Tag Archives: alimentos

¿Existen los alimentos saludables?

El supermercado está lleno de etiquetas que nos venden una alimentación más sana y saludable, y que parecen prometer que, a pesar de maltratarnos con otros excesos, si comemos light o bajo en azúcares nuestra salud no verá resentida. Hoy te enseñamos a diferenciar los alimentos supuestamente saludables de los que venden falsas promesas

¿Es más saludable algo conseguido o modificado en un laboratorio que algo que procede directamente de la naturaleza?

La respuesta a esta pregunta parece evidente: todo aquello que procede de la naturaleza será más adecuado para nuestro cuerpo que cualquier sustancia que sale de un laboratorio. Con esto nos referimos a que nuestra salud pasa necesariamente por una alimentación sana, equilibrada y rica en nutrientes variados. Nuestro cuerpo necesita grasa, pero no en exceso, y también necesita sal, pero de manera prudente, azúcares no necesariamente industriales y así.

Verduras

hfh5yd70ox8-arnaldo-aldana

Con verduras nos referimos generalmente a las hortalizas que no tengan el sabor dulce o ácido de las frutas. Se trata de una denominación no científica o botánica pero en la que parece haber consenso general.

Las verduras nos aportan nutrientes como fibra, vitaminas, antioxidantes, fibra e incluso calcio. Cuanto más frescas más propiedades tendrán, y cuanto menos las cocinemos, también, ya que en el proceso de cocción van perdiendo algunas de sus propiedades. Hay quien aconseja cocinarlas al vapor o en olla exprés para no perder cualidades. Las verduras se encuentran en el segundo nivel de la pirámide de los alimentos. Además de aportar micronutrientes, aportan hidratos de carbono de absorción lenta y fibra dietética. Por supuesto estos nutrientes varían según el tipo de verdura que consumamos, por lo que es recomendable consumir todo tipo de verduras.

¿Biológicas o no? Obviamente cuanto más natural sea su origen y cultivo, tendrán más sabor y sus nutrientes estarán intactos. Eso sí, desconfía de verduras envasadas y de precio demasiado elevado que encuentres en el supermercado.

Frutas

_5tgspscidw-sydney-zentz

Lo que entendemos por fruta se refiere a los frutos comestibles que se obtienen de las plantas ya sean cultivadas o silvestres y que se suelen consumir crudas y frescas. Al igual que las verduras, las frutas aportan fibra, vitaminas y minerales, un bajo aporte calórico y azúcares, que si se consumen en zumo son mayores. Excepto el coco y el aceite de palma no suelen aportar grasas saturadas (causantes del aumento del colesterol malo y del riesgo cardiovascular), y algunas como el aguacate son fuente de ácidos grasos esenciales para el organismo.

De la misma manera que las verduras, cuanto más frescas mejor y cuanto más cerca se hayan producido mejor. Esto asegura por un lado que no hayan viajado demasiado, y por otro que en esos viajes no se hayan sometido a procesos artificiales de conservación.

Por eso, la fruta y la verdura, mejor de temporada y de la zona. Ambas no necesitan más envase que aquel que la naturaleza les ha proporcionado para seguir un curso vital natural. Estas serán las más saludables, más incluso que aquellas que lleven una etiqueta que dice “saludable”.

Proteínas

proteinas

No solo de fruta y verdura vive el hombre, también necesitamos proteínas que proceden sobre todo del reino animal (decimos sobre todo ya que como nuestros lectores veganos sabrán, también se obtienen proteínas del reino vegetal). Obtenemos las proteínas de la carne, los huevos, las legumbres, los frutos secos, los cereales, las verduras y de productos lácteos tales como queso o yogur. Tanto las fuentes de proteínas animales como los vegetales poseen los 20 aminoácidos necesarios para la alimentación humana.

Y este es el capítulo más complicado, ya que la producción de la carne para cubrir las necesidades de la población de toda una ciudad como por ejemplo Madrid, con más de tres millones de habitantes puede llegar a ser todo un misterio. Lo mismo sucede con los huevos, otra fuente principal de las proteínas que necesita nuestro cuerpo, ya que si se han de producir en granjas a veces las condiciones de vida y la alimentación de los animales no son las óptimas, y eso afecta a la calidad de los productos y también a su sabor.

La clave es buscar que estos productos no sean demasiado procesados o industriales ¿El truco? Demasiado envase y demasiada etiqueta te harán desconfiar. Busca los alimentos cuanto más naturales mejor, y cuanto más sepas de su procedencia también mejor.

Hidratos de carbono

i2eyyfetfwc-federica-diliberto

Estos son los responsables de la energía de nuestro cuerpo, son nuestra fuente de energía, nuestro combustible. Los hidratos se encuentran en las legumbres, la patata, el pan, la pasta y en general los derivados de cereales. Aquí entra también la bollería y los dulces. En general, es importante consumir hidratos de carbono, y debemos preferir aquellos que proceden de las legumbres o la patata, incluso de los cereales y prescindir de la bollería y el azúcar. En este capítulo, recomendamos lo mismo, no abusar de los productos industriales, aunque nos prometan ser bajos en grasa, sin azúcares, light y todo ese tipo de adjetivos, ya que pueden estar compensados con ingredientes igual de perjudiciales para la salud.

Una alimentación sana y equilibrada depende de una proporción adecuada de todos los nutrientes que hemos visto aquí. No por comer mucha fruta nuestra dieta será más sana, ya que entonces podremos tener alguna carencia de nutrientes que proporcionan otros alimentos como los hidratos de carbono. La clave es comer de todo y cuanto más naturales sean las fuentes de los productos que consumimos más saludables serán.

Si mantenemos una alimentación sana, teniendo en cuenta los aportes de nutrientes que ingerimos, no necesitaremos productos para corregir el nivel de colesterol, o bajos en grasas, o con aportes externos de calcio. La naturaleza nos proporciona los alimentos con los nutrientes que necesitamos. El secreto está en alimentarnos con productos naturales y de temporada, con los nutrientes lo menos alterados que sea posible y cuando la naturaleza nos los ofrece. Es obvio que en la actualidad quienes viven en la ciudad no pueden controlar la manera en que se producen todos los productos que consumen, pero sí se puede preferir comprar en pequeños mercados de productores y productos sin procesar. Ahí estaremos evitando conservantes, estabilizantes, aglutinantes, grasas saturadas y todo tipo de ingredientes sospechosos que luego nos hacen necesitar lácteos bajos en grasa, sin sal, etc.

Los verdaderos alimentos saludables son aquellos que son más naturales y no han sido manipulados en exceso por el hombre. Ahí está su cualidad más saludable: que sean naturales.

Dime cómo es tu lista de la compra y te diré cuan sana es tu dieta: 11 consejos para comer más sano?

La cesta de la compra puede decir más de nosotros de lo que imaginamos: describe nuestro estilo de vida y nuestras elecciones a la hora de cuidarnos. Haced la prueba y echad un vistazo a lo que lleva la persona que va delante de vosotros en la fila del súper. Seguro que de un solo vistazo podéis adivinar si es soltera, si tiene hijos, si es estudiante o si hace deporte. Queremos que vuestra cesta describa a personas que se cuidan, por eso hoy os traemos 11 consejos para comprar y comer más sano.

Si te interesa cuidarte, la vida sana y mantenerte en movimiento, no olvides suscribirte a nuestra newsletter. Es rápido y fácil, y así te asegurarás de que no te pierdes ni uno solo de nuestros artículos.

Planifica tus comidas

Lista de la compra

Lo ideal es ir a la compra una vez a la semana y hacernos con todo lo que necesitamos. Para que esto funcione es imprescindible planificar las comidas que harás durante la semana. ¿Desayunas en casa? No olvides el café, la leche y algún cereal como la avena. Para los snacks de media mañana y media tarde recuerda comprar algo de fruta. Las comidas y las cenas deben contener los tres grupos de maconutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas saludable. Generalmente algo de carne (pollo, ternera) o pescado acompañado de verduras pueden formar una comida completa.

¿Cuándo vas a ir a la compra?

Lista de la compra

Los buenos hábitos comienzan antes de empezar a comer y también antes de empezar a cocinar: el momento de hacer la compra es muy importante porque es cuando empiezas a tomar decisiones sobre tu alimentación. Intenta no ir justo antes de comer: si acudes a comprar con sensación de hambre en el estómago es mucho más probable que acabes comprando cosas que no necesitas y de las que en otras circunstancias habrías prescindido.

El fin de semana después de desayunar o justo después de comer son un momento ideal para hacer la compra de la semana. Estarás saciado, con el estómago lleno y dispondrás de tiempo para poder estudiar qué quieres comprar, por qué y para qué.

¡No sin mi lista!

Lista de la compra

La lista de la compra es algo fundamental: no podemos ir a comprar sin saber lo que necesitamos. Como previamente habremos planificado nuestras comidas, la lista de la compra será mucho más fácil de elaborar. Si sabes dónde está cada cosa en tu supermercado habitual, apunta cada alimento en el orden en que lo encontrarás: así evitarás dejarte ninguno o echar carreras a la caja porque olvidaste algo.

Cambia el súper por el mercado

Lista de la compra

Los mercados están se están reinventando, sobre todo en las grandes ciudades; pero si eres uno de los afortunados que tiene uno cerca de casa no dudes en ir allí para hacer tu compra. Alimentos frescos y de calidad, y un trato más humano, pudiendo pedir recomendaciones y consejos, hacen de los mercados el lugar ideal para conseguir una compra perfecta. Haz que esta tradición perdura y colabora con el pequeño comercio de tu barrio.

Sigue un orden cuando vayas a comprar

Lista de la compra

Deambular por el mercado o por el súper no hará más que alargar tu compra, ponerte nervioso y seguramente acabarás comprando más de lo que debes. Localiza rápidamente los alimentos que necesitas y colócalos en tu carro. Cuando tengas un lugar fijo para ir a comprar seguro que es mucho más sencillo (aunque a veces cambien de lugar los productos para que tengas que buscarlos). ¡Directo y al grano!

¿Tu cesta de la compra es de colores?

Cesta de la compra

Intenta que en tu cesta de la compra figuren todos los colores que puedas: el verde de los kiwis, las peras y las lechugas, el rojo de las fresas y los pimientos, el azul de las frutas del bosque, el amarillo de los cereales… Cuantos más colores, más variedad de alimentos estaremos llevando a nuestra casa. Una dieta equilibrada no tiene por qué ser aburrida: ¡dale variedad y alegría a tus platos!

Menos empaquetado y más natural

Cesta de la compra

Es inevitable comprar algunos productos empaquetados o procesados, pero lo ideal es que la mayoría de nuestra compra se base en alimentos frescos. Puedes cocinar y congelar una vez llegues a casa, pero da prioridad a productos naturales. Las frutas y verduras deben estar presentes en todas nuestras comidas, así que guarda un espacio grande en tu carro para ellos.

No te lleves la tentación a casa

Cesta de la compra

¿Eres de los que cuando come chocolate acaba con la tableta entera? Ahórrate un disgusto y no lo metas en el carro. Muchas veces sufrimos ansiedad con la comida, sobre todo si estamos intentando cuidar la alimentación más de lo que lo hacíamos anteriormente. La forma más sencilla de no caer en la tentación es no tenerla a mano. Galletitas, chocolate, bollos… mejor se quedan en la estantería del súper.

Incluye grasas beneficiosas en tu carro

Cesta de la compra

Las grasas son necesarias en nuestra alimentación, ya que realizan funciones importantes como vehiculizar vitaminas o regular hormonas. El secreto siempre está en saber elegir las grasas que nos benefician. No olvides incluir en tu carro de la compra grasas insaturadas como el aceite de oliva virgen extra, el aguacate o los frutos secos. El pescado, que es rico en Omega-3 y Omega-6, es perfecto para una cena ligera si lo acompañamos de una guarnición de verduras.

Come verduras, pero no te limites a la lechuga

Cesta de la compra

¿Cuál suele ser la base de todas las ensaladas? Por norma general, la lechuga. Sin embargo, hay personas a las que no les gusta o no les sienta bien. Cambiar la lechuga tradicional por una base de canónigos o espinacas tiernas puede darle un nuevo sabor a tus platos. Otras verduras nos pueden parecer aburridas, como las alcachofas o las acelgas, pero nosotros ya te hemos enseñado 11 recetas diferentes paraque tus platos de verdura sean los más originales.

Aporta energía a tus platos con los hidratos de carbono adecuados

Cesta de la compra

También los hidratos de carbono son necesarios y, una vez más, la clave está en elegir los adecuados. Huye de los azúcares refinados que se encuentran en la bollería y los dulces, y reemplázalos por pasta y arroz integrales, patatas, frutos secos, frutas y verduras. Te sentirás lleno de energía, lo notarás en tu organismo y también en tu bolsillo.

Siguiendo estas pautas ya estáis preparados para realizar una lista de la compra de lo más sano. Come sano, mantente en movimiento y prepárate para ser el más saludable del grupo.

Imágenes | Pixabay #1 #2 #3 #4 #5 #6 #7 #8 #9 #10 #11 #12

En Ciudadano 0,0 | 11 recetas de tupper saludables para tu menú semanal en el trabajo