Ideas para postres sanos y ligeros

  • Gastronomía
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Cuando oímos hablar de postres solemos pensar en pesados cócteles de azúcares y colesterol, pero no tiene por qué ser así.

Hoy te proponemos algunas recetas e ideas para que termines tu comida de la manera más dulce y sana posible.

¡Un postre sano claro que es posible!

Los postres no tienen por qué ser bombas calóricas
Los postres no tienen por qué ser bombas calóricas

Es bastante común que nos saltemos el postre o lo sacrifiquemos en aras de una alimentación más saludable o una digestión menos pesada. Y es que la mayoría de los dulces con los que ponemos punto y final a las comidas se elaboran con ingredientes ricos en azúcares y grasas. Una buen idea para no renunciar al postre es prepararlo sustituyendo algunos de sus componentes.

Por ejemplo, podemos reemplazar el azúcar por otras variantes más saludable: seguro que ya has oído hablar de la panela, que se obtiene a partir de la evaporación, concentración y cristalización del jugo de la caña de azúcar, rica en melaza y sin centrifugar ni refinar, de ahí su tono oscuro. A diferencia del azúcar blanco es fuente de nutrientes como el calcio, el fósforo, el magnesio el potasio y el hierro. También se está ganando un hueco en los estantes de los más concienciados el azúcar mascabado, el menos procesado de los azúcares que encontramos en el mercado: no está refinado y se fabrica extrayendo el jugo de la caña de azúcar y dejándolo evaporar hasta conseguir un residuo seco que después se muele y tiene aromas de regaliz, café y caramelo. Otros edulcorantes que pueden sustituir al azúcar son la estevia, los siropes, como el de ágave o de arce, o la miel.

En muchas recetas de postres, sobre todo cuando se trata de bizcochos o tartas, podemos cambiar la mantequilla por aceite de oliva, queso tipo ricotta o yogur, con idénticos resultados pero mucho menos grasos. Así mismo reducimos la grasa de nuestros dulces usando leche desnatada o semidesnatada e incluso bebidas vegetales de avena, de almendras o de arroz. Lo mismo sucede con la nata, que tiene actualmente varios sustitutos vegetales que montan bien, como la de coco o la de soja.

Hay muchas formas de endulzar
Hay muchas formas de endulzar

También podemos elegir ingredientes que no sean dulces: el cacao desgrasado y las especias, sobre todo la canela, el jengibre molido, las pimientas o el cardamomo, aromatizan y ponen un toque goloso y original, nada azucarado y sin aportar calorías ni grasas.

Pero gana por goleada el gran aliado de la repostería ligera y sana: la fruta. Y más si es de temporada, para sacarle el máximo sabor al mejor precio. Aunque en la actualidad podemos encontrar prácticamente de todo en cualquier época, la OCU nos propone un calendario de frutas que nos puede guiar. Cada estación tiene sus protagonistas, de manera que podemos ir variando sabores, texturas y colores a medida que avanza el año sin llegar a cansarnos.

Si combinamos sabiamente todos estos elementos podremos elaborar deliciosos postres como estos.

Mousse de yogur con miel

Buena idea para ponerle el broche final a una comida es esta versión fina y cremosa del clásico mediterráneo yogur con miel. Podemos usar cualquier yogur natural, pero mucho mejor si lo hacemos en casa. Montamos por un lado 200 ml de nata vegetal y por otro las claras de dos huevos a punto de nieve. Enfriamos. Mezclamos ambas cremas con el yogur con movimientos envolventes de modo que no se bajen. Ponemos en el fondo de unos tarritos de cristal una cucharada de miel, los llenamos con la mezcla con la ayuda de una manga pastelera y los dejamos en la nevera un par de horas para que cojan cuerpo.

Se puede sustituir la miel por una rica mermelada casera y añadir por encima nueces picadas o frutos rojos.

Para quienes coméis con los ojos: los postres sanos también son muy atractivos a la vista
Para quienes coméis con los ojos: los postres sanos también son muy atractivos a la vista

Crema de mandarinas

Esta es una delicada crema con aromas cítricos, sin gluten y sin grasas, perfecta para deportistas o cualquiera que lleve una dieta de adelgazamiento. Para elaborar este postre, ideado por la genial Eva Arguiñano, necesitamos mandarinas, huevos, harina de maíz refinada y unas cucharadas de azúcar o el edulcorante que prefiramos. La harina se va mezclando con la mitad del zumo de las mandarinas, añadido poco a poco, y con el endulzante elegido Después se añaden las yemas y se bate bien. Por otro lado se pone al fuego la ralladura de las mandarinas con el resto del zumo y cuando hierva se vierte con cuidado de que no salgan grumos la mezcla anterior.  

Dejamos unos minutos más en el fuego, removiendo bien y ya podemos repartirla en los recipientes. A la hora de servir, ponemos en el centro un poco de azúcar y caramelizamos con un soplete.

Sorbete de fruta

Para elaborar un sorbete tenemos que triturar bien la fruta, mezclarla con un poco de zumo de limón y el sirope o edulcorante que queramos y poner la mezcla en el congelador. Hay que removerlo cada cierto tiempo para evitar que se formen cristales de hielo y lo podemos servir cuando esté sólido pero tenga una consistencia cremosa.

Elegir una buena fruta en su punto de maduración nos ayuda a reducir la cantidad de endulzante que necesitamos para preparar un delicioso sorbete casero. Si la fruta es rica en agua, como la sandía o los cítricos, añadiremos gelatina a la mezcla. Si la pulpa es más densa, como la del plátano, las fresas o el mango, obtendremos una textura más cremosa. El zumo de limón ayudará a que las frutas no se oxiden.

Una buena idea es espolvorear por encima una mezcla de menta o hierbabuena picada, ralladura de cítricos o frutos rojos, o, por qué no, combinaciones agripicantes de chile en polvo y ralladura de lima. Sorprendente.

Las frutas son las mejores aliadas de un postre sano y ligero
Las frutas son las mejores aliadas de un postre sano y ligero

Macedonia de frutas: una clásica y una moderna

Colorida, fresca y saludable. ¿Qué más le podemos pedir a este postre? Hay miles de variedades, según la época del año en la que nos encontremos. Lo importante es dar con la combinación de frutas adecuada y evitar las mezclas que no peguen, como la pera y la sandía, por ejemplo.

Pera, naranja, manzana y plátano cortados en pequeños trozos son la combinación clásica, con fresa o kiwi para dar un toque de color y algo de acidez.  

Podemos darle la vuelta a la típica ensalada de frutas troceando las frutas de otro modo, en finas láminas. Conseguimos así una especie de carpaccio frutal. Esta variedad es ideal con piña o naranja que solo tendremos que aliñar con nuestra mezcla preferida.

La menta picada, los cítricos, la leche de coco y algunas gotas de ron o vermút son los ingredientes perfectos para elaborar la “vinagreta” de nuestra ensalada. Migas de galleta y frutos secos picados pueden ser también un buen acompañamiento, añadidos justo antes de servir.

Tarta de zanahoria y pistacho

Variante de la riquísima- en sabor pero también en calorías- “carrot cake”, se elabora con harina integral, aceite en lugar de mantequilla y dándole todo el protagonismo a la zanahoria y a los frutos secos, en este caso, pistachos, pero bien pueden ser almendras o nueces. Ligera y nutritiva, con poca grasa y mucha fibra.

Batimos los huevos, azúcar y una pizca de sal hasta obtener una mezcla espumosa, añadimos unas gotas de aroma de vainilla o ron, la zanahoria rallada y el pistacho finamente picado. Mezclamos con el aceite, ralladura  y zumo de naranja. Finalmente añadimos harina y levadura. Ponemos la mezcla en un molde y al horno a 180º durante media hora. Podemos acompañarla al servir con una bola de helado de yogur.

¡Un postre sano y ligero es posible!
¡Un postre sano y ligero es posible!

Ya no tienes excusa para saltarte el postre. Es el colofón perfecto para una comida equilibrada y una dieta saludable y el toque goloso en su justa medida para satisfacer la dosis dulce del día. ¡Que aproveche!

 

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