¿Correr en el agua? Esto es el aquajogging

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El agua es un medio perfecto para practicar deporte, y partiendo de esa premisa surge el aquajogging. Un ejercicio que comenzó siendo un método de rehabilitación post operatoria y que hoy se practica como una forma de aumentar el rendimiento sin sufrir impacto en las articulaciones. Sigue leyendo: Te lo contamos todo hoy en nuestro blog.

En el año 2000, cuatro años antes de ganar una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney, la atleta británica Kelly Holmes sufrió una lesión que la apartó de los entrenamientos. Sin embargo, la corredora de media distancia logró llegar a la competición en plena forma gracias una técnica por entonces poco conocida: el aquajogging.

Desde entonces, ya demostrada su efectividad incluso para los deportistas de élite, el aquajogging se ha convertido en un método entrenamiento muy extendido entre los atletas y todos aquellos que desean mantenerse en forma mientras minimizan los riesgos de lesión.

De hecho, el aquajogging surgió como una terapia de rehabilitación, aunque pronto se incorporó a las rutinas de entrenamiento y fitness. ¿La razón? Todos, desde los más exigentes atletas hasta aquellas personas que sólo buscan mantenerse en forma y sentirse bien, pueden practicarlo y aprovechar sus beneficios.

El aquajogging –también conocido como ‘carrera en aguas profundas’ (deep-water running)- consiste en replicar los movimientos que hacemos al correr dentro de una piscina. Eso sí, sin tocar el fondo con los pies. Es como si corrieras flotando sobre el suelo. Y no se trata de ir rápido, sino de lograr tonificar nuestros músculos y aumentar nuestra resistencia sin hacer sufrir nuestras piernas.

Para mantenerte a flote sin tocar el suelo deberás llevar un cinturón de aquajogging, fabricados principalmente de espuma, que pueden adquirirse fácilmente por Internet. Este flotador favorecerá nuestro equilibrio en el agua. Recuerda que el cuerpo humano, especialmente los pulmones, favorecen nuestra  flotación, y que el cinturón sólo es una simple ayuda. No hace falta que nuestro cuerpo salga del agua. Con mantener la cabeza fuera para poder respirar, es suficiente.

Mantén una posición erguida, ligeramente inclinada hacia delante –no te tumbes. ¡Recuerda, se trata de andar, no de nadar!- Una vez en la postura adecuada, replicaremos los movimientos que hacemos al correr, levantando las piernas y acompañándolas con nuestros brazos. Cierra los puños para evitar ayudarte con las palmas de las manos. Imagínate que corres encima de un barril, o como el Coyote cuando se le acaba la tierra persiguiendo al Correcaminos.

Si lo haces bien, verás que avanzas lentamente en la piscina. Concéntrate, e imagínate a ti mismo dando largas zancadas a gran velocidad por una pista de atletismo. Apenas notarás el esfuerzo y el impacto, pero tus músculos y articulaciones se fortalecerán al mismo ritmo que en un entrenamiento de élite.

Esto se debe a que la resistencia de nuestro cuerpo contra el agua es mayor que contra el aire. Por ello, aunque los movimientos parecen lentos y que implican menor esfuerzo debido a que estamos flotando, los músculos y articulaciones están trabajando a pleno rendimiento. Cuando salgas del agua y corras, podrás comprobar cómo ha aumentado tu resistencia y tono muscular. Si antes corrías en el agua, ahora volarás en la tierra.

Ya sabes, tanto si buscas el mayor rendimiento como solamente mantener tu forma, el aquajogging es para ti. Puedes ponerte un traje de licra o nadar en una piscina de agua caliente para no quedarte frío. La pérdida de calor es el único inconveniente de largas sesiones de esta disciplina de fitness. Haz paradas de descanso cada cierto tiempo. Treinta segundos son suficientes para relajar nuestros músculos, y comenzar de nuevo con una carrera más intensa. Repite estos intervalos durante media hora… y sobre todo, disfruta.

Si te gusta correr, prueba el aquajogging. Cambiar de medio para entrenar es una buena idea. Y el aquajogging para el verano va fantástico.

Siéntete como la atleta Kelly Holmes ganando un bronce en los juegos Olímpicos.

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