Estas son las claves para conseguir las mejores cenas fitness

  • Gastronomía
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La alimentación es la base para una buena salud, pero lo es más todavía para un deportista comprometido. Y, aunque mucha gente le dé la máxima importancia a las comidas que se realizan a lo largo del día, sobre todo por la mañana, también hay que cuidar lo que se come al final de la jornada. No estropees todo lo que has logrado durante el día y cuida tu descanso nocturno con unas cenas fitness perfectas. ¿No sabes por dónde empezar? Aquí te dejamos las claves para que lo consigas sin esfuerzo.

¿Cómo tiene que ser una cena fitness?

Si piensas una cena fitness pasa por una fórmula que garantiza que estás consiguiendo una cena perfecta, estás equivocado. Las cenas que pueden ser buenas para una persona tal vez no lo sean para otra. De hecho, la cena que es perfecta para ti hoy puede que no lo sea mañana.

Lo que queremos decir es que una cena fitness no es algo estable sobre lo que no hay ninguna posibilidad de variar ni cambiar. Ojo, que esto vale también para los desayunos y las comidas.

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Lo primero que hay que tener en cuenta si se piensa en una cena fitness es que cada día pasado y cada día por pasar son distintos. O sea, no todos los días hemos hecho las mismas cosas, las mismas actividades ni hemos tenido el mismo desgaste. Igualmente, con lo que respecta al día siguiente. ¿Por qué decimos esto? Porque a lo mejor, antes de pensar en una dieta concreta que creas que te va a venir bien para tus necesidades, tal vez te convenga planificar tus cenas al igual que planificas tus entrenamientos y actividades.

Entonces, partiendo de que no hay una receta mágica, ¿no podemos tener unas pautas generales para nuestras cenas fitness? Sí, y ésas son las que vamos a tratar de marcar a continuación.

Las claves para una cena fitness eficaz

Con seguir una serie de consejos básicos, ya tienes mucho camino andado para conseguir tu cena fitness ideal. Eso sí, que sean unos consejos básicos no quiere decir que se puedan suprimir así como así. Si quieres lograr tus objetivos del mejor modo, has de respetarlos y trabajar a partir de ellos.

  • Cenas ligeras

Las cenas han de ser ligeras, tal y como dice el refrán tradicional que aboga por desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo. Bueno, como un mendigo no hace falta, pero sí que puedes plantearte que la cena podría corresponder a una ingesta de calorías de entre un cuarto y un quinto del total diario.

  • No a las cenas muy calóricas

Puede que en la última parte del día, o de la tarde más en concreto, hayas tenido una actividad un poco más intensa, sobre todo físicamente, y esto te esté ocasionando más hambre. No arrases con lo que tengas en la nevera ni consumir alimentos excesivamente grasos. Por las noches, la digestión es más lenta y las calorías extra no las vas a consumir al igual que por el día. Además, si cenas muy pesado, es probable que duermas peor y tu cuerpo notará el cansancio, lo cual redundará en tu rendimiento al día siguiente.

  • No caigas en la tentación de la comida rápida

Sabemos que, al final del día, las fuerzas decaen y la pereza puede resultar poderosa. Pero esto no quiere decir que haya que caer en la tentación de sentarse en el sofá y tirar de teléfono o app para pedir comida a domicilio. Es cierto que es rápido y cómodo, pero además del ahorro económico, piensa que, si te preparas tú algo en casa, podrás controlar mejor lo que comes y te podrás aproximar mucho más a una cena fitness.

  • Siempre tienes que cenar algo

Hay mucha gente que, para bajar de peso o no engordar, se salta la cena o, simplemente, cena un poco de fruta o un yogur. No pasa nada si un día haces eso, pero además de que no es lo más sano, puedes terminar acostumbrando a tu cuerpo a no cenar y, el día que lo hagas, notar una subida considerable de peso o incluso un malestar poco natural.

  • No cenes demasiado tarde

En España solemos cenar bastante tarde, sobre todo en relación a la hora con la que nos vamos a la cama. Así, es mucho más complicado que quememos las calorías que ingerimos en la última comida del día. Lo ideal sería cenar como muy tarde a las ocho, dejando así un buen margen de digestión. En caso de no poder, otra opción es hacer una merienda un poco más consistente para que la cena sea un poco más ligera.

¿Hay alimentos prohibidos en una cena fitness?

Como dijimos al principio, no todas las personas tienen las mismas necesidades ni siempre se tienen las mismas circunstancias. Obviamente, como pautas generales también, hay varias consideraciones que son recomendaciones saludables para las cenas, y que tratan de evitar alimentos procesados, fritos, demasiado grasos o industriales.

Más allá de esto, lo mejor es que las cenas sean variadas, y centradas en los objetivos de cada uno. Es decir, si alguien está entrenando para perder grasa y ganar músculo, que primen las proteínas. Y si alguien quiere una cena que le ayude a sus ejercicios de resistencia, probablemente los carbohidratos deberán estar más presentes.

Y, como última sugerencia, que sean cenas divertidas, que se puedan disfrutar y, además, que se hagan siempre que sea posible en un entorno agradable, pausado y con buena compañía. Porque las cenas, como las comidas y los desayunos, también hay que disfrutarlas del modo más agradable y correcto en términos psicológicos. Todo ayuda a la hora de conseguir la cena fitness perfecta.

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