Consejos de alimentación para trabajadores nocturnos

  • Gastronomía
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Nuestros hábitos de vida influyen enormemente en nuestra salud y, dependiendo de cómo sean nuestros horarios, pueden alterar nuestro descanso o nuestra dieta. Si eres de los que trabajan por la noche o, simplemente, tienes hábitos más nocturnos, tienes que tener en cuenta que tus costumbres pueden afectar a tu bienestar. Por este motivo, hoy te queremos dar unos consejos de alimentación para trabajadores nocturnos, con el fin de que tu salud no se resienta y puedas rendir a tope incluso en las horas más oscuras.

¿Cómo afecta trabajar de noche a la salud?

Tradicionalmente, las personas trabajaban siguiendo los horarios del sol. Es decir, se levantaban al amanecer y cesaban sus actividades cuando el astro rey se ponía. Hoy en día, es fácil observar que esto ya no es así. Las personas llevan un estilo de vida independientemente de los ciclos de luz natural y esto, aunque no lo parezca, puede afectar a la salud.

De hecho, son muchas las personas que sufren los efectos de los cambios de hora en marzo y en octubre, cuando se atrasan y adelantan los relojes para, supuestamente, aprovechar mejor las horas de luz solar.

Más aún, desde hace un par de siglos, sobre todo desde la consolidación de la revolución industrial, los horarios de los trabajadores ya no dependen para nada de los ciclos del sol en nuestro cielo. Muchas personas trabajan a turnos y esto incluye horarios que, directamente, van en contra de lo supuestamente natural, con las consecuencias que conllevan para el organismo.

¿Puede ayudar la alimentación a los trabajadores nocturnos?

Los hábitos alimenticios, como en todo lo relacionado a la salud, son una base fundamental. Sin una dieta variada, equilibrada y rica en nutrientes, la salud se resiente. Y, cuando tenemos problemas de salud, una de las cosas en las que más inciden los médicos (además de tratamientos, medicaciones, etc.) es en la alimentación.

La alimentación también es fundamental para aquellas personas que realizan un esfuerzo físico o intelectual intenso, ya que su carga es mayor que la de los trabajos normales, y por eso necesitan de un tipo de comidas y alimentos concretos, que puedan cubrir todo ese desgaste.

Esto incluye a los trabajadores nocturnos, que tienen que adaptarse de un modo más complicado a sus horarios laborales, intentando respetar los ritmos circadianos de su organismo, que son los que regulan los ciclos de sueño.

Los cambios de horarios tan radicales tienen sus consecuencias en el cuerpo. Para empezar, por la noche se reduce la producción de hormonas, así como de secreciones gástricas, y también baja la frecuencia cardiaca y la tensión. Esto se debe a que el cuerpo está biológicamente preparado para descansar durante estas horas de falta de luz, y a la gente que trabaja por la noche le supone un esfuerzo interno extra.

La desorganización de las comidas puede generar diversos problemas digestivos, como gastritis, diarreas o flatulencias. Además, en estos horarios también se tiende a comer de un modo diferente, debido a las exigencias naturales de mantener la vigilia. Los estimulantes como las bebidas con cafeína son uno de los causantes primeros de algunos problemas como el estrés o el cansancio. Pero los problemas alimenticios también incluyen una pérdida de calidad en la dieta, tendiendo a comer alimentos más calóricos, productos industriales, bollería, snacks salados, etc. Esto, unido a un metabolismo más lento, termina derivando en un aumento de peso y un consiguiente riesgo de obesidad.

¿Qué se debe comer para rendir por la noche de un modo saludable?

Con todo lo anterior en cuenta, se entiende que, para trabajar por la noche y llevar una dieta saludable, hay que prestar una atención especial a lo que se come.

Para ello, vamos a proponer unas sugerencias generales que se pueden seguir:

– La comida principal antes de iniciar la jornada laboral nocturna es mejor hacerla en el hogar, donde se puede preparar un menú completo, adecuado y saludable.

– Para superar con holgura los horarios nocturnos, es recomendable contar con alimentos livianos que ayuden a pasar los momentos de hambre. Una buena idea es llevar piezas de fruta, un tupper con ensaladas o platos de verduras, o un yogur.

– En el caso de preferir alimentos más proteínicos, conviene primar el pavo, el pollo o el atún en lugar de embutidos o fiambres más grasos.

– Limitar las bebidas de cafeína y no superar las dos o tres tazas de café al día. En su lugar, es más recomendable beber agua o algún zumo de frutas natural. También es importante no consumir cafeína en las horas previas a acostarse.

– También deben evitarse los hidratos y los azúcares durante la noche, ya que el cuerpo los acumula en forma de grasa y esto influye en el aumento de peso.

– Durante el día, también es bueno seguir con la costumbre de realizar cinco comidas, que prevengan momentos de ansiedad que derivan en picoteos poco saludables. En este sentido, la importancia del desayuno y la merienda es grande, para que las comidas principales no sean tan grandes en comparación.

En conclusión, para alimentarse correctamente cuando se trabaja en horarios nocturnos, hay que ser bastante disciplinado en lo que se refiere a los hábitos alimenticios saludables. En caso contrario, las consecuencias no solo van a afectar al rendimiento laboral, sino que también pueden tener efectos negativos en la salud y, en caso de prolongarse durante periodos largos de tiempo, derivar en enfermedades que limiten aún más la capacidad laboral y restrinjan de un modo más estricto las posibilidades alimentarias.

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