los humanos les parecía muy lejano para ir a pie, nosotras sabemos que está a dos pedaladas. Y los ciudadanos se hermanan mucho más entre ellos, hablan sobre nosotras, las bicis, comentan lo bien que les viene hacer ejercicio todos los días y sentirse en forma.

Cuando salimos del trabajo, mi dueña y yo, siempre nos cruzamos con conocidos que van en bici. El porcentaje de personas que se mueve por este medio ha aumentado mucho desde que se celebró la Mesa Nacional de la Bicicleta, ahora hay un 10% de personas que escogen la bicicleta para desplazarse por la ciudad. Gente que nunca nos habríamos imaginado que se movería en bicicleta, como los jefes, padres o vecinos de nuestros dueños, ahora van en bici aunque sea a comprar el pan.

 

Los diseñadores más importantes se están centrando en crear cascos, chaquetas, corta fríos, shorts ciclistas… y la moda está sobre todo dedicada a innovar en prendas con las que resulte cómodo montarse sobre nosotras.

Por lo tanto, el paisaje urbano ha cambiado mucho: la cantidad de coches es mucho menor y se ven pasar bicis de todos los colores, de todas las formas, de todos los tamaños. Niños, adultos, ancianos… todos se atreven con su bici, que ya no es un vehículo solo para intrépidos, sino para cualquiera. Hay muchos más Ciudadanos 0’0.

Créditos de las fotografías | Marimbajlamesa, Archer10 (Dennis), Mr Michael Phams, Olgaberrios y Rhurtubia.