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Baños Széchenyi, un paraíso del bienestar termal en Budapest

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Hay ciudades que tienen la suerte de contar con un montón de atractivos, por su historia, por su ubicación o por su oferta de ocio. En Europa tenemos grandes ejemplos, sobre todo algunas de las grandes capitales y ciudades más famosas. Pero, aunque todos conozcamos los puntos más famosos de estas grandes urbes, algunas de ellas tienen preciosos tesoros ocultos. En el caso de hoy, nos vamos a desplazar a Budapest, una de las ciudades más bonitas del este de Europa, y visitar los Baños Széchenyi, un complejo termal con más de un siglo de antigüedad en el que podemos disfrutar del auténtico bienestar.

Un poco de historia de los Baños Széchenyi

El complejo de los Baños Széchenyi tiene ya más de un siglo de antigüedad. Las obras que comenzaron a dar forma a este recinto empezaron en 1909 y terminaron en 1913, aunque los planes de crear un balneario termal se remontan a 1880. En origen, su nombre iba a referirse a los pozos artesianos desde los que mana el agua, pero, finalmente, se les bautizó como los conocemos hoy en día en homenaje a István Széchenyi, uno de los mayores estadistas húngaros del siglo XIX.

Las instalaciones originales se ampliaron en 1927 y, a causa de la gran afluencia de bañistas, también se perforó un nuevo pozo, cuya fuente termal fue inaugurada en 1938.

El paso de los años no ha mermado su éxito y, actualmente, sigue siendo el mayor complejo de baños termales medicinales de toda Europa, con un total de 21 piscinas, entre las que hay piscinas termales, de natación o terapéuticas.

¿Qué tienen los Baños Széchenyi para ser tan especiales?

Con la de opciones termales que tenemos tan cerca, y cada vez más, tal vez os preguntéis ¿por qué ir a los Baños Széchenyi? Esta pregunta es lógica, ya que puede costar un poco entender que, en un viaje a Budapest, se pueda invertir parte de la estancia en algo que resulta accesible mucho más cerca de nuestro lugar de residencia.

Para empezar, la monumentalidad del complejo, con un estilo neobarroco imponente, ya es algo que merece la pena por sí solo. De hecho, el recinto es tan bonito y característico que es una maqueta suya la que representa a la ciudad de Budapest en la exposición “Mini Europa” de Bruselas.

Pero, además de esto, la calidad de sus aguas está reconocida internacionalmente como una de las mejores para distintos tratamientos. El agua brota desde un pozo que se encuentra a más de 1.200 metros de profundidad, y emana a una temperatura de unos 76° centígrados.

En cuanto a los componentes del agua, consta principalmente de sulfato de calcio, magnesio y bicarbonato, aunque también aporta grandes cantidades de flúor y ácido metabórico. Estos componentes las hacen ideales para tratamientos de enfermedades e infecciones articulatorias, así como para la recuperación en tratamientos ortopédicos y traumatológicos. Pero esta agua de los Baños Széchenyi no solo es eficaz como terapia, sino también como bebida, ya que está indicada para paliar dolencias intestinales, úlceras, acidez de estómago, piedras renales y osteoporosis, entre otras.

Y, por si fuera poco, además de los baños y ejercicios en el agua, aquí también se pueden contratar otros servicios perfectos para lograr ese bienestar físico y mental, como actividades gimnásticas, masajes, tratamientos de belleza o incluso baños de cerveza. Se puede decir que, en términos de wellness, en los Baños Széchenyi ¡no falta de nada!

Actividades complementarias a los Baños Széchenyi

Los Baños Széchenyi están situados en una ubicación privilegiada en Budapest. Más concretamente, se encuentran en el Parque de la Ciudad (Városliget), una enorme área con multitud de servicios y atracciones, que complementan a la perfección los ya dispuestos en el recinto termal.

Con una extensión de 1,2 kilómetros cuadrados, aquí no solo se puede pasear por las hermosas zonas ajardinadas, sino que también es posible acercarse al zoológico municipal, al jardín botánico o al imponente Castillo de Vajdahunyad, construido en la misma época que los baños y que también acoge el Museo de Agricultura de la ciudad.

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