¿Qué es una dieta disociada y cómo te puede beneficiar?

  • Gastronomía
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En anteriores ocasiones ya te hemos hablado de las distintas dietas alternativas que tienes a tu alcance para cambiar tus hábitos alimenticios y mejorar tu estado físico. Hoy, queremos centrarnos en la dieta disociada, un tipo de dieta seguida por mucha gente, que propone una serie de reglas a la hora de combinar alimentos para conseguir unos hábitos saludables y otros muchos beneficios.

¿Qué es una dieta disociada?

Una dieta disociada es un tipo de dieta que incluye todos los grupos de alimentos y que, a diferencia de otro tipo de dietas, no es restrictiva. La dieta disociada no tiene como único objetivo la bajada de peso, sino que es apta para aquellos que quieran mantenerse o para aquellos que deseen mejorar el estado de su sistema digestivo.

El modo de conseguir esto es a través de un modo de alimentación en el que no se consumen determinados alimentos de forma conjunta. De un modo más concreto, la dieta disociada defiende que nuestro aparato digestivo no está preparado para asimilar de un modo eficiente las grasas, las proteínas y los carbohidratos cuando éstos se ingieren en una misma comida.

Pero eso no quiere decir que no se puedan comer algunos de esos alimentos. Al contrario, si lo que temes de las dietas es que te prohíben gozar de esas cosas que tanto te gustan, aquí no tendrás esos límites. Las dietas disociadas te dejan comer aquello que te guste, siempre y cuando no lo mezcles con otros alimentos con los que no te conviene si quieres mantener o reducir el peso.

Consideraciones básicas con respecto a la dieta disociada

Aunque la dieta disociada permita comer de todo y tampoco limite las cantidades, sí que tiene unas cuantas reglas que hay que seguir para conseguir los objetivos, sobre todo cuando se pretende bajar de peso, y no solo mantenerlo.

Para empezar, se deben realizar cinco comidas al día, de un modo espaciado y equilibrado, para no acometer ninguna de ellas (sobre todo las principales) con demasiada ansia, ya que esto conlleva el riesgo de acometer excesos para saciar el hambre. A la vez, hay que respetar los tiempos de digestión entre una comida y otra, y se considera óptimo dejar pasar entre dos y tres horas antes de volver a comer.

En las comidas, no se deben mezclar nunca las proteínas y los hidratos de carbono. Es decir, se puede comer todo tipo de carnes, pescados, legumbres, etc., y también está permitido comer arroces, pastas, patatas, pan o cualquier tipo de cereal. Pero estos grupos de alimentos no se pueden consumir a la vez.

En general, las verduras están permitidas siempre y con todo tipo de alimentos, aunque no se recomienda mezclarla con la fruta. Sobre ésta, también se recomienda no mezclarla con otros alimentos y, sobre todo, no comerla a modo de postre. El mejor uso para la fruta, según la dieta disociada, es comerla a media mañana o a media tarde, sola y con el estómago vacío.

Los lácteos no se recomiendan como postre, pero sí que se permite comer yogur con bífidus. De todas maneras, es bueno terminar las comidas con algún tipo de infusión o café.

Las comidas que se suelen considerar poco recomendables en las dietas disociadas son aquellas que, por su elaboración, sí conllevan la mezcla de los grupos de alimentos incompatibles. Por ejemplo, los fritos, las carnes rebozadas, o la comida rápida. Tampoco se considera bueno, sobre todo por su exceso calórico, son las bebidas alcohólicas.

¿Cuáles son los beneficios de la dieta disociada?

Las dietas disociadas pueden aportarte un nuevo modo de alimentación en el que no veas tantos límites sobre las cantidades y sobre los tipos de alimentos que puedes comer, sobre todo en comparación a otros tipos de dietas y alimentaciones alternativas.

Mucha gente que busca perder peso o mantenerse de un modo menos restrictivo opta por este modo de comer, al que simplemente hay que habituarse a través de unas pautas y reglas que se siguen de un modo constante. De todas maneras, la dieta disociada no es un tipo de dieta única, sino que hay distintas variantes y puede que, según cada caso personal, se deba acudir a una u otra.

Si en tu caso te parece una dieta interesante y crees que te puede servir para cumplir tus objetivos nutricionales y de salud de un modo sencillo, lo mejor es que acudas a un médico o nutricionista, para que te asesore sobre el modo en que debes seguir una dieta disociada.

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