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Recetas refrescantes para una alimentación saludable en verano

  • Gastronomía
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En verano siempre necesitamos comidas ligeras y saludables, que nos puedan nutrir y saciar lo suficiente como para no sentirnos débiles, pero a la vez tampoco nos den la pesadez de los platos más contundentes típicos de los meses más fríos. Además, es una época en la que las frutas y las verduras lucen con mayor fuerza y variedad en los mercados, por lo que, no solo por esa necesidad, sino también por las posibilidades que se nos abren, podemos cambiar un poco nuestros hábitos alimenticios. Atentos, porque aquí van unas ricas recetas refrescantes para disfrutar de una alimentación saludable este verano.

Calabacines aliñados con ajo y vinagre

Todos sabemos que, cuando llega el verano, una de las recetas más clásicas y refrescantes son los boquerones en vinagre. Ésta es una de las tapas más tradicionales y que más éxito tienen entre los comensales, sobre todo los amantes de los sabores potentes. Pero aquí vamos a darle una vuelta al asunto y preparar una alternativa más vegetal, presentando a nuestros invitados –o para disfrutar nosotros mismos– una propuesta de alimentación saludable por los cuatro costados: unos calabacines en vinagre.

Es una receta muy sencilla, que apenas requiere de maña en la cocina ni de tiempo. Y con ingredientes que todos tenemos al alcance de la mano: calabacines, aceite, sal, ajo y vinagre. Esta receta puede recordar ligeramente a la caponata siciliana de la que ya hemos hablado anteriormente, aunque dándole un toque más ibérico.

Para ello, tenemos que cortar los calabacines en tiras finas y un poco alargadas y disponerlas en una bandeja de horno para asarlas hasta que estén doraditas. Otra alternativa puede ser la de freírlas en aceite de oliva, todo dependiendo de los gustos y tiempos de cada uno.

Mientras tanto, vamos picando unos dientes de ajo, no demasiado finos ni tampoco muy gruesos. Así, serán fáciles de retirar para los que prefieran no comerlos una vez que el plato esté presentado.

Lo que viene a continuación será disponer en una bandeja honda, o un tupper, las tiras de calabacín, salpimentarlas al gusto y añadirle los ajos. Después, otra capa de calabacines, y repetimos el proceso, hasta que acabemos. Por último, solo resta añadir el vinagre, cubrirlo con aceite y dejarlo todo reposar en la nevera por, al menos, doce horas.

Ensalada caprese de tomate y mozzarella

Esta receta también es muy conocida, y seguramente muchos la habéis probado en multitud de ocasiones. Pero hay que reconocer que es más habitual pedirla fuera que prepararla en casa, ¡con lo fácil que es! El truco para conseguir una buena ensalada caprese es contar con buena materia prima, y esto es, sobre todo, unos ricos tomates, que en verano están deliciosos, una buena mozzarella italiana, albahaca fresca y aceite de oliva virgen extra.

Lo mejor es cortar los tomates en rodajas finas, y alternarlo en el plato con lonchitas del queso. A esto, solo resta añadirle unas hojas de albahaca fresca, que aromatizan y dan mucho color, y aliñar al gusto con sal, aceite de oliva y un poco de orégano.

Del mismo modo que con la receta anterior, se puede dejar reposar un ratito en la nevera, para que los aromas se impregnen más y quede más fresquita, pero no hace falta que trasnoche.

Ensalada de garbanzos con frutas

Ya sabéis que aquí somos muy fans de las legumbres y, especialmente, de los garbanzos. Además de sanos y ricos, son súper versátiles, y esto nos permite combinarlos con una gran cantidad de ingredientes, siempre en busca de esa alimentación saludable que deseamos. Y, en verano, no podía ser menos, ¿verdad?

Así que os vamos a proponer una rica ensalada de garbanzos con frutas como aguacate y naranja, hojas verdes y una rica salsa de yogur. Ingredientes todos ellos fáciles de conseguir y que resultan muy refrescantes.

Lo que más tiempo nos puede llevar es la salsa de yogur, para la que necesitaremos yogur natural, aceite, limón, sal y un poco de ajo (al gusto). También se le puede añadir alguna hojita picada de menta, o un poco de pimienta, según prefieras.

Y solo queda eso, mezclarlo todo y disfrutar. Unos ricos garbanzos con hojas frescas que pueden ser canónigos, espinacas, lechugas, etc., a lo que se le unen unos trocitos de naranja cortada en daditos y aguacate. Y, por encima, el yogur refrescante y sabroso.

Como veis, en verano es más fácil que nunca conseguir una alimentación saludable y refrescante, que puede gustar a todo el mundo y satisfacer a los paladares más exigentes.

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