Tu forma de hablar dice mucho de tu estado de ánimo (y viceversa)

  • Mente
cat-icon-on-post

Dicen que hablando se entiende la gente, y es una gran verdad. La manera en la que hablamos y nos expresamos es el espejo de cómo nos sentimos y de cómo entendemos las situaciones, y viceversa.

Hablar en positivo es una herramienta muy eficaz para cambiar nuestras metas, objetivos y resultados, mejora nuestro estado de ánimo, nuestra calidad de vida, nuestra salud y hay quien afirma que hasta nos alarga la vida. Habla en positivo y todo cambiará.

Hablar en positivo mejora tu relación contigo mismo y tus relaciones interpersonales
Hablar en positivo mejora tu relación contigo mismo y tus relaciones interpersonales

Todas las palabras tienen una carga emocional que configura nuestra realidad y nuestros focos de concentración. Por poner un ejemplo sencillo, veamos la diferencia entre decir “no me gusta la carne” y “me gusta mucho el pescado”. En el primer caso estamos hablando desde la negación, y en el segundo hablamos en positivo resaltando lo que nos gusta antes de lo que no nos gusta. Este planteamiento, aparentemente tan facilón, es la clave para comunicarnos con fluidez no solamente con nuestro entorno, sino con nosotros mismos, algo que es casi más importante, e incluso hay especialistas que hablan de la inteligencia lingüística como parte de la inteligencia emocional.

Palabras que diseñan vidas

Utilizamos el lenguaje para expresar nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, para describirnos y definir nuestra realidad frente a los otros. Las palabras, tienen un gran poder ya que son una herramienta para configurar nuestro pensamiento y viceversa: elegimos las palabras a partir de nuestro pensamiento, por lo que aprender a contar nuestra historia y nuestra realidad en positivo nos ayudará a entender nuestra realidad y a encontrar posibilidades para cambiarla.

Busca la fórmula positiva para diseñar tu vida
Busca la fórmula positiva para diseñar tu vida

Se trata de algo tan sencillo como que hablar en positivo nos ayuda a ver y entender el lado positivo de las cosas. Es cierto que hay veces que es muy complicado encontrarlo, pero incluso cuando estás ahí abajo es importante afrontar tus dificultades desde lo positivo. Cambiar un “no puedo” por un “voy a intentar” o un “tengo que” puede llegar a ser decisivo para modificar el rumbo de los acontecimientos. Y es que al fin y al cabo somos nosotros con nuestros actos y decisiones quienes construimos nuestra vida, esto es así.

Tu forma de hablar dice mucho de tu estado de ánimo

Buscar alternativas a “no voy a conseguir aprobar ese examen”, como “este examen es muy difícil pero voy a hacer todo lo que pueda para aprobar” es una buena idea. Lo que nos causa la frustración no es fracasar, sino no haber hecho todo lo posible para que las cosas nos salgan bien. Todo lo posible o todo lo que está en nuestra mano. La sensación de fracaso viene cuando sabemos que hemos dejado algo de lado. Pero cuidado, no nos culpabilicemos más de la cuenta.

La excusa, la continua queja y el victimismo son caminos que dificultan mucho conseguir nuestros objetivos, son obstáculos que nos ponemos nosotros mismos y que nos determinan partiendo de la base del no, de que no podemos, de que toda irá mal y que mejor no intentarlo. Frustración garantizada.

Más vale ser creativo que perfecto

Todavía no hemos hablado de otro de los grandes enemigos del lenguaje positivo y que nos dificulta sentirnos mejor: ese es el perfeccionismo. A todos nos gusta que las cosas salgan bien, eso está claro, pero el perfeccionismo es un arma contra la positividad. Una persona excesivamente perfeccionista siempre va a ver algo negativo en todas las situaciones, por óptimas que sean: “estuvimos viendo una puesta la puesta de sol, pero todo fue fatal porque se me olvidó la cámara de fotos”. Puede que eso fuese una buena faena, pero el hecho de que disfrutaseis de una preciosa puesta de sol ya es algo maravilloso. Te habrían salido unas fotos preciosas, pero si no la pudiste inmortalizar tampoco es el fin del mundo.

Usa tu creatividad para construir un discurso más positivo.
Usa tu creatividad para construir un discurso más positivo.

Un discurso negativo fomenta el pesimismo y la negatividad, y es una manera de autolimitarnos. Debemos evitar estas formulaciones negativas y tener especial cuidado con el habla interna, esos pensamientos que nos dicen que no podemos hacer tal cosa, o que nos va a salir mal. El pensamiento negativo interno sería ese diablillo malo, el diablillo que piensa que como algo no te va a salir perfecto, ni siquiera merece la pena intentarlo.

Usa tu creatividad para construir un discurso más proactivo y más positivo. No tengas miedo al fracaso y ya verás cómo se aleja de tí. Y sobre todo, lo pasarás mucho mejor imaginando nuevos caminos que quejándote y autolimitándote.

Empezar a ser más positivo no es algo que se consiga de un día para otro, pero esto no significa que sea difícil. Se trata de revisar nuestras ideas y nuestros comentarios y corregirlos. No te engañes a tí mismo: si hay algo que no te gusta de tí no debes cambiar y expresar que sí te gusta: es mejor detectar cuáles son los fallos y atajarlos. Encuentra qué es aquello que quieres y aquello que no quieres: ya tienes una meta. No será fácil, pero merecerá la pena.

La creatividad es más importante que la perfección
La creatividad es más importante que la perfección

Reformular las frases para sacar a relucir los aspectos más favorables de una situación nos ayudará a ser más proactivos y menos reactivos, o lo que es lo mismo si nos fijamos más en los aspectos positivos, podremos ver que los obstáculos y los miedos que tenemos no son más que fantasmas cuyo gran poder es cegarnos e impedirnos ver nuestras capacidades y nuestras virtudes. Todas las cosas y todas las personas tenemos defectos, pero eso no debería limitarnos para entrar en acción.

Cambiar tu forma de hablar y de expresarte ante tí mismo y ante los demás es la mejor manera de construir el mejor relato sobre tí mismo. Te ayudará a salir de una atmósfera de negatividad y de dramatismo, a sentirte mejor, a aumentar tu autoestima, tus creatividad, tu motivación y rendimiento. Todo eso repercutirá en una mejor calidad de vida, mejor salud, y sobre todo una sensación de bienestar y de seguridad que te ayudará a conseguir lo que te propongas.

[Total:32    Promedio:3.1/5]

Comentarios

compartir en redes