Cómo empezar a entrenar si llevas años sin hacer deporte

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Puede que seas de ésos que todos los fines de año se marcan unos estupendos propósitos para mejorar tu estilo de vida y que uno de ellos sea el de comenzar a hacer algo de deporte. Pero, asúmelo, han sido ya varios intentos y no has conseguido implantar este hábito en tu día a día. No te preocupes, hay solución. Todo es cuestión de que tengas una estrategia y unos conocimientos previos. Y, para que esta vez sí consigas triunfar, aquí te vamos a contar qué es lo que tienes que hacer para empezar a entrenar y no rendirte a los dos días.

Lo primero de todo, precaución y prevención

Si quieres empezar a entrenar tras una temporada larga sin haberlo hecho, lo primero que tienes que tener en cuenta es que, probablemente, tu cuerpo no vaya a responder tan bien como te lo imaginas. Puede que tengas en mente todos esos récords de cuando eras joven, pero llevas tiempo sin hacer deporte y no se puede pasar de la nada al todo de repente.

Además, según cuál sea tu condición física, tu edad o si has tenido alguna lesión o enfermedad, sería recomendable que consultaras a tu médico o, cuando menos, a un preparador físico. Esto último, en el caso de que vayas a un gimnasio para empezar a entrenar, lo tendrás al alcance de la mano nada más empezar. Un preparador personal también te puede ayudar de un modo más detallado en el caso de que cuentes con uno a tu lado, para ir evolucionando progresivamente y no saltarse ningún paso, sobre todo en esas etapas iniciales que resultan fundamentales.

Los errores comunes que no debes cometer para retomar la actividad física

No eres el primero ni serás el último que quiera volver a entrenar después de un largo tiempo. Y por eso lo mejor es que acudas a la sabiduría popular, esa que remite a los que ya pasaron por lo que tú vas a pasar y que te previene de los fallos más habituales en estas situaciones.

Sé consciente de tus capacidades

Esto va un poco por lo que te comentábamos antes. Tal vez en tu mente pienses que tienes esa agilidad de gacela con la que contabas cuando entrenabas frecuentemente, o esa fuerza de titán, pero es probable que hayas perdido unos cuantos puntos en todo este tiempo y ahora, aunque no lo creas, eres un poco más lento y débil que antes. Así que no te lances a lo loco, no vaya a ser que te pases de frenada y acabes con una lesión que podías haber evitado fácilmente.

No tengas prisa

Vale, ahora a lo mejor ya has asumido que tus capacidades son menores, pero esto te duele y tienes mucha prisa por recuperar la forma de esos tiempos pasados. Tranquilo, con calma, todo a su ritmo, no vaya a ser que, de nuevo, te precipites y termines arrepintiéndote de la enorme carga de trabajo o, en el peor de los casos, termines provocándote alguna lesión.

Hacerlo sin ganas

Hay veces que volver a entrenar cuesta bastante. Pero tienes que hacerlo porque de verdad tienes ganas y te apetece, no como una obligación tremenda que casi parece un castigo. Busca el modo de motivarte y de divertirte mientras entrenas y recuerda qué es lo que te gustaba tanto cuando lo hacías en épocas anteriores. Esto te ayudará a conseguir un hábito que no abandonarás a los dos días.

No dedicarle el tiempo necesario

Este error suele ser más común cuando no se tienen esas ansias por avanzar más rápido de lo debido. Pero sí que puede estar relacionado con la sobreestimación de las capacidades. En cuestiones físicas y deportivas, los milagros no existen y cada meta exige un sacrificio y un recorrido. Si no le dedicas el tiempo y la constancia necesaria, no conseguirás los objetivos que te marques y, después de un tiempo sin resultados, puede que acabes por rendirte.

Consejos para volver a entrenar con todo el éxito

Estamos hablando de empezar a entrenar después de un periodo largo, por lo que las cuestiones que tendrán más fuerza para ayudarte tal vez sean un poco distintas que si solo has dejado de entrenar durante un par de meses o mientras te ibas de vacaciones. Muchos de estos consejos pueden ser aplicables a escenarios más amplios, pero resultan esenciales en el caso que nos afecta.

Empieza poco a poco

Lo ideal es que te dirija un entrenador, pero, en el caso de que no puedas contar con uno, la manera de evaluarte a ti mismo es no planteándote de primeras objetivos que puedan ser exigentes, sino comenzar despacio y viendo hasta dónde puedes llegar. Un comienzo demasiado brusco puede conllevar un fracaso en tus planes de empezar a entrenar de nuevo.

Organízate para hacer deporte

Si han pasado unos años desde que solías entrenar, es probable que haya habido muchos cambios en tu vida. Cambios de horarios, de costumbres, de compromisos, etc. Por lo tanto, reintroducir los entrenamientos en la agenda requiere de un poco de organización. Como tampoco estamos hablando de un plan de entrenamientos súper intenso a nivel profesional, estamos seguros de que, con un poco de voluntad, sabrás conseguir esos huecos necesarios en tus jornadas para dedicarle al deporte.

No caigas en la monotonía

Los entrenamientos no tienen por qué ser aburridos y las opciones que existen para recuperar el hábito de la actividad física son múltiples. Por este motivo, lo tienes muy fácil para no caer en la monotonía y buscar nuevos alicientes cuando empieces a entrenar de nuevo. Esto es importante para mantenerse en los entrenamientos a medio y largo plazo y, también, para conseguir un estado de forma más completo y equilibrado.

Los descansos y las recompensas

Como ya te dijimos, tienes que ir poco a poco y sin pensar que puedes con todo de primeras. Planifica bien tus sesiones, no te obsesiones con entrenar a cada rato libre y aprende a descansar cuando tu cuerpo lo necesite. Pero no solo es el cuerpo el que requiere sus pausas; la mente también necesita un break de vez en cuando y tampoco está de más que, de vez en cuando, te des alguna recompensa. Pero ojo, si estamos hablando en términos gastronómicos, la recompensa tiene que estar bien mesurada y no contrarrestar tus esfuerzos deportivos.

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