Prepara tu propia calçotada en casa

  • Gastronomía
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Los calçots son una deliciosa variedad de la cebolla. Si nunca los has probado, estás de enhorabuena, porque la temporada termina en abril. Con un amplio contenido de vitaminas y minerales, una calçotada es una riquísima manera de comer sano y de pasar un buen rato.

Los calçots, o calsots en su grafía en castellano, no solo se pueden disfrutar a la brasa, también se pueden preparar al horno y el resultado es muy aconsejable.

Si quieres saber cómo preparar tu calçotada en casa sigue leyendo.

Cuenta la historia que a finales del siglo XIX un vallés (un campesino de la zona de Valls en Tarragona) llamado Benaiges preparó unas cebollas a la brasa. Por un descuido estas cebollas se quemaron por la parte exterior. En lugar de tirarlas, quitó las capas más chamuscadas y ¡oh, sorpresa! descubrió que aquello estaba tierno y sabroso. Como casi todos los grandes inventos, los calçots se descubrieron a causa de un descuido.

Desde ese momento los calçots empezaron a formar parte de las celebraciones de los valleses de la época y las calçotadas se han ido popularizando hasta convertirse en todo un evento, en el que grupos de amigos celebran alrededor de unos manojos de calçots.

Una fiesta gastronómica

Las calçotadas se han convertido en toda un institución, no solamente en la zona de Cataluña, sino que también podemos disfrutar de esta fiesta en otras provincias. Desde finales de invierno hasta principios de primavera estamos en temporada de calçots. Enero, febrero y marzo son los meses de calçotada.

Los calçots se asan sobre las llamas vivas
Los calçots se asan sobre las llamas vivas

Una calçotada es una excusa para reunirse con los amigos, comer un producto de temporada, disfrutar de su sabor y de pasar un gran rato. Normalmente los calçots se asan sobre las llamas vivas de los sarmientos (no de las brasas), hasta que las partes exteriores se quedan negras. A continuación, cada “hornada” se envuelve en hojas de periódico, aproximadamente de veinte en veinte, para que terminen de asarse con su propio calor.

Para comerlos se pelan las primeras capas para quitar las partes exteriores más quemadas y encontrar la parte blanca. Los calçots se comen acompañados siempre de su salsa, la salvitxada o el romesco, una deliciosa salsa a base de almendras, avellanas, tomates y ñoras. En las calçotadas tradicionales, las brasas de los sarmientos que han quedado se usan para asar butifarras y otras carnes, aunque los más puristas prefieren comer unas alubias con butifarra. Para gustos se hicieron los colores.

Así suele transcurrir una calçotada. Para los menos iniciados, se suele aconsejar el uso de un babero especial para no mancharse las manos y la ropa, ya que digamos que la manera de comer los calçots no tiene demasiado en cuenta la etiqueta que se tendría en otras celebraciones ¡Prepárate para mancharte a base de bien! Y para pasar un rato inolvidable en compañía.

¿Y si lo quiero hacer en casa?

Sarmientos, llamas vivas, ensuciarse, … No parece un plan que se pueda hacer en cualquier casa… La buena noticia es que si tienes un horno, puedes hacer una calçotada en tu casa. El resultado de asar los calçots en tu horno será también muy sabroso e igual de sano.

Los calçots se asan sobre las llamas vivas
Los calçots se asan sobre las llamas vivas

Para preparar calçots en casa, lo primero que necesitarás es comprar calçots, si tienes acceso a comprarlos frescos, o si no lo puedes hacer por internet. Suelen enviar packs con la salsa romescu y con unos cuantos baberos. La salvitxada o la salsa romesco se puede comprar ya preparada, pero una buena opción es prepararla tú mismo en casa. Los ingredientes no son muy difíciles de encontrar y la elaboración no es excesivamente complicada. Aquí te dejamos la receta para la mejor salsa de calçots del mundo.

Entrando en materia, para preparar calçots en casa primero deberás pelarlos y lavarlos bien para quitarles la arena, a diferencia de la calçotada al exterior, que ni se pelan ni se lavan. Deberás proteger la bandeja del horno, ya que soltarán bastante líquido. Es importante colocar los calcots paralelos y no poner más de dos capas, colocando los más pequeños debajo. Pon el horno a máxima potencia, y en media hora o cuarenta minutos ya tendrás tus calçots preparados para disfrutar. Mete la siguiente hornada y ya puedes empezar a disfrutar de tu calçotada casera.

Los calçots tienen un sabor muy particular, y a la brasa están deliciosos, pero no es la única manera de comerlos. En una crema también aportarán un sabor muy particular, y también se pueden añadir a una tortilla. El resultado es fantástico. Puedes encontrar numerosas recetas de fusión de esta variedad regional tan interesante, y por qué no, tú también puedes innovar. Atrévete a experimentar con nuevos sabores y combinaciones.

Disfruta de este manjar no solamente con la calçotada
Disfruta de este manjar no solamente con la calçotada

¿Por qué es sana una calçotada?

Los calçots son una variante de la cebolla o la cebolleta, muy parecidos a los puerros, pero más dulces y más finos. Tienen unas propiedades alimenticias muy parecidas a la cebolla o el puerro, es decir vitaminas y minerales – al fin y al cabo es una verdura -, son diuréticos, digestivos y antioxidantes. Su preparación, ya sea a la llama viva o al horno no usa ningún tipo de aceite o aditivo, así que estamos consumiendo un producto natural y preparado de una de las maneras más sanas y digestivas.

La salvitxada se realiza a base de tomates, pimientos, almendras y pan, por lo que sí podría resultar algo pesada, por lo que os recomendamos su versión más natural, la casera, para evitar posibles conservantes o ingredientes desconocidos. No se trata de una receta muy light que digamos, pero consumiéndola con moderación no estaremos haciendo ningún daño a nuestro organismo, sino todo lo contrario.

En cuanto a los alimentos que acompañan a la calçotada, carnes de la zona o las alubias con butifarra, podemos decir que no es el plato que todos los nutricionistas recomiendan para consumir a diario. La ingesta de carne cada vez se está poniendo más entredicho, por la sobreexposición a las proteínas y por la huella ecológica que deja su consumo. En cualquier caso, consumir carne con moderación, en porciones moderadas, no tiene por qué tener un impacto negativo en nuestra salud.

Lo mejor de una buena calçotada es pasar un buen rato, comiendo productos de la tierra y en compañía de los seres queridos.
Lo mejor de una buena calçotada es pasar un buen rato, comiendo productos de la tierra y en compañía de los seres queridos.

Las alcachofas también forman parte del menú, y para terminar se recomiendan unas naranjas, que ayudarán en la digestión. De todos los integrantes de la calçotada, el mayor enemigo para nuestra salud será el exceso.

Ingredientes naturales y de temporada. Lo mejor de una buena calçotada es pasar un buen rato, comiendo productos de la tierra y en compañía de los seres queridos. Comer en buena compañía sí que tiene un impacto muy positivo en tu salud y en tu ánimo.

Prepara tu calçotada como más te guste y ¡prepárate para pasar un día inolvidable!

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