En busca del road trip perfecto

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En cuanto tenemos unos días libres, siempre intentamos buscar algún plan para viajar y descubrir nuevos lugares. Pero muchas veces nos centramos demasiado en la planificación y en tenerlo todo bien organizado, lo que nos lleva a perder muchas oportunidades y un poquito de encanto.

Por eso, vamos a alejarnos de esos viajes programados, en los que sabemos la hora de entrada y de salida de cada lugar, y todo parece medido al milímetro y vamos a lanzarnos a la carretera en un estilo más aventurero. ¡Vamos a hacer un road trip! ¿Es el primero que haces? ¿Todavía no sabes bien cómo hacerlo? Aquí te vamos a explicar en qué consiste y qué es lo que tienes que saber para disfrutarlo a tope.

¿Qué es un road trip?

La expresión road trip se podría traducir literalmente como viaje por carretera. Pero, para ser más exactos, cuando se habla de hacer un road trip se suele hacer referencia a viaje sobre cuatro ruedas, recorriendo itinerarios y descubriendo puntos y destinos en distintas etapas.

Por decirlo de otra manera, un road trip no es el viaje de tres o cuatro horas por autopista para llegar a la playa y olvidarse del coche en un destino masificado. En común está el asfalto, pero el espíritu es completamente opuesto. Un road trip es un viaje de descubrimiento y esto es lo que tienes que tener claro desde el momento en que empieces a marcar puntos en el mapa.

¿Por qué deberías hacer un road trip?

Los atractivos de los road trip son múltiples y no a todos les mueven los mismos. Entre ellos, podemos destacar unos cuantos, y estamos seguros de que te vas a sentir identificado con más de uno.

– La sensación de libertad: En un road trip no tienes ninguna atadura. En otras palabras, tienes una flexibilidad plena, tanto de horarios como de rutas, destinos, planes, etc. Piénsalo, puedes salir a la hora que quieras, comer cuando te apetezca, pararte a descansar en cualquier momento, darte un chapuzón, improvisar y cambiar lo planificado, etc.

– El ahorro económico: Ir en coche y prescindir de terceros para organizar o contratar actividades y alojamientos siempre va a suponer un menor gasto económico. Es cierto que el límite lo pones tú y puedes invertir hasta donde te interese, pero lo que es seguro es que puedes hacer tu viaje soñado de un modo muy económico si eso es lo que buscas.

– Un mayor abanico de posibilidades: Al no depender de otras partes, el calendario es completamente libre y también lo son los itinerarios. ¿Te apetece visitar un destino alejado de las rutas más habituales? ¿Quieres recorrer un trayecto distinto y profundizar más allí donde te detienes? ¿Te entran ganas de alargar tu estancia en esa localidad que tanto te ha sorprendido y a la que le puedes sacar mucho más partido?

– Alojamientos a tu estilo y presupuesto: Como ya te habrás dado cuenta, tú eres el jefe de este viaje y tú eliges el alojamiento, tanto en lo que respecta al estilo como a la ubicación. De esta manera, podrás ajustar tu presupuesto y, sobre todo, te permitirás una mayor eficiencia de horarios y planificación, ya que no siempre tendrás que dormir en un lugar que no te convenga para tu siguiente etapa al volante.

¿Qué necesitas tener en cuenta para hacer el road trip perfecto?

La improvisación es uno de los puntos más fuertes del road trip. Esa sensación de independencia te da alas para disfrutar mucho más del viaje e ir modificándolo a medida según vayas avanzando.

Pero para que tu viaje por carretera salga del mejor modo posible, también hay unas cuantas cosas que deberías planificar y tener en cuenta, para no caer en riesgos y malas experiencias.

Seguramente, si quieres hacer un viaje de este tipo, tengas pensado un tiempo determinado para llevarlo a cabo y, consecuentemente, lo dividirás en distintas etapas. Puedes marcarte unas fechas para llegar a cada uno de los destinos, pero ante posibles imprevistos o decisiones de última hora, puede que te convenga tener un pequeño margen de maniobra o, directamente, un plan b.

Si eres de los más puntillosos y necesitas tenerlo todo muy estudiado, a lo mejor puedes apuntarte hasta los lugares en los que repostar gasolina te sale más económico, sin dejar a un lado los sitios en los que te apetece comer o comprar comida, y los puntos en los que vas a hacer una parada más o menos corta. También puedes planificar tus trayectos según el tipo de carretera que prefieras utilizar; aunque sean un poco más lentas y menos seguras, las carreteras secundarias resultan más económicas y tienen un montón de encantos y accesibilidad a localizaciones que te encantará descubrir.

En el caso de que te guste la aventura o no te importe realmente la improvisación plena en lo que a logística se refiere, puedes llevar en el coche una pequeña nevera y también un saco de dormir y una esterilla. De este modo, tu libertad será casi absoluta a la hora de configurar tus horarios y tus etapas.

Sobre las cuestiones más prácticas, todo depende de hasta dónde quieras viajar. Si vas a salir de tu país, es recomendable contar con algún documento como el pasaporte y el carnet de conducir internacional. La carta verde también te puede resultar de gran utilidad, para certificar el seguro de tu vehículo más allá de tus fronteras.

El resto de cosas que te recomendamos es probable que ya las hayas pensado. Todo aquello referente a tu móvil, a tu gps, los cargadores, algo de música, etc. Y, claro está, tener un vehículo a punto, que resulte cómodo y práctico para el tipo de viaje que quieres hacer y que no vaya a presentar problemas mecánicos que te arruinen la experiencia.

Como ves, para hacer un road trip divertido y apasionante solo tienes que echarle ganas e imaginación. Las posibilidades que tienen este tipo de viajes tan aventureros son prácticamente infinitas y te llevarán a descubrir un montón de lugares y de experiencias que no habías imaginado.

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