Bloqueos emocionales: qué son y cómo liberarlos

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Si alguna vez te has quedado sin palabras, o no has sabido cómo expresar exactamente cómo te sientes, ya sabes lo que es un bloqueo. Estos suelen ser consecuencia de la negación de algún pensamiento o emoción. Todos podemos ser víctimas de ellos, ya que a veces la mente nos juega malas pasadas. Aprende a identificar tus bloqueos y a liberarlos para mejorar tus relaciones con los demás y contigo mismo.

Un bloqueo se define como el impedimento del funcionamiento normal de algo. Podemos bloquear un circuito eléctrico o una cerradura, pero también podemos bloquear nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Efectivamente, un bloqueo mental o emocional se trata de un mecanismo de defensa que nos auto imponemos de manera inconsciente, y son estos bloqueos los que nos impiden articular palabra en algunos casos, en otros actuar según nuestras emociones o nuestro criterio. Los bloqueos emocionales, como su propio nombre indica, impiden el funcionamiento normal de nuestra respuesta ante una situación que nos desagrada o nos asusta. Estamos bloqueando la llegada de esa información a nuestro cerebro, o bloqueando la respuesta de nuestro cerebro ante esta situación, como si no estuviese sucediendo.

Así es como nuestra mente se protege en ocasiones de acontecimientos desagradables. Esta conducta se puede llegar a convertir en un patrón que nos hace actuar de esta manera ante situaciones que no nos agradan. El miedo escénico es una de las representaciones más obvias de estos bloqueos emocionales, nos quedamos mudos ante una audiencia que está esperando a escucharnos, o incluso nuestro cuerpo se paraliza y nos impide actuar como teníamos planteado, ensayado y repasado.

Los bloqueos pueden afectarnos en momentos concretos de nuestra vida, pero a veces hay casos que estos bloqueos emocionales afectan a aspectos centrales de nuestra vida como la carrera profesional, las relaciones interpersonales o de pareja. En muchos casos son determinantes a la hora de pasar pantalla en momentos cruciales de nuestra vida.

¿Más vale malo conocido que bueno por conocer?

Si eres de los que están de acuerdo con esta inmovilista frase, es posible que hayas sufrido algún bloqueo alguna vez. Esto puede ser debido a que inconscientemente preferimos quedarnos en nuestra zona de confort, lo malo conocido, que avanzar y descubrir “lo bueno por conocer”.

El miedo al fracaso, la inseguridad, el pesimismo o la falta de motivación suelen ser algunas de las causas de las barreras mentales que nos auto imponemos sin saber verdaderamente por qué. Simplemente nos sale así.

Otro de los causantes de los bloqueos emocionales pueden ser momentos de estrés que nos impiden pensar o actuar con claridad. Los neuropsicólogos establecen que esto se puede deber a un fallo neuronal o a situaciones traumáticas que hemos vivido en el pasado y bloqueamos para no volver a recordarlas.

La resiliencia y la asertividad son dos cualidades humanas que se pueden trabajar y que nos ayudan a gestionar las emociones, a saber qué es lo que queremos para nosotros y qué es lo que no queremos y actuar en consecuencia.

Identifícalos y acaba con ellos

Las emociones en sí no causan dolor, pero el bloquearlas o contenerlas sí que puede causar malestar. Aprender a identificar las situaciones en las que nos paralizamos y trabajar con ellas es la clave para evitar los bloqueos.

Conociendo las causas más comunes de los bloqueos, podemos ponernos manos a la obra para luchar contra ellos. En la mayoría de los casos, se trata de buscar un estilo de vida en el que el bienestar sea nuestro compañero.

Eliminemos nuestras inseguridades buscando la mejor versión de nosotros mismos, quién queremos ser. Todo esto pasa por un trabajo de introspección y exploración interior en el que encontrar las emociones con las que más nos cuesta vivir y las que más nos cuesta responder.

La meditación es una herramienta muy interesante para hacer este trabajo, ya que nos ayudará a relativizar y ver nuestros pensamientos con perspectiva, por lo que será de gran ayuda para aprender a gestionar nuestras respuestas emocionales ante determinados estímulos que nos producen estos bloqueos.

Únete a la psicología positiva para enfrentarte a las situaciones complicadas de otra manera, y eso también te ayudará a recibir los estímulos de otra manera. Es fácil, solamente debes ponerte manos a la obra.

Explora dentro de tí, cuídate y poco a poco te desharás de tus bloqueos.

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