Descubre el hoʻoponopono, un método hawaiano de resolución de problemas

  • Mente
cat-icon-on-post

Ho’opoopo… ¿qué? Esta extraña palabra se refiere a una práctica de resolución de problemas basado en la reconciliación y el perdón. El hoʻoponopono lo practicaban los curanderos indígenas de Hawai, pero debido a la filosofía que subyace en esta práctica ha sido adaptada por gurús modernos e incluso ha llegado hasta las Naciones Unidas.

Por algo será. Descubre este interesante y sorprendente método de resolución de problemas.

No eres la única persona que nunca ha oído esta palabra. No te preocupes. Hoʻoponopono es una antigua práctica hawaiana de reconciliación y perdón. Y no es raro que un paraíso como la Polinesia sea la cuna de este popular método de resolución de problemas. En la actualidad su traducción sería simplemente corregir, y según el Diccionario Hawaiano significaría poner en orden, revisar, supervisar o gestionar, de la misma manera que los hombres se preparan para coger una ola en sus canoas. Una segunda acepción se refiere a las terapias familiares en las que se enmiendan las relaciones a través de rezos, discusiones, arrepentimiento y perdón.

Arreglar las relaciones

Es esta última acepción a la que se refiere esta célebre práctica, que hoy en día ha sido adoptada por muchas personas como un método de resolución de conflictos fuera del contexto de los curanderos indígenas y del ámbito familiar,  ya que la filosofía que existe detrás del Hoʻoponopono puede resultar muy útil en nuestros días para la resolución de problemas.

En los últimos años del siglo XX se han incluido elementos de otras culturas como la asiática y se ha conformado una enseñanza en la que la gratitud, la meditación y la responsabilidad sobre nuestros actos tienen una importante presencia.

¿Qué has hecho?

Este es la pregunta que se solía hacer cuando algún miembro de la familia caía enfermo. La idea principal es que al romper el kapu, las leyes espirituales, se causa la enfermedad y no se recupera la salud hasta que esa culpa no se expía. Se trata de una terapia familiar, como la podríamos entender hoy en día, en la que se realizan reuniones para evitar que aparezcan los problemas, y una una vez que han aparecido, cuando una persona caía enferma, a causa del estrés, de la culpa, el enfado o la ausencia del perdón.

El ritual tradicional comienza con un rezo y a continuación se expone el problema y se discute la transgresión. En ocasiones hay silencios para reflexionar y procesar las emociones y los daños. Se trata de una práctica reflexiva y cooperativa, en la que los valores y la introspección son muy importantes. Es posible que por estos motivos el Hoʻoponopono se haya adoptado en la modernidad como una práctica de resolución de problemas basada en la meditación.

Somos los creadores de nuestras propias circunstancias

Si bien no podemos atribuir la enfermedad a algo que hayamos hecho mal, sí que es verdad que en muchas ocasiones la ansiedad y los nervios le pueden pasar factura a nuestra salud. En 1976 Morrnah Simeona, una curandera hawaiana adoptó las creencias y prácticas del Hoʻoponopono a las realidades sociales de la época. El perdón mutuo y la reconciliación junto a sus estudios sobre la filosofía oriental completaron este método de resolución de problemas. Conceptos como gratitud, desapego y meditación se combinaron con esta práctica, que se llegó a presentar en Naciones Unidas, así como en diferentes escuelas y universidades, además de organizar seminarios para difundir la filosofía de Hoʻoponopono.

Tras la muerte de Simeona, uno de sus discípulos continuó con su labor y escribió un libro en el que explica cómo llegar al estado cero, un estado en el que no tendríamos límites, posibilidades vitales sin fin. Para llegar hasta él se debe usar un mantra en el que repetimos: “Te quiero. Lo siento. Por favor, perdóname. Gracias”

Puede que todo esto te resulte un poco ajeno, y aunque no sigas la filosofía del Hoʻoponopono al pie de la letra, sí que es cierto que ésta tiene muchas cosas que enseñarnos. Somos responsables de nuestros actos (según el Hoʻoponopono también lo somos de todo lo que sucede a nuestro alrededor)  y nuestras circunstancias son producto de éstos. De la misma manera el perdón mutuo, la comunicación y el estar agradecido de lo que tenemos son muy importantes para nuestro bienestar. Cambiemos nuestra forma de ver las cosas, dejemos el orgullo a un lado y aprendamos a querernos y a querer a los demás.

¿Estás de acuerdo?

Comentarios

compartir en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.