¿Qué es el ajo negro y qué beneficios nos aporta?

  • Gastronomía
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El ajo es uno de los ingredientes que más se utiliza en nuestra gastronomía. Desde las clásicas y castizas sopas de ajo y platos refrescantes como el salmorejo, a recetas como el pollo al ajillo o la tan recurrida salsa alioli, parece que el ajo es imprescindible en nuestra cocina. Tanto es así que una famosa celebrity dijo hace unos años que España olía a ajo, y entre el saber popular cuenta con la presunción de que, además de su característico y potente sabor, tiene potentes cualidades curativas para diversas enfermedades. No le vamos a otorgar poderes mágicos que no se pueden probar, ni tampoco vamos a descubrir aquí sus mejores aplicaciones en los fogones, sino que vamos a alejarnos de este clásico ajo blanco y hablar de su hermano, el ajo negro, que tan de moda se está poniendo últimamente y que puede aportar múltiples beneficios si lo incluimos en nuestra dieta.

¿Qué es el ajo negro?

A lo mejor apenas habéis oído hablar del ajo negro, por lo que muchos de vosotros os estáis preguntando qué es exactamente. Pues no es un nombre engañoso, ni una metáfora ni nada de eso. El ajo negro es, literalmente, ajo negro. Lo que sucede es que pasa por un proceso de maduración particular hasta que consigue la apariencia y textura que nos llega finalmente.

¿Y por qué no es tan conocido (aún) por estos lares? Pues porque es un producto que no ha sido tradicionalmente comercializado aquí. De hecho, su origen es japonés, y ha sido hace relativamente poco cuando ha comenzado a venderse más en nuestro país –y también a producirse–.

Si nunca lo has visto ni tocado, tenemos que decirte que sus semejanzas con el ajo común se ciñen a la forma, ya que su textura y su color son bastante diferentes. Para empezar, el ajo negro es literalmente negro. No es un ajo simplemente más oscuro, sino que puede parecer incluso ajo carbonizado. Además, a simple vista, también da la sensación de que está más seco que el ajo que estamos acostumbrados a manejar, aunque rápidamente podremos comprobar que su textura es más blanda.

¿Qué beneficios nos aporta el ajo negro?

Sus beneficios y aportes son similares a los del ajo blanco, incluso potenciados. De modo básico, se puede decir que el ajo negro es bueno para prevenir enfermedades cardiovasculares y que aporta aminoácidos esenciales para nuestro organismo, así como vitaminas y minerales.

Pero si quieres conocer concretamente en qué te puede beneficiar el consumo de ajo negro, aquí te dejamos unos cuantos puntos de interés:

  • El ajo negro es antioxidante. Y esto se debe a que contiene grandes cantidades de vitamina C y también muchos más polifenoles que el ajo blanco. Con esto, se puede decir que el ajo negro retrasa la aparición de enfermedades degenerativas y también el envejecimiento celular.
  • El ajo negro previene las enfermedades cardiovasculares. El aporte de alicina del ajo negro es alto, y esto ayuda en la circulación sanguínea y la tensión arterial. Además, su consumo también está relacionado, en este sentido, con una mejora en los niveles de colesterol.
  • El ajo negro ayuda contra la diabetes. La misma alicina también es responsable de controlar los niveles de azúcar en la sangre y, a su vez, mejorar la insulina. Por este motivo, se considera que su consumo es un gran aliado contra la diabetes.
  • El ajo negro previene la migraña y los dolores de cabeza. Debido a sus propiedades vasodilatadoras que ayudan a mejorar la circulación, también reduce la presión arterial, que son muchas veces los causantes de los dolores de cabeza y de migraña.
  • El ajo negro mejora las defensas. Son conocidas las propiedades del ajo para favorecer al sistema inmunitario y el ajo negro también ayuda en esto. En este sentido, su consumo es aún más recomendable en los meses de otoño e invierno, cuando las temperaturas bajan y los niveles de vitaminas se reducen.
  • El ajo negro ayuda contra la fatiga. También son conocidas sus propiedades para luchar contra el cansancio y la fatiga, sobre todo para gente que tiene mucha actividad durante el día y gente de edad más avanzada.

No son éstos los únicos beneficios del ajo negro, aunque sí se puede decir que son los más destacados y demostrados. De hecho, hay estudios que apuntan a otros posibles beneficios, como la prevención contra algunos tipos de cáncer, como el de colon o el de mama, aunque tal vez sea demasiado temprano para aventurarse en asegurar estas bondades.

¿Cómo puedo usar el ajo negro en la cocina?

Su proceso de maduración es distinto al del ajo tradicional, y esto acaba conllevando un sabor más dulce y también un mayor aporte calórico en el caso del ajo negro. Pero su textura es más blanda y esto aumenta su versatilidad, y también hay que decir que repite menos que el ajo blanco, por lo que también le puede sentar mejor a más personas. Eso sí, hay que tener en cuenta que las personas que sufren intolerancia al ajo blanco también la van a sufrir al ajo negro.

Aunque no es un ingrediente muy habitual en nuestras cocinas, porque tampoco está muy presente en los supermercados –y, cuando lo está, es un poco más caro–, no es nada complicado incluirlo en nuestros platos. De hecho, puede servir prácticamente como equivalente al ajo tradicional.

Una de las aplicaciones más sencillas y básicas puede ser la de untarlo en pan tostado, como base para combinar con otros muchos ingredientes, como tomate, jamón o aguacate.

Pero, como decimos, lo puedes usar para cualquier otra receta en la que normalmente uses el ajo. El cambio de sabor es muy sutil, tirando a dulce o balsámico, así que seguro que te gusta. Además, sus aportes son aún más potentes que los del ajo, por lo que ya no tienes ninguna excusa.

Si ya lo has probado, estamos deseando que nos cuentes qué te ha parecido y cómo lo aplicas a tus recetas. Y si no lo has hecho aún, ¿a qué esperas?

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