Escenarios naturales perfectos para lucirte como fotógrafo

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Cuando viajamos, a todos nos gusta conservar los recuerdos de los mejores lugares que descubrimos. A veces, estos descubrimientos son más personales, sobre todo de sitios que son muy conocidos y cuyas postales abundan. Pero, si eres un verdadero explorador, te gustará ir un poco más allá y encontrar otros escenarios naturales menos conocidos. Apúntate a nuestra propuesta y coge tu cámara para venir a alguno de estos rincones no tan explorados donde podrás lucirte y plasmar tu aventura en las mejores fotografías.

El pozo de Thor

A pesar de que su nombre nos traslade inmediatamente a las tierras del norte de Europa, esta maravilla de la naturaleza no se encuentra en el viejo continente, sino que tendremos que ir hasta la costa pacífica de Estados Unidos para observarla. Más concretamente, hay que viajar al estado de Oregón, a unos 200 kilómetros al sur de Portland, y acercarnos al Bosque Nacional de Siuslaw.

Allí es donde encontraremos el Cabo Perpetua y, también, donde podremos disfrutar de un espectáculo hermoso cuando sube la marea. En la meseta que se alza sobre el mar en este cabo, hay un profundo agujero, de tamaño bastante considerable, que tal cual parece el pozo de un dios mitológico. Y, cuando el agua sube y baña esta zona, es cuando se produce la magia y vemos la fuerza del oleaje luchar y caer rendida por esta cavidad natural.

Si vas a hacer fotos allí, es mejor que lo hagas desde el centro de visitantes del bosque, ya que ir por tu propia cuenta supone asumir demasiado riesgo, porque no es un entorno seguro debido a las fuertes olas y las corrientes marinas.

La avenida de los baobabs

Los baobabs son unos árboles únicos y espectaculares. Su tamaño y su forma les dan una apariencia sublime, erigiéndose firmes sobre el suelo y culminando en una copa tan características que muchos pensarían que es un error de la naturaleza y que están plantados al revés.

Estos árboles crecen en zonas tropicales, y se pueden encontrar en zonas de África, Australia y Madagascar. Precisamente, es aquí donde a la belleza que ya presentan por sí solos se une otro regalo de la naturaleza y nos los presenta en una formación que parece diseñada por un urbanista de gusto exquisito.

La avenida de los baobabs se encuentra en la región de Menabe, al oeste de la isla de Madagascar, y es un bonito camino de algo más de 200 metros a cuyos flancos se elevan decenas de estos poderosos árboles, haciendo que este paseo, a priori sencillo, presuma de una decoración natural espectacular.

La catedral de mármol

Una catedral de mármol puede sonar más a una maravilla por la que ha pasado la mano del hombre que a un escenario natural, pero en este caso no es así. Y, para ser justos, aquí no vamos a hablar de una maravilla, sino de tres, porque esta catedral está acompañada también de una capilla y de una caverna, todas ellas de mármol.

Ubicadas en Chile, sin duda son de los escenarios naturales más bonitos de toda Sudamérica, y por esa razón también las han declarado Monumento Nacional en aquel país.

Para visitarlas, hay que coger una barca en el Lago General Carrera y aprovechar cuando las aguas estén bajas, porque es el momento en el que se pueden recorrer las cavidades que las corrientes han ido excavando bajo los islotes del lago, conformando unas estructuras que, por su forma y colores, recuerdan a los monumentos religiosos que le dan nombre.

Marble_cathedral_inside_-_Flickr_-_jvieras

La calzada de los gigantes

Cuenta la leyenda que, en las costas de Irlanda del Norte y Escocia, habitaban dos gigantes que se llevaban muy mal entre ellos y que no tenían otra manera de dirimir sus diferencias que arrojándose piedras. Y, como resultado de estos enfrentamientos, hoy en día podemos contemplar el maravilloso paisaje que hay aquí, en el Condado de Antrim, en Irlanda del Norte.

Estas espectaculares formaciones rocosas son en realidad un conjunto de miles de columnas de basalto, cuyo origen se remonta unos 60 millones de años, tras una erupción volcánica. De hecho, no son las únicas formaciones de este estilo en el norte de Irlanda y Escocia, aunque sí que son de las más espectaculares.

Fueron descubiertas a finales del siglo XVIII y, desde 1986, son Patrimonio de la Humanidad, lo cual da idea de su espectacularidad y seguro que te puede convencer de que es uno de esos escenarios naturales donde mejor te vas a poder lucir y más te vas a asombrar.

Caño Cristales

Esta denominación puede parecer original, pero no le hace justicia al río al que nombra. Y es que aquí estamos ante lo que muchos han llamado “el río más hermoso del mundo”, “el río de los dioses”, “el río de los cinco colores” o, lo que puede que sea el mejor apelativo, “el arcoíris que se derritió”.

La verdad es que es un río bastante pequeño, de menos de 100 kilómetros de longitud y menos de 20 metros de anchura. Pero eso no impide, sino que facilita, el espectáculo visual que ofrece a todos los que aciertan al visitarlo.

Esos colores tan vivos y característicos se deben principalmente a la variada flora que habita en su fondo, y que se puede ver prácticamente a la perfección gracias a la pureza de sus aguas cristalinas. Eso sí, para visitarlo hay que planearlo con antelación, ya que es un entorno protegido y el número de turistas que pueden acceder cada día está bastante limitado.

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