El bienestar alpino de las termas de Leukerbad

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Los calores del verano hacen que muchas veces busquemos un refugio un poco más refrescante, en el que poder descansar y dormir a pierna suelta. En el fondo, las vacaciones son para desconectar, y son muchas las opciones válidas para esto. Hoy, para cambiar un poco las propuestas, no vamos a dirigirnos a paraísos soleados e islas desiertas, sino que nos vamos a acercar un poco más al cielo. Vamos a viajar a las termas de Leukerbad, en Suiza, en busca del bienestar más alpino que podamos imaginar. ¿Nos acompañas?

Un poco de historia sobre las termas de Leukerbad

Las termas de Leukerbad se ubican en la población del mismo nombre, que está en el cantón de Valais, al suroeste de Suiza. Es decir, están en uno de los entornos montañosos más característicos del centro de Europa y, concretamente, a una altitud de más de 1.400 metros.

Pero que no os eche para atrás esto, ni mucho menos. No es difícil llegar y, además, cualquier esfuerzo merece mucho la pena. Tanto es así que son miles de personas cada año las que acuden allí en busca de las bondades de sus aguas termales. Y esto no es solo ahora, que hay trenes y carreteras, sino que es una costumbre que se remonta siglos atrás, hasta la época de los romanos, porque la fama de las termas de Leukerbad traspasa fronteras desde entonces.

De hecho, entre todos estos miles de personas que han acudido aquí en busca de unas aguas con facultades mineromedicinales, se cuentan ilustres de varias épocas, como Paracelso, Goethe, Paul Valéry, Mark Twain o Picasso.

Todo lo que puedes hacer en las termas de Leukerbad

Sin duda, lo más famoso de Leukerbad son sus aguas termales, y por eso, en 1980, se inauguró el conocido complejo de las termas de Leukerbad, que es la principal atracción del lugar.

Lo bueno de este centro es que es el de mayor tamaño de toda Europa, por lo que no falta nada de lo que se pueda imaginar en un balneario. Desde piscinas al aire libre a salas de fitness, masaje, piscinas de agua caliente, zonas de relax, áreas de cromoterapia, circuitos de agua, etc.

Una de las cosas más significativas es la gruta de vapor, una cueva a altas temperaturas que funciona como una especie de sauna natural, algo realmente único, que seguro que llama la atención de más de uno.

Además, también hay un montón de opciones para los niños, por si se quiere ir en familia. Como es natural, hay zonas restringidas, a las que solo pueden acceder los adultos, pero también hay muchas otras zonas para los más pequeños, o para toda la familia, que incluso pueden llegar a asemejarse a un parque acuático. Y es que, como hemos dicho anteriormente, el tamaño de este complejo es más que generoso, y hay espacio para todo y para todos.

A las bondades y atractivos típicos de un balneario, hay que añadir que el entorno es realmente espectacular. Las montañas y escenarios naturales que rodean al complejo son dignos de fotografía y pintura, y son la panorámica perfecta para aquellos que estén relajándose en alguna de las piscinas e instalaciones exteriores de las termas de Leukerbad.

Y muchas más cosas en Leukerbad

Esos parajes y escenarios que rodean a las termas son perfectos también para los amantes de la montaña. Se pueden realizar distintas excursiones, desde ligeros paseos a duras caminatas, o también se puede practicar esquí y otros deportes de nieve, sobre todo en los meses más fríos.

Y, por supuesto, el bonito pueblo de Leukerbad, que es completamente peatonal, y que también resulta un lugar acogedor y entrañable, con esos rincones tan típicos de los pueblos suizos de montaña. No podemos garantizar que os vayáis a encontrar a Heidi, pero seguro que sí os acercaréis a un estado de relajación y bienestar como en pocos sitios se puede disfrutar.

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