Descubre estas recetas saludables con yogur

  • Gastronomía
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El yogur es un alimento natural y muy sano, y, a diferencia de lo que pensamos es perfecto para todo tipo de platos, no solamente para postres.

Olvídate de tomar el yogur exclusivamente de postre, con azúcar o con sabor a macedonia, y descubre estas recetas que aportarán nuevos e increíbles matices a tu alimentación.

El yogur natural con frutas, un clásico imbatible
El yogur natural con frutas, un clásico imbatible

Un alimento muy mediterráneo

Cuando pensamos en una dieta sana y equilibrada, nos suele venir a la mente la dieta mediterránea, una dieta cuyos elementos centrales son la oliva, el trigo y la uva. Mucho se habla de la dieta mediterránea, pero pocos tenemos claro exactamente a qué se refiere. Ensaladas, aceite de oliva, tomate, aceitunas, etc. La dieta mediterránea es más que una lista de platos, es un modo de vida que se fundamenta en el consumo de vegetales, cereales, principalmente el trigo, y el aceite de oliva, productos muy frecuentes en países de la cuenca mediterránea como España, Francia o Italia. También recomienda ejercicio diario y descanso suficiente.

Como ves, en ningún momento hemos mencionado el yogur, y ni siquiera la leche, pero lo cierto es que la pirámide alimentaria de la dieta mediterránea recomienda dos raciones de lácteos al día (intolerancias a parte). Además, ¿hay algo más mediterráneo que la azul Grecia y su popular yogur?

De Estambul hasta Algeciras, tal y como canta Serrat, pero a la inversa, el yogur es un invento turco que se extendió rápidamente por los Balcanes y Grecia. Muy cerca de aquí, más de lo que imaginábamos, en plena cuenca del Mare Nostrum, el yogur es un ingrediente fundamental en muchos platos, y una constante en la dieta mediterránea. La propia palabra yogur procede del turco, y es un derivado del verbo turco que significa amasar. Hay quien también sitúa su origen en los propios Balcanes, en Bulgaria e incluso en la antigua Mesopotamia. Sea como fuere, estamos hablando de leche fermentada, y la historia más extendida es que fue descubierto por pueblos nómadas al transportar la leche: debido al calor, la leche fermenta y se forma el yogur.

 La azul Grecia, uno de los paradigmas mediterráneos
La azul Grecia, uno de los paradigmas mediterráneos

Delicioso, sano y más versátil de lo que piensas

La leche necesita de una bacteria especial para fermentar y convertirse en yogur. Su principal característica es su acidez, y este particular sabor se puede corregir o aprovechar al máximo para darle a tus platos un toque muy especial. De todas las bondades de este maravilloso producto que es el yogur, destacaremos su alto contenido en proteínas y el importante aporte de calcio, así como de vitaminas. Se digiere mejor que la leche, ya que el proceso de fermentación hace que la lactosa se convierta en ácido láctico, por lo que para aquellos que tienen sus reservas en cuanto a la lactosa, pueden probar con el yogur para tener un aporte de calcio y proteínas. Acompañado de frutas, nuestro cuerpo absorberá mejor sus nutrientes. Un aliado perfecto para el almuerzo, ya que nos quitará la hambruna de media mañana aportando los nutrientes justos hasta la hora de comer.

Desde el típico postre de yogur con fresas a variantes más elaboradas como la mousse de yogur con miel, el yogur admite numerosas preparaciones y combinaciones de sabores, como por ejemplo de salsa para una carne, como el cordero. Cambia el chip y acostúmbrate a usar el yogur también en platos principales y salados. Te vamos a proponer tres recetas en las que el yogur añadirá un toque original y fresco, además de sano y, por supuesto, ¡delicioso!

Para todas estas recetas se recomienda usar yogur griego por su cremosidad, pero también puedes usar yogur natural. Una buena noticia es que puedes hacer tu propio yogur en casa aunque no tengas yogurtera. Pruébalo, merece la pena: el resultado es exquisito.

Albóndigas de cordero con salsa de yogur

Esta receta es muy rica y bastante sencilla de hacer. Puede que no te resulte muy fácil encontrar carne de cordero para hacer albóndigas, así que también puedes hacer esta misma receta con chuletillas de cordero y salsa de yogur. El secreto está en las especias.

Para las albóndigas, mezclaremos en un bol la carne con perejil, cebolla, ajo, canela, sal y pimienta. Mezclar y armar las albóndigas. Marcarlas en la olla y reservar. En la misma olla, echamos aceite y doramos unas cebollas o unas chalotas, añadimos dos tazas de caldo de pollo, un chorrito de vino, tomillo, sal y pimienta. Ahora añadimos las albóndigas para que se cocinen (deberían quedar cubiertas por el líquido), y si queremos a esta mezcla se le pueden incluir higos secos. Cocer a fuego lento durante una hora larga, hasta que la salsa quede bien reducida. A continuación servir en un plato y echar por encima el yogur.

Si no queremos hacer las albóndigas, podremos usar chuletillas de cordero, y en este caso se pueden marinar con una mezcla de especias. Para este plato, mezclaremos algunas especias (canela, clavo molido, nuez moscada, jengibre seco, cardamomo, comino, cúrcuma y pimienta)  con el yogur y dejaremos las chuletillas marinando de un día para otro. Se pueden cocinar a la plancha o con el grill del horno a 250 grados, cuatro minutos de un lado y otros cuatro del otro. Servir con un poco más de salsa, cilantro y un chorro de limón. Para chuparse los dedos.

Crema de calabaza con yogur

Increíble pero cierto, el yogur y las cremas funcionan muy bien juntas. Para muestras, una crema de calabaza con yogur, cuya acidez aporta un matiz muy apetecible al dulzor de la calabaza. Cebolla, calabaza y jengibre serán los ingredientes de la crema. Para que tu crema sea deliciosa, recomendamos rehogar primero la cebolla y la calabaza para que se doren un poquito. Mientras iremos añadiendo el jengibre picado en trozos muy pequeños. Coceremos esta mezcla con caldo de pollo unos 20 o 30 minutos. Antes de servir añadimos el yogur por encima.

Añade un poco de yogur a tu crema de calabaza y déjate sorprender por un nuevo sabor
Añade un poco de yogur a tu crema de calabaza y déjate sorprender por un nuevo sabor

Puedes hacer esta misma receta con calabacín. En ambos casos el resultado serán sabores nuevos y muy interesantes en un plato sano y muy nutritivo.

Yogur y pepino: dos buenos amigos
Yogur y pepino: dos buenos amigos

Como hemos visto, el yogur sirve como aderezo para muchos platos, a los que aporta increíbles matices para aquellos que solamente habíamos vivido el yogur con miel como máximo representante del exotismo culinario. A partir de ahora, podrás convertirte en un gourmet del yogur. Existen numerosas variedades, de diferentes tipos de leche (vaca, oveja, cabra), diferentes texturas y grados de acidez. El yogur es un alimento sano y nos ayuda a llevar una dieta completa y equilibrada, no solamente en el postre. Prueba a hacer salsas para tus verduras, como la cada vez más popular yogunesa (yogur con un poco de aceite y limón), al a que se puede añadir jengibre y casi todo tipo de especias. Cómo terminar este artículo sin mencionar el tzatziki (una salsa a partir de yogur, pepino y aceite). Seguiremos explorando el mundo del yogur para llevar a tu mesa los platos más sabrosos, naturales y sanos.

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