Descubre el lado auténtico de los barrios de Europa

  • Viajes
cat-icon-on-post

Muchas veces se dice que la verdadera identidad de las ciudades y lo más significativo de una sociedad es aquello que se vive en el día a día más cotidiano. Para entender verdaderamente la esencia de un país o de una región, hay que saber mezclarse y ver las cosas desde un punto de vista más cercano, prácticamente opuesto al que tienen los turistas tradicionales y masivos. Y tú, como explorador que eres, seguro que buscas esto cada vez que viajas a un nuevo país o una nueva ciudad. Por esa razón, te vamos a proponer una visita a los barrios más carismáticos de algunas ciudades cuyos rincones más auténticos no deben pasar desapercibidos.

Södermalm, en Estocolmo

Södermalm, popularmente conocido como Söder, es uno de los barrios más carismáticos de la capital de Suecia. Ubicado en una isla al sur del centro de Estocolmo, este barrio era tradicionalmente una zona de residencia de gente trabajadora y clases populares. Pero, desde hace unos años, Söder se ha convertido en uno de los lugares de moda para locales y, a su vez, imprescindible para los que visitan Estocolmo por unos días.

Aquí es donde se esconden muchos de los rincones más hermosos de la ciudad, pero también es uno de los gérmenes de la vida cultural y artística urbana en Escandinavia. Por eso, recorrer sus calles en busca de las tiendas más hípsters, tomarse un café en un ambiente bohemio y, sobre todo, dejarse llevar por ese aire que mezcla vanguardia y tradición popular que lo hacen tan característico.

Bryggen, en Bergen

No nos despegamos del norte de Europa, y nos paramos en una de las ciudades con más tradición e historia de Noruega. Y es que Bergen fue considerada capital de Noruega desde su fundación, hace casi 1000 años, hasta finales del siglo XIII, y, además, una de las localidades más pujantes de lo que fue la Liga Hanseática.

Donde nos queremos detener en Bergen es en su barrio portuario, Bryggen, que se puede definir como un resumen perfecto de lo que es el escenario tradicional e idílico de Noruega, con sus casas de madera coloridas frente al mar. Aunque en los últimos años se ha convertido en un lugar muy visitado por los turistas, sobre todo desde su inclusión entre los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO, nadie puede negar que es uno de los barrios más carismáticos y representativos de todo el norte de Europa.

Alfama, en Lisboa

La capital lusa es una de las ciudades que podemos visitar con más facilidad, ya que se encuentra relativamente cerca en comparación con otras ciudades europeas. Además, su amplia oferta cultural y gastronómica ya suponen un atractivo por sí mismos muy potentes, que llevan a miles de turistas a sus calles cada día.

Pero si hay un barrio lisboeta por excelencia, ése es el barrio de Alfama. Tradicionalmente hogar de pescadores, hoy en día se le puede considerar paradigma del estilo de vida y alma pura de la ciudad. A los encantos que suponen sus rincones, calles y vistas, se le une que es la cuna del fado, música portuguesa por excelencia, y son muchos los locales en los que se puede disfrutar de una rica cena con música en directo en un ambiente familiar.

Plaka, en Atenas

Hablar de Atenas supone pensar sin ninguna excepción en toda la historia y cultura que recogen sus calles y edificios. Y, precisamente por eso, para mamar lo más puro y auténtico de Atenas hay que ir a Plaka, el barrio que mejor retrata los encantos y atractivos de la ciudad.

Ubicado a los pies de la Acrópolis, un buen punto de partida para recorrerlo es la plaza de Monastiraki, desde la que parten decenas de callejuelas llenas de tiendas y tabernas en las que uno puede sentir la calma de una población más tradicional mezclada con la fuerza de una capital viva y esos miles de años de historia que emanan de sus adoquines y empedrados.

Temple Bar, en Dublín

Por último, y no queremos decir que sea un barrio menos carismático que los demás, nos vamos a ir a la verde Irlanda y, más concretamente al punto más identificativo de su bonita capital, que no es otro que la zona de Temple Bar. Ya sabemos que este nombre suena a pub, y que también hay un mítico local allí que tiene este nombre y que invita a propios y extraños a tomarse una pinta de cerveza en un ambiente que no puede ser más irlandés.

Pero es que esta zona es, por derecho propio, la más carismática de Dublín. A esta actividad nocturna en la que se puede disfrutar de algún plato típico en compañía de zumo de cebada y de buena música en directo se le suman las actividades y la vida que se disfruta a cualquier otra hora del día. Desde sus mercados al aire libre a los recorridos por las tiendas y librerías que pueblan sus calles, adornadas con edificios tradicionales y ese aroma genuino de uno de los países más acogedores que podamos conocer.

Ésta es sólo una pequeña muestra de los barrios más carismáticos que podemos visitar en alguna de las ciudades europeas más conocidas. ¿Has estado en alguno de ellos? ¿Qué te han parecido? ¿Nos recomiendas algún otro barrio europeo que merezca la pena y con el que podamos vivir de verdad lo más auténtico de cada ciudad? Pues ya sabes, déjanos tus comentarios, que ¡estamos deseando leerlos y compartirlos con el resto de la gente!

compartir en redes