La mochila del perfecto explorador: tu equipaje dice mucho de ti

  • Mente
cat-icon-on-post

Los amantes de la exploración siempre deben llevar a su fiel compañera la mochila. Un complemento útil, ligero y lleno de cosas prácticas de las que echar mano en todo momento.

Preparar la mochila del perfecto explorador no es una tarea baladí: Tu mochila dice mucho de ti, es el equipaje que llevas y refleja tu personalidad y tus expectativas.

Como hay exploradores de todo tipo, hoy vamos a empezar por enumerar las cosas que debe llevar el perfecto explorador amante de la montaña.

Un explorador no es nadie sin su mochila, donde puede encontrar todo lo que le puede hacer falta. Explorar, visitar lugares desconocidos se trata de una actividad apasionante, pero que siempre tiene algo de imprevisible, ya que podemos llegar a lugares remotos en los que solamente hay naturaleza a nuestro alrededor.

¿Cómo hacer que tu mochila no pese demasiado? ¿Qué hacer si se nos rompe un zapato? Son algunas de las cosas que vamos a intentar solucionar con esta lista de qué debe llevar la mochila del perfecto explorador en el campo.

Tu mochila dice mucho de ti

Lo que llevas en tu mochila dice mucho de ti, ya que suele expresar muy bien de dónde vienes y a dónde vas, y qué es lo que esperas de tu viaje. Muchas veces hacemos el equipaje basándonos en experiencias pasadas en las que hemos aprendido a costa de haber necesitado un trozo de hilo (por ejemplo) y no poder encontrarlo de ninguna manera. La imaginación tiene mucha importancia en este tipo de situaciones, pero también es importante ser previsor y cargar tu mochila con algunos elementos imprescindibles para que tus excursiones sean dignas del mismo Marco Polo, del Capitán Cook, del Doctor Livingstone o de Miquel Silvestre.

Menos es más: Cuanto más ligera, mejor

La clave está en llevar lo esencial para conseguir no ir demasiado cargado. Si te vas de excursión a la montaña a pie, o incluso quieres hacer escalada, debes tener en cuenta esto, ya que llevar mucho peso puede suponer un lastre – nunca mejor dicho – para nuestra experiencia. Por lo que la primera norma para preparar la mochila del perfecto explorador es “menos es más”.

Abrígate antes de tener frío y come antes de tener hambre

Ser previsor es otra de las claves para preparar tu mochila. Es decir, has de tener una prenda de abrigo extra si es invierno o pretendes continuar en el campo entrada la tarde, cuando refresca. Esto es siempre así. En invierno si hace sol y estás caminando, puedes llegar a tener calor, pero solamente hace falta que una nube cubra el sol para tener que volver a ponerte toda la ropa. En verano es parecido, durante el día las temperaturas pueden llegar a ser muy altas, pero por la noche en la montaña refresca, ¡tenlo en cuenta! En cualquier momento del año, protege tu cabeza del sol.

En cuanto al tema de reponer fuerzas es importante calcular cuánto va a durar tu exploración y tener en cuenta que el ejercicio físico va a hacer que tu cuerpo necesite un extra de hidratación y de minerales, así como algún nutriente. Es importante que lleves algún snack o alguna barrita energética para reponer azúcar de manera rápida, aunque vayas a comer en algún bar o restaurante local. Agua o alguna bebida isotónica y un snack son dos imprescindibles para llevar a una caminata. Muchas veces en la montaña nos encontramos algún manantial natural con agua fresca, limpia y riquísima, por lo que podremos rellenar nuestros recipientes.

Piensa en tus planes

Si vas a pasar la noche fuera ten en cuenta que debes hacerlo en lugares en los que esté autorizada la acampada, en un camping o en un refugio. En este caso, no debes olvidar tu saco de dormir, una linterna, una muda y una bolsa de aseo básica. Muy básica, ya que deberás acarrearla durante todo el viaje.

Para expediciones largas e equipaje es más complicado y se debe reflexionar bien sobre qué necesitamos y qué no vamos a necesitar seguro, y ceñirnos a la idea de ligereza, utensilios prácticos y que ocupen poco. Reflexiona si de verdad vas a utilizar todas y cada una de las cosas que meterás en tu mochila.

La montaña a veces nos depara muchas sorpresas, y esas mismas fuentes que las que hablamos se pueden convertir en arroyos o ríos que deberás atravesar. Tal vez te pueda ser muy útil llevar un par de calcetines extra. Unos pies secos y calientes son garantía de una expedición exitosa.

Si eres de los que les gusta buscar animales no te olvides de tus prismáticos. Pueden ir al cuello y te regalarán maravillosas escenas de aves o de animales sin tener que acercarte y molestarlos. La prudencia aquí también es importante ya que sus reacciones ante tu presencia pueden ser imprevisibles.

Para los fotógrafos su cámara les acompañará a todas partes, y una expedición exige que pienses bien qué tipo de fotos quieres hacer para elegir correctamente los objetivos, las lentes y toda la parafernalia que has de coger y la que has de dejar (esto es lo más importante).

Para los menos fotógrafos, el móvil y todas sus funcionalidades es una opción, pero ten en cuenta que el móvil tiene una vida limitada y que es probable que tarde en encontrar un enchufe. Nunca sobrará una linterna, una brújula y un mapa, por si falla tu inseparable dispositivo electrónico.

La navaja suiza es un clásico imprescindible, que puedes meter en tu mochila, pero que casi todos los exploradores llevamos en el bolsillo, siempre a mano. Una navaja suiza sirve para cortar fruta, para preparar un bocadillo, para hacer algún apaño con un palo y para innumerables e inimaginables situaciones, y de ahí sus múltiples accesorios, que siempre te has preguntado para qué sirven.

Una curiosidad: la navaja suiza fue inventada a finales del siglo XIX como “el cuchillo del soldado”. El original incorporaba una cuchilla, un destornillador para desmontar el fusil, un abrelatas para los víveres y un sacabocados para las sillas y arneses de cuero. Hoy el destornillador nos puede servir para muchas otras cosas y es por eso que aún sigue.

Un pequeño kit de costura, que ocupa poco y no pesa nada te puede ayudar a hacer reparaciones importantes ¡lo que habría dedo McGiver por un kit de costura en más de una ocasión!

Un pequeño cuaderno puede ser útil para apuntar caminos o puntos especialmente bonitos, para guardar alguna muestra de una flor o una hija curiosa o, para los más artísticos, realizar dibujos del paisaje o de algún animal. El campo siempre es muy inspirador.

Por último, lleva una bolsa para recoger todos los residuos que puedas generar y no dejar nada en el campo que no le pertenezca.

Respeto, respeto, respeto

La mochila del perfecto explorador nunca estará completa sin una mentalidad abierta, curiosidad y ganas de descubrir. El respeto por la naturaleza y por el entorno que nos rodea es imprescindible. La Naturaleza es nuestra madre y debemos cuidarla y respetarla, conocer las normas en cada entorno (no hacer fuego, no tirar residuos, no acampar, etc).

Querido explorador, ¿qué llevas tú en tu mochila?

Comentarios

compartir en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.