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Inteligencia emocional: qué es y cómo mejorarla

  • Mente
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La inteligencia emocional es una herramienta que nos sirve para comprendernos mejor a nosotros mismos y también a los demás. Esto nos ayuda a actuar de manera empática y a gestionar nuestras emociones.

La inteligencia emocional es una habilidad, y no un rasgo de personalidad. A diferencia del cociente intelectual, que se identifica con la inteligencia lógico-matemática o lingüística, la inteligencia emocional no se puede medir, o por el momento no hay un baremo que la mida. La inteligencia emocional, como habilidad que es, se puede entrenar para así relacionarnos mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno.

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¿Y si ser “listo” no fuera tan importante?

Mucho se habla y se teoriza sobre la inteligencia, su definición y su importancia para conseguir el éxito, sobre todo en lo que a trabajo o estudios se refiere. Pero desde hace unos años (y nos podemos remontar a los años ochenta del siglo pasado e incluso antes) se ha empezado definir un concepto que se ha desvelado como muy importante en las relaciones interpersonales e incluso dentro del ámbito laboral. Este concepto es la inteligencia emocional, una habilidad que se revela como clave para el trabajo en equipo y que cada vez se valora más como un punto a favor para conseguir el éxito en proyectos en los que participan varias personas.

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Nuestras emociones tienen más influencia de lo que pensamos en nuestro rendimiento o a la hora de tomar decisiones, y de esto se ocupa la inteligencia emocional: de motivarnos a nosotros mismos, de no abandonar un proyecto o un sueño a pesar de las frustraciones, así como de controlar los impulsos que a veces nos ofrecen resultados que no deseábamos. La inteligencia emocional, consiste, pues en emplear y gestionar nuestras emociones de manera productiva o inteligente.

A veces es la falta de confianza en los demás o la angustia son las que nos llevan a tomar decisiones poco prácticas o equivocadas, ya que los sentimientos o las emociones son capaces de interferir con nuestras facultades racionales, por lo que vemos como es muy importante ejercitar la inteligencia emocional para llevar a cabo con éxito nuestros proyectos, o para salir de situaciones problemáticas. La inteligencia emocional es importante no solamente cuando trabajamos en equipo, sino también en la toma de decisiones individuales, sobre todo en las que pueden afectar de manera crucial a nuestra vida.

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Pero, ¿cómo entrenar esta habilidad?

El primer rasgo que define a una persona con alta inteligencia emocional es que sabe comprender y expresar no solamente sus sentimientos, sino también los sentimientos de los demás. Cuando uno sabe por qué está alegre o enfadado es mucho más fácil actuar. Las emociones no se deberían clasificar como positivas o negativas en sí, sino por sus resultados. es decir, un enfado puede ser productivo en función del contexto en el que se utilice. Si las consecuencias han sido positivas, ese enfado ha valido la pena.

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De la misma manera, la empatía, el reconocer los sentimientos de las otras personas reconociendo sus gestos y su lenguaje no verbal es otro de los rasgos que debes trabajar si quieres mejorar tu inteligencia emocional. Los sentimientos de quienes nos rodean son una información muy importante con la que trabajar.

Reconocer tus propios errores y estar dispuesto a rectificarlos y a pedir perdón si hace falta. Este es otro de los ejercicios que deberás hacer. Muchas veces el no estar dispuesto a reconocer los errores nos impide avanzar, pero la humildad, el saber cuándo debemos rectificar es un rasgo de una personalidad fuerte y empática. Se trata además de una ventaja práctica muy grande, si lo piensas, ya que seguir trabajando sobre un planteamiento erróneo solamente hará que pierdas el tiempo.

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Si errar es humano, el perfeccionismo es una trampa. Es un espejismo que nos impide ver la realidad tal y como es y nos impide avanzar por estar demasiado pendientes del análisis. Se práctico, y antes de buscar la perfección, busca que los objetivos se cumplan. Sin intentarlo y de manera inconsciente ya estarás detrás de la perfección, ya que no es más que eso.

En definitiva, para trabajar la inteligencia emocional es importante ser positivo y valorar las experiencias y relaciones de esta manera, lo que ayudará a confiar en los demás e interpretar sus sentimientos de manera más acertada.

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