Ciudades para ver una puesta de sol mágica

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La ciudades ofrecen vistas incomparables: edificios y rascacielos, parques, callejuelas, hay de todo. Y una de las cosas más bellas que podemos ver es una puesta de sol.

Hoy te contamos las ciudades de España desde las que puedes ver las más hermosas puestas de sol (¡y desde dónde!)

Hay atardeceres urbanos que son imponentes
Hay atardeceres urbanos que son imponentes

Si imaginamos una puesta de sol idílica normalmente la estampa suele ir con un horizonte de mar y poco más. Sí, las puestas de sol sobre el mar son muy bonitas, idílicas, pero en la ciudad también también podemos encontrar ocasos emocionantes: entre edificios, desde un parque o una colina y, en las ciudades con mar sí encontraremos las dos opciones: edificios y un horizonte inmenso en el que perder nuestros pensamientos.

La hora del atardecer es un momento del día muy especial. La luz cambia, los colores se vuelven intensos y por un momento nos damos cuenta de lo insignificante de nosotros mismos frente a la grandeza del universo. El sol se esconde, o mejor dicho, la tierra sigue moviéndose y dejamos de ver el sol por unas horas, empieza la noche. Todo cambia. El momento de la puesta de sol es un momento casi dramático, de mucha intensidad, con mucho significado y una enorme carga simbólica. Por eso nos encanta verlo, que nos pille desprevenidos y presenciar un espectáculo increíble o ir expresamente a verlo, a un punto en concreto y presenciar un espectáculo sin igual. Emocionante, dramático, pictórico, romántico, un instante mágico que repite día a tras día y que cada día es diferente.

En nuestro país hay ciudades muy bonitas, muy interesantes o las dos cosas, que solemos visitar por diferentes motivos. Una bello crepúsculo puede ser también una buena excusa para escaparse a otra ciudad o buscar el punto perfecto para disfrutar de la mejor puesta de sol en tu ciudad.

Barcelona

En Barcelona hay de todo y cualquier rincón es bonito, y si puedes disfrutar del crepúsculo, mucho mejor. Si visitas el Parque Güell y alargas tu visita hasta el atardecer, te enamorarás un poco más de Barna, una ciudad de alma mediterránea y espíritu cosmopolita. En esta ciudad, con la costa orientada al este, el sol se esconde detrás del Tibidabo, y podrás ver los mejores colores de esta hora desde varios puntos, incluido el propio Tibidabo, cuya cima el punto más alto de la ciudad, desde algunos de los miradores de Montjuic y también desde el paseo marítimo, aunque no veas cómo se esconde el astro rey, podrás ver cómo el cielo se tiñe de bonitos colores.

El atardecer en el Tibidabo, ¿qué te parece?
El atardecer en el Tibidabo, ¿qué te parece?

Cádiz, un lugar estratégico

Hablando en plata, casi cualquier punto de la provincia de Cádiz ofrece unos atardeceres de esos que te dejan mudo, y esto también sucede en la tacita de plata, es decir en la ciudad de Cádiz, perfectamente orientada al oeste, el punto donde se esconde el astro rey. El Castillo de Santa Catalina, el pintoresco Parque Genovés o la Playa de la Caleta son sitios privilegiados para vivir este mágico momento.

“… que no hay en la vida nada / como la pena de ser ciego en Granada.”

Efectivamente, y como escribió el poeta mexicano Francisco de Icaza, la belleza de esta ciudad es incomparable. Tanto que es una pena no poder verla. Sus callejuelas, el Albaicín, la carrera del Darro, y un sinfín de rincones lo atestiguan: “No hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”.

En esta bella ciudad hay muchos puntos en los que pararse a mirar el atardecer, y el primero es el mirador de San Miguel Alto, el más elevado de los miradores de Granada y que ofrece una vista sin igual: la ciudad y La Alhambra a tus pies. Otros miradores para disfrutar de una puesta de sol sublime son el mirador de San Cristóbal y el de San Nicolás.

Madrid, a pesar de que no hay playa

La capital de España tiene muchos encantos, y entre ellos está el famoso cielo de Madrid. Así lo afirman sus habitantes, los autóctonos y los que han hecho de esta ciudad su casa. Uno de sus momentos más especiales es cuando el sol se esconde. Si no has disfrutado de una puesta de sol desde el Templo de Debod, no has estado en Madrid. Esto es así. Desde la Plaza de la Armería, entre el Palacio Real y la Catedral de la ALmudena o los jardines del Cabo Noval, al lado de la plaza de Oriente también podremos sentarnos a mirar los impresionantes colores que adquiere el cielo. También puedes encontrar algunas terrazas en diferentes puntos de la ciudad en las que, llegado el momento, disfrutar de ese instante especial. Y cómo no, siempre podrás contar con algún amigo que te invite a su terraza de preciosas vistas orientada a poniente.

La hora dorada en el Templo de Debod. Guau.
La hora dorada en el Templo de Debod. Guau.

San Sebastián, la ciudad más bonita de España

También hay quien dice que es la más bonita del mundo. Puede ser que quienes digan esto hayan presenciado un anochecer desde el Monte Igueldo o desde el Monte Urgull. O simplemente ha dado un paseo por la Playa de la Concha a la hora del ocaso. Son imágenes que nunca se olvidan. Amantes del arte: acercaos al Peine del Viento durante las últimas horas de luz.

Sevilla y su color especial

Aquí no vamos a hablar solamente de un color especial, sino de muchos, los que vemos en el cielo durante el crepúsculo. Una imagen que no se borra de la cabeza es la del atardecer desde Triana, con el Guadalquivir y la Catedral protagonizando este momento que pone los pelos de punta. La Plaza de España también es un punto muy apropiado para ver la caída del sol, y hay quien recomienda acercarse a “las setas”, desde donde, además de presenciar este singular espectáculo, podremos escuchar el repicar de las campanas de toda la ciudad. Si desde Triana no se te pusieron los vellos de punta, puede que desde aquí sí te pase.

¡Qué bonitos colores hay en el cielo a la caída de la tarde!
¡Qué bonitos colores hay en el cielo a la caída de la tarde!

No queremos crear rivalidades entre ciudades, y sabemos que nos dejamos muchos puntos por mencionar. El Cabo Mayor de Santander ofrece un ocaso espectacular, y si no has visitado la ciudad de Vigo, además de muchas otras virtudes que fundamentalmente proceden del mar, un paseo por el puerto a la hora del atardecer es altamente recomendable. Seguimos buscando puntos donde ver un atardecer sin igual, déjanos tu recomendación en comentarios y ampliaremos nuestra lista de momentos mágicos.

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