Trucos para conseguir que tu nevera sea perfecta para cuidarte

  • Gastronomía
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Sabemos bien que comer sano suele ser sinónimo de comer en casa. Pero no siempre es tan fácil tener todo a punto para improvisar un buen plato casero. No es fácil pero tampoco es imposible.

Empieza por el principio para tener tu nevera siempre preparada para regalarte en cualquier momento un plato rico y sano.

Aprende a cambiar el paisaje desolador de tu nevera por un delicioso bodegón de alimentos sanos y nutritivos
Aprende a cambiar el paisaje desolador de tu nevera por un delicioso bodegón de alimentos sanos y nutritivos

Que en casa de tus padres o de algún amigo tuyo haya siempre comida en la nevera no es magia. Se llama organización y es más sencillo de lo que parece. No lleva tanto tiempo como piensas, pero sí podemos decir que tener la nevera llena es todo un arte e irás adquiriendo cada vez más experiencia. Solamente tienes que tener en cuenta un par de trucos y tendrás comida fresca y sana a tu alcance todos los días.

La existencia de la nevera se la debemos a Charles Tellier, que en 1868 y 1869 se dedicó a investigar el frío industrial y sus utilidades, y en seguida se puso a trabajar en la conservación de alimentos, y puso en funcionamiento el transporte de alimentos entre continentes. Como casi todos los grandes inventores, nunca sacó todo el rendimiento empresarial que hoy sabemos que podría haber sacado, y terminó sus días en la miseria, sin saber que había sentado las bases de uno de los aparatos imprescindibles para la vida moderna, que se empezaría a popularizar en los hogares del mundo a mediados del siglo pasado.

La nevera es un electrodoméstico que no solamente enfría bebidas, sino que también ayuda a conservar los alimentos para que los podamos consumir con sus mejores propiedades y sabor. Para sacar el mayor partido de tu nevera y conseguir que sea un lugar del que solamente salen alimentos sanos, sigue leyendo.

Los secretos de tu nevera

Si crees que la clave para tener una nevera que siempre te ofrezca alimentos sanos es llenarla sin control, te equivocas. Tener la nevera demasiado llena no es aconsejable. En primer lugar porque es la mejor manera de que la comida se estropee y tengas que tirar mucha de la comida que has comprado, por lo que estarás contribuyendo al desperdicio alimentario y también al desperdicio energético: estás gastando energía en enfriar alimentos que no vas a consumir, y cuanto más llena la nevera más energía necesita consumir y peor corre el aire. Lo importante es optimizar el consumo de los alimentos que tienes.

Visita el mercado: frutas, verduras y productos frescos serán los reyes de tu refrigerador
Visita el mercado: frutas, verduras y productos frescos serán los reyes de tu refrigerador

Lo ideal es reponer tu nevera con una frecuencia semanal, planificando bien qué alimentos vas a necesitar, cuáles vas a usar y cuáles seguro que no. Diseña tu cesta de la compra semanal pensando en la necesidad de consumir frutas y verduras, hidratos y proteínas en una proporción adecuada para tu estilo de vida. Para esto es muy interesante colocar un papel o una pequeña pizarra en la puerta de la nevera y apuntar lo que va faltando: así comprarás lo justo y evitarás llevarte a casa alimentos que no vas a utilizar.

Los cajones de tu nevera están diseñados para una mejor conservación de los alimentos, de manera que cuando abras la puerta de tu refrigerador la verdura o la carne no pierdan temperatura. Usa estos cajones para conservar la carne y las verduras y frutas y alargarás su vida.

El congelado será también tu mejor aliado para conservar las sobras de tus comidas. Una ración de lentejas que ha sobrado un día puede ser un tesoro para un momento de urgencia. Calentar y ¡listo! Procura no congelar los alimentos con patatas, y partir de ahí puedes convertir tu congelador en la cueva de las maravillas. Hasta puedes meter garbanzos ya remojados.

Tu nevera, tu aliada en tu nutrición

En resumen, para que tu nevera te ofrezca siempre comida sana el truco es planificar un menú semanal para comprar lo justo. Con el tiempo irás ajustando cantidades y cada vez será más sencillo. Dedica un día a cocinar varios platos que se conserven tres o cuatro días sin problemas, y así siempre tendrás algo que comer sin necesidad de comprar algo rápido debajo de tu casa, con el consiguiente ahorro económico y de recipientes no reutilizables, por no hablar de que comer algo que has preparado tu mismo es mucho más sano.

Compra alimentos frescos y sin procesar, a granel. Es más sano y ayuda a cuidar el planeta, ya que evitarás innecesarios envases de plástico. Con estos frescos podrás preparar platos rápidos y sanos en un santiamén.

Judías verdes, acelgas o espinacas se pueden cocinar en poco menos de media hora y son sanas y muy ricas (te lo decimos de verdad). Si las acompañas con algo de hidratos de carbono como patatas cocidas, pasta, arroz o quinoa y algo de proteína, tendrás una comida, sana, equilibrada y muy digestiva. Se prepara rápido, es barato y muy saludable.

Si preparas un plato más elaborado, puedes calcular las raciones para tener a mano las sobras, y o bien reconvertirlas, o comerlas tal cual en otro momento. A veces las sobras son lo más rico de la semana.

Hay mucha magia fuera de tu nevera: surte bien tu despensa y llena tu casa de comida sana
Hay mucha magia fuera de tu nevera: surte bien tu despensa y llena tu casa de comida sana

Pero no solamente tu nevera puede ser tu mejor aliada en nutrición. También hay mucha magia fuera de tu nevera: con una buena despensa las posibilidades de comer sano aumentan. Con una buena provisión de conservas tienes mucho trabajo hecho: pescados en conserva (atún, sardinas, caballa) son más sanos de lo que piensas y muy socorridos. Lo mismo pasa con los tarros de legumbres: lentejas, garbanzos son perfectos para preparar una ensalada rápida, e incluso alcachofas y espárragos en conserva pueden apañar una cena rápida o una visita imprevista.

Nuestro modo de vida condiciona mucho nuestra alimentación, pero como ves no es tan difícil organizar una nevera eficiente. Con la suficiente constancia y con una buena lista en la puerta de tu nevera, no te faltará un plato sano que llevarte a la boca. Los beneficios: le estás haciendo un favor a tu salud y también a tu bolsillo: vas a comprobar cómo esta es la mejor manera de ahorrar dinero. Por último si evitas los productos sobre envasados también le estarás haciendo un favor al planeta. Son todo ventajas, ¿no?

Y tú, ¿cómo cuidas el interior de tu nevera?

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