Destinos literarios que te hagan revivir las historias de tus libros favoritos

  • Viajes
cat-icon-on-post

Se acerca el Día del libro, una fecha en la que a todos nos encanta recordar, recomendar y regalar libros. Y es que los libros siempre nos han hecho vivir grandes historias, sentirnos personas extraordinarias y trasladarnos a lugares lejanos que nos han inspirado más de un viaje emocionante. Ésos son los viajes que queremos revivir aquí contigo. Así que coge el petate, mete el libro y el pasaporte, y prepárate a sentirte un gran personaje en uno de esos destinos literarios de fantasía.

Roma, la ciudad eterna, también en los libros

La capital italiana es una de esas ciudades que no hay que perderse. Es más, podemos decir que es mejor perderse en ella, porque hay pocas ciudades que puedan desprender tanta magia y tanta historia como Roma y por eso es una de las ciudades que más turistas reciben cada año y, probablemente, también uno de los destinos que más gente repite a lo largo de su vida.

No hace falta buscar una excusa para ir a Roma, ya que ella es la excusa por sí sola. Pero, como aquí nos gusta darle un sentido a todo y rendir homenaje a las fechas más entrañables del calendario, vamos a proponer un viaje a la ciudad eterna con la excusa del Día del libro, y así poder revivir en nuestra propia piel algunas de las historias de nuestros libros favoritos. De hecho, hay muchos libros ambientados en Roma, tanto en la Roma contemporánea como en la más antigua, la que fue capital del Imperio. Por poner algún ejemplo, la capital italiana es la que sirve como escenario a uno de los mayores éxitos de Dan Brown, Ángeles y demonios, a la magnífica El talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith, o, remontándonos siglos atrás, a las trilogías sobre Escipión el africano y sobre Trajano de Santiago Posteguillo. Sea cual sea tu motivación literaria, seguro que si alzas la vista mientras recorres sus calles adoquinadas te hace sentir como el protagonista de alguna de estas novelas.

Edimburgo, ciudad de la literatura

Edimburgo está considerada por la UNESCO como la ciudad de la literatura y, la verdad, no les falta razón. Y es que, la capital escocesa no solo ha quedado retratada como escenario de muchas novelas que ya podemos considerar clásicas, sino que también ha sido lugar de inspiración para algunos de los personajes literarios más famosos de la historia, por lo que es uno de los destinos literarios imprescindibles para los bibliófilos.

Para empezar, aquí fue donde Sir Arthur Conan Doyle comenzó a dar forma al detective más conocido, Sherlock Holmes, y también fue donde la escritora J. K. Rowling se inspiró para crear ese mundo tan fantástico como es el de Harry Potter. Pero esto no es todo, ni mucho menos. Robert Louis Stevenson también vivió en Edimburgo, y fue uno de los personajes locales el que le inspiró para construir la trama de su famosa El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr Hyde. Otro personaje local de Edimburgo también sirvió de base para una de las novelas más reconocidas de finales del siglo XIX, El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde y, de un modo más actual, las calles de esta ciudad son las que acogen gran parte de la trama de Trainspotting, una de las novelas más reconocidas de los años noventa del siglo pasado, escrita por Irvin Welsh. Puede sorprender que de esta ciudad hayan salido personajes tan míticos de la literatura de los últimos siglos, pero solo hace falta que recorras sus callejuelas, sus plazas y su cementerio para que tú también te veas inspirado y te pongas a escribir.

San Petersburgo, inspirando las mejores novelas rusas

La antigua capital de Rusia es una de las ciudades con mayor encanto de Europa y del mundo entero. Tampoco hay que buscar muchas excusas para acercarse y dejarse embelesar en esas calles, con esos edificios que rezuman elegancia y los canales que atraviesan la ciudad, tal y como pretendió el zar Pedro I el Grande, quien la pensó y fundó inspirado por Venecia y Ámsterdam.

Pero si el zar se inspiró en estas ciudades para crear la maravilla que es San Petersburgo, también hay que decir que esta ciudad inspiró a muchos escritores rusos en la creación de algunas de las mejores obras literarias de su país en el siglo XIX. Y, si os estáis preguntando cuáles son, pensad en los primeros títulos y autores que os vienen a la mente cuando hablamos de la literatura rusa decimonónica y comprobad si coinciden con gente como Tolstoi, Pushkin o Dostoievski. De hecho, en San Petersburgo se puede seguir la ruta de Raskolnikov, protagonista de Crimen y castigo, o visitar la casa donde el autor escribió Los hermanos Karamazov. Pero no son éstos los únicos escritores que se inspiraron en San Petersburgo. También otros como Chejov o Nabokov escribieron gran parte de su obra residiendo en la ciudad.

Granada, uno de los destinos literarios españoles por excelencia

No podíamos cerrar esta pequeña lista de destinos literarios sin nombrar una de las capitales españolas que más magia y fantasía proyectan en todos sus rincones: Granada. Lo primero que se le viene a la gente al hablar de Granada es la Alhambra, una verdadera maravilla arquitectónica y referente del arte y la cultura musulmana durante su presencia en la península. De hecho, allí vivió Washington Irvin y allí se inspiró para escribir sus Cuentos de la Alhambra, una recopilación de historias locales del que es considerado como el primer hispanista extranjero.

También se acerca de un modo histórico Antonio Gala en El manuscrito carmesí, y la más reciente El perfume de bergamota, de José Luis Gastón, con cuyas lecturas sin duda se abren los ojos a una perspectiva mucho más profunda de lo que fue y sigue siendo la capital granadina. No han sido los únicos en inspirarse en Granada; Eslava Galán, Muñoz Molina, Brenan, García Lorca… son muchos los escritores vinculados a esta ciudad por una u otra razón, y por ello creemos que es uno de los viajes imprescindibles para los que quieran revivir las mejores historias de sus libros favoritos.

Y vosotros, ¿a qué ciudad os gustaría viajar a lomos de un libro?

compartir en redes

te recomendamos