Shinrin yoku: baños forestales como terapia contra el estrés

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Pasar tiempo alrededor de los árboles nos puede ayudar a mejorar nuestra salud. El shinrin yoku o baño forestal es una terapia procedente de Japón que consiste en aprovechar todo lo que el bosque nos ofrece. No se trata solamente de respirar aire puro y de desconectar de las tensiones del día a día, es también una manera de entrar en contacto con la Naturaleza y reconectar con nosotros mismos.


El poder de la Naturaleza es enorme, inconmensurable, y va mucho más allá de lo que nos podemos imaginar.

Hoy os vamos a hablar del poder que tiene la Gran Madre para mejorar tu estado de ánimo. Desde dar un simple paseo por el bosque, hasta la práctica conocida como baño forestal, shinrin yoku en japonés y mandarín, y sanlimyok en coreano, lo cierto es que sumergirse en la inmensidad de los bosques, los árboles y el aire limpio es mucho mejor para nuestra salud de lo que pensamos.

Una sencilla solución

Pasear por el bosque puede ser la respuesta a muchos de nuestros problemas. O al menos así lo piensa el gobierno japonés, que desde 2004 ha invertido alrededor de tres millones de euros en investigar sobre los beneficios que ésto tiene en nuestro cuerpo. El shinrin yoku es una práctica que inició la Agencia Forestal de Japón en el año 1982 como una iniciativa para poner en valor sus bosques, que ocupan más de la mitad del territorio del país, una superficie nada desdeñable. También estaban dando respuesta a una demanda creciente en la población urbana, sujeta a unos crecientes niveles de estrés.

Caminar y hacerlo en la Naturaleza no solamente nos ayuda a desconectar de un ajetreado día a día, a entrar en contacto con el aire puro y con bellos paisajes, lejos de ruidosas calles, del hormigón, de los gentíos y de las invitaciones publicitarias a convertirnos en una persona mejor, más guapa y con más necesidades creadas. La vegetación, la Madre Tierra nos lleva a olvidarnos por unos momentos de todo ese mundo de consumismo y vanidad en el que vivimos, en el que debemos cumplir unas exigentes expectativas. En la Naturaleza somos una criatura más, que respira aire puro y no necesita demasiadas cosas para ser feliz.

Si a este contacto con nuestro yo más puro añadimos una caminata, una sesión de ejercicio ligero, los resultados son inmejorables. Caminar es uno de los mejores ejercicios para la mente y el cuerpo que podemos hacer. Se trata de un ejercicio aeróbico de baja intensidad, pero que tiene más beneficios de los que podemos pensar, y es una actividad fundamental para combatir muchas enfermedades. Añadamos a la obesidad y la diabetes, el estrés y la ansiedad, que según la OMS se han convertido en causantes directos de muchas patologías asociadas a muertes prematuras.

La comunicación y el contacto con la Naturaleza a través de los cinco sentidos es un elemento importante en las tradiciones sintoístas y budistas en las que hunde sus raíces la práctica del shinrin yoku, de la que se benefician más de dos millones y medio de japoneses afectados por el estrés, la ansiedad y el insomnio de la vida en la ciudad.

Una sesión de shinrin yoku dura unas dos horas. Se mide la presión arterial y otras variables fisiológicas de los participantes antes y después del paseo, para controlar y comprobar la eficacia de este tratamiento. En esta práctica intervienen no solamente los efectos positivos del ejercicio de caminar, sino que también entran en juego el aire que se respira, que produce efectos positivo a nivel neuropsicológico.

Perderte en el bosque te ayudará a encontrarte a ti mismo

No necesitamos que midas nuestras variables fisiológicas para comprobar que un buen paseo por el bosque nos ayuda a reconectar con nosotros mismos, a respirar aire puro, a relajarnos y a desconectar del día a día. Incluye una visita periódica a la Naturaleza en tu rutina semanal o mensual y notarás los efectos positivos de manera inmediata. Los estudios japoneses afirman que estos beneficios duran hasta una semana. Un consejo: olvídate del móvil.

Utilizar los baños forestales es una práctica muy beneficiosa para nuestra salud global, por lo que te recomendamos que lo pruebes y seguro que te aficionas. Esto también nos enseñará a cuidar nuestros bosques, a amar a la Naturaleza y respetarla, a entrar en una nueva conexión que también nos ayudará a estar bien, una importante metal vital y que desde Vive 0,0 te invitamos a practicar.

¿Te apuntas?

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