¿Qué es la dieta flexible y cómo te puede ayudar?

  • Gastronomía
cat-icon-on-post

En este blog ya hemos hablado de muchas dietas y de las características de cada una. Es cierto que ninguna es completamente recomendable para todo el mundo y, por el lado contrario, las hay que se deben coger con pinzas, porque llevadas a un extremo pueden resultar hasta peligrosas. Pero, hoy, lo que queremos es hablarte de un tipo de alimentación que sí puede ser más apta para casi todo el mundo: la dieta flexible. ¿Quieres saber en qué consiste realmente y qué puedes obtener gracias a ella?

¿Qué tipo de dieta es la dieta flexible?

La dieta flexible no es estrictamente una dieta. Esto es porque, aquí, nadie te dice qué alimentos tienes que comer y cuáles no puedes comer. Tú tienes el control para decidir lo que comes y lo que no. Pero, claro, cuando se quiere adoptar un cambio en la alimentación y el objetivo es perder peso o mantenerlo, hay que tener unas cuantas cosas en consideración.

Sandwich

Normalmente, una de estas cosas que se tienen en cuenta es el cálculo de las calorías y, para ello, se determinan las calorías que se consumen al día, entre las horas de reposo y las horas de actividad física, y las calorías que se ingieren. Una vez hecho esto, habría que calcular las calorías que se deben consumir y que, para adelgazar, deberían ser en torno a un 20% menos (siempre teniendo en cuenta las indicaciones de un nutricionista o un médico).

Lo siguiente es calcular los macronutrientes, que son las sustancias que necesita el cuerpo para funcionar de un modo óptimo. Éstos son los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, siendo los primeros los que más protagonismo tienen, suponiendo aproximadamente algo más de la mitad de la ingesta calórica total, aunque las cantidades concretas dependerán de cada persona, tanto por su edad, peso, altura, condición física, objetivos, etc.

Así, con los macronutrientes y las calorías calculadas, ya no se restringe ningún alimento, sino que se ajustan las cantidades y los que se incluyen en cada comida para lograr esas cantidades recomendadas o deseadas para lograr el objetivo de la dieta, ya sea adelgazar, mantenerse o coger peso.

¿Cuáles son los beneficios de una dieta flexible?

Cualquier dieta puede tener sus beneficios y ser apreciada por sus practicantes si se consiguen los objetivos y se hacen de un modo saludable. Como muchas veces hemos dicho, no hay una dieta que contenga la receta secreta que permita a todo el mundo lograr sus metas (normalmente perder peso). Y esto es algo que tenemos que tener claro para no caer tampoco en esas supuestas dietas milagro (¡no existen los milagros dietéticos!) que lo más probable es que no hagan nada por nosotros o, en el peor de los casos, si se tiene la paciencia suficiente, acaben provocando problemas de salud de los que luego cuesta recuperarse.

mini hamburguesa saludable

En este sentido, la dieta flexible tiene un gran beneficio para los que la quieran probar, y es que no es tan estricta como otras dietas. De hecho, si decíamos al principio que no se podía considerar una dieta como tal, sobre todo en comparación con las otras dietas más populares, es porque, precisamente, no hay unas reglas estrictas que la puedan definir. En realidad, la dieta flexible se propone a medida para cada uno de los interesados y su flexibilidad inherente es la que le facilita tener éxito entre sus practicantes.

Esto se puede explicar mirando aspectos tan importantes como son la ansiedad o la permanencia. En el primer caso, la ansiedad por la falta de alimentos a los que estamos acostumbrados o, simplemente, por la sensación de hambre en determinados momentos del día puede hacerse muy duro y provocar que la gente abandone el régimen. Pero en el caso de una dieta flexible no es tan fácil que aparezca la ansiedad y mucho menos que sea la causa de abandono.

Estas dificultades tan básicas en una dieta, unidas a otras como la restricción de alimentos o el mero aburrimiento, también favorecen que la gente se rinde y deje la dieta antes de tiempo. Con la dieta flexible, los tiempos de permanencia son mayores por esos mismos motivos.

Y, por si fuera poco, esa flexibilidad es constante. Esto quiere decir que los postulados que se establecen al comienzo de la dieta no son eternos, sino que se pueden ir modificando y adaptando según se vayan logrando objetivos o se cambien las intenciones.

La dieta flexible también tiene sus inconvenientes

Pero, como en todo lo que destaca por sus beneficios, hay algún lado negativo que conviene precisar. Y es que, esa misma flexibilidad y versatilidad puede ser un arma de doble filo. A muchas personas no les funcionan las dietas flexibles porque, precisamente, no hay unas reglas claras y definidas y, al final, no acaban cumpliendo con lo que se habían planteado inicialmente.

Báscula con un metro y una manzana

Además, estamos hablando de una dieta en la que, para hacerla de un modo correcto, hay que tener un control muy preciso de lo que se come, y esto termina por suponer que o se tienen conocimientos de nutrición o se tiene a un nutricionista muy cerca y de modo continuo. En caso contrario, el riesgo acaba siendo el de algún déficit nutricional, por una mala elección de los macronutrientes y de la cantidad de calorías.

Así que, en conclusión, la dieta flexible puede ser una opción muy interesante, de nuevo, si estás buscando un tipo de alimentación que te ayude a controlar tu peso, para aumentarlo, disminuirlo o mantenerlo. Repetimos, no es para todas las personas, ya que hace falta algo más de disciplina y, a la vez, de conocimientos sobre nutrición y metabolismo. Pero no está mal conocer otra opción y, en caso de que parezca interesante, profundizar un poco en ella, ¿verdad?

 

[Total:30    Promedio:2.3/5]

Comentarios

compartir en redes