Todo lo que tienes que saber para empezar a correr

  • Cuerpo
cat-icon-on-post

A lo mejor llevas tiempo pensándolo, pero no te acabas de decidir. ¿Crees que tienes que cambiar tus hábitos y llevar una vida un poco más saludable? Un poco de ejercicio nunca te vendrá mal. Aunque mucha gente se apunte al gimnasio y comience a entrenar bajo la supervisión de un preparador, ésta no es la única opción. De hecho, puedes hacer algo más sencillo y por tu cuenta: puedes empezar a correr. ¿Nunca lo has hecho? ¿Tienes dudas o miedo a no hacerlo bien? No te preocupes, vamos a contarte todo lo que tienes que saber para empezar a correr por tu cuenta y comenzar a mejorar tu forma física en tan solo unas semanas.

1.- Antes de empezar a correr, precaución

Tu decisión de empezar a correr tal vez se vea motivada por un estilo de vida sedentario, en el que pasas mucho tiempo sentado y, sobre todo, largos periodos de inactividad.

Por eso, antes de lanzarte al asfalto, es mejor que tomes alguna precaución. No es cuestión de que pongas en riesgo tu salud y, además, es conveniente que afrontes tus nuevos retos con plenas garantías y en plena forma.

Lo ideal es que acudas a un especialista en materia de salud, especialmente si hace mucho tiempo que no practicas deporte, y le pidas su opinión sobre tus intenciones. Sus recomendaciones serán esenciales para que sepas dónde están tus límites o si tienes que tomar alguna medida concreta.

2.- La equipación es esencial, sobre todo el calzado

A lo mejor estás pensando que, para empezar a correr, vale con cualquier ropa. Podríamos decirte que lo ideal es que te hagas con una equipación específica y adecuada, pero es cierto que, dentro de lo que cabe, hay cosas secundarias o prescindibles.

Eso sí, a lo que no deberías renunciar es a unas buenas zapatillas. Y no vale con que sean nuevas, modernas y caras. Tus zapatillas para correr tienen que ser apropiadas para esta actividad y, preferiblemente, ajustadas a tu pisada.

No es lo mismo si tienes una pisada supinadora o pronadora, y no todas las zapatillas valen para todo el mundo. Si compras unas zapatillas que no sean las correctas, no solo estarás más incómodo, sino que puedes acabar con molestias y lesiones que te impidan practicar deportes durante un tiempo.

3.- Vete paso a paso

Si ya has completado estos dos pasos previos que te recomendamos, suponemos que ahora tienes unas ganas enormes de ponerte en marcha. Lo entendemos y lo compartimos, pero te recomendamos que vayas poco a poco.

No pienses que correr durante largos intervalos es algo fácil que podrás hacer el primer día. Aunque salgas al parque y veas a mucha gente corriendo muy ágil y muy rápido, tú no podrás ni deberás hacer eso. Estás empezando, por lo que tienes que ser cauto y conocedor de tus límites.

Prueba a hacer tiempos cortos, sin marcarte ningún objetivo ni mínimo. Y, cuando te canses, para y camina. Los primeros días, es bueno que vayas haciendo pequeños progresos de este tipo, dos minutos corriendo y dos caminando, o como te sientas bien. Verás cómo, paso a paso, irás aumentando tu resistencia y tus distancias.

4.- Programa tus entrenamientos y tus descansos

Lo bueno del running es que puedes planificarte por tu cuenta, sin depender de otras personas ni de contar con unas instalaciones en las que practicarlo. Y, por muy ocupado que estés entre el trabajo y la familia, siempre puedes sacar un ratito a lo largo del día, porque para correr no hace falta una hora concreta; lo puedes hacer en cualquier momento.

Pero cuando hablamos de una planificación y de las facilidades que tienes para salir a correr, no queremos decir que tengas que hacerlo todos los días, sobre todo al principio. Cuando empiezas a correr, lo normal es que tu cuerpo necesite un periodo de adaptación y ajuste a las nuevas exigencias que le estás marcando.

Por eso, si te has propuesto empezar a correr es bueno que planifiques cuáles son los días en los que vas a hacerlo y, de la misma manera, cuáles son los días en los que vas a permitir que tu cuerpo se recupere. Si coges el hábito, lo más probable es que cada vez te cueste menos recuperarte y, a la vez, puedas asumir carreras más exigentes.

5.- Busca compañeros y amigos que también corran

Aunque es habitual que la gente salga a correr sola, también es bueno hacerlo en compañía. Los beneficios de esto son múltiples, pero, aquí, sobre todo, nos vamos a fijar en los que te aporta cuando vas a empezar a correr.

Si tienes a alguien cercano que también está empezando a correr, puede ser una gran compañía, ya que muchos de estos procesos por los que estás pasando como principiante también los pasará él. Además, aunque no tengáis la misma capacidad física y vuestros ritmos sean distintos, las diferencias no serán tan grandes como si tienes un amigo que lleva años corriendo y participa en maratones.

Además, cuando uno empieza a correr, aunque la ilusión y la necesidad sean grandes, siempre puede haber momentos de pereza o, peor aún, de falta de motivación. Tener a alguien que está a tu lado en estos momentos iniciales es un apoyo muy útil para no decaer y dejar la aventura de correr antes de tiempo.

¿Y tú, ya has empezado a correr?

A lo mejor, en tu caso, lo de empezar a correr ya se queda un poco corto, porque llevas un tiempo dándole a la suela. Si es así, seguramente estos consejos te hayan traído buenas memorias y también te resulten prácticos para recomendar a nuevos runners.

De todas maneras, seguiremos aportando información útil para runners principiantes y avanzados. Es una manera sencilla y eficaz para mantener una actividad física saludable y alcanzar nuestro objetivo de bienestar.

Escríbenos y cuéntanos algunas de tus experiencias y anécdotas al respecto, tanto si vas a empezar a correr como si ya lo haces habitualmente. ¡Nos encantará compartir impresiones contigo!

[Total:0    Promedio:0/5]

Comentarios

compartir en redes