Alimentos con mala reputación que sí son saludables

  • Gastronomía
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Muchas veces la gente se sorprende al ver que hay alimentos que tienen una fama estupenda y luego no resultan tan beneficiosos para la salud. Los hay, y muchos, pero no es lo que vamos a tratar aquí hoy. En esta ocasión, lo que queremos es romper una lanza por algunos alimentos que son saludables, pero no gozan de muy buena fama. Si quieres descubrir cuáles son esos alimentos con mala reputación inmerecida, aquí te los vamos a contar.

Huevos

Los huevos son uno de esos alimentos que han estado acompañándonos desde hace siglos. No es de extrañar, ya que son fáciles de conseguir, son ricos y se pueden preparar de muchas maneras y con muchos otros ingredientes.

Pero, en los últimos años, los huevos han adquirido mala fama, sobre todo por su influencia en los niveles de colesterol malo. ¿Es esta fama cierta? Depende. Lo primero, porque no es lo mismo comer huevos fritos que huevos duros. Lo segundo, porque muchas veces los huevos no se comen solos ni acompañados de otros alimentos saludables, y esto también puede influir en la percepción que dejan los huevos sobre el colesterol.

Los estudios médicos más recientes indican que el huevo, por sí solo, no tiene tanta incidencia en los niveles de colesterol malo, ya que las grasas que influyen en este son, principalmente, las grasas saturadas, y las grasas que aporta el huevo son monoinsaturadas.

A cambio, los huevos sí que aportan muchas vitaminas, minerales y una gran cantidad de proteína de alta calidad.

Aguacate

El aguacate es una fruta, pero no goza de muy buena fama en general. Y es que, a pesar de su condición, es un alimento con grasa, de ahí su mala reputación. Lo que sucede es que la grasa del aguacate no es perjudicial como la de otros alimentos. Al contrario, puede ser hasta recomendable para ciertas personas con actividad física.

De todas maneras, y además de que las grasas del aguacate son monoinsaturadas, esta fruta también aporta una importante cantidad de vitaminas y minerales, así como ácido oleico y alfa-linoleico (ácidos grasos omega 3).

De hecho, aunque su aporte calórico es bastante grande, hay gente que lo incluye en su dieta para bajar de peso porque tiene un gran efecto saciante, por su gran cantidad de fibra, y esto ayuda a reducir las cantidades de comida que se ingieren.

Café

Esta bebida no falta en prácticamente ningún hogar. Imprescindible para muchos a primera hora de la mañana, protagonista de desayunos y sobremesas y gran aliado contra el sueño, es otro de los alimentos con mala reputación tradicional, al menos de los últimos tiempos.

Mucha de esta mala fama, seguramente se deba a algunos excesos y, sobre todo, al modo en que se prepara o se consume. Pero el café, por sí solo, no es malo, sino que tiene algunos aportes realmente interesantes para nuestra salud. Por ejemplo, es una gran fuente de flavonoides, estimula el estado de alerta, reduce la sensación de fatiga, y también ayuda en el proceso digestivo.

Eso sí, para que el café sea saludable y no caigamos en los perjuicios añadidos, lo mejor sería tomarlo solo y sin azúcar. Y tampoco pasarse con las cantidades, ya que los beneficios que aporta por un lado pueden verse descompensados con los efectos de la cafeína en exceso.

Pasta

La pasta es otro de los alimentos que llevan siglos entre nosotros, y que también está asociada tradicionalmente como un alimento que engorda y tiene índices glucémicos muy altos. El problema de raíz, de nuevo, no es la pasta en sí, sino que se suele consumir de un modo inadecuado. Lo más importante para que la pasta sea realmente saludable es que sea integral. Para esto, el primer ingrediente con el que se elabore tiene que ser, definidamente, harina integral.

Si las raciones de pasta son las justas, según el peso y la actividad física que realice el comensal, y se acompaña de otros ingredientes como verduras o proteínas magras como pollo, no tiene por qué resultar perjudicial ni afectar al peso.

Claro está, si se va a consumir con grandes cantidades de salsa o con ingredientes como beicon, nata, chorizo, etc., las probabilidades de que los platos de pasta engorden son altísimas.

Chocolate

Por último, un alimento con mala reputación que debería ser reivindicado de un modo mayor. Hablamos del chocolate, pero, por supuesto, del chocolate puro, o chocolate negro.

La clave a la hora de saber elegir un chocolate que sea saludable está en el contenido de azúcar que lleve y en el porcentaje de cacao. Éste debería ser, al menos, del 70% para considerarlo recomendable.

Los beneficios que aporta el chocolate amargo a la salud se relacionan con disminución de los niveles de colesterol malo, reducción de los coágulos sanguíneos y antioxidantes como flavonoides y polifenoles, así como grasas saludables.

Además, está riquísimo, y favorece la producción de endorfinas, que son las hormonas de la felicidad y el placer. Pero, como no podía ser un alimento perfecto, hay que decir que también es bastante calórico, por lo que las cantidades recomendables diarias son pequeñas, de una o dos onzas a lo sumo.

Éstos son algunos de los alimentos con mala reputación a los que deberías dar una oportunidad. No quiere decir que sean obligatorios para llevar una dieta saludable, ya que, incluso prescindiendo completamente de ellos se puede lograr esto. Pero es cierto que, con su presencia, la variedad de recetas y las posibilidades que se abren en la mesa son muchísimas.

Tampoco son los únicos alimentos con mala reputación que son más saludables de lo que la gente piensa. Hay otros, como los frutos secos, que pueden resultar muy convenientes, siempre y cuando se coman del modo adecuado, sin frituras ni excesos de sal o azúcar añadido, y, por supuesto, en unas cantidades razonables, ya que pueden aportar muchas calorías.

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