¿Qué es el estado de flow y cómo conseguirlo?

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¿Sabes lo que es el estado de flow? Flow significa fluir, y el estado de flow es un estado mental en el que lo que estamos haciendo transcurre de forma fluida, con facilidad.

Cuando entramos en estado de flow nuestra energía está enfocada y nos hallamos totalmente implicados con la tarea que estamos realizando. Hay quien incluso dice que es el estado de felicidad. Hoy te contamos cómo conseguirlo fácilmente.

Te puede ocurrir cuando estás trabajando o cuando estás realizando alguna de tus actividades favoritas, cuando haces deporte o cuando estás llevando a cabo un trabajo creativo. De hecho, este estado es especialmente común en los pintores, que pierden la noción del tiempo mientras están trabajando, incluso llegan a olvidarse de sus necesidades básicas, como comer o beber agua. Este estado impresionó de tal manera a Mihály Csíkszentmihályi, un profesor de psicología e investigador dentro del campo de la psicología positiva, que se ha dedicado a estudiarlo en profundidad.

Un alto grado de concentración en un limitado campo de atención

El estado de flow es un estado de plena concentración, no hay nada alrededor, solamente tú y lo que estás haciendo. Este nombre hace referencia a los testimonios de las personas que fueron entrevistadas durante las investigaciones sobre este estado de conciencia: los entrevistados coincidieron al describir su experiencia en que se sintieron como si una corriente les llevara hacia adelante. A este estado mental se le llama también como “estar en la zona”.

El estado de flow es un estado de mucha creatividad, en el que no cabe nada más que lo que estamos haciendo, todo lo demás no existe. Nos sentimos llevados por la corriente, porque es un estado productivo, en el que parece que las cosas van saliendo solas. Esto no sucede porque estemos haciendo una tarea muy fácil, sino porque estamos completamente entregados a nuestra tarea. Estamos haciendo algo que nos gusta, más aún, que nos apasiona, tanto que nos olvidamos de comer o incluso de dormir.

Las características de esta fructífera experiencia de flow son un alto estado de concentración, de estar completamente absorbidos por lo que estamos haciendo, una sensación de éxtasis, de estar fuera de la realidad, con un sentimiento de claridad, de saber perfectamente lo que uno está haciendo, de serenidad y motivación.

Hay quien compara este estado con la felicidad completa: estamos haciendo algo que nos tiene completamente absorbidos y en ese momento no cabe otra cosa en nuestra mente: ni preocupaciones, ni discomfort. Todas nuestras capacidades están ocupadas por la actividad que estamos desarrollando. Se trata de un estado de fusión entre acción y conciencia, que a veces se ha dado en identificar con la unión del cuerpo y la mente, con la superación de esa dualidad.

El estado de flow es meditación, es momento presente

Todas estas características nos llevan a identificarlo con conceptos de culturas orientales como el budismo, y no andamos muy descaminados ya que este estado, en el que sentimos que hemos abandonado nuestro ego, tiene mucho que ver con las actitudes de meditación y de acción en culturas como la japonesa o la hindú, en las que la meditación en estos términos tiene un papel tan importante.

Y es cierto que la meditación, incluso la meditación que practicamos en occidente, el mindfulness se basa en llegar a este estado de superación de nuestro ego, en el que nos paramos a observar el momento presente, simplemente a estar ahí. Practicar la meditación nos ayuda a llegar a estados de concentración muy elevada.

Todos podemos alcanzar este estado

Entonces, ¿cómo conseguir fácilmente llegar al estado de flow? En primer lugar es importante la motivación. Ama lo que haces: busca actividades que te gusten, evita las distracciones, y sobre todo es importante centrarse en el proceso y no en los resultados. Éstos ya llegarán.

Realiza labores creativas, no tienen por qué ser necesariamente manuales. Las labores intelectuales también nos pueden llevar a una concentración máxima. Se trata de labores activas, como pintar o escribir, e incluso leer. Ver la televisión o contenidos en tu móvil no está en la lista.

Busca el momento para hacer estas cosas. Si no encuentras un lugar y un momento preciso para tus actividades, es difícil que la concentración llegue. Ya lo decía Picasso, la inspiración nos debe encontrar trabajando. No te pares a esperarla, porque no llegará. Búscala.

Entrena tu mente: medita para mantener la atención y trabajar la concentración, para trabajar la superación de tu ego y entrar en contacto con el momento presente.

Cuando las cosas nos salen bien y disfrutamos con lo que estamos haciendo podemos decir que hemos encontrado la felicidad, o al menos un momento de felicidad. Pruébalo. O mejor dicho, búscalo.

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