Consejos básicos para entrenar en casa

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El ejercicio físico es indispensable si se quiere alcanzar el pleno bienestar. Pero esto, en los últimos tiempos, se ha convertido en un gran problema para mucha gente. A la falta de tiempo para dedicarle al ejercicio se han unido unas profesiones mucho más sedentarias, en la que pasamos sentados delante de una mesa gran parte del día.

Si este es tu caso y quieres dar un paso adelante y lograr unos hábitos más saludables, pero te falta tiempo y ganas para ir al gimnasio, ya no tienes excusa. Aquí te vamos a dar una serie de consejos básicos para que comiences a entrenar en casa. De este modo, comenzarás a coger el hábito de hacer ejercicio y, poco a poco, lograrás una forma física mucho más saludable.

Busca un espacio adecuado

Para entrenar en casa tienes que contar con un espacio adecuado. No es necesario que tengas una casa enorme y que dediques una habitación en exclusiva para esto. Pero sí es conveniente que busques ese lugar en el que vas a hacer ejercicio siempre que puedas.

Este espacio ha de tener el tamaño suficiente para que puedas moverte sin dificultad y, sobre todo, sin golpearte con muebles, sillas, mesas, etc. Además, también tienes que pensar bien en cuál es el habitáculo que eliges. Lo mejor es que no sea uno demasiado transitado, para evitar interrupciones o distracciones mientras realizas tus ejercicios.

Elige el equipamiento que mejor te venga

Para entrenar en casa puedes contar con máquinas de ejercicio o, si no tienes el espacio y el presupuesto suficientes, usar artículos más económicos o, simplemente, realizar una rutina de ejercicios.

En el primer caso, las opciones más básicas pasan por las bicicletas estáticas, aunque hay gente que, con un poco más de recursos, opta por las elípticas, ya que son más completas.

Pero si lo que quieres es empezar un entrenamiento en casa sin marcarte objetivos ambiciosos y yendo paso a paso, te recomendamos que recurras a objetos más económicos, como una comba o un step, con los que también puedes quemar calorías sin tener que dedicar un espacio físico tan grande para su almacenamiento ni invertir una cantidad considerable de dinero. Ya tendrás tiempo de aumentar tu equipamiento si ves que lo necesitas en un futuro.

La ropa también es importante para entrenar en casa

Hacer ejercicio en casa no significa que se tenga que hacer de un modo chapucero. Si quieres mejorar tu forma física y quieres hacerlo en casa, tienes que planteártelo con la misma seriedad que si lo hicieras en un gimnasio.

Busca ropa y calzado adecuados para hacer ejercicio. Prendas que sean transpirables, buenos calcetines, ropa cómoda en general. Esto, aunque parezca algo solo estético, no lo es, y te permitirá llevar un entrenamiento mucho más efectivo.

La disciplina es tu mejor compañera

Mucha gente se apunta a un gimnasio porque cree que esto le motiva u obliga de algún modo a seguir una disciplina. Pero ni pagando las cuotas por adelantado consiguen habituarse a ir. Con esto queremos decir que, si quieres entrenar en casa en lugar de en un gimnasio, tienes que mentalizarte de que lo vas a hacer.

Para ello, establece un horario y unos días, e intenta respetarlos. Es decir, para que te acostumbres al hábito y a la disciplina, lo mejor es que siempre entrenes los mismos días y a las mismas horas. Y que lo hagas siempre, sin excusas. Esto no tienes que planteártelo como: “si tengo un rato libre, entreno”, sino como “éste es mi horario de entrenamiento y ya está ocupado para esa tarea”.

Calentamiento y estiramientos

Antes de realizar cualquier tipo de ejercicio o actividad deportiva es recomendable calentar y estirar. Pero cuando entrenas en casa, al estar en un entorno doméstico, rodeado de tus enseres cotidianos y con un ambiente más acogedor, puede que la pereza te lleve, o que pienses que éstos no son tan necesarios.

No te saltes estos pasos, porque son básicos para un buen entrenamiento, ya sea en casa o fuera de ella. Son esenciales para que tus ejercicios resulten completos y, sobre todo, para evitar lesiones.

Crea un entorno que te ayude a concentrarte

Al igual que te recomendamos que el espacio sea adecuado para llevar a cabo un entrenamiento eficaz, tienes que ayudarte con otros elementos que te ayuden a concentrarte y disfrutar de tu entrenamiento.

La música puede ser un buen elemento para acompañarte, ayudarte y que el entrenamiento se te haga más ameno. Pero también tienes que intentar alejarte de distracciones como el teléfono móvil, para no interrumpir tus ejercicios y poder avanzar adecuadamente hasta el final de tu plan.

La hidratación también es importante al entrenar en casa

Si cuando vas a entrenar a un gimnasio o al parque te llevas una botella de agua para ir bebiendo cuando notas que lo necesitas, en casa tienes que hacer igual. Y no vale pensar que tienes la cocina a pocos pasos y puedes ir a por agua cuando quieras, o que puedes esperar a finalizar tus ejercicios.

Repetimos, plantéate esto con toda la disciplina que tendrías si entrenaras fuera de casa, y eso incluye llevar tu botellín con agua para hidratarte de un modo cómodo y accesible, sin detener tus prácticas y sin salir de tu entorno de entrenamiento, que también significará perder la concentración y la efectividad del mismo.

Haz un plan de entrenamiento

La planificación es fundamental si se quieren conseguir unos objetivos. Esto es algo que habrás escuchado en el trabajo, en los estudios y en muchas otras cosas de la vida. Para entrenar en casa, también.

Prepara un plan de entrenamiento que sea realista y, a la vez, ambicioso. Márcate unas metas que vayan aumentando progresivamente y apunta todos tus logros. Llevar un registro te ayudará a ser más constante y concentrarte en superarte a ti mismo poco a poco.

Sí, se puede entrenar bien en casa

Si sigues estos consejos que te hemos dado aquí, estamos seguros de que puedes llevar a cabo un buen entrenamiento en casa, de un modo cómodo para tus horarios y, a la vez, más económico. Es cierto que requiere un poco más de disciplina y mentalidad, pero eso no quiere decir que no puedas hacerlo. Al contrario, puede que sea el primer paso que necesitas para habituarte a hacer ejercicio y, posteriormente, progresar en tus objetivos o apuntarte a un gimnasio para llevar tus rutinas al siguiente nivel.

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