Cómo iniciarse en el mundo de la meditación

  • Mente
cat-icon-on-post

 

Cómo iniciarse en la meditación es una de las preguntas más comunes que nos hacemos cuando comenzamos a sentir interés por el mundo de la meditación. Además, es posible que al investigar sobre ello nos sintamos perdidos y abrumados ante el aluvión de información que existe. Al fin y al cabo, hay muchos métodos, orientadores y tradiciones y nunca estaremos seguros de cuál elegir.

Quizá la regla más importante sea la de mantener la simplicidad.  Y es que, cuando nos iniciamos en algo, cuanto más sencillo sea el enfoque, más fácil nos resultará. Por eso, te vamos a proponer 5 pasos a seguir para iniciarte en técnicas de meditación de forma sencilla y disfrutando de casa paso.

¿En qué consiste la meditación?

 

Antes de empezar a hacer algo, lo mejor es entender en qué consiste. En el caso de la meditación, estamos hablando de una práctica en la que un individuo entrena su mente para conseguir llegar a un estado de calma emocional.

Esta actividad viene de lejos y está presente en diferentes culturas, tradiciones y creencias religiosas, como en el budismo. Con ella, se busca reducir el estrés, la ansiedad, la depresión y el dolor para ganar en paz interior.

Otros beneficios que se atribuyen a esta actividad son: reducir la presión sanguínea, mejorar la mejoría, mejorar la calidad del sueño y relajar la tensión muscular, entre otros. No está mal, ¿verdad? Te aconsejamos que empieces a practicarla y descubras por ti mismo los beneficios que te aporta.5 consejos para principiantes

Empezar a practicar la meditación requiere de cierta preparación que nos ayude a llegar al objetivo final. Para que no te sientas perdido, te damos cinco consejos para principiantes que quieran iniciarse en el mundo de la meditación con éxito.

Revisa tus expectativas.

 

Si no crees que la meditación pueda ayudarte a sentirte mejor, quizá no sea el momento adecuado para comenzar.

La meditación es reconocida mundialmente por, entre otros beneficios, dirigirnos hacia un estado de felicidad. Sin embargo, requiere cierto esfuerzo, dedicación y constancia para poder empezar a disfrutar y ver de forma clara sus beneficios.

Empezar una sesión de meditación, esperando llegar a un estado transcendental o de grandes experiencias puede suponer un obstáculo que nos lleve a la frustración. Por eso, resulta fundamental mantener claras nuestras expectativas para abordar de forma adecuada el inicio de la meditación: una técnica que me ayudará a sentirme mejor gracias a la dedicación y la constancia. ¡Nadie dijo que fuese fácil!

Crea tu propio espacio de meditación.

 

Una vez que tenemos claras las expectativas, empecemos por el dónde y el cómo.

Encuentra un lugar tranquilo, agradable, que te inspire paz y siéntate en una postura que te resulte cómoda.

Debe ser un lugar en el que no vas a sufrir interrupciones y mantener el espacio libre de ruidos que te puedan perturbar. Puede ser en tu casa, en tu lugar de trabajo, en el exterior o en cualquier sitio en el que te sientas preparado para meditar. Te recomendamos empezar por un lugar conocido para ti y que ejerzas cierto control sobre él -tu casa o habitación puede ser el mejor espacio para principiantes-  y, conforme vayas sintiéndote cómodo con la meditación, podrás empezar a buscar nuevos lugares donde meditar.

A la hora de sentarte, la clave es que te sientas cómodo. Puede ser en una silla (probablemente te resulte más fácil), un cojín o, incluso, en el suelo. No hay una regla preestablecida sobre cómo hacerlo. En cuanto a tu postura, tus hombros deben estar relajados, tu espalda recta y no sentir ningún tipo de tensión.

Poco tiempo y constancia es el camino a seguir.

 

El camino más largo, empieza siempre con un paso. Para los que están empezando a meditar es mejor usar tiempos cortos de meditación. De hecho, muchos expertos piensan que es mejor meditar 5 minutos cada día, que media hora un día a la semana. La meditación no implica necesariamente largos períodos de tiempo. Empieza con un período corto, pero que puedas mantener de forma constante. Puedes empezar con un par de minutos e ir aumentándolo cuando te sientas más seguro. Al final, acabarás encontrando el tiempo adecuado para ti.

Lo ideal es poner una alarma suave que te avise cuando tu tiempo de meditación ha terminado, así no tendrás que estar atento al reloj y podrás concentrarte en lo que estás haciendo. ¡Recuerda que tenemos que todas las distracciones están prohibidas!

La respiración es tu guía.

 

Ya estás preparado. Ahora viene el momento en el que debes comenzar a meditar.

¿Qué significa meditar?

Meditar significa ser conscientes de nuestros pensamientos y dejarlos marchar. La guía clave para conseguirlo es nuestra respiración. Mantén una respiración rítmica, concéntrate en ella. Si te vienen pensamientos, no te agobies, simplemente, déjalos marchar centrándote en la respiración. Poco a poco irás consiguiendo progresos, ¡no te rindas!

Ahora que ya tienes las claves para iniciarte la meditación y descubrir sus beneficios, solo es necesario ponerlas en marcha y eso solo depende de ti. Recuerda que la constancia y la gestión de expectativas son la clave, la frustración no es amiga de la meditación. Si sientes que no te sale bien o que no consigues despejar los pensamientos de tu mente, todos los expertos coinciden en la misma solución: mantener la meditación día tras día es la única manera de conseguirlo.

Si no sabes cómo inciarte en la meditación de manera exitosa, tranquilo. Sabemos que no es sencillo, pero con dedicación y paciencia, todo empezará a fluir. Sin embargo, merece la pena intentarlo, ya que muchos coinciden en los beneficios que te puede aportar en tu día a día. Desde luego, no podríamos estar más de acuerdo con el escritor tibetano, Sogyal Rinpoche: “El regalo de aprender a meditar es el más grande regalo que te puedes dar en esta vida”.

[Total:0    Promedio:0/5]

Comentarios

compartir en redes