Alojamientos bajo el agua, unas vacaciones divertidas y emocionantes

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Seguro que, en alguna ocasión, habéis tenido la oportunidad de iros de vacaciones a un lugar costero, a disfrutar de la playa y de las aguas del mar para tomar un refrescante baño, practicar deportes acuáticos y buscar ese ansiado bienestar. Y es que, muchos de nosotros asociamos las vacaciones a esos escenarios sobre la arena con el azul del mar en el horizonte. Pero, ¿habéis pensado alguna vez en darle una vuelta a esto y buscar un destino más acuático? ¿Habéis oído hablar de los alojamientos bajo el agua y todo lo que pueden ofrecer?

¿Por qué un alojamiento bajo el agua?

A priori, la idea de alojarse bajo el agua puede parecer algo excéntrico, pero tiene todo su sentido. Pensadlo detenidamente. Lo de dormir junto al mar, tanto en la misma arena como en esos hoteles en primera línea de playa es algo que a casi todos nos gusta.

Es más, muchos de los rincones más demandados, algunos con apariencia paradisíaca, van un paso más allá y ofrecen estancias sobre el mar, ya que sus habitaciones están literalmente flotando sobre aguas cristalinas.

A esto hay que añadir que una de las pasiones de mucha gente es bucear. No vamos a negar que hay lugares excepcionales en los que la belleza de la flora y la fauna bajo el agua son realmente apasionantes. Pero lo de bucear va más allá de disfrutar de bellos paisajes y compañías subacuáticas. Ya os hemos contado por aquí algunas de las mejores opciones para realizar turismo subacuático, que no dejan de ser una de las maneras más originales de pasar unas vacaciones y, a la vez, descubrir joyas ocultas.

Así que, juntando todo esto, a alguien se le ocurrió hace años crear un alojamiento bajo el agua. De este modo, no solo se puede descansar y desconectar de un modo mucho mayor que en un alojamiento normal, sino que también se puede disfrutar de un entorno y unas vistas completamente únicas.

Lo que te ofrece de verdad un alojamiento bajo el agua

No hace falta decir que este tipo de alojamientos son muy distintos a los convencionales. Lo primero que hay que saber es que no son los más adecuados para la gente que no le guste el agua –obvio– y, por supuesto, para los que padezcan de claustrofobia.

Las entradas a estos alojamientos suelen ser, precisamente, buceando. Por eso tal vez sean una gran opción para los amantes de este tipo de actividad, ya que es un modo de sentir que se está viviendo en el agua, aunque con las comodidades necesarias para que se pueda sostener este estilo de vida durante mucho más tiempo de lo habitual.

Lo más característico de estos alojamientos es que, al mirar por la ventana, el espectáculo es incomparable. Os podréis sentir como ante un acuario gigante, con una actividad continua entre la que, según la ubicación en la que os encontréis, podréis disfrutar de la compañía de multitud de peces y especies marinas.

El aislamiento con respecto al mundo exterior es mucho mayor al que estamos acostumbrados. De hecho, puede resultar hasta complicado adivinar cuál es el tiempo que hace en el exterior, lo cual es genial, porque no solo os podréis sentir lejos del mundo terrenal, sino también de esas preocupaciones y pensamientos que atacan durante el día a día.

Si lo pensáis, es un modo genial de llegar a bienestar, ya que, optando por un alojamiento bajo el agua, se puede conseguir una desconexión plena y relajante, con la posibilidad de salir a tierra firme a tomar el sol o realizar cualquier otra actividad.

La única pega, de momento, es que estos alojamientos bajo el agua están un poco lejos, ya que la mayoría de ellos se encuentran en aguas del Pacífico. De todas maneras, son cada vez más las opciones y, por suerte, los precios más económicos. De todas maneras, seguro que a muchos os encantaría probar lo que se siente al estar alojado bajo el agua, ¿verdad?

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