Bailoterapia: diversión y ejercicio físico por igual

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La actividad deportiva proporciona muchos beneficios a nivel físico y a nivel psicológico, y por eso es algo que consideramos esencial para alcanzar el bienestar. Pero somos conscientes de que a muchas personas les da pereza o no les atrae apuntarse a un gimnasio, salir a correr o cualquiera de las actividades deportivas más comunes. Aún así, las opciones de mover un poco el esqueleto son tan variadas que hay para todos los gustos. Hoy, te queremos hablar de la bailoterapia, una actividad que combina el baile y la música con el ejercicio físico. Si no la conoces y quieres descubrir qué es lo que te puede aportar, sigue leyendo…

¿Qué es la bailoterapia?

La bailoterapia es una disciplina que consiste en hacer ejercicio físico combinado con el baile. De este modo, se busca un enfoque más ameno y relajado en la actividad física, para liberarse del estrés, relajarse y, a la vez, hacer ejercicio.

En las clases de bailoterapia no hay un género musical definido. Es decir, la bailoterapia no está limitada a un tipo de música concreta, sino que se abre a todas esas composiciones que sean adecuadas para bailar y, entre ellas, encontraremos canciones de géneros tan variados como bachata, rock and roll, samba, merengue, salsa, cumbia, etc.

A priori, se puede pensar que tiene similitudes con la zumba, ya que ambas disciplinas cuentan con una base musical sobre la que realizar sus movimientos. Pero hay que dejar claro que la bailoterapia es menos intensa y sus ejercicios son de menor impacto que la zumba.

Y, en lo que se refiere al baile tradicional, ese que nos viene a la cabeza cuando hablamos de clases de baile, aquí no se baila en pareja, sino que los ejercicios se hacen de manera individual, aunque coordinando los movimientos con los del resto de la clase bajo las indicaciones del instructor.

¿Cuáles son los beneficios de practicar bailoterapia?

La bailoterapia puede aportar un montón de beneficios a los que la practican. Y lo bueno es que no hablamos exclusivamente de beneficios físicos, sino que también hay resultados positivos en lo que a la mente se refiere.

Para empezar, la bailoterapia te ayudará a mejorar tu condición física general, sobre todo si tu estilo de vida es sedentario y no practicas ningún deporte. Consecuentemente, bailar durante alguna hora a la semana en coreografías diseñadas por un monitor, aunque no sean intensas ni exigentes, también te harán quemar calorías. Dependiendo de tu peso y condición, en una hora podrías llegar a perder hasta 600, lo cual no está nada mal.

El baile, además, también ayuda a mejorar la coordinación. Con un poco de práctica, se las capacidades motoras y los movimientos del cuerpo serán mucho más uniformes y equilibrados, y esto incide positivamente en el control general del cuerpo.

La actividad física que se realiza con la bailoterapia también influye favorablemente en la tonificación de los músculos, y aumenta la flexibilidad, la fuerza y la resistencia. No es esto solo, sino que las tensiones acumuladas en la espalda, los hombros y el cuello también se verán reducidas. De todos es sabido que estas molestias suelen ser ocasionadas por posturas rígidas en el trabajo y por el estrés que se va acumulando progresivamente en el día a día.

Esta cuestión mental también se verá mejorada al practicar bailoterapia. La producción de endorfinas, motivada por la actividad física, genera una sensación de placer y alegría a la vez que refuerza los niveles de autoestima y motivación.

La bailoterapia también aporta otros beneficios sociales, porque ayuda a abrirse a los demás y a relacionarse con la gente a través de una práctica que es divertida y desestresante.

Incluso se puede relacionar la bailoterapia con una mejora en la condición física en lo que respecta a determinadas enfermedades, ya que favorece la producción de anticuerpos y mejora la circulación sanguínea.

¿Quién puede practicar bailoterapia?

Uno de los puntos fuertes de la bailoterapia es la amplitud del público que puede practicarlo. En términos generales, no hay límites de edad si se quiere hacer ejercicio bailando, ya que la bailoterapia no es una disciplina demasiado intensa y tampoco requiere de una preparación física especial.

La dificultad de la bailoterapia puede variar según el tipo de clase y el programa que planifique el instructor, aunque lo normal es que haya facilidades para que todas las personas se vayan integrando, sobre todo los menos iniciados.

Lo más importante para practicar bailoterapia es tener ganas de bailar y de hacerlo aprovechando el poder del ritmo y la música para ejercitar el cuerpo completo. De hecho, para empezar, tampoco hace falta tener conocimientos de baile. La bailoterapia consiste en movimientos que se van repitiendo y se pueden aprender de un modo progresivo, sin mayor dificultad. Y, en lo que se refiere a las lesiones, no existe un gran riesgo, sobre todo si se siguen las indicaciones del instructor.

En cuanto a la equipación que se necesita para practicar bailoterapia, tampoco hay grandes exigencias. Lo más importante es llevar ropa ligera, que permita una libertad de movimientos para realizar los ejercicios, que no sea demasiado voluminosa y, en lo que se refiere al calzado, puede ser suficiente con unas zapatillas deportivas que sean cómodas.

En conclusión, la bailoterapia puede ser una alternativa ideal para aquellas personas que quieran practicar algo de ejercicio sin comprometerse con una alta exigencia y, por supuesto, pasando un rato divertido. Con tan solo un par de clases a la semana, los beneficios se irán notando progresivamente, tanto físicos como mentales, y esto es algo de lo que las personas con un estilo de vida más sedentario o con unas condiciones físicas más limitadas pueden aprovecharse enormemente.

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