Deliciosas y saludables sopas del mundo para preparar en casa

  • Gastronomía
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La sopa es sabrosa, calienta el cuerpo, hidrata y es nutritiva. Por algo es un alimento que está presente en todas las partes del mundo.

Si eres un fanático de la sopa, hoy te vamos a contar cómo preparar deliciosas sopas de las cuatro esquinas del mundo.

Una sopa resulta deliciosa en cualquier momento
Una sopa resulta deliciosa en cualquier momento

Las hay frías y calientes, ligeras y contundentes, hay sopas de todo tipo y para todos los gustos. La sopa es probablemente una de las primeras preparaciones culinarias que comenzó a preparar el hombre, cuando se encendió el primer fuego y puso agua a hervir junto con alguna raíz e incluso algún trozo de caza. Básicamente eso es la sopa: un líquido con sustancia y sabor que suele ser el resultado de hervir agua con diferentes alimentos. Es lo bueno de la sopa, que admite todo tipo de alimentos: verduras, carnes, cereales, e incluso leche o yogur sobre todo en sus variantes frías. Podemos encontrar sopas en la gastronomía de todo el mundo con diferentes variedades y diferentes maneras de preparación, aunque el fundamento es el mismo: un caldo en el que se han cocinado varios ingredientes. El resultado es un alimento delicioso, nutritivo, hidratante y económico.

Una buena sopa caliente reconforta en los días de frío y sus ingredientes la convierten en un importante aporte de agua, vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Una buena sopa puede y casi nos atreveríamos a decir que debe formar parte de una dieta equilibrada y variada. Este plato de cuchara, además de tener pocas calorías – todos los caldos se suelen desgrasar una vez preparados – tiene un gran poder saciante, y algo muy interesante es la manera en que se come, lentamente, a cucharadas, algo que ayuda a que nuestra forma de comer sea tranquila y pausada, sentado a la mesa, por lo que favorece unos hábitos alimenticios saludables. Un alimento ligero perfecto para comer en cualquier momento del día e ideal para cenar, ya que nos ayudará a conciliar el sueño.

Hay muchas razones para tomar una buena sopa varias veces a la semana, y por eso hoy te traemos cuatro sopas procedentes de las cuatro esquinas del mundo para que puedas prepararlas y así variar tu menú de comida sana.

La sopa es un alimento delicioso, nutritivo, hidratante y económico.
La sopa es un alimento delicioso, nutritivo, hidratante y económico.

Caldo de pollo, una receta universal

El caldo de pollo es la forma de sopa más habitual por estas latitudes, pero es una receta muy extendida, y si bien tiene diferentes variantes acompañado de diferentes verduras, su elaboración es muy sencilla y el resultado polivalente y muy sabroso.

Un buen caldo se compone de una base de verduras a la que añadiremos el pollo. Las verduras más recomendadas: la zanahoria, cebolla, puerro y apio. A nosotros nos gusta añadir un puñadito de garbanzos que le darán un sabor muy especial. Por último el pollo, una muslo o los restos del despiece servirán.

Cuando cocemos el agua con estas verduras lo que estamos haciendo es extraer su sabor y sus nutrientes. El caldo de pollo debe hervir unas tres horas, si es en olla exprés unos veinte minutos. Durante la cocción puede ser necesario espumar el caldo. Retirar las verduras y el pollo, meter en la nevera y cuando esté frío desgrasar.

Este caldo puede servir como base para otras sopas, si lo filtramos y quitamos las impurezas tendremos consomé y si le echamos fideos, una rica sopa de fideos, sana, hidratante y natural. Perfecta para una cena ligera y para aliviar los síntomas del catarro.

Sopa azteca: el sabor de México

Para hacer esta típica sopa mexicana necesitarás caldo de pollo (500ml), tortillas de maíz (dos o tres), unos 30 gramos de chile pasilla o chile negro, 500 gramos de jitomate o tomate, es lo mismo, queso panela (se podría sustituir por ricotta si no lo encontraras), medio aguacate y sal, pimienta y aceite.

Se fríen las tortillas cortadas en julianas y los chiles cortados en aros, por otro lado, licuamos el jitomate con el ajo y la cebolla y lo pasamos por la cacerola, mientras tanto agregamos el caldo de pollo, al que se le añade la sal y la pimienta.

La sopa azteca se sirve en un cazo de barro. Vierte el caldo de pollo mezclado con el tomate en la cazuela, a continuación se añaden las tortillas, el chile, el queso y el aguacate cortado a tu gusto, y ¡lista para tomar! Una sopa contundente, ligeramente picante y muy, muy rica.

Tu sopa azteca lista para comer
Tu sopa azteca lista para comer

Sopa miso: desde Japón para reconfortar cuerpo y alma

La sopa miso es un plato sencillo de hacer. Aunque no ser tan sencillo conseguir los ingredientes, podrás encontrarlos fácilmente en tiendas especializadas. Estos son: 800 ml caldo dashi, 10 gramos de alga wakame, 4 cucharadas soperas de miso, 150 gramos de tofu y un puerro.

Empezamos por el caldo, un caldo dashi, la base de muchos platos de la cocina japonesa que se elabora con alga kombu o kelp y copos de bonito seco (katsuobushi). Este caldo se elabora poniendo a remojo las algas kombu en un litro de agua durante dos horas. Luego ponemos a hervir este agua sin las algas, que hemos retirado previamente. Dejamos el agua hervir un minuto y apagamos el fuego. Echamos el katsuobushi para que infusione durante 15 minutos. Colamos este caldo con un colador lo más fino posible e incluso con una tela. También podemos encontrarlo ya preparado.

El miso es el otro ingrediente principal de esta sopa. Su nombre en japonés significa “fuente del sabor” y es una pasta aromatizante, hecha con semillas de soja y/o cereales y sal marina fermentada con el hongo koji. Disolvemos el miso en el caldo a fuego lento, añadimos el alga wakame previamente hidratada, el tofu y decoramos con el puerro cortado en rodajas muy finas.

La sopa miso también se come con palillos
La sopa miso también se come con palillos

El gran poder nutritivo de la harira

La harira es una sopa marroquí a base de carne, verduras y legumbres muy popular sobre todo porque es lo que se suele comer en el momento de romper el ayuno durante el Ramadán. Hemos encontrado esta receta que nos ha encantado por ser de elaboración sencilla. El resultado es sorprendente y muy auténtico. Los ingredientes son: pollo, garbanzos, lentejas, tomate, apio, cebolla, ajo, limón y especias, muchas: cúrcuma, jengibre, azafrán, cilantro y perejil.

Para elaborarla haremos un caldo de pollo y un sofrito con todas las verduras, al que añadiremos al final la canela, el pimentón, la cúrcuma y el jengibre. Se agregan las lentejas y los garbanzos, dos cucharadas de harina disueltas en agua y limón y se deja cociendo diez minutos más. Obtendremos una sopa sabrosa, reconfortante, alimenticia y diferente.

Tómate una buena sopa para sentirte mejor
Tómate una buena sopa para sentirte mejor

La sopa de piedras

¿Conoces la fábula de la sopa de piedra? Este narración popular cuenta cómo un soldado llegó a un pueblo, exhausto tras una ardua batalla. Fue pidiendo algo de comer casa por casa y nadie le quiso dar nada. En la última casa, solamente pidió una cacerola y un poco de agua para hacer la sopa más deliciosa del mundo. El soldado echó una piedra en la cacerola y la mujer de la casa le preguntó cómo era esa sopa. el soldado le dijo que quedaría mucho más rica si le dejaba una zanahoria. A continuación una vecina se interesó por esa deliciosisima sopa y el soldado le dijo si tenía un hueso para que estuviese aún más rica. Así, esa misteriosa sopa fue haciéndose famosa en el pueblo y todos los vecinos se acercaron a curiosear. De esta manera y entre todos los habitantes, consiguieron en efecto la sopa más sabrosa del mundo.

La sopa de piedras, la mejor del mundo
La sopa de piedras, la mejor del mundo

Esta fábula, que sirve para hablarnos de la importancia de la cooperación y el trabajo en equipo, es también un bonito ejemplo de cómo hacer un delicioso caldo, aquí y en cualquier parte del mundo. Cuantos más ingredientes tenga, mejor sabrá y más nutritiva será. Un alimento completo, bajo en calorías y grasas, que nos hidrata, nos sacia rápidamente y nos recuerda los placeres del comer despacio sentado en una mesa.

Desde luego, no podía ser más completo.

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