10 pasos para obtener hábitos de alimentación saludable

  • Gastronomía
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La alimentación es algo básico para gozar de buena salud. Pero sabemos que no siempre se conoce la manera de llevar a cabo una buena alimentación, o resulta complicado hacerlo. Para que no lo veas como algo imposible, y puedas seguir tu camino hacia bienestar con todo el éxito, te dejamos aquí 10 pasos sencillos para que obtengas unos hábitos de alimentación saludable.

1.- Fija un horario y sé disciplinado

Normalmente, se recomienda hacer cinco comidas al día. Éstas mantienen al cuerpo siempre alimentado y evitan que te des atracones enormes ocasionados por pasar mucho tiempo sin comer, así como el picoteo entre horas que tanto daño puede hacer a tu nutrición. Si haces las comidas todos los días a la misma hora, te será más fácil controlar el apetito y mantener unos hábitos de alimentación saludable.

2.- Mejor slow food que fast food

Uno de nuestros fallos más grandes a la hora de comer es hacerlo con prisas, sin prestarle el tiempo necesario, ya desde el momento de comprar y cocinar. La comida rápida te puede ser útil para determinados momentos o urgencias, pero no es lo mejor para tu salud ni tu bienestar. Come despacio, mastica bien, hazlo con calma y respeta los tiempos necesarios para que la comida no sea ese compromiso que te quieres quitar de encima lo antes posible.

3.- Más frutas y verduras

Tradicionalmente se ha dicho que lo conveniente es comer 5 piezas de fruta y verdura al día, pero la mayoría de la gente no llega a esa cifra. No es cuestión de convertirse en vegetariano o vegano, simplemente es cosa de buscar una alimentación más saludable, y esto pasa por aumentar el porcentaje de frutas y verduras al día,

4.- Bebe agua

La ingestión de líquidos es buena y, aunque muchas veces nos parezca que bebemos mucho, puede que no sean ingestas tan saludables. Esto es, la presencia de bebidas carbonatadas y azucaradas en nuestra dieta es mucho más habitual de lo que pensamos y mucho menos recomendable de lo que creemos. Lo principal, porque no quitan la sed y tienen muchas calorías. Por eso, siempre que tengamos sed, lo más sano es beber agua.

5.- Lácteos desnatados y grasas saludables

La suerte que tenemos hoy en día al hacer la compra es que hay versiones desnatadas o desgrasadas de prácticamente todos los alimentos lácteos. Del mismo modo, fíjate bien en las grasas de los productos que compras. Muchas veces se ataca a cualquier cosa que tenga grasa, pero no todas las grasas son iguales ni tienen por qué ser malas. Por ejemplo, el aceite de oliva tiene unas propiedades nutritivas muy interesantes. Simplemente, es cuestión de saber elegir lo que se come, y así se dará un paso muy importante hacia una alimentación saludable.

6.- Elige bien los alimentos de origen animal

Aunque insistamos en los beneficios de comer frutas y verduras, no hay por qué descartar del todo las carnes y los pescados. Pero lo que sí se puede hacer es elegir mejor entre ellos, primando los pescados (sobre todo azules) y las carnes blancas sobre las carnes rojas o los embutidos.

7.- Una alimentación lo más completa posible

Una verdadera alimentación saludable es una alimentación completa, y esto quiere decir que hay que introducir de todo, desde verduras y frutas hasta legumbres, cereales, proteínas animales, lácteos, etc.

8.- Modera las cantidades

A veces comemos más de lo que necesitamos, incluso cuando cambiamos de hábitos alimenticios, ya que pensamos que, por comer cosas más sanas, podemos aumentar exponencialmente la cantidad. Moderar las raciones que se ponen en cada plato es una gran idea, como también lo es mesurar la cantidad de sal y azúcar, que siempre se pueden rebajar y vendrá bien a nuestra salud.

9.- No hagas locuras, los milagros no existen

Hay ocasiones en las que se decide cambiar de hábitos alimenticios buscando bajar de peso y, para ello, se recurre a dietas variopintas. El problema de las dietas viene cuando no están supervisadas por un médico o un nutricionista, ya que no suelen cumplir su cometido y, lo que es peor, pueden llegar a ser peligrosas para la salud.

10.- El ejercicio también ayuda

La vida sedentaria es uno de los grandes males de hoy en día, y por eso, en el conjunto de la alimentación y la nutrición, siempre se incluye la práctica de ejercicio. No queremos decir exactamente practicar deporte de modo continuo, ni ir al gimnasio hasta reventar. Según la capacidad y características de cada uno, puede ser suficiente con salir a caminar media hora al día, algo que se logra, simplemente, renunciando un poco al coche o al transporte público.

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