La mochila del perfecto explorador: tu equipaje dice mucho de ti. (Parte II)

  • Mente
cat-icon-on-post

La exploración se encuentra en todas partes, y si la semana pasada hablábamos de la mochila del perfecto explorador montañero, hoy vamos a ver qué debe llevar el perfecto explorador en la ciudad.

Aunque las ciudades sean territorios construidos por el hombre y perfectamente mapeados son también lugares para explorar y conocer. Cada ciudad es diferente y está llena de secretos y de historias por descubrir. Las ciudades nos ofrecen rincones especiales, vistas únicas y muchas experiencias nuevas y sorprendentes. Conocer bien una ciudad significa caminar por ella, descubrir diferentes capas, conocer a sus gentes y sobre todo caminar, callejear para ver cómo vive esa ciudad y cómo nos relacionamos con ella.

Explorar la ciudad y conocer a sus gentes es muy diferente a explorar el campo, son territorios muy diferentes y nuestra mochila deberá estar equipada de manera diferente. Hay quien dice que para conocer una ciudad hay que visitar el mercado y el cementerio, para ver cómo tratan a los vivos y cómo tratan a los muertos. Al igual que en el campo hay muchas maneras de conocerla, de vivirla y de recorrerla, pero la mentalidad del perfecto explorador es siempre uno de los elementos fundamentales en tu equipaje. Explora con la mente abierta, dispuesto a conocer cosas nuevas y diferentes a tu modo de vida.

A diferencia del campo, en la ciudad tendrás acceso fácil a cosas como comida o agua e incluso un techo en el que resguardarte si llueve. Por lo que sí te recomendamos que metas algo de beber y algún tentempié en tu mochila, pero ten en cuenta que siempre puedes comprar en algún mercado algún dulce o aperitivo típico de la población que estás visitando. Un lugar también se conoce por su gastronomía.

Has de llevar un plano y/o una guía para orientarte y planificar los sitios que quieres visitar. Museos, monumentos, plazas, tiendas, … a pesar de la globalización, cada ciudad es única y ofrece curiosas sorpresas en cuanto a artesanía local y lugares culturales. Además de tu guía para planificar y orientarte, lo mejor es que preguntes a la gente: el mejor lugar donde tomar el aperitivo, dónde comer un menú a buen precio y tal vez algún monumento o punto emblemático al que no se haya prestado demasiada atención en la guía, pero que merezca la pena visitar.

Un plano de la ciudad, además de ayudarte a moverte con soltura es un elemento muy útil para entender la ciudad: cómo se construye, cómo crece o cómo se comunican las zonas de mayor interés. El urbanismo dice mucho de la ciudad y marca el modo de vida de sus gentes.

En la ciudad tu móvil sí puede resultar muy útil. Utiliza las redes sociales para descubrir los ambientes más punteros según tus intereses: cultura, música o deportes urbanos. La ciudad es un hervidero de todo tipo de actividades. Los planos que encuentras en Internet te servirán para encontrar cualquier localización y encontrar las mejores rutas. Aún así, aprovecha para preguntar y comunicarte con la gente que pasa por la calle, lo creas o no, hay mucha información que no podrás encontrar en Google.

Tanto si eres un amante de la fotografía como si te gusta llevarte a casa de recuerdo algunas imágenes, no olvides una buena cámara de fotos. Siempre puedes utilizar la cámara de tu móvil, aunque para el perfecto explorador siempre es mejor idea llevar su propia cámara de fotos, preparada para conocer y reconocer, para mirar la ciudad desde un ángulo personal. Buscar momentos o lugares interesante que fotografiar es una buena motivación para explorar.

Una tarjeta de transporte será tu mejor aliada para moverte por la ciudad de manera rápida y eficaz. El transporte público también es un entorno en el que podrás ver en vivo y en directo cómo respira la ciudad en la que te encuentras: en horas punta verás a los trabajadores, según el horario y la zona por la que te muevas el tipo de gente cambiará. En el transporte público es donde viaja la gente en las ciudades. Evita los taxis si lo que quieres es ver la vida pasar.

Por supuesto, en tu exploración no olvides llevar unos buenos zapatos, cómodos y urbanos. Y si estos zapatos no son lo suficientemente cómodos, has de contar también con alguna tirita por si te salen ampollas de patear el asfalto.

Lo cierto es que si una cosa buena tiene la ciudad, es que puedes conseguir casi cualquier cosa que necesites, por eso na hace falta que equipes demasiado tu mochila. Los centros urbanos están llenos de tiendas o mercados, y algunas de tus necesidades servirán de excusa para explorar mercados y pequeños comercios. Es allí donde se encuentran muchos de los secretos de la ciudad.

Teniendo en cuenta la climatología, elige una buena bufanda y un gorro para el invierno. Un paraguas puede ser un perfecto aliado para disfrutar de bellísimos paseos por la ciudad cuando llueve, el comienzo de un chaparrón es un momento siempre curioso de ver. Para ciudades calurosas, un sombrero y protección solar es imprescindible, ya que también en la ciudad el sol nos puede llegar a jugar malas pasadas.

Explorar una ciudad supone caminar, preguntar, hablar con la gente local, y buscar los lugares que la hacen especial. Para esto lo mejor es ir lo más cómodo posible y prescindir de lo prescindible.

Los exploradores más experimentados recomiendan llevar solamente las cosas más necesarias en sus salidas por dos motivos importantes: cuanto menos peso lleves a la espalda mejor y lo más importante, debes dejar espacio para llenar tu mochila de nuevas experiencias. Curiosidad, tolerancia y respeto serán siempre tu mejor equipaje. Disfruta de tus exploraciones urbanas con tu perfecta mochila.

compartir en redes