¿Qué es la alimentación zen y cómo te puede ayudar?

  • Gastronomía
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El objetivo de la alimentación es aportar al organismo los nutrientes necesarios para que se mantenga saludable. Pero, en muchas ocasiones, se deja de lado la cuestión mental. Esta es una de las características principales de la alimentación zen: cómo puede nuestra dieta influir en nuestro estado de ánimo y, por consecuencia, nuestro bienestar general. Si quieres saber un poco más sobre qué es la alimentación zen y en qué aspectos te puede beneficiar, aquí vamos a tratar de explicártelo.

¿En qué consiste la alimentación zen?

La alimentación zen tiene como base a la filosofía zen. Por lo tanto, para entender la primera, es necesario explicar la segunda. La filosofía zen es una escuela de la religión budista que busca una comprensión directa de la realidad, a través de la sencillez y experimentando las realidades cotidianas de un modo objetivo.

Se podría profundizar mucho más en los conceptos básicos de esta filosofía, pero, para entender cómo se lleva esto a la alimentación, es suficiente. La alimentación zen, por lo tanto, trata de eliminar los malos hábitos adquiridos en las comidas, optando por una alimentación lo más natural posible, a través de la cual se obtendrá una mejora de la salud física y mental.

¿En qué puede beneficiarte la alimentación zen?

Como ya te contamos cuando hablamos sobre la alimentación emocional, la manera de comer y el estado de ánimo están muy relacionados. Cuando nos encontramos alicaídos o estresados, podemos recurrir a la comida como vía de escape, y esto termina por afectar a nuestra salud.

Al recurrir a una alimentación y un estilo de vida más sencillo, también atenuaremos los efectos que nos ocasiona el estrés y el ajetreo cotidiano. Es decir, la alimentación zen no es efectiva por sí sola, y ni siquiera se entiende como tal si está aislada y no se acompaña de un modo de ver y practicar la vida que sea coherente con la filosofía zen en su conjunto.

Por lo tanto, si sigues un estilo de vida y una alimentación zen, los beneficios van a ser múltiples. Algunos de ellos son los siguientes:

· Pérdida de peso: Si comes sin ansiedad y, sobre todo, si comes de un modo más natural, aportarás a tu organismo lo que necesita, sin calorías extra. El estado de ánimo más tranquilo y relajado te evita los antojos y los atracones, y la comida saludable y sin procesar te saciará de un modo más eficiente.

· Mayor energía: Al sentirte mejor física y mentalmente, tendrás más fuerzas y más energía para llevar a cabo tus tareas cotidianas. No queremos decir que por ingerir menos calorías vayas a tener más energía; esta te vendrá de un mayor aprovechamiento de lo que comes y, a la vez, de un ánimo más positivo para afrontar tus jornadas.

· Mejora de tu estado de ánimo: Sí, el estado de ánimo es causa de muchos de los beneficios que la alimentación zen te aporta, pero es que esto es algo que va y viene. Si llevas el estilo de vida que esta filosofía te propone, no estarás tan pendiente de determinados aspectos que afectan a tu moral, ni de otras cosas que te provocan necesidades materiales, insatisfacciones, etc.

· Estabilidad física y emocional: La filosofía y la alimentación zen propugnan que el equilibrio es lo que necesitas para conseguir el bienestar tan deseado. Si llevas una vida y una nutrición equilibrada, tu estado de ánimo será mucho más estable, sin altibajos emocionales, y tu organismo también se mantendrá en plena forma y con salud.

¿Qué alimentos son los mejores según la filosofía y la alimentación zen?

Como hemos dicho, para seguir un estilo de vida completamente zen, según su filosofía, habría que centrarse en alimentos lo más naturales posible y alejarse de los procesados.

En este sentido, la alimentación zen le da más protagonismo a los alimentos de origen vegetal, en especial a las legumbres y los cereales. También propone evitar aquellos que han sido tratados con productos químicos, fertilizantes o, en el caso de los alimentos de origen animal, aquellos que hayan sido tratados con hormonas.

Otra de las pautas principales de la alimentación zen se dirige a rechazar el consumo de grasas saturadas y de bebidas estimulantes que contengan alcohol y cafeína. Lo que sí se recomienda es el consumo de té, ya que ayuda a depurar el organismo.

En cuanto a su elaboración, lo ideal sería un trato cuidadoso y unos procesos de cocción lenta, que alteren en la menor medida de lo posible las propiedades nutritivas de los alimentos. Esto es algo que se aproxima a los postulados de la slow food, y que ayuda a llevar un estilo de vida más relajado y saludable.

Si quieres saber qué alimentos puedes incluir en tu dieta zen para lograr los mejores resultados en este sentido, puedes incluir en tu cesta todo tipo de cereales, como el arroz integral, el centeno, el trigo sarraceno o la avena, y también algunas verduras y hortalizas, como las acelgas, el tomate, las espinacas o los espárragos. En lo que se refiere a alimentos de origen animal, muy importantes para obtener proteínas, salmón y pavo son de los más recomendados.

¿Tiene riesgos seguir una alimentación zen?

Es importante saber distinguir entre las ventajas que puede proporcionar este tipo de alimentación y pensar que es una dieta milagro. Cualquier tipo de dieta, llevada al extremo, puede tener sus riesgos y consecuencias para la salud. Si quieres cambiar tu dieta alimentaria y enfocarte a este tipo de alimentación, lo mejor es que lo hagas bajo el control de un profesional médico o nutricionista, que no solo te asesorará sobre la mejor manera de llevarla a cabo según tus necesidades y condiciones, sino que también llevará un control detallado y continuado sobre tu estado de salud.

Recuerda que no todas las personas somos iguales y que lo que a unos les gusta y funciona, a otros les puede resultar todo lo contrario. Lo más importante es la salud y, en el caso de la alimentación, lo mejor para disfrutar de un bienestar completo es llevar una dieta cuidada y equilibrada y un estilo de vida saludable.

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