Hoy hablamos de alimentación responsable

  • Gastronomía
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Todos estamos de acuerdo en que es una pena tirar comida, ¿no? Los alimentos que consumimos se producen no solamente con el trabajo de otras personas, sino con recursos naturales finitos, por lo que aprender a aprovechar la comida, no es solo una manera de ahorrar dinero, sino que también es un comportamiento sostenible.

Con alimentación responsable nos referimos a la adquisición de diferentes hábitos para evitar desperdiciar alimentos, generar residuos innecesarios o incrementar nuestra huella de carbono en el planeta. Es más sencillo de lo que crees y además jugará a tu favor en economía y en salud.

Sigue leyendo y lo verás.

Una alimentación responsable empieza por entender de dónde procede la comida que consumimos
Una alimentación responsable empieza por entender de dónde procede la comida que consumimos

Los datos hablan

En el año 2011 la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, alertó al mundo con un dato muy preocupante: un tercio de la producción mundial de alimentos no llega a completar su camino hasta la mesa del consumidor. Los alimentos se pierden o desperdician en toda la cadena de suministro, desde la producción inicial hasta el consumo final de los hogares.

Es posible que como consumidores pensemos que no podemos hacer mucho para cambiar los comportamientos en la cadena de suministro, aunque lo cierto es que sí. Pero si a esto añadimos que en nuestro país el desperdicio medio por hogar es de 1,3 kg/semana y que los hogares españoles tiran en un año 1,5 millones de toneladas de alimentos que son válidos para el consumo, la cosa ya nos afecta un poco más.

El desperdicio de alimentos tiene un importante impacto en la pobreza mundial, en el aumento de la contaminación ambiental y en el agotamiento de valiosos recursos naturales. El planeta tierra es nuestra casa, y como tal debemos cuidarlo y amarlo. A todos nos gusta disfrutar de todas las cosas buenas que nos ofrece la naturaleza y nos aportan bienestar: pasear por el campo, ir a la playa, respirar aire puro, y un largo etcétera de cosas que en ocasiones no tenemos en cuenta, pero que son fundamentales para la vida tal y como la conocemos. Los recursos que nos ofrece el planeta son finitos y cada vez más, por eso es importante que cuidemos nuestro hábitos de consumo y de alimentación.

Cuidemos los recursos que nos proporciona la tierra
Cuidemos los recursos que nos proporciona la tierra

La parte buena de todo esto es que podemos hacer mucho de nuestra parte para disminuir estas estadísticas.

¿Qué puedo yo hacer para evitar el despilfarro alimentario?

En internet encontrarás mucha información sobre este asunto, desde campañas a textos informativos y consejos. El Ministerio de Agricultura tiene una sección en su web dedicada exclusivamente a este tema, donde ofrecen información y muchas propuestas para que pasemos a la acción.

Empezar a practicar la alimentación responsable es muy fácil, puedes tomártelo incluso como un juego, y empezar haciendo tu propia auditoría en tu hogar, para que comiences comprobando exactamente cómo es tu comportamiento y en qué podrías mejorar. Una vez que hayas detectado tus puntos menos “responsables” es momento de ponerse manos a la obra.

En general los consejos son sencillos y llenos de sentido común. El primero es planificar las compras, revisar la nevera antes de ir a comprar (sirve igual por internet, y es incluso más sencillo) y hacer una lista. De esta manera evitaremos comprar más alimentos de los necesarios, que pueden terminar estropeándose en la nevera y habrá que tirarlos. Tirar la comida no solamente es tirar el dinero, estamos despilfarrando los recursos de la tierra y creando un impacto social inimaginable desde nuestra casa en el hemisferio norte.

Así pues, aprendamos a no comer con los ojos, intentemos no ir a hacer la compra con hambre y sin una planificación previa de los menús y de las comidas que vamos a realizar en casa, en el lugar de trabajo o estudios, y en general intentemos usar el sentido común a la hora de gestionar las comidas. Hay mucha gente a la que le falta la comida y nosotros vivimos en un sistema en el que la comida se desaprovecha, se tira por no tener un buen aspecto a pesar de ser perfectamente apta para el consumo. Acabemos con esto.

Comer con moderación y vigilar la procedencia de los alimentos que consumimos son claves para llevar una alimentación responsable
Comer con moderación y vigilar la procedencia de los alimentos que consumimos son claves para llevar una alimentación responsable

Piensa globalmente, actúa localmente

Este lema resume a la perfección nuestra actitud como consumidores responsables. La alimentación responsable empieza por un consumo moderado y continúa con una elección consecuente de los productos que consumimos. En la medida que puedas, elige productos de temporada, cultivados lo más cerca posible de tu punto de compra para evitar desplazamientos innecesarios y las consecuentes emisiones de dióxido de carbono.

Otra de las cosas a tener en cuenta para que nuestro consumo y alimentación sean responsables es intentar reducir al máximo los envases en los que compramos la comida que consumimos, sobre todo los de plástico. Internet está empezando a generar campañas para evitar que los supermercados vendan alimentos con excesivos envoltorios, que son además innecesarios y muy contaminantes, en especial el plástico. Se considera que para 2050 habrá más cantidad de basura (por peso) en el mar que peces. Preocupante.

En el momento de después de comer, aprende a aprovechar tus sobras. En este sentido existen numerosos recetarios para hacer platos originales y muy apetecibles con las sobras. Vuelve a las costumbres de tus abuelos: ellos sí que tenían muy claro el valor de la comida, y por ello convirtieron el aprovechamiento en todo un arte. Las croquetas o el salmorejo son solamente dos ejemplos de recetas de aprovechamiento que triunfan por sí solas. Para más ideas, puedes consultar este recetario que nos proporciona el Ministerio de Agricultura.

Más consejos para una alimentación responsable

Utiliza frutas maduras para hacer tartas o las verduras que están algo mustias para hacer una crema o un puré. Aprovechar las sobras es todo un arte, pero con el tiempo irás cogiendo práctica y serás el rey de la alimentación responsable. Otras ideas son utilizar los restos orgánicos no aprovechables para un compostador doméstico con el que abonar tu huerta (si la tienes), e incluso podemos donar alimentos en buen estado y aptos para el consumo a bancos de alimentos o a asociaciones por tu barrio. Incluso en Barcelona han abierto el primer supermercado que vende productos desechados por supermercados, pero en perfecto estado para su consumo.

Apúntate esta ecuación: Aprovechamiento de sobras + creatividad = alimentación responsable
Apúntate esta ecuación: Aprovechamiento de sobras + creatividad = alimentación responsable

Si sales a comer a un restaurante y sobra comida puedes pedir que te la pongan para llevar, e incluso aportar tu propio recipiente reutilizable. La moderación en el uso de recipientes de plástico es también una parte muy importante de la alimentación responsable.

Un último consejo para que todo lo relacionado con tu alimentación sea sostenible: revisa la temperatura de tu nevera. En ocasiones está demasiado baja y eso consume inútilmente más energía, elevando así las emisiones de dióxido de carbono. Entre cuatro y cinco grados para una ocupación normal de la nevera debería ser suficiente para una conservación óptima de los alimentos. Si está muy llena sí podríamos bajarla un poco, pero lo ideal es no abarrotarla de comida si no vamos a tener tiempo de consumirla y así el aire fluye mejor, aumentando su eficiencia.

Como ves, no es muy difícil empezar a practicar la alimentación responsable. Ahorraremos dinero, comeremos más sano, y además cuidaremos nuestro querido planeta, el lugar en el que vivimos y nos da la vida, que nos regala cosas tan importantes cada día como el aire que respiramos, los árboles, los animales, el cielo y todas las cosas que generosamente nos regala la Madre Naturaleza. Es hora de actuar con responsabilidad para seguir viviendo en un entorno saludable y bello.

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