La verdadera importancia de hacer 5 comidas al día

  • Gastronomía
cat-icon-on-post

¿Cuántas veces has escuchado que hay que hacer cinco comidas al día? Seguro que muchas. Y, probablemente, la mayoría de las veces lo has escuchado y lo has asumido como una verdad suprema, sin preguntarte más. Lo cierto es que suena bien, como lo de comer cinco raciones de frutas y verduras al día. Suena a algo que no tiene por qué ser malo, sino que puede ser saludable. Sí, lo es, y sería recomendable que hicieras cinco comidas al día. Pero queremos explicarte en qué se basa esta afirmación tan popular y darte algunas pautas para que las realices del mejor modo posible, porque no todo vale…

Las tres comidas tradicionales versus las cinco comidas recomendadas

Tradicionalmente, siempre se ha defendido que las comidas principales e imprescindibles a lo largo del día son tres: desayuno, comida y cena. De hecho, es lo que habían aprendido nuestros abuelos y lo que mucha gente sigue defendiendo hoy en día, incluso desde una perspectiva profesional de la nutrición.

Pero, ante esto, hay que anteponer otros argumentos de bastante fuerza que aconsejan aumentar este número de comidas diarias a cinco.

Una de las bases de una alimentación correcta es que ésta sea completa, variada y equilibrada. Y realizar cinco comidas en lugar de tres ayuda a mantener ese equilibrio tan necesario.

La razón de esto es que el cuerpo humano consume energía durante todo el día y le resulta más fácil hacerlo cuando la ingesta de nutrientes se va repartiendo de un modo más compensado a lo largo de todo el día.

Además, cuando se hacen solo tres comidas al día, la cantidad de tiempo tan grande que pasa entre una comida y otra hace que se llegue a la mesa con mayor ansiedad y esto aumenta el peligro de comer más de la cuenta o, adicionalmente, buscar alimentos que aparentemente sean más satisfactorios y nutricionalmente sean mucho menos interesantes.

Las 5 comidas influyen en la ansiedad y la saciedad

La sensación de saciedad es importante para que solo ingiramos las cantidades verdaderamente necesarias y recomendadas. Como hemos dicho anteriormente, si dejamos pasar suficiente tiempo entre comida y comida, lo normal es que ataquemos al plato con muchas más ganas y que comamos más rápido. Antes de que nuestro organismo refleje la sensación de saciedad, ya habremos consumido muchas más calorías de las que necesitamos.

Muy similar es otro de esos hábitos peligrosos cuando las comidas diarias se reducen a tres: el picoteo. Cuando dejamos pasar cinco o seis horas entre cada una de las comidas, las tentaciones de picotear son mucho mayores y esto supone un gran peligro si lo que queremos es llevar una dieta sana y equilibrada.

No sería grave si el picoteo consistiera en algo sano como una pieza de fruta o unos frutos secos naturales, pero esto no es lo normal, y los momentos de picoteos suelen estar protagonizados por bolsas de aperitivos fritos y llenos de sal y grasas o de bollería industrial, cuyo sabor adictivo es inversamente proporcional a lo saludables que resultan.

Más tiempo entre comidas, más grasa acumulada

Cuando se dejan pasar más horas entre comidas, aumenta la sensación de hambre. Y esta sensación es reconocida por el cuerpo como falta de alimento para continuar con las actividades y la quema de energías necesarias. Ante esto, sobre todo si es algo recurrente, el cuerpo se dedicará a almacenar reservas, y esto provocará que sea la grasa la que se acumule en nuestro organismo, como esa despensa para épocas en las que pueda haber menos recursos para quemar.

El metabolismo se adapta progresivamente a nuestros hábitos, por lo que, si vamos adoptando esa costumbre de comer más veces al día y con menos tiempo entre unas comidas y otras, el cuerpo volverá a asumir una quema más eficiente de grasa.

¿Qué alimentos son los mejores para comer entre horas?

Las dos comidas que se han de introducir entre las tres principales suelen provocar muchas dudas. Principalmente, porque lo óptimo será no hacerlas tan intensas y contundentes como éstas otras, pero también porque suelen coincidir a unas horas en las que, debido a cuestiones laborales o sociales, tampoco se dispone de tanta libertad ni versatilidad.

Entre los alimentos más apropiados para comer entre horas y cumplir con las cinco comidas al día tenemos mucha variedad, la suficiente para no caer en el aburrimiento y la monotonía y completar la dieta diaria de un modo mejor,

Una de las opciones clásicas es la de la pieza de fruta. Ésta, además de saludable, es saciante, y ayuda a cubrir esas raciones de fruta y verdura tan recomendadas diariamente. La alternativa a esto puede ser la de la fruta deshidratada, aunque es menos frecuente y practicada, al menos en nuestro país.

Hay gente que, por otro lado, opta por las hortalizas, como el apio y la zanahoria, que, al igual que la fruta, pueden servir como pequeños snacks saciantes a la vez que aportan vitaminas y minerales importantes para la salud.

Los yogures, sobre todo si se acompañan con algún fruto seco (que, en cantidades adecuadas, son también muy recomendables), o con fruta, también son una buena opción a media mañana o media tarde. Incluso el queso desgrasado también puede ser una alternativa interesante.

Y, en el caso de querer algo un poco más saciante todavía, también se pueden incluir pequeñas raciones de pan con fiambre, siempre que éste sea bajo en grasas, como el pavo.

En conclusión, cinco comidas al día mejor que tres

En definitiva, éstas son las razones por las que creemos que es mejor hacer cinco comidas al día que las tres principales y más tradicionales como exclusiva. Esto no quiere decir que haya casos particulares en los que, por circunstancias médicas o profesionales, no sea posible hacer esto. En estos casos, y en situación de duda, lo óptimo es siempre consultar con un nutricionista o un médico que pueda guiarnos del mejor modo posible para llevar a cabo una alimentación completa y saludable y, además, lo haga de manera personalizada.

[Total:0    Promedio:0/5]

Comentarios

compartir en redes