Cenas ligeras que le encantarán a tus hijos

  • Gastronomía
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A veces nos faltan las ideas a la hora de confeccionar nuestro propio menú, y esto puede resultar un grado más complicado si tenemos que pensar en qué le damos de comer a nuestros peques. Para que esto no te suceda, y puedas ampliar un poco tu abanico gastronómico, te vamos a proponer aquí unas cenas ligeras que les encantarán a tus hijos. Con estas recetas ricas, divertidas y saludables, seguro que triunfas en la mesa ¡y se van contentos a la cama!

El primer problema que se plantea muchas veces a la hora de pensar en cenas para los más pequeños es conseguir aunar algo nutritivo y sano con algo que les guste. No nos engañemos, esto puede ser más que complicado, porque lo ideal es incluir alimentos como verduras y hortalizas, y éstas, en muchas ocasiones, no son las preferidas por los niños.

Pero con un poco de arte, de cariño y de imaginación, podemos lograr configurar unos platos ricos, que no les parezcan aburridos ni una obligación, y que cubra todas las necesidades nutritivas para que crezcan sanos y fuertes.

Tomates rellenos de atún

La base de este plato son los tomates, que son una fuente muy buena de vitaminas y, a la vez, son muy versátiles. Si acostumbramos a los niños a comer tomate desde pequeños, no solo disfrutarán de sus ventajas nutritivas, sino que también podrán aprovechar sus virtudes de multitud de maneras y en cientos de recetas.

En este caso, es un plato frío, y lo bueno es que el atún es algo que suele gustar, por lo que a muchos niños les divertirá ver los tomates rellenos con el atún y todo lo demás que queramos incluir. La manera más popular de hacerlo es a modo de ensaladilla, con un poco de huevo, mayonesa y, si se quiere, patata cocida. Pero también se le pueden añadir otros ingredientes como guisantes, zanahoria, aceitunas, anchoas…

Y lo mejor es que, partiendo de esta idea, se pueden pensar en otras recetas de cenas ligeras, ya que los tomates se pueden rellenar de casi cualquier cosa, desde pollo a arroz, pasando por pescado u otras verduras.

Pizza de verduras

La pizza es algo que a todos los niños les llama la atención. Tal vez esto te haga pensar en que una pizza es una cena fácil y socorrida, pero no la más saludable, aunque todo depende un poco de cómo la plantees.

Lo primero, para lograr un plato más sabroso y saludable, es prepararla en casa, y prescindir de los productos enviados a domicilio y los congelados. La masa la puedes hacer tú o ayudarte con algunas de las que ya vienen en forma de rollo para que amases y estires. A partir de aquí, tú eliges el tipo de queso que quieres echarle (o prescindir de él), el tomate que usas como base y, claro está, las verduras que quieres añadir.

Lo clásico es echarle tomate natural, o tomates cherry, champiñones y cebolla, aunque puedes añadir o eliminar ingredientes, ya que hay muchísimas alternativas: berenjena, calabacín, pimientos, patatas, maíz, etc.

Tortilla de espinacas

Las tortillas son otro de los platos que nunca faltan en los recetarios más clásicos y que, a su vez, también gustan a los niños. Por este motivo, son una receta útil para que coman otro tipo de alimentos que tal vez no les llamen tanto la atención en el plato por sí solos.

Un ejemplo de esto es la tortilla de espinacas, que a la vez de nutritiva y sabrosa, también le dará un gran aporte nutritivo a los peques, y seguro que tú no te resistes a comer de ella.

Si quieres darle un toque un poco distinto, puedes añadirle unos piñones, para que tenga un tacto más crunchy, o un poquito de queso, para que esté más jugosa, y seguro que consigues triunfar con todos los comensales.

Hamburguesa de garbanzos

Otra receta de cena ligera que puede ser todo un éxito es la de la hamburguesa de garbanzos, que, al igual que con la pizza de verduras, es un tipo de comida que fascina a los pequeños y que les permite comer legumbres de una manera menos aburrida.

Solo tienes que calentar unos garbanzos bien escurridos en el microondas, aplastarlos y mezclarlos con un poco de aceite de oliva y formar las hamburguesas. Luego, a la plancha y a montarlas como prefieras, ya sea entre panecillos con lechuga y tomate, o acompañándolas de una ensalada o de queso de burgos, por poner unos ejemplos.

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