Power walking: cómo puedes entrenar caminando

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Hace ya tiempo que lo de salir a correr está de moda y estamos seguros de que, aunque no hayas hecho running alguna vez en los últimos tiempos, sí que tienes amigos y familiares que lo han practicado y, además, casi todos los días te cruzas a algún vecino o conocido en ropa deportiva y colorida por la calle. Pero, si eres de los que no han sido capaces de mantener un hábito de salir a correr o quieres probar con otro tipo de actividad que te sea llevadera y también resulte saludable, ha llegado una alternativa muy interesante: el power walking. ¿No has oído hablar de este tipo de deporte y quieres saber qué es lo que te puede aportar? Aquí te lo vamos a contar.

¿Qué es el power walking?

El power walking es una disciplina deportiva derivada del speed walking y consiste, básicamente, en caminar a un ritmo rápido y sostenido. Pero esto no es lo único. Al igual que el speed walking y otras variantes de este deporte, el power walking cuenta con una técnica propia cuyos objetivos son, principalmente, controlar la postura del caminante y evitar la sobrecarga en la espalda y las vértebras lumbares.

Los inicios de estas disciplinas se remontan a décadas atrás, cuando los corredores de marcha atlética utilizaban una técnica que se asemejaba a las actuales del speed walking y del power walking. Pero no ha sido hasta hace relativamente poco cuando el power walking se ha consolidado como una disciplina reconocida, sobre todo a partir de su incorporación como categoría oficial en la Maratón de Berlín de 1999.

¿Para quién es adecuado el power walking?

El power walking no es tan exigente como el running, por lo que el público al que se puede dirigir es mucho más amplio. En principio, se podría decir que prácticamente todo el mundo que sale a correr como modo de hacer ejercicio puede practicar power walking sin demasiados problemas.

Pero, además de esta gente, que supone ya de por sí un gran número, también es una práctica que puede resultar atractiva y positiva para aquellas personas que no quieren realizar tanto esfuerzo al hacer deporte o que, por su condición física, no pueden permitirse salir a correr o practicar otras disciplinas.

Incluso también puede ser una opción muy buena para todos esos futuros runners que necesitan iniciarse poco a poco e ir habituando su cuerpo a una carga física cada vez más frecuente.

¿Cuáles son las ventajas y los beneficios del power walking?

El power walking es una actividad que puede resultar muy positiva en distintos aspectos. Algunos de los beneficios del power walking son los siguientes:

– Su versatilidad: como hemos dicho, el power walking es susceptible de ser practicado por personas de prácticamente todas las edades y condiciones físicas. Esto se debe a que no es una práctica realmente exigente y se puede adaptar y personalizar a las necesidades e intenciones de cada uno.

– Bueno para el sistema respiratorio y cardiovascular: las caminatas, sobre todo si están bien planificadas, permiten desarrollar bien y fortalecer los sistemas respiratorios y cardiovascular, ya que aumenta la capacidad cardiorrespiratoria y disminuye la tensión arterial y el riesgo de enfermedades coronarias.

– Menos agresivo para las articulaciones: la técnica del power walking evita la llamada fase de vuelo, con lo que uno de los pies siempre está en el suelo, y esto evita los impactos. De esta manera, las articulaciones de los miembros inferiores sufren mucho menos que en el running.

– Positivo para huesos y músculos: el power walking también se caracteriza por prevenir la osteoporosis y fortalecer los músculos, no solo de las piernas, sino también del abdomen. Además de este aumento de la masa muscular, también

– Muchos otros beneficios para la salud: caminar es muy beneficioso para multitud de cosas y el power walking lo acentúa todo un poco más. Es decir, si caminar varios kilómetros a la semana beneficia a la hora de mejorar la tolerancia a la glucosa, disminuir los niveles de colesterol malo y fortalecer el sistema inmunitario, el power walking es aún más eficaz en todos estos puntos.

Beneficios psicológicos del power walking

Hasta ahora solo hemos hablado de las ventajas y bondades que esta disciplina aporta en términos físicos, pero en lo que se refiere a la mente y el estado de ánimo también es realmente beneficiosa.

Para empezar, el power walking favorece la liberación de distintas hormonas entre las que destaca la dopamina, un neurotransmisor que influye positivamente en el estado de ánimo y también en esa sensación de adicción al deporte, ya que motiva que se repitan prácticas que producen placer al cuerpo.

Otra de las sustancias que se producen con más facilidad es la endorfina, que mejora el humor y ayuda a reducir el estrés. Y, por último, podemos destacar la producción de serotonina que, entre otras cosas, ayuda a combatir el insomnio, con lo que obtendremos un descanso mejor y seremos más productivos en términos laborales.

La versatilidad del power walking, a la que hacíamos referencia entre los beneficios físicos, también entra en juego aquí. Y es que esta actividad se puede practicar tanto en solitario como en compañía. Si se camina individualmente, ofrece un tiempo en el que se puede reflexionar y encontrar soluciones a problemas de la mano del optimismo que se vive gracias a las hormonas liberadas. Y, si se hace en grupo, lo que se ve favorecido son las relaciones interpersonales, ya que el estado de ánimo positivo influye en la capacidad de relacionarse.

En conclusión, si no la conocías ya tienes una nueva alternativa para hacer deporte, ponerte en forma y, en definitiva, mejorar tus hábitos de vida para que sean más saludables.

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